Por Luis Alejandro Rizzi.-
En una conversación entre conocidos, uno de ellos, para mostrar la ineficacia total del gobierno, dijo con fina ironía más o menos esto: “Al fin de cuentas, Barracas Central, de la mano de Chiqui Tapia, repitió con relación al caso Nahuel Gallo la misma trama del cuento en la que un chico dice “el rey está desnudo”. El gobierno se enteró por los medios de que el gendarme Gallo regresaba a la Argentina en un avión fletado por la AFA, que por medios indirectos negoció directamente con Delcy Rodríguez”.
Delcy, junto con su hermano, son titulares de la franquicia o concesión que le otorgó Donald Trump a los “Rodríguez” para administrar la transición venezolana, que podría durar años.
Por ahora todos están cómodos con este sistema “comercial” de gobierno.
En el derecho argentino, los dos contratos, concesión y franquicia, están legislados en el Código Civil y Comercial en los artículos 1502 y 1512.
No están en la Constitución.
De algún modo, los “MM” (Milei-Milei) son concesionarios y franquiciados de Donald Trump, por eso llama la atención que no le hayan planteado el caso “Gallo”.
Esto significa que “Gallo” no formó parte de la agenda. Más o tan grave es que ni se hayan enterado que había una “trama privada” para lograr su regreso al país.
Como continuación de esta trama, el nuevo ministro de Justicia, Juan Mahiques, desplazó al Dr. Daniel Vitolo de la IGJ, que habían pedido la designación de veedores en la AFA. Recomiendo la lectura de la nota de ayer de Carlos Pagni en “La Nacion”, Los pasadizos secretos detrás del recambio en Justicia.
Todo indicaría que en el jardín de los MM, los caminos bifurcados se unen en una vértice común, en el que todo vale, que no es más que octubre 2027 y la reelección de los hermanos, esta vez en tándem.
Hay otro tema que ventiló el portal “La política online”, con qué objetivo viajó Nahuel Gallo a Venezuela en diciembre de 2024. ¿Fue realmente un viaje familiar?
En este gobierno todo es opaco y turbio, incluso el matonismo de Milei oculta su servilismo incondicional a Donald Trump, ahora totalmente enfocado en el medio Oriente y seguramente besucando la forma de poder salir airoso; quizás le haga falta un “Chiqui Tapia”, que de picardías sabe mucho.
El regreso de Maule Gallo, se lo mire como se lo mire, fue otro papelón de la franquicia -concesión que nos gobierna-, en un formato comercial, no político.
Vamos Barracas, el camino se pavimenta…
La carrera de Patricia terminará en 2031 en el Senado; es su techo y su fecha de jubilación “ordinaria”.
06/03/2026 a las 5:08 PM
Gracias don Chiqui, gracias por todo lo que ha hecho por mi
liberación. Nunca acabaré de agradecérselo, y de ahora en
más lo apoyaré sin hesitar toda vez que la justicia argentina
lo siente en el banquillo de los delincuentes para que explique
los orígenes de su espurio patrimonio personal.
Cuente conmigo, maestro; nobleza obliga. Y le digo más;
habida cuenta la imprescindible necesidad de un defensor
aceitadísimo para asumir su defensa, debería usted contratar
los servicios de nuestro socías don Luis Ricci, brillante boga
conocido como el «Perry Mayson» argentino.
Abrazo.
06/03/2026 a las 5:48 PM
La apoteótica epopeya del señor Tapia para lograr la
liberación del gendarme Gallo, en connivencia con
sus pares de «la cosa nostra» venezolana, obedeció
—- hay consenso unánime —- a la inocultable e
imperiosa necesidad de lavar su propia y vapuleada
imagen. Trascendió, no obstante el hermetismo que
rige en estos casos, que el editorialista Pagni, (el de
la cabeza como cucharón dado vuelta) suele deslizar
en su entorno que «para lavar su imagen necesitaría
recurrir al ácido muriático», refiriéndose al inefable
dirigente de la AFA que, asemejándose al personaje
de Discépolo, en su Tango «Cafetín de Bs. As.», parece
estar observándolo todo «con la ñata contra el vidrio».
06/03/2026 a las 6:44 PM
Queda claro la mafia de la AFA es más eficaz que la mafia libertaria, al menos en materia diplomática.