El Estado argentino, yerba mala que nunca muere

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) es un organismo autárquico del Estado argentino dependiente del Ministerio de Hacienda que se encarga, entre otras funciones, de la aplicación, percepción, recaudación y fiscalización de las rentas e impuestos nacionales.

El problema que enfrenta ahora este órgano, junto con el Gobierno Nacional, es qué hacer con las empresas que no son tangibles, es decir, las empresas que producen ingresos a través de software de aplicaciones móviles y plataformas online que se encuentran generando dinero, sin que el Estado pueda fiscalizar la entidad empresarial a través de sus agentes.

En este sentido hacemos referencia a Airbnb, Netflix o Uber (aunque si bien Uber comparte el mismo problema de raíz que Netflix y Airbnb, es un caso aparte), todas compañías que forman parte de la nueva generación de plataformas que se dedican a satisfacer las necesidades de las personas en lo que respecta al ocio o a la movilidad y que, sin lugar a dudas, resultan mucho mejores que las convencionales y por lo tanto, son elegidas por la mayor cantidad de usuarios.

El economista Murray Rothbard decía que un impuesto es un “robo legalizado y organizado en gran escala”. En relación a esta idea de un Estado absorbente podemos utilizar la justificación vertida por el titular de AFIP Alberto Abad: “Airbnb no posee inmuebles, pero alquila millones de inmuebles en todos los centros de veraneo; Facebook no crea contenidos; Netflix no usa cables; UBER no posee vehículos, Alibaba no posee inventarios y Whatsapp no es una telefónica. Es la desmaterialización total de la economía, y esto trae problemas para los esquemas normativos”. Sin embargo la catarsis no terminó ahí, también aseguró que “desde nuestra visión, el elemento que une todo esto es la desmaterialización de la base imponible. ¿Dónde le cobramos a Netflix? ¿Dónde le cobramos a UBER? ¿Dónde le cobramos a Airbnb? Esto tiene un impacto fundamental en el financiamiento de los países, y el financiamiento está asociado a la calidad de vida de los ciudadanos”.

Si retomamos las palabras del Ministro, en lo que respecta a la “calidad de vida de los ciudadanos”, pareciera ser que Abad olvida que todas estas multinacionales son elegidas libremente por una gran porción de la población, y que, en el caso de que deban ser contratados como servicios, son, en efecto, pagados por ellos mismos de acuerdo a la calidad de las prestaciones que cada uno prefiera en función de los requisitos y exigencias que pretendamos. De igual manera la presión tributaria siempre se traslada al producto, lo que encarece su consumo perjudicando al que lo demande.

En el caso de Netflix, podemos mencionar que Argentina se encuentra tercera en lo que respecta al ranking de posicionamiento de la compañía en América Latina (la encabezan México y le sigue Brasil). Esto demuestra que sin lugar a dudas esta plataforma es la mejor elección a causa de su bajo costo y su alta calidad.

Empero, el problema no es solamente Abad, sino también la mentalidad de varios dirigentes políticos del país, como es el caso del Diputado de la Coalición Cívica, Fernando Sánchez, quien aseguró que “no se puede plantear una reforma fiscal en épocas de elecciones”. O la respuesta del ex Ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, tras ser consultado por la baja de la presión fiscal comentó que: “sepamos que la consecuencia de bajar impuestos es quedarnos sin recursos para las políticas sociales”. Todo este tipo de razonamientos ilógicos, son esgrimidