Una fuerte pelea interna quedó planteada en la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) por la falta de reacción del actual titular de la entidad, Gustavo Weiss ante el último ataque mediático que el diario La Nación lanzó contra los empresarios del sector.

Al menos tres delegaciones provinciales y una decena de constructoras de peso emplazaron a Weiss para que salga cuanto antes al cruce del editorial de La Nación del último sábado que calificó a la CAC como la “Cámara Argentina de la Corrupción”.

Las constructoras del interior están que trinan contra el consejo ejecutivo de la entidad que encaban Weiss (dueño de Eleprint) como presidente y Juan Chediack (de la empresa homónima) como vicepresidente primero porque aún no salieron a defender a la cámara de la dura acusación propinada por el diario de la familia Mitre, un histórico y tradicional aliado económico y político del sector que ahora levanta un discurso de transparencia y honestidad.

Con el título “La necesaria renovación de la dirigencia”, el editorial de La Nación del sábado pasado arremetió contra las entidades empresariales y los gremios acusándolos de endogámicos por mantener sus cúpulas directivas sin cambios a través de los años.

En el caso específico de la CAMARCO, el texto del editorial destacó que “por sus antecedentes, que se suman a las expectativas que despierta, el tema de la Cámara Argentina de la Construcción, irónicamente -pero con mucho fundamento- denominada “Cámara Argentina de la Corrupción”, es un asunto aparte”.

Tras cartón resaltó que “es tan amplia la convicción entre políticos, magistrados, periodistas y ciudadanos comunes de que las obras públicas costeadas por el erario público en los tres lustros de gobiernos kirchneristas han constituido una de las áreas más contaminadas por la corrupción de doble mano, que todo lo que se haga por remozar esa cámara empresarial parecerá poco. El enroque cosmético de figuras en su conducción resulta claramente insuficiente”.

Esta última aseveración significó una estocada directa a Weiss que tras haber sido presidente de la CAC entre 2013 y 2015 volvió a ocupar ese puesto a fines de 2016 mediante un llamativo enroque con el anterior timonel de la entidad -Juan Chediack- quien dejó el cargo máximo para volver a la silla de vicepresidente.

Tanto Eleprint, como la constructora Chediack integran la lista de las principales constructoras que más se han beneficiado con contratos de obras públicas durante la administración kirchnerista.

En su embestida contra la dirigencia empresarial y la CAMARCO, el editorial subrayó que “el Estado nacional, las provincias y hasta los municipios están siendo observados con atención por la opinión pública. Alienta las fundadas sospechas el hecho de que no pocos de sus actores proceden de la misma actividad que en Brasil ha sido fuente de escándalos que derivaron en fuertes temblores en sus principales instituciones. De modo que el llamado de atención sobre los procedimientos que involucran la concesión de las obras públicas concierne por igual tanto al sector privado como al público”.

Pese a las presiones recibidas de sus pares, Weiss ha optado hasta ahora por seguir dilatando una respuesta institucional contra el diario a la espera de que la bronca interna se diluya.

Pero lejos de querer dejar pasar por alto la cuestión, desde tres delegaciones provinciales ya le advirtieron directamente a Weiss que si no sale a fijar posición contra ese editorial, serán las empresas del interior las que tomarán el tema a su cargo para cuestionar su inacción y repudiar los agravios de La Nación.

Antonio Rossi

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