Laudato: ¿SI o NO?

Gabriel J ZanottiLa publicación de la encíclica Laudato si de Francisco ha producido un ruido que hace mucho no se veía en la opinión pública mundial. Él es especialista en hacer lío, así que podríamos dejar el lío como está porque él estaría conforme así.

Nuestros lectores, sin embargo, están acostumbrados a que nosotros arreglemos los líos, así que vamos una vez más a satisfacer la demanda subjetiva del mercado.

La Laudato si tiene tres aspectos: uno teológico, otro económico, otro científico.

El aspecto más importante, que es además el ámbito específico de las enseñanzas de la Iglesia, es el teológico. Allí hay un tema que ya quedado medio invisible o mejor dicho inaudible en medio de las voces agitadas, ya enojadas, ya laudatorias, de la Laudato.

Como todos sabemos, en el Génesis Dios le da al hombre la facultad de dominar la tierra. Pero ese “dominus” puede entenderse en dos sentidos: dominio como símbolo la dignidad de la naturaleza humana, creada a imagen y semejanza de Dios, sobre las cosas no humanas, o dominio como el ejercido por el dueño sobre su esclavo.

Pues bien: lo que Francisco enseña es que la relación del hombre con la naturaleza debe ser del primer modo. De esta manera ubica al tema ecológico en una perspectiva judeo-cristiana donde hay panteísmo entre Dios y la naturaleza, donde la Tierra no es “madre” que sustituye al Padre creador. No: el ser humano no es hijo de la naturaleza, sino de Dios, y por su dignidad natural, superior, ontológicamente, a la naturaleza. Pero ambos (ser humano por un lado y tierra y demás seres vivos por el otro) son hermanos en creación, y como tal su relación no debe ser la de Caín, sino la de Abel, armonía perdida, sin embargo, en el pecado original.

Dicho esto, Francisco recuerda algo que en términos filosóficos se puede decir así: la relación del hombre con la naturaleza no debe reducirse a la sola racionalidad instrumental, donde lo único importante es una relación entre fines, medios, resultados y eficacia. Ello no es malo en sí mismo, al contrario, es necesario muchas veces planificar y evaluar, pero en la relación de hermandad donde el yo se vincula con un tú, el otro no es un mero instrumento.

Ahora bien, la naturaleza no es estrictamente un tú, pero tampoco, en una perspectiva cristiana, una merca cosa que tiene una relación de esclavitud con un dueño arbitrario que sería el hombre. En santos tales como San Francisco y Fr. Martín de Porres y su enternecedora relación con toda la naturaleza creada, Dios nos ha dado un símbolo que no se reduce, como muchas veces se ha hecho, a un cuentito dulce para niños. En ellos se ve una sensibilidad hacia todos los seres vivos que todo cristiano debe tener: una relación de hermandad, que no implica sumisión del hombre a la naturaleza, pero tampoco un dominio arbitrario de esta última o sólo reducido a una planificación racionalista, hija del Iluminismo. Esa relación de hermandad es una relación de armonía, donde la naturaleza puede servir, sí, para las necesidades del hombre, pero no para la arbitrariedad, la destrucción o la crueldad. Esa sensibilidad hacia la naturaleza como una hermana en armonía es una sensibilidad cristiana que no es nueva, aunque Francisco la esté recordando en este momento, y sus implicaciones sociales no radican en un determinado sistema sino en cambiar hábitos, en cuanto a consumo y-o protección de la naturaleza que nos rodea.

Todo esto es, sencillamente, lo más importante de la encíclica.

Luego están los temas económicos y científicos. Cuánto mercado o estado son necesarios para proteger el medio ambiente, o las hipótesis y diversos testeos empíricos sobre el tema del calentamiento global, son temas totalmente opinables en los cuales cualquier católico puede opinar libremente, no porque sean temas arbitrarios, sino porque las ciencias sociales y naturales comprometidas en esos temas tienen un margen de contingencia que no compromete al Magisterio de la Iglesia o al Catolicismo en cuanto tal. Desde esta perspectiva, el Instituto Acton, haciendo ejercicio de la legítima libertad que todo fiel tiene en esos temas, ha insistido siempre en que el mercado libre tiene mucho que ofrecer para el cuidado del medio ambiente, sobre todo a través de la internalización de externalidades negativas y privatización de bienes públicos estatales, todo ello a través de una mayor definición de los derechos de propiedad. Lo interesante es que autores partidarios de la sociedad libre, como Hayek y Feyerabend, han criticado fuertemente, en el núcleo central de su obra, a esa misma racionalidad instrumental que siempre ha criticado la Escuela de Frankfurt. El racionalismo constructivista, criticado por Hayek, y la unión entre estado y ciencia, criticada por Feyerabend, han llevado a una planificación racionalista que ha influido mucho en lo que Mises llama intervencionismo y que ahora se llama “crony capitalism”, ese contubernio entre estado y privados, estos últimos protegidos por los primeros, retrasando la aparición de nuevas alternativas de mercado en cuando a energías limpias, como energía solar.

Por lo tanto: ¿Laudato SI o NO? Pues en la perspectiva cristiana de la ecología, obviamente SÍ. En los temas opinables, si, no, ni, lo que (con estudio y prudencia) se pueda opinar. Pero con una importante coincidencia de fondo, más allá de los ruidos y líos que quiere el travieso Francisco.

Gabriel J. Zanotti

Instituto Acton

10 comments for “Laudato: ¿SI o NO?

