Despedida al Mariscal: Roberto Alfredo Perfumo, leyenda en el mítico Estadio Centenario de Montevideo

Roberto Alfredo Perfumo

Los liderazgos, se sabe, pueden surgir de las mas variadas formas; pueden ser individuales o grupales; pueden emerger a partir de la acción de las personas o bien ser el producto o la resultante de múltiples circunstancias; así los dieciséis sobrevivientes uruguayos de la recordada “tragedia de los Andes” (1972) lograron consolidar un liderazgo grupal forzado por las circunstancias de máxima adversidad que les tocó enfrentar; y ese liderazgo adquirió características grupales donde los jóvenes uruguayos dividieron los roles y encararon un trabajo en equipo.

A su vez, el caudillo es una forma específica de liderazgo; ya que éste consiste en la capacidad de concitar adhesiones y de conducir a un grupo de personas; en cambio el caudillo ejerce un atractivo emocional sobre sus adherentes que hace que la pasión imponga la vigencia del líder por encima de cualquier cálculo racional.

Roberto Alfredo Perfumo, el Mariscal, junto con su colega de defensa -Alfio “el Coco” Basile- ejerció dentro de aquel mítico “equipo de José” (Racing Club de Avellaneda 1966-1967) una indiscutible posición de caudillo; ambos construyeron una zaga poco menos que infranqueable combinando ductilidad, salida prolija, muralla en el juego aéreo y una fiereza pocas veces vista en aquel fútbol de los años sesenta.

Con los 39 partidos invicto, aquel “equipo de José”, ganó el campeonato local en 1966; se recuerda la alineación, con Agustín Mario Cejas en el arco; línea de cuatro; “Drácula” Martín como marcador lateral derecho; El Mariscal como primer zaguero central; Alfio “El Coco” Basile secundando la zaga central; y Rubén “El Panadero” Díaz (alternando con el uruguayo Nelson Pedro Chabay); en el medio Juan Carlos “torno” Rulli; Miguel Ángel Mori (el motor de Baradero) y Humberto Dionisio “el bocha” Maschio (alternando con el “Yaya” JJ. Rodríguez); y adelante Jaime Donald Martinoli (alternando con el brasileño Joao Cardoso); Juan Carlos “el Chango” Cárdenas; y cerrando con Néstor “El toro” Raffo; y en el banco de suplentes el mentor de esa alineación mitológica -Juan José Pizzutti-.

Corría el mes de mayo de 1967 y el “equipo de José” llegó a disputar la final de la Copa Libertadores de América; enfrente tenía al tricolor Nacional de Montevideo, precedido de pergaminos derivados de la consabida “garra charrúa”; en el partido de ida; muy friccionado y cortado, el primer “chico” terminó con el marcador cerrado.

Y había que jugársela en el mítico Estadio Centenario de Montevideo, donde le esperaba una dura batalla al “equipo de José”; el equipo tricolor prometía fiereza y llevarse a Racing por delante; sin ambages ganar “de guapo”; “ si Nacional no gana del Centenario no salen vivos ” Tal la consigna que llegaba desde la otra orilla del Río de la Plata.

En la previa el clima era al extremo hostil; candombe y tamboriles durante toda la noche previa al partido en las cercanías del hotel donde se alojaba la delegación albiceleste; agresiones en el ómnibus que trasladaba al equipo rumbo al Centenario; todo el clima estaba preparado para la guerra : “porteños llorones pierden por cagones” espetaba, entre otros estribillos la parcialidad tricolor en todo el Centenario.

Así, en la puerta se recuerda al Flaco Rogelio Domínguez; línea a cuatro Luis “el Peta” Ubiñas; Jorge Manicera, Emilio “Cococho” Álvarez y Juan Martín Mujica; en el medio; Milton “el Tornillo” Viera; “El Mudo” Julio Montero Castillo y el “Marqués” (ex racinguista) Rubén Sosa; y adelante; Víctor Espárrago; el brasileño Celio Taveira Filho y el “Pepe” José Urruzmndi; liderados por el entrenador Roberto Scarone.

Al minuto nomás Ubiña levantó por el aire al “toro” Raffo con una brutal entrada ; y primer revuelo y tumulto; en la vuelta fue el Mariscal el que en otra virulenta entrada levantó por el aire esta vez al elegante Celio Taveira; revuelo y tumulto por segunda vez ; pero ahí la cosa empezaba a quedar clara; un cachetazo del “Coco” Basile al “Mudo” Montero Castillo y otra del propio Mariscal a Ubiña ponían de manifiesto ese liderazgo dentro del césped del Centenario; y el partido fue una réplica del friccionado primer chico jugado en Avellaneda, concluyendo con el mismo marcador en blanco.

El tricolor no pudo imponer su auspiciada guapeza; liderados por el Mariscal y el Coco, Racing hizo historia en el Centenario; por primera vez un equipo argentino no perdía en partido disputado por Copa Libertadores en el Centenario; el resto es pura anécdota; en el tercer partido jugado en el Estadio Nacional de Santiago de Chile el “equipo de José” impuso su mejor volumen de juego y venció al tricolor por dos a uno (Cárdenas y Raffo para Racing y Milton Viera para los derrotados).

