Por Carlos Tórtora.-

Jorge Macri asumió en los últimos días un protagonismo político nacional. Dejó descolocados a los Milei afirmando que lo mejor es que la reforma electoral se aplique recién en el 2031 para evitar las especulaciones electorales de coyuntura. O sea, que se pronunció contra la suspensión de las PASO que necesitan los Milei.

En segundo lugar, profundizó su distanciamiento con Mauricio y hasta despidió a varios funcionarios que le respondían a éste.

Tercero, fortalecido por su campaña de la ley y el orden, que le hizo subir hasta cerca del 40% de imagen positiva, empezó a circular por programas políticos que antes no visitaba.

Todo esto contrasta con las penurias de Mauricio, que no pudo convencer a Guillermo Dietrich para que se postule a jefe de gobierno y enfrente a Jorge. El expresidente también está con problemas con su mano derecha, Fernando de Andreis, que le hizo pasar un papelón la semana pasada llevándolo a presidir en Jujuy un acto con doce asistentes.

A esta altura de la crisis, ya podemos hablar de que hay un plan de Jorge. Éste quiere que los Milei lo apoyen para ser reelecto pero cree tener sobre ellos una ventaja: desde que Manuel Adorni colapsó, LLA no tiene un candidato para ganar la Ciudad, porque a Pilar Ramírez no le dan los números. Así las cosas, Jorge estaría convencido de que el presidente deberá negociar sí o sí.

El plan

El jefe de gobierno se manejaría entonces con dos opciones. Si Milei a fin de año recupera aire para disputar su reelección, Jorge aceleraría su acuerdo electoral con los Milei. Pero si éste continúa bajando en las encuestas, pondría en marcha la operación para anticipar las elecciones porteñas.

En este punto volverían a abrirse dos alternativas: que la elección local se haga con o sin PASO. Si es con primarias, los tiempos se acortan y Jorge debería convocar para las mismas antes de fin de año. Si por el contrario quiere postergar las definiciones, deberá conseguir en la Legislatura el apoyo de los 20 diputados peronistas, porque para suspender las PASO son necesarios dos tercios.

Un tema no menor en la actual pulseada entre los primos es quién controla al PRO porteño. En este tema también la balanza se inclina a favor de Jorge, que es el presidente del PRO local. Así las cosas, una sensación de eclipse envuelve a Mauricio. Y así lo interpretaría quien fuera su principal operador hasta la semana pasada. El ubicuo Cristian Ritondo ya se sumó al equipo de Jorge.

 

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