  1. Guillermo Solá - SALTA
    02/07/2015 at 12:58 PM

    ¡Bien Sr. Zanotti! Me gustó su nota.
    Este diario, cada vez más rápido, se está convirtiendo en el ‘demoledorpublicodelpapafrancisco.com’. Para ello, intervienen “católicos” herméticos, masones light, y los típicos ‘intelectuales’ todo terreno que abundan por doquier.

  2. Daniel Huntington
    02/07/2015 at 10:35 PM

    Esta “encíclica” como la anterior Chata Gaudium solo sirven para encender los carbones del asado. Distan años luz de las encíclicas o documentos magisteriales de un San Pio X, Pio XII o del mismo Benedicto XVI. Causa lástima y vergüenza ajena ver el accionar de este otro argie en el candelero internacional. El nivel filosófico y teológico de estos nuevos documentos como de casi toda la runfla de sandeces que dice Bergoglio es atroz.

    El ruido en Roma cada vez es mayor y no es un secreto que de los resultados del próximo sínodo de la familia dependerá tal vez que los cardenales lo eyecten.
    (Espero que no aterrice en América. Por que no en Irak?, para que vea in situ lo que hace ISIS con los cristianos a los que él no defiende como debería hacer).

  3. jose maria
    03/07/2015 at 3:26 AM

    No entienden nada. Es el seguidor de PabloVI, el superior a todos el preparado en grandes familias por siglos, para que desasne al vulgo que cree que sabe algo. Francisco es solo el alumno práctico del Mayor.

  4. zs
    03/07/2015 at 7:10 AM

    La publicación de la encíclica Laudato si de Francisco ha producido un ruido que hace mucho no se veía en la opinión pública mundial

    es la iglesia de la publicidad del anticristo estúpido

  5. El manifiesto ecológico-mundialista
    03/07/2015 at 7:36 AM

    El manifiesto ecológico-mundialista de « ….. Francisco » – Alejandro Sosa Laprida
    Laudato Si

    El manifiesto ecológico-mundialista de « —– Francisco »

    Como este año tuve una Cuaresma bastante mediocre -me avergüenza tener que reconocerlo- consideré que ya era hora de ponerme al día en materia de penitencia, por lo que me decidí a hacer una lectura integral de Laudato Si, el manifiesto ecológico-panteístico-mundialista de « Papa Francisco ». Debo confesar que me costó muchísimo no hacer trampas, porque la tentación de saltearme algunos párrafos, o la de leer otros en diagonal, fue por cierto de una extrema vehemencia. Con decirles que cuando llegué al final de las 41.974 palabras que contiene Sanata Si (como la llama con acierto The Wanderer) -sin incluir ninguna cita del magisterio anterior al CVII- comprendí que mi eventual futura estancia en el Purgatorio se había abreviado considerablemente…

    Intentaré próximamente escribir un artículo al respecto, pero no les aseguro nada, pues la verdad es que la gran variedad y dificultad de los temas que debería acometer me intimida, sobre todo considerando que ando bastante escaso de tiempo. De modo que les envío simplemente una selección de pasajes que me parecen sintomáticos de la línea ambientalista-gnóstico-ecuménico-mundialista-apocalíptica que Decimejorge Primero pretende engañosamente hacer pasar por una enseñanza auténtica del magisterio de la Iglesia…

    En lo único en lo que sí coincido con « Francisco » es en la dimensión apocalíptica (pero no « ecológica » sino escrituraria) de nuestros tiempos (y en los cuales, a mi entender, él desempeña un papel protagónico : cf. Ap. 13, 11) dimensión que, contrariamente a lo que él sostiene, no tenemos manera alguna de evitar, ni siquiera « convirtiéndonos » (sic) a la pseudo teología gnóstico-evolucionista del jesuita panteísta Teilhard de Chardin, su impío maestro, como nos sugiere hacerlo este falso profeta en su perverso documento y en su aparentemente irremediable locura…

    http://w2.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html

    9. Al mismo tiempo, el Patriarca Ecuménico Bartolomé llamó la atención sobre las raíces éticas y espirituales de los problemas ambientales, que nos invitan a encontrar soluciones no sólo en la técnica sino en un cambio del ser humano, porque de otro modo afrontaríamos sólo los síntomas. Nos propuso pasar del consumo al sacrificio, de la avidez a la generosidad, del desperdicio a la capacidad de compartir, en una ascesis que «significa aprender a dar, y no simplemente renunciar. Es un modo de amar, de pasar poco a poco de lo que yo quiero a lo que necesita el mundo de Dios. Es liberación del miedo, de la avidez, de la dependencia»[17]. Los cristianos, además, estamos llamados a « aceptar el mundo como sacramento de comunión, como modo de compartir con Dios y con el prójimo en una escala global. Es nuestra humilde convicción que lo divino y lo humano se encuentran en el más pequeño detalle contenido en los vestidos sin costuras de la creación de Dios, hasta en el último grano de polvo de nuestro planeta »[18].