Tales fueron las heridas que dejó el paso racinguista por el Centenario que el mismo “equipo de José” alzó la Copa Intercontinental luego de derrotar tras tres encuentros al Celtic Glasgow luego de una batalla campal que tuvo como escenario al mismo Estadio Centenario de Montevideo donde el plantel albiceleste recibió un trato decididamente hostil de parte de la parcialidad uruguaya; para el recuerdo el tremendo zapatazo del “Chango Cárdenas” para que por vez primera un equipo argentino se llevara la Copa Intercontinental hacia Buenos Aires.

Pero no dude usted estimado lector tanto el Mariscal como el Coco, desde el fondo de la defensa, hicieron “pata ancha” aquella tarde en el mismo mítico Centenario demoliendo la legendaria “garra charrúa”; y todo el plantel sobrevivió a aquello de que “ si no pierden de acá no salen vivos”.

Para el recuerdo aquella bofetada del Coco al “Mudo” Montero Castillo y la misma receta del Mariscal al “Peta” Ubiña; eran aquellos tiempos de guapos; eran tiempos de líderes; eran tiempos de caudillos; y Racing a puro guapo y coraje hizo historia en el mítico Estadio empotrado en el Parque Batlle y Ordóñez, de la coqueta Montevideo.

Guillermo J. Tiscornia

Ex juez en lo Penal Económico

guilletisco@hotmail.com

11 comments for “Despedida al Mariscal: Roberto Alfredo Perfumo, leyenda en el mítico Estadio Centenario de Montevideo

  1. Horacio bonaerense
    11/03/2016 at 4:24 PM

    Una rica personalidad y ejemplar para todos sin excepciòn, hasta su vinculaciòn periodìstica
    Desde sus años en Racing y jugador muy fuerte – distinto a un Hacha Bravo Navarro -, poseìa sobria y fina pulcritud en foulear al rival, amalgamando con el demàs juego colectivo.
    Posterior fue modificando aquella forma y destacàndose totalmente,
    Q.E.P.D.

  2. ALBERTO BAS
    11/03/2016 at 6:03 PM

    HORACIO. GRACIAS POR RECORDAR A RUBÈN MARINO NAVARR, ALIAS HACHA BRAVA, QUE JUNTO A TOMÀ ROLAND,URUGUAYO, FUERON LA PAREJA DE INDPENDIENTE MÀS VIOLENTA QUE PISÒ ESTAS PAMPA.

    • Guillermo J. Tiscornia
      12/03/2016 at 9:35 AM

      Rubén Marino Navarro; recio defensor que lo partió al medio al por entonces joven “Bambino Veira”, ¡pibe si pasás de vuelta por acá te quiebro!; y ni que hablar del “Peluquero” nacido en Defensor Sporting de Montevideo Tomás Rolan; otro inolvidable marcador de punta (izquierdo).

  3. Jack A. Ré
    11/03/2016 at 8:41 PM

    ¡¡Y VAMOS RACING TODAVÍA!!

  4. ._.
    11/03/2016 at 9:35 PM

    Y… Tanto salir con Pagani.

  5. TITO de PALERMO
    12/03/2016 at 4:07 AM

    El emotivo homenaje de Racing a Roberto Perfumo, con Pizzuti en la cancha
    Juan José PIZZUTTI: extraordinario goleador en Banfield, lo compró River y fue un fracaso inexplicable. Pasó a Racing donde fue CRACK dentro y fuera del campo, como cerebro logístico en actividad y tras la línea de cal cuando no había bancos de suplentes. Emuló la gloria de Sportivo Cereijo y la repitió con jugadores madre in casa, como Perfumo, quién vino de River siendo 6, fue 5 en las inferiores racinguistas, y GRAN ZAGUERO acompañando a Coco Basile, con el negrito Martín, Óscar y el Panadero Diaz de laterales, aventando los peligros para los tres palos defendidos por el gran Agustín Mario Cejas. Roberto Perfumo fue ascendiendo al estrellato de la Selección Nacional “de la mano de José”.

    Verlo a los 88 años entrar derechito para homenajear a su histórico pupilo fue casi increíble. EL EXIMIO MAESTRO DESPIDIENDO A SU QUERIDO ALUMNO.-

    • Guillermo J. Tiscornia
      12/03/2016 at 9:40 AM

      Crobatta, Pizzutti, Mansilla, Sosa y Belén (1958/62) ; inolvidable delantera académica; ni ni que hablar de la zaga del “equipo de José”, con Agustín Mario Cejas en la puerta; Oscar “Drácula” Martín; el mismo Mariscal; el “Coco” y Rubén “Panadero” Díaz (alternando con el uruguayo Nelson Pedro Chabay); “El torno” Juan C. Rulli; el “Motor de Baradero” Miguel Ángel Mori, y “El Bocha” Humberto Dionisio Maschio (alternando con el “Yaya” J.J. Rodríguez), y adelante ni hablar: el brasileño Joao Cardoso (Jaime Donald Martinoli); “El Chango” Juan C. Cárdenas y “El Toro” Néstor Raffo.

