Por José Luis Milia.-
El 18 de diciembre de 2025, Javier Milei se disfrazó de estadista y repartió sables a los nuevos oficiales egresados de los Institutos Militares. Con gesto solemne, lanzó la frase que debería quedar enmarcada en el museo de la hipocresía: “Defiendan al país, el gobierno los defenderá a ustedes…”
¿Defenderlos? ¿Él? El mismo gobierno que ya dejó pudrir en abandono de persona a 82 argentinos que, medio siglo atrás, juraron defender la Patria contra el terrorismo marxista. Jóvenes entonces, como los que recibieron en diciembre el sable con sonrisa protocolar. ¿No eran también soldados de la Nación? ¿O acaso la memoria oficial solo sirve para el marketing barato de ocasión?
¿Defenderlos él? Si tuvo como ministro de Defensa a un bufón que les arrancó los haberes a presos condenados por “lesa humanidad” -muchos de ellos héroes de Malvinas- con la intención de que ellos y sus familias se murieran de hambre.
¿Defenderlos? No. Ni ahora, ni nunca. Porque detrás de la retórica inflada no hay convicción, solo cobardía disfrazada de discurso.
Milei llegó con la trompeta de la “destrucción de la casta”. Prometió dinamitar la indecencia, el odio y la hipocresía. Y terminó cooptado por esa misma casta, mimetizado con sus vicios. Y hoy exhibe las dos cualidades que distinguen a cualquier político de manual: mentiroso y cobarde.
Es un mentiroso, porque sabe que, si la República volviera a enfrentar una agresión terrorista como en los setenta, las Fuerzas Armadas serían enviadas al frente… pero cuando tribunales de la “justicia” argentina, con sus jueces turbios y corruptos, salieran a cobrarse cuentas, él se lavaría las manos como Pilatos.
Es un cobarde, porque conoce de sobra la situación de los presos políticos, su edad, sus enfermedades, las condenas dictadas con bajeza, falsía y prevaricación. Y, aun así, por miedo -sólo por miedo a un escrache de la izquierda- no se atreve a resolver lo que sí es un crimen de lesa humanidad.
Quizás Milei logre mejorar la economía. Ojalá. Pero un país no se sostiene sólo con números: se sostiene con conductas, con principios, con memoria. Y él, dejando morir abandonados a viejos que hace cincuenta años defendieron la Patria, ha elegido el mismo camino miserable que recorrieron Alfonsín, Menem, De la Rúa, los Kirchner, Macri y Alberto Fernández.
La historia ya tiene reservado su lugar en esa galería de farsantes.
19/01/2026 a las 9:58 AM
Uno que la empieza a ver.
19/01/2026 a las 10:14 AM
Cuanta razón tiene…..¡¡¡¡¡¡
19/01/2026 a las 10:29 AM
Javier Milei; resultó un histriónico, farsante y en consecuencia mentiroso, además de sometido servil al imperio de Trump (yanqui). Siendo el presidente de La Argentina, su conducta no tiene sobreseimiento.
Si a los militares «El gobierno los defenderá»… evoca en la memoria aquello de «La historia me absolverá» (Fidel Castro). ¡Imposibles esperanzas!