    18. A la continua aceleración de los cambios de la humanidad y del planeta se une hoy la intensificación de ritmos de vida y de trabajo, en eso que algunos llaman «rapidación». Si bien el cambio es parte de la dinámica de los sistemas complejos, la velocidad que las acciones humanas le imponen hoy contrasta con la natural lentitud de la evolución biológica. (…)
    23. El clima es un bien común, de todos y para todos. A nivel global, es un sistema complejo relacionado con muchas condiciones esenciales para la vida humana. Hay un consenso científico muy consistente que indica que nos encontramos ante un preocupante calentamiento del sistema climático. En las últimas décadas, este calentamiento ha estado acompañado del constante crecimiento del nivel del mar, y además es difícil no relacionarlo con el aumento de eventos meteorológicos extremos, más allá de que no pueda atribuirse una causa científicamente determinable a cada fenómeno particular. La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o, al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan.

    http://www.libertaddigital.com/sociedad/un-miembro-del-ipcc-destapa-la-gran-mentira-del-cambio-climatico-1276335809/
    https://moimunanblog.wordpress.com/2015/06/21/elgran-fraude-del-calentamiento-global/

    53. Estas situaciones provocan el gemido de la hermana tierra, que se une al gemido de los abandonados del mundo, con un clamor que nos reclama otro rumbo. Nunca hemos maltratado y lastimado nuestra casa común como en los últimos dos siglos. Pero estamos llamados a ser los instrumentos del Padre Dios para que nuestro planeta sea lo que él soñó al crearlo y responda a su proyecto de paz, belleza y plenitud. El problema es que no disponemos todavía de la cultura necesaria para enfrentar esta crisis y hace falta construir liderazgos que marquen caminos, buscando atender las necesidades de las generaciones actuales incluyendo a todos, sin perjudicar a las generaciones futuras. Se vuelve indispensable crear un sistema normativo que incluya límites infranqueables y asegure la protección de los ecosistemas, antes que las nuevas formas de poder derivadas del paradigma tecnoeconómico terminen arrasando no sólo con la política sino también con la libertad y la justicia.

    62. ¿Por qué incluir en este documento, dirigido a todas las personas de buena voluntad, un capítulo referido a convicciones creyentes? No ignoro que, en el campo de la política y del pensamiento, algunos rechazan con fuerza la idea de un Creador, o la consideran irrelevante, hasta el punto de relegar al ámbito de lo irracional la riqueza que las religiones pueden ofrecer para una ecología integral y para un desarrollo pleno de la humanidad. Otras veces se supone que constituyen una subcultura que simplemente debe ser tolerada. Sin embargo, la ciencia y la religión, que aportan diferentes aproximaciones a la realidad, pueden entrar en un diálogo intenso y productivo para ambas.

    67. No somos Dios. La tierra nos precede y nos ha sido dada. Esto permite responder a una acusación lanzada al pensamiento judío-cristiano: se ha dicho que, desde el relato del Génesis que invita a « dominar » la tierra (cf. Gn 1,28), se favorecería la explotación salvaje de la naturaleza presentando una imagen del ser humano como dominante y destructivo. Esta no es una correcta interpretación de la Biblia como la entiende la Iglesia. Si es verdad que algunas veces los cristianos hemos interpretado incorrectamente las Escrituras, hoy debemos rechazar con fuerza que, del hecho de ser creados a imagen de Dios y del mandato de dominar la tierra, se deduzca un dominio absoluto sobre las demás criaturas. Es importante leer los textos bíblicos en su contexto, con una hermenéutica adecuada, y recordar que nos invitan a «labrar y cuidar» el jardín del mundo (cf. Gn 2,15). Mientras «labrar» significa cultivar, arar o trabajar, «cuidar» significa proteger, custodiar, preservar, guardar, vigilar. Esto implica una relación de reciprocidad responsable entre el ser humano y la naturaleza.

    80. No obstante, Dios, que quiere actuar con nosotros y contar con nuestra cooperación, también es capaz de sacar algún bien de los males que nosotros realizamos, porque «el Espíritu Santo posee una inventiva infinita, propia de la mente divina, que provee a desatar los nudos de los sucesos humanos, incluso los más complejos e impenetrables»[48]. Él, de algún modo, quiso limitarse a sí mismo al crear un mundo necesitado de desarrollo, donde muchas cosas que nosotros consideramos males, peligros o fuentes de sufrimiento, en realidad son parte de los dolores de parto que nos estimulan a colaborar con el Creador[49]

    81. El ser humano, si bien supone también procesos evolutivos, implica una novedad no explicable plenamente por la evolución de otros sistemas abiertos. Cada uno de nosotros tiene en sí una identidad personal, capaz de entrar en diálogo con los demás y con el mismo
    Dios.

    83. El fin de la marcha del universo está en la plenitud de Dios, que ya ha sido alcanzada por Cristo resucitado, eje de la maduración universal [53]. Así agregamos un argumento más para rechazar todo dominio despótico e irresponsable del ser humano sobre las demás criaturas. El fin último de las demás criaturas no somos nosotros. Pero todas avanzan, junto con nosotros y a través de nosotros, hacia el término común, que es Dios, en una plenitud trascendente donde Cristo resucitado abraza e ilumina todo. Porque el ser humano, dotado de inteligencia y de amor, y atraído por la plenitud de Cristo, está llamado a reconducir todas las criaturas a su Creador.
    [53] En esta perspectiva se sitúa la aportación del P. Teilhard de Chardin.
    https://moimunanblog.wordpress.com/2013/01/12/teilhard-de-chardin-jesuita-mason-y-heretico/
    http://mitologiayleyendas.ning.com/forum/topics/himno-a-la-materia-de-teilhard-de-chardin-s-j?xg_source=activity
    http://caminosagrado.com/himno-del-universo-teilhard-de-chardin/
    http://www.centro-pignatelli.org/documentos/udiasteilhard3.pdf

    85. (…) Podemos decir que, «junto a la Revelación propiamente dicha, contenida en la Sagrada Escritura, se da una manifestación divina cuando brilla el sol y cuando cae la noche»[58]. Prestando atención a esa manifestación, el ser humano aprende a reconocerse a sí mismo en la relación con las demás criaturas: «Yo me autoexpreso al expresar el mundo; yo exploro mi propia sacralidad al intentar descifrar la del mundo»[59].
    [59] Paul Ricoeur, Philosophie de la volonté II. Finitude et culpabilité, Paris 2009, 2016 (ed. esp.: Finitud y culpabilidad, Madrid 1967, 249).
    139. Cuando se habla de «medio ambiente», se indica particularmente una relación, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita. Esto nos impide entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de nuestra vida. Estamos incluidos en ella, somos parte de ella y estamos interpenetrados. Las razones por las cuales un lugar se contamina exigen un análisis del funcionamiento de la sociedad, de su economía, de su comportamiento, de sus maneras de entender la realidad. Dada la magnitud de los cambios, ya no es posible encontrar una respuesta específica e independiente para cada parte del problema. Es fundamental buscar soluciones integrales que consideren las interacciones de los sistemas naturales entre sí y con los sistemas sociales. No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental. Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza.