      • Jack A. Ré
        12/03/2016 at 11:54 AM

        No se olviden de mencionar a Luis Ángel “Botella” Carrizo, quien cubrió el arco de Racing casi toda la larguísima campaña récord de 1966. Venía de All Boys si mal no recuerdo y tuvo que reemplazar a Cejar cuando Ermindo Onega le partió la mano en pedazos en la criminal jugada del empate de los “gayinas” en el 1 a 1 que se dió en el Coliseo a la 4ª o 5ª fecha de ese torneo.
        En esa ocasión el árbitro (ya iré a buscar a ver quien era, ahora no lo recuerdo) no sólo que debió anular el gol y expulsar a Onega sino que tendría que haberlo denunciado ante la Justicia y mandarlo en cana de una por lesiones graves.
        El gran Mario Agustín (¡que Dios lo tenga en Su Académica Gloria!) recién volvió al año siguiente para llevarnos junto al resto de aquel gloriosísimo equipo, a obtener la copa Libertadores de América y luego volver a ser Racing, una vez más, el Primer Grande del fútbol argentino al conquistar por primera vez una copa de nivel mundial para nuestro País: la inolvidable Copa Intercontinental, obtenido luego de arduas lides, con aquel icónico gol del Chango Cárdenas que aún sigue enriqueciendo portadas, pantallas y espacios deportivos de América toda.
        Reciban académico abrazo. Atte, J.A.R.

  6. Jorge Oscar Morello
    12/03/2016 at 12:19 PM

    La Academia Racing Club está de luto, se ha ido un “Grande del football argentino”, Roberto A. Perfumo Q.E.P.D.Como dijo el General Charles De Gaulle, para los grandes hombres un epitafio, para los pequeños hombres un mausoleo.Para Roberto con un epitafio basta y sobra, pues estará siempre presente en la memoria y el recuerdo de todos los racinguistas y también en la de aquéllos que no lo son.
    Mis respetos a su familia.

  7. TITO de PALERMO
    12/03/2016 at 1:27 PM

    Quizá pocos sepan que Robertito se inició en la 6a. División de River campeona con 99 goles, con el tridente Sarnari, Jorge Fernández, Puntorero, con Duchini y José Ramos de entrenadores. Pero no lo ponían. Él PIBE vivía en Sarandí, ya trabajaba y no podía concurrir a los entrenamientos. Cuando el gran maestro Ernesto Duchini se va de River (al año siguiente), al chico le dan el pase y ficha para Racing. Ese PIBE. que miraba los partidos desde la tribuna, desarrolla el físico, afianza un juego recio y llega a ser “EL MARISCAL” ROBERTO PERFUMO, figura histórica del Fútbol Nacional, luego mediocre comentarista televisivo.-

  8. Roberto
    13/03/2016 at 9:12 AM

    No recuerdo, pero fue por el año 1969, quizas 1970, mi tio fana de racing, me llevo a ver un dia de semana un partido racing vs independiente, partidazo, el rojo lo gano creo por 3 a 2, yo estaba en la hinchada de racing, y en mi inocencia les gritaba cada uno de los goles del rojo, recuerdo la mirada de mi tio, y de los demas hinchas de la academia, y gritaba como poseido, junto a mi hermano, dos fanas del rojo, partido soñado, se definio en los ultimos minutos, pero aca viene lo bueno, nadie dijo nada a esos dos niños desubicados, ni un callate pibe, un ejemplo esa gente, buenaza, esos hinchas que me toleraron, y me perdonaron mi impertinencia, ahi aprendi a querer entrañablemente a racing, con el alma, nunca olvide ese partido, fue espectacular, por el juego pero mas por el regalo que me hicieron, me trataron con cariño, como comprendiendo mi inocencia. Yo rodeado, gritando en su casa, en sus caras, y ni una mirada hostil, que ejemplo que nunca mas pasara, en esa decada racing fue grande, pero la hinchada que yo conoci fue lo mejor que me paso en la vida, con el tema futbol, me quedo en el alma, y mas cuando con los años tome conciencia de lo que habia pasado realmente. Hoy, con la muerte del gran Perfumo, me entristece recordar, que ni mi tio, ni la mayoria de los que estivieron alli,ya viven, ya son recuerdo, hermoso, hermosisimo, pero recuerdo. Un saludo de un fan del rojo que se equivoco, o no, porque saco a relucir los mejor de los hinchas de la gloriosa academia, y pensar que pasaba a ver por la casa de Perfumo,desde la calle, la copa que habia mandado a construir en su terraza, grande mariscal, saluda de mi parte a mi tio y a esa hinchada celestial.

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