Índice de Democracia 2016 muestra un declive

Hace algunas semanas se publicó el nuevo estudio que hace la revista británica The Economist denominado ÍNDICE DE DEMOCRACIA 2016 (“Democracy Index 2016”). En este estudio se examinan 167 países y se expone el ranking de este año.

En su página oficial, el IMCO, Instituto Mexicano para la Competitividad, un centro de investigación apartidista y sin fines de lucro nos dice que basado en este estudio, “La democracia está en declive” añade que “72 países mostraron un declive en sus valores democráticos en 2016”. Y “Menos de la mitad del mundo vive en una democracia. Menos de 49% de las personas viven en un país que no es democrático”.

http://imco.org.mx/politica_buen_gobierno/indice-de-democracia-2016-via-the-economist/

Nosotros revisamos el estudio, pueden verlo en el enlace que incluimos al final del texto, aquí lo que hacemos es exponer algunos datos generales, por ejemplo: El informe ha valorado del 0 al 10 diferentes ámbitos como “Procesos electorales y pluralismo”, “Funcionamiento del gobierno”, “Participación política”, “Cultura política” y “Libertades civiles”, y según los resultados los divide en Democracias plenas, Democracias imperfectas o defectuosas, Regímenes híbridos y Regímenes autoritarios.

La misma fuente nos dice que solo el 4,5% de la población en el mundo viven en democracias plenas, el 44,8% vive en democracias defectuosas, el 18% en regímenes híbridos y un 32,7% de la población en el mundo todavía viven bajo el mando de regímenes autoritarios.

Solo 19 países de los 167 examinados tienen DEMOCRACIAS PLENAS, la lista la encabeza Noruega y le siguen Islandia, Suecia, Nueva Zelanda, Dinamarca, Canadá, Irlanda, Suiza, Finlandia, Australia, Luxemburgo, Holanda, Alemania, Austria, Malta, Reino Unido, España, Mauritania y sorpresa, Uruguay.

En el grupo de DEMOCRACIAS IMPERFECTAS aparece 57 países, Japón se encuentra en el puesto 20 y le siguen Estados Unidos, Italia, Cabo Verde, Francia, Sur Corea y Costa Rica con el puesto 26.

Dentro del tercer grupo, el de los REGÍMENES HÍBRIDOS nos encontramos con 40 países casi todos del continente africano y de América Latina, Zambia ocupa el puesto 77 y Haití el 115.

Y por último el grupo que nosotros llamaríamos los “indeseables” llamados en el estudio REGÍMENES AUTORITARIOS donde se encuentran nada más y nada menos que 51 países, entre ellos Mauritania con el número 117, Etiopía 125, Cuba 128, Rusia 134, Zimbawe 140, Sudan 151, Arabia Saudita 159, Siria 166 y Corea del Norte 167.

En nuestra región solo un país, Uruguay (número19) aparece dentro del grupo de democracias plenas, luego siguen las democracias imperfectas o defectuosas donde aparece Costa Rica con el puesto 26 y Chile en el 34. En resumen, solo tenemos un país en el grupo más avanzado, 15 países con democracias defectuosas, 7 con regímenes híbridos donde se encuentran Nicaragua en el 104, Venezuela en el 107, Haití en el lugar 115, y Cuba, el único país con un sistema autoritario en el puesto 128. Para los interesados en desglosar más información aquí pueden ver el documento completo.

http://pages.eiu.com/rs/783-XMC-194/images/Democracy_Index_2016.pdf

Carlos Vilchez Navamuel

http://www.carlosvilcheznavamuel.com

http://porunaprensamashumanayobjetiva.blogspot.com

3 comments for “Índice de Democracia 2016 muestra un declive

  1. Godofredo
    23/03/2017 at 7:23 AM

    La misma fuente nos dice que solo el 4,5% de la población en el mundo viven en democracias plenas, el 44,8% vive en democracias defectuosas, el 18% en regímenes híbridos y un 32,7% de la población en el mundo todavía viven bajo el mando de regímenes autoritarios……………………

    – 1.400 niños menores de cinco años mueren al día por falta de agua potable, según Unicef ….- Digital 20 minutos – España

    – VIVA VENEZUELA LIBRE (@Manuela_Alcala1) | Twitter
    https://twitter.com/manuela_alcala1?lang=es

    Situacion en Venezuela , niños insulino-dependientes ( Diabeticos ) , mueren por falta de Medicinas.

  2. Godofredo
    23/03/2017 at 8:06 AM

    Ecuador: elecciones con olor a fraude
    Emilio Cárdenas
    PARA LA NACION

    El populismo y sus destructivas aberraciones, que hasta no hace mucho prevalecieran políticamente en nuestra región, parecerían estar en retroceso. Prueba de ello es que, a través del veredicto de las urnas, sus exponentes ya no gobiernan en nuestro país. Ni tampoco en el Perú.

    Ahora es Ecuador quien tiene ante sí una oportunidad de alejarse del populismo. Allí la gestión del autoritario Rafael Correa ha dejado al país endeudado, políticamente desorientado, socialmente dividido y sumergido en un enorme -y extendido- pantano de corrupción.

    En la primera vuelta de las recientes elecciones presidenciales, la del 19 de febrero pasado, el candidato de Rafael Correa, Lenín Moreno, estuvo (al menos, aparentemente) a menos del uno por ciento de obtener los votos requeridos para evitar la segunda vuelta. Pero no lo logró. Luego de una extraña, inesperada y hasta sospechosa suspensión del cómputo de los votos, las autoridades electorales ecuatorianas anunciaron que la segunda vuelta era inevitable. Esto ocurrirá el próximo 2 de abril.