    161. Las predicciones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía. A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad. El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta, de tal manera que el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes, como de hecho ya está ocurriendo periódicamente en diversas regiones. La atenuación de los efectos del actual desequilibrio depende de lo que hagamos ahora mismo, sobre todo si pensamos en la responsabilidad que nos atribuirán los que deberán soportar las peores consecuencias.
    164. Desde mediados del siglo pasado, y superando muchas dificultades, se ha ido afirmando la tendencia a concebir el planeta como patria y la humanidad como pueblo que habita una casa de todos. Un mundo interdependiente no significa únicamente entender que las consecuencias perjudiciales de los estilos de vida, producción y consumo afectan a todos, sino principalmente procurar que las soluciones se propongan desde una perspectiva global y no sólo en defensa de los intereses de algunos países. La interdependencia nos obliga a pensar en un solo mundo, en un proyecto común. Pero la misma inteligencia que se utilizó para un enorme desarrollo tecnológico no logra encontrar formas eficientes de gestión internacional en orden a resolver las graves dificultades ambientales y sociales. Para afrontar los problemas de fondo, que no pueden ser resueltos por acciones de países aislados, es indispensable un consenso mundial que lleve, por ejemplo, a programar una agricultura sostenible y diversificada, a desarrollar formas renovables y poco contaminantes de energía, a fomentar una mayor eficiencia energética, a promover una gestión más adecuada de los recursos forestales y marinos, a asegurar a todos el acceso al agua potable.

    167. Cabe destacar la Cumbre de la Tierra, celebrada en 1992 en Río de Janeiro. Allí se proclamó que «los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible»[126]. Retomando contenidos de la Declaración de Estocolmo (1972), consagró la cooperación internacional para cuidar el ecosistema de toda la tierra, la obligación por parte de quien contamina de hacerse cargo económicamente de ello, el deber de evaluar el impacto ambiental de toda obra o proyecto. Propuso el objetivo de estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera para revertir el calentamiento global. También elaboró una agenda con un programa de acción y un convenio sobre diversidad biológica, declaró principios en materia forestal. Si bien aquella cumbre fue verdaderamente superadora y profética para su época, los acuerdos han tenido un bajo nivel de implementación porque no se establecieron adecuados mecanismos de control, de revisión periódica y de sanción de los incumplimientos. Los principios enunciados siguen reclamando caminos eficaces y ágiles de ejecución práctica.
    [126] Declaración de Río sobre el medio ambiente y el desarrollo (14 junio 1992), Principio 1.
    175. La misma lógica que dificulta tomar decisiones drásticas para invertir la tendencia al calentamiento global es la que no permite cumplir con el objetivo de erradicar la pobreza. Necesitamos una reacción global más responsable, que implica encarar al mismo tiempo la reducción de la contaminación y el desarrollo de los países y regiones pobres. El siglo XXI, mientras mantiene un sistema de gobernanza propio de épocas pasadas, es escenario de un debilitamiento de poder de los Estados nacionales, sobre todo porque la dimensión económico-financiera, de características transnacionales, tiende a predominar sobre la política. En este contexto, se vuelve indispensable la maduración de instituciones internacionales más fuertes y eficazmente organizadas, con autoridades designadas equitativamente por acuerdo entre los gobiernos nacionales, y dotadas de poder para sancionar. Como afirmaba Benedicto XVI en la línea ya desarrollada por la doctrina social de la Iglesia, «para gobernar la economía mundial, para sanear las economías afectadas por la crisis, para prevenir su empeoramiento y mayores desequilibrios consiguientes, para lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimenticia y la paz, para garantizar la salvaguardia del ambiente y regular los flujos migratorios, urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial, como fue ya esbozada por mi Predecesor, [san] Juan XIII» [129]. En esta perspectiva, la diplomacia adquiere una importancia inédita, en orden a promover estrategias internacionales que se anticipen a los problemas más graves que terminan afectando a todos.
    [129] Benedicto XVI, Carta enc. Caritas in veritate (29 junio 2009), 67: AAS 101 (2009), 700.
    Citemos integramente ese significativo párrafo de Caritas in Veritate :
    67. Ante el imparable aumento de la interdependencia mundial, y también en presencia de una recesión de alcance global, se siente mucho la urgencia de la reforma tanto de la Organización de las Naciones Unidas como de la arquitectura económica y financiera internacional, para que se dé una concreción real al concepto de familia de naciones. Y se siente la urgencia de encontrar formas innovadoras para poner en práctica el principio de la responsabilidad de proteger[146] y dar también una voz eficaz en las decisiones comunes a las naciones más pobres. Esto aparece necesario precisamente con vistas a un ordenamiento político, jurídico y económico que incremente y oriente la colaboración internacional hacia el desarrollo solidario de todos los pueblos. Para gobernar la economía mundial, para sanear las economías afectadas por la crisis, para prevenir su empeoramiento y mayores desequilibrios consiguientes, para lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimenticia y la paz, para garantizar la salvaguardia del ambiente y regular los flujos migratorios, urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial, como fue ya esbozada por mi Predecesor, el Beato Juan XXIII. Esta Autoridad deberá estar regulada por el derecho, atenerse de manera concreta a los principios de subsidiaridad y de solidaridad, estar ordenada a la realización del bien común[147], comprometerse en la realización de un auténtico desarrollo humano integral inspirado en los valores de la caridad en la verdad. Dicha Autoridad, además, deberá estar reconocida por todos, gozar de poder efectivo para garantizar a cada uno la seguridad, el cumplimiento de la justicia y el respeto de los derechos[148]. Obviamente, debe tener la facultad de hacer respetar sus propias decisiones a las diversas partes, así como las medidas de coordinación adoptadas en los diferentes foros internacionales. En efecto, cuando esto falta, el derecho internacional, no obstante los grandes progresos alcanzados en los diversos campos, correría el riesgo de estar condicionado por los equilibrios de poder entre los más fuertes. El desarrollo integral de los pueblos y la colaboración internacional exigen el establecimiento de un grado superior de ordenamiento internacional de tipo subsidiario para el gobierno de la globalización[149], que se lleve a cabo finalmente un orden social conforme al orden moral, así como esa relación entre esfera moral y social, entre política y mundo económico y civil, ya previsto en el Estatuto de las Naciones Unidas.
    [146] Cf. Discurso a los Miembros de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (18 abril 2008): l.c., 10-11.
    [147] Cf. Juan XXIII, Carta enc. Pacem in terris: l.c., 293; Consejo Pontificio Justicia y Paz, Compendio de la doctrina social de la Iglesia, n. 441.
    Recordemos lo que decía « Juan XXIII », el iniciador de todo este desquicio, en su muy masónica « encíclica » Pacem in Terris :
    Es necesaria una autoridad pública de alcance mundial
    137. (…) como hoy el bien común de todos los pueblos plantea problemas que afectan a todas las naciones, y como semejantes problemas solamente puede afrontarlos una autoridad pública cuyo poder, estructura y medios sean suficientemente amplios y cuyo radio de acción tenga un alcance mundial, resulta, en consecuencia, que, por imposición del mismo orden moral, es preciso constituir una autoridad pública general.
    La autoridad mundial debe establecerse por acuerdo general de las naciones
    138. Esta autoridad general, cuyo poder debe alcanzar vigencia en el mundo entero y poseer medios idóneos para conducir al bien común universal, ha de establecerse con el consentimiento de todas las naciones y no imponerse por la fuerza. La razón de esta necesidad reside en que, debiendo tal autoridad desempeñar eficazmente su función, es menester que sea imparcial para todos, ajena por completo a los partidismos y dirigida al bien común de todos los pueblos (…)
    La organización de las Naciones Unidas
    143. Argumento decisivo de la misión de la ONU es la Declaración universal de los derechos del hombre, que la Asamblea general ratificó el 10 de diciembre de 1948. En el preámbulo de esta Declaración se proclama como objetivo básico, que deben proponerse todos los pueblos y naciones, el reconocimiento y el respeto efectivo de todos los derechos y todas las formas de la libertad recogidas en tal Declaración.
    144. No se nos oculta que ciertos capítulos de esta Declaración han suscitado algunas objeciones fundadas. Juzgamos, sin embargo, que esta Declaración debe considerarse un primer paso introductorio para el establecimiento de una constitución jurídica y política de todos los pueblos del mundo. (…)
    145. Deseamos, pues, vehementemente que la Organización de las Naciones Unidas pueda ir acomodando cada vez mejor sus estructuras y medios a la amplitud y nobleza de sus objetivos. ¡Ojalá llegue pronto el tiempo en que esta Organización pueda garantizar con eficacia los derechos del hombre!, derechos que, por brotar inmediatamente de la dignidad de la persona humana, son universales, inviolables e inmutables. (…)
    http://w2.vatican.va/content/john-xxiii/es/encyclicals/documents/hf_j-xxiii_enc_11041963_pacem.html#_ftn64
    Y también lo que decía al respecto su sucesor « Pablo VI » en Populorum Progressio:
    Hacia una autoridad mundial eficaz
    78. Esta colaboración internacional a vocación mundial, requiere unas instituciones que la preparen, la coordinen y la rijan hasta construir un orden jurídico universalmente reconocido. De todo corazón, Nos alentamos las organizaciones que han puesto mano en esta colaboración para el desarrollo, y deseamos que crezca su autoridad. «Vuestra vocación, dijimos a los representantes de la Naciones Unidas en Nueva York, es la de hacer fraternizar, no solamente a algunos pueblos sino a todos los pueblos (…) ¿Quién no ve la necesidad de llegar así progresivamente a instaurar una autoridad mundial que pueda actuar eficazmente en el terreno jurídico y en el de la política?»[52].
    Esperanza fundada en un mundo mejor
    79. Algunos creerán utópicas tales esperanzas. Tal vez no sea consistente su realismo y tal vez no hayan percibido el dinamismo de un mundo que quiere vivir más fraternalmente y que, a pesar de sus ignorancias, sus errores, sus pecados, sus recaídas en la barbarie y sus alejados extravíos fuera del camino de la salvación, se acerca lentamente, aun sin darse de ello cuenta, hacia su creador.