    “Ecuador tiene ante sí una oportunidad de alejarse del populismo”

    Tan pronto como se hizo ese anuncio, algunas encuestas de opinión comenzaron a señalar insistentemente que Lenín Moreno llevaba, de inicio, una ventaja muy apreciable sobre su rival, el dirigente de centro Guillermo Lasso. Acumulaba, decían, una intención de voto del 59%, contra una de apenas 41%, que prefería a Lasso.

    Los medios cubanos y venezolanos difundieron enseguida esa circunstancia, afanosamente. Como queriendo generar una temprana sensación de una carrera con un resultado previsible, sino consumado: el triunfo del oficialismo socialista, el que representa Lenín Moreno.

    Desde entonces, las encuestas de intención de voto arrojan resultados llamativamente contradictorios. Más aún, diametralmente diferentes. Las últimas encuestas, las realizadas entre el 11 y el 14 de marzo pasados, sugieren que el oficialismo podría ser efectivamente derrotado, aunque ajustadamente. Por el 50,8% de los votos, contra un 49,2%. Un aparente “empate técnico”, entonces, pero con todavía un importante 18% de indecisos.

    Para alimentar las sospechas de manipulaciones, el ahora ex Comandante del Ejército ecuatoriano, el general Luis Miguel Castro Ayala, declaró públicamente que las fuerzas armadas de su país no habían tenido “completa custodia de las urnas”, como mandaban las normas. Porque la vigilancia del transporte de las actas electorales por parte de una empresa privada, contra lo normado, había en los hechos quedado en manos de la policía.

    Y de un solo efectivo por vehículo. La “cadena de custodia” obviamente se había vulnerado. Al conocerse ese inquietante anuncio, el presidente Rafael Correa, lejos de felicitar al militar por el celo demostrado en el cumplimiento de su misión, lo dejó cesante de inmediato. Sin más. Junto con otros cuatro altos jefes militares, que también quedaron en la calle.

    A lo que se agrega ahora que desde la oposición se sugiere que una de las máquinas impresoras de uno de los más importantes diarios cooptados por el actual gobierno habría imprevistamente producido algunas boletas electorales. Por esto, un escenario ya enturbiado se ha oscurecido aún más.

    Al despedirse de sus compañeros de armas con una previsible y evidente sensación de malestar, el ex general Castro Ayala los exhortó a seguir “brindando seguridad al proceso electoral”, para que “se respete la sagrada voluntad del pueblo ecuatoriano”. Más claro, el agua.

    Cabe recordar que Castro Ayala es nada menos que quien, en septiembre de 2010, condujo exitosamente el operativo militar que liberara al propio Rafael Correa refugiado en el Hospital Militar luego de ser agredido por una torpe insurrección en el Cuartel Policial de Quito. Hablamos, cabe señalar, de un militar que goza de una merecida aureola de absoluta profesionalidad, que jamás mostró favoritismo político alguno.

    Fuentes ecuatorianas aseguran que su reemplazo, el general Edison Narváez Rosero, es en cambio un hombre muy cercano al ministro de defensa de Rafael Correa, uno de los “duros” y más radicales personajes de su gobierno.

    Lo que acabamos de describir alimenta obviamente sospechas de un fraude que podría, de pronto, infectar a la que pronto será una reñida segunda vuelta en las elecciones presidenciales ecuatorianas. Ellas flotan sobre el ambiente, ahora tenso. Por esto varios ex presidentes de nuestra región acaban de manifestar públicamente su preocupación.

    El socialista Lenín Moreno, que perdiera su movilidad en un asalto sufrido en 1998, es un ex empresario del sector del turismo. Ha sido ya, en dos ocasiones, vicepresidente de su país.

    Guillermo Lasso es, por su parte, un diplomado en administración de empresas. Fue presidente del Banco de Guayaquil en una gestión exitosa que trasformara a la entidad en la segunda mayor del país. Su obsesión es reducir la pobreza a través de la creación de nuevos empleos. A lo que suma una firme voluntad que procura que la deformada democracia ecuatoriana funcione en más como corresponde y garantice los derechos civiles y políticos de un pueblo que hoy sabe que los tiene cercenados. Hace algunos días, Lasso invitó a Lilian Tintori (la esposa del encarcelado líder opositor venezolano,

    Leopoldo López) a acompañarlo en su campaña. Las autoridades ecuatorianas no permitieron que ingresara a Ecuador y la enviaron de regreso a Venezuela. Porque su presencia, está claro, pudo haber perjudicado al “caballo del comisario” en la carrera electoral. Todo un símbolo del autoritarismo que caracterizan al Ecuador de hoy.

    Mientras esto sucede, la economía ecuatoriana cerró un año 2016 realmente decepcionante. El PBI se contrajo un 1,5%. La deuda externa creció por encima del 40% del PBI. Las exportaciones perdieron un 10,2% de su valor. El desempleo trepó al 6,62%. Y este año, lamentablemente, se anticipa una nueva contracción, del orden del 2,9%. Para muchos habrá una dura renegociación de la deuda externa. Quizás por esto el país está repatriando sus reservas en oro.

    Para Ecuador, un momento complicado, entonces. Lleno de ansiedad, donde quienquiera que sea quien se imponga en la segunda rueda de los comicios presidenciales que se avecinan deberá gobernar en condiciones que están lejos de ser las ideales. El legado de Rafael Correa no es para ponerse de pie y aplaudir.

  3. ERNESTO
    30/03/2017 at 8:37 PM

    K = PRO
    K Y PRO SON LO MISMO….PIENSAS QUE SON ELLOS O LA OSCURIDADY MUCHOS PENSAMOS QUE SON LA MISMISIMA BASURA
    34 AÑOS DE NARKODEMOKRACIA.

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