    http://w2.vatican.va/content/paul-vi/es/encyclicals/documents/hf_p-vi_enc_26031967_populorum.html#_ftn52
    Y por último, hagamos una referencia a « Juan Pablo II », en perfecta armonía con el iluminismo mundialista onusino de sus predecesores :
    14. Ante estos enormes desafíos, ¿cómo no reconocer el papel que corresponde a la Organización de las Naciones Unidas? A cincuenta años de su institución, se ve aún más su necesidad, pero se ve aún mejor, conforme a la experiencia realizada, que la eficacia de este máximo instrumento de síntesis y coordinación de la vida internacional depende de la cultura y de la ética internacional en la que se basa y que expresa. Es necesario que la Organización de las Naciones Unidas se eleve cada vez más de la fría condición de institución de tipo administrativo a la de centro moral, en el que todas las naciones del mundo se sientan como en su casa, desarrollando la conciencia común de ser, por así decir, una “familia de naciones”.
    http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/speeches/1995/october/documents/hf_jp-ii_spe_05101995_address-to-uno.html
    23. Al final de este discurso, deseo expresar una vez más ante todos los altos Representantes de los Estados aquí presentes, un sentimiento de estima y de profundo amor por todos los pueblos, por todas las naciones de la tierra, por todas las comunidades de hombres. Cada una de ellas tiene su propia historia y cultura: hago votos para que puedan vivir y desarrollarse en la libertad y en la verdad de la propia historia, ya que ésta es la medida del bien común de cada una de ellas. Hago votos para que cada uno pueda vivir y fortificarse con la fuerza moral de esta comunidad, que forma a sus miembros como ciudadanos. Hago votos para que las autoridades estatales respeten los justos derechos de cada ciudadano y puedan gozar, por el bien común, de la confianza de todos. Hago votos para que todas las naciones, incluso las más pequeñas, incluso aquellas que todavía no gozan de la plena soberanía y aquellas a las que se les ha quitado por la fuerza, puedan encontrarse en plena igualdad con las otras en la Organización de las Naciones Unidas. Hago votos para que la organización de las Naciones Unidas permanezca siempre como el foro supremo de la paz y de la justicia: auténtica sede de la libertad de los pueblos y de los hombres en su aspiración a un futuro mejor. (…)
    http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/speeches/1979/october/documents/hf_jp-ii_spe_19791002_general-assembly-onu.html
    Tras estas citas esclarecedoras de los predecesores mundialistas y derecho-humanistas de « Francisco », retomemos el texto de la « recíclica » de Eco Jorge Primero Sanata Si :
    181. Es indispensable la continuidad, porque no se pueden modificar las políticas relacionadas con el cambio climático y la protección del ambiente cada vez que cambia un gobierno. Los resultados requieren mucho tiempo, y suponen costos inmediatos con efectos que no podrán ser mostrados dentro del actual período de gobierno. Por eso, sin la presión de la población y de las instituciones siempre habrá resistencia a intervenir, más aún cuando haya urgencias que resolver. Que un político asuma estas responsabilidades con los costos que implican, no responde a la lógica eficientista e inmediatista de la economía y de la política actual, pero si se atreve a hacerlo, volverá a reconocer la dignidad que Dios le ha dado como humano y dejará tras su paso por esta historia un testimonio de generosa responsabilidad. (…)
    207. La Carta de la Tierra nos invitaba a todos a dejar atrás una etapa de autodestrucción y a comenzar de nuevo, pero todavía no hemos desarrollado una conciencia universal que lo haga posible. Por eso me atrevo a proponer nuevamente aquel precioso desafío: «Como nunca antes en la historia, el destino común nos hace un llamado a buscar un nuevo comienzo […] Que el nuestro sea un tiempo que se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida; por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad; por el aceleramiento en la lucha por la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida»[148].
    [148] Carta de la Tierra, La Haya (29 junio 2000) https://es.wikipedia.org/wiki/Carta_de_la_Tierra
    He aquí algunos pasajes sugestivos de dicha carta laicista, igualitarista y mundialista :
    « Debemos unirnos para crear una sociedad global sostenible fundada en el respeto hacia la naturaleza, los derechos humanos universales, la justicia económica y una cultura de paz – La humanidad es parte de un vasto universo evolutivo. La Tierra, nuestro hogar, está viva con una comunidad singular de vida. Las fuerzas de la naturaleza promueven a que la existencia sea una aventura exigente e incierta, pero la Tierra ha brindado las condiciones esenciales para la evolución de la vida – El surgimento de una sociedad civil global, está creando nuevas oportunidades para construir un mundo democrático y humanitario – Promover la participación activa de las mujeres en todos los aspectos de la vida económica, política, cívica, social y cultural, como socias plenas e iguales en la toma de decisiones, como líderes y como beneficiarias – Eliminar la discriminación en todas sus formas, tales como aquellas basadas en la raza, el color, el género, la orientación sexual, la religión, el idioma y el origen nacional, étnico o social – Con el objeto de construir una comunidad global sostenible, las naciones del mundo deben renovar su compromiso con las Naciones Unidas, cumplir con sus obligaciones bajo los acuerdos internacionales existentes y apoyar la implementación de los principios de la Carta de la Tierra, por medio de un instrumento internacional legalmente vinculante sobre medio ambiente y desarrollo. »
    http://www.earthcharterinaction.org/contenido/pages/La-Carta-de-la-Tierra.html
    217. Si «los desiertos exteriores se multiplican en el mundo porque se han extendido los desiertos interiores»[152], la crisis ecológica es un llamado a una profunda conversión interior. Pero también tenemos que reconocer que algunos cristianos comprometidos y orantes, bajo una excusa de realismo y pragmatismo, suelen burlarse de las preocupaciones por el medio ambiente. Otros son pasivos, no se deciden a cambiar sus hábitos y se vuelven incoherentes. Les hace falta entonces una conversión ecológica, que implica dejar brotar todas las consecuencias de su encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que los rodea.
    233. El universo se desarrolla en Dios, que lo llena todo. Entonces hay mística en una hoja, en un camino, en el rocío, en el rostro del pobre [159].
    [159] Un maestro espiritual, Ali Al-Kawwas, desde su propia experiencia, también destacaba la necesidad de no separar demasiado las criaturas del mundo de la experiencia de Dios en el interior. Decía: «No hace falta criticar prejuiciosamente a los que buscan el éxtasis en la música o en la poesía. Hay un secreto sutil en cada uno de los movimientos y sonidos de este mundo. Los iniciados llegan a captar lo que dicen el viento que sopla, los árboles que se doblan, el agua que corre, las moscas que zumban, las puertas que crujen, el canto de los pájaros, el sonido de las cuerdas o las flautas, el suspiro de los enfermos, el gemido de los afligidos…» (Eva De Vitray-Meyerovitch [ed.], Anthologie du soufisme, Paris 1978, 200).
    https://es.wikipedia.org/wiki/Sufismo
    http://www.allaboutreligion.org/spanish/sufismo.htm
    http://www.revistabiosofia.com/index.php?option=com_content&task=view&id=172&Itemid=43
    237. El domingo, la participación en la Eucaristía tiene una importancia especial. Ese día, así como el sábado judío, se ofrece como día de la sanación de las relaciones del ser humano con Dios, consigo mismo, con los demás y con el mundo.
    246. Después de esta prolongada reflexión, gozosa y dramática a la vez, propongo dos oraciones, una que podamos compartir todos los que creemos en un Dios creador omnipotente, y otra para que los cristianos sepamos asumir los compromisos con la creación que nos plantea el Evangelio de Jesús.
    Oración por nuestra tierra
    Dios omnipotente,
    que estás presente en todo el universo
    y en la más pequeña de tus criaturas,
    Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe,
    derrama en nosotros la fuerza de tu amor
    para que cuidemos la vida y la belleza.
    Inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos y hermanas
    sin dañar a nadie.
    Dios de los pobres,
    ayúdanos a rescatar
    a los abandonados y olvidados de esta tierra
    que tanto valen a tus ojos.
    Sana nuestras vidas,
    para que seamos protectores del mundo
    y no depredadores,
    para que sembremos hermosura
    y no contaminación y destrucción.
    Toca los corazones
    de los que buscan sólo beneficios
    a costa de los pobres y de la tierra.
    Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa,
    a contemplar admirados,
    a reconocer que estamos profundamente unidos
    con todas las criaturas
    en nuestro camino hacia tu luz infinita.
    Gracias porque estás con nosotros todos los días.
    Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha
    por la justicia, el amor y la paz.

    http://www.catapulta.com.ar/archivos/14851
    http://caminante-wanderer.blogspot.fr/2015/06/levavi-oculos-meos-in-montes.html
    https://fraygerundiodetormes.wordpress.com/2015/06/18/enfriamiento-global/
    http://in-exspectatione.blogspot.fr/2015/06/un-desecho-un-puro-desperdicio.html
    http://www.adelantelafe.com/el-cantico-de-las-criaturas-o-el-cantico-de-las-imposturas/
    http://www.churchmilitant.com/news/article/breaking-schellnhuber-appointed-to-pontifical-academy-of-sciences
    https://www.lifesitenews.com/news/whos-that-one-world-climate-guru-who-helped-present-the-popes-encyclical-at
    http://www.periodistadigital.com/religion/mundo/2015/06/18/onu-considera-un-hito-la-enciclica-y-pide-un-cambio-global-para-enfrentarse-al-cambio-climatico-religion-iglesia-laudato.shtml
    https://www.youtube.com/watch?v=nZ8v-3xo_Pg
    http://www.naturalnews.com/050075_Vatican_climate_science_world_depopulation.html#
    http://www.amtvmedia.com/pope-francis-calls-new-global-authority/
    http://remnantnewspaper.com/web/index.php/fetzen-fliegen/item/1819-why-i-m-disregarding-laudato-si-and-you-should-too
    http://remnantnewspaper.com/web/index.php/articles/item/1811-on-the-pope-s-encyclical-laudato-si-talk-to-the-animals-after-all-you-re-one-of-them
    http://www.novusordowatch.org/wire/laudato-sii-francis.htm
    http://www.pewsitter.com/view_news_id_206690.php
    https://mundabor.wordpress.com/2015/06/19/laudato-si-the-prayer-of-the-freemason/
    http://www.christorchaos.com/?q=content/dance-dance-eco-jorge-part-one
    http://www.christorchaos.com/?q=content/dance-dance-eco-jorge-part-two
    http://yvesdaoudal.hautetfort.com/archive/2015/06/20/francois-et-les-conferences-episcopales-5643130.html
    http://yvesdaoudal.hautetfort.com/archive/2015/06/18/l-encyclique-5642160.html
    http://yvesdaoudal.hautetfort.com/archive/2015/06/18/bonus-chretien-en-prime-5642198.html
    http://benoit-et-moi.fr/2015-I/actualite/lencyclique-ecologique.html

  6. ¿CUAL FUE LA PRIMERA ELECCIÓN DEMOCRÁTICA?
    03/07/2015 at 8:17 AM

    ¡A BARRABÁS!

    Y A JESUCRISTO: ¡CRUCIFÍCALO!,

    CRUCIFICARON LA VERDAD HE AQUÍ LAS CONSECUENCIAS…

  7. ¡!
    03/07/2015 at 8:55 AM

    http://elquijotesiglo21.blogspot.com.ar/2015/06/avance-totalitario-condena-por-video.html
    Jueves 11 de Junio – Córdoba Argentina – Aprobaron una legislación para Monsanto. Ahora si te detienen declarás por vídeo conferencia, y ves a tu abogado por vídeo conferencia, y además te dan la sentencia por vídeo conferencia. Es el fin de la confidencialidad con tu abogado. Fin del estado de derecho.

  8. bergoglio un valdense consumado
    03/07/2015 at 10:21 AM

    Es tenido por padre y dogmatizador de la secta Pedro Valdo, mercader de León, que hacia 1160 comenzó a predicar la pobreza, convirtiendo en precepto el consejo evangélico, y reunió muchos discípulos, que se señalaron por raras austeridades, comenzando por despojarse de sus bienes. Llamóseles Pobres de León, y también Insabattatos, de la palabra latina bárbara sabatum, origen de la francesa sabot y la castellana zapato, porque llevaban los zapatos cortados por arriba, en signo de pobreza. Vivían de limosnas, y gustaban de censurar la riqueza y vicios de los eclesiásticos. Su primer error fué el laicismo. Arrogáronse todos, inclusas las mujeres, el derecho de predicar, y aun de administrar los Sacramentos; y el Papa Lucio III se vio obligado a condenarlos por los años de 1181. El Arzobispo de Narbona, Bernardo, los llamó a una conferencia pública, y, oídos, los declaró herejes. Además del celo amargo y sin misión que les hacía clamar por reforma, rechazaban la oración por los difuntos y huían de los templos, prefiriendo orar en sus casas; negaban obediencia a sus legítimos Pastores, y tenían por ilícitos (al modo de los cuákeros) el juramento y la pena de muerte. Según ellos, un sacerdote indigno no podía consagrar, ni atar ni desatar, mientras que cualquier lego podía hacerlo, siempre que se sometiese a las penitencias y austeridades de la secta. Tan ciegos estaban, que en 1212 solicitaron de Inocencio III la aprobación de lo que llamaban su orden. Tres años después, en el Concilio de Letrán, el mismo Pontífice los condenó así como a los demás predicantes sin misión.

    Negaban los valdenses todo linaje de propiedad. Entre ellos no había mío ni tuyo. El comunismo y el laicismo eran las bases de la secta. Decían las palabras de la Consagración en lengua vulgar, y comulgaban en mesa común, queriendo remedar sacrílegamente los antiguos ágapes. Aunque fanáticos extraviados, eran hombres de buena vida y de nimia austeridad, diferenciándose en esto de los albigenses. Si a alguna secta moderna se asemejan los valdenses es al Cuakerismo. No tenían vocación de mártires ni tomaron las armas nunca, como los cataros. Asistían a las reuniones de los católicos y recibían los Sacramentos, aunque sin confesar que eran valdenses.

    Nunca logró esta secta tanta popularidad y arraigo como la de los maniqueos. Después del siglo XIV quedó confinada en algunos valles sub-alpinos, en la Saboya y en el Delfinado. Sus barbas o sacerdotes eran pastores y hombres sin letras.

    Los misioneros católicos, entre ellos nuestro San Vicente Ferrer, hicieron inauditos esfuerzos por desarraigarla. Llegaron así los tiempos de la Reforma, y como oyeran aquellos montañeses algo de lo que en Suiza y en Alemania pasaba, enviaron mensajeros a Bucero y Ecolampadio para tratar de la unión de su iglesia con las reformadas. Como había bastante diferencia entre los errores de la una y de las otras, no se llegó, por entonces, a ningún acuerdo; pero más adelante, Farel y otros ministros ginebrinos evangelizaron a los pobres valdenses, que en 1541 dieron una confesión de fe en sentido calvinista. Y así han continuado hasta nuestros días, convertidos en protestantes, aunque conservan el nombre antiguo. Su historia es muy curiosa y llena de peripecias. Conservan libros y manuscritos, de antigüedad disputable, que han dado motivo a curiosas indagaciones filológicas.

    Para atajar los pasos de albigenses y valdenses surgieron en el glorioso siglo XII dos grandes instituciones: los frailes mendicantes y la Inquisición. El estandarte comunista, levantado por los Pobres de León, indicaba un malestar social, casi un conflicto. Y el conflicto fué resuelto por los franciscanos, que inculcaron la caridad y la pobreza evangélica, no el odio a los ricos, ni el precepto de la pobreza, de que hacían ostentosa gala los insabattatos. Con el amor, y no con el odio, podía atenuarse la desigualdad social.
    LA SECTA DE LOS VALDENSES – Por DON MARCELINO MENÉNDEZ Y PELAYO
    Para contener a los dogmatizadores de la plaza pública y a los de la escuela, necesitaba la Iglesia (a la vez que monjes solitarios y contemplativos) hombres de acción y de pelea, que llevasen de frente la ciencia de aquella edad y estuviesen unidos por rigurosa disciplina. Y entonces nació la Orden de Predicadores, que es gloria de España, por su fundador Santo Domingo. (…)
    http://sanmiguelarcangel-ar.blogspot.com.ar/

  9. german
    26/08/2015 at 5:22 PM

    Han colocado en una página de facebook un banner donde dice que la virgen María debería haber abortado a Cristo, el facebook no debe ser un sitio de fanatismo, esto ofende a 1000 millones de cristianos; pidan a Mark Zuckerberg que retire la página, firmen el petitorio.

    https://www.americaneedsfatima.org/forms/E15493a.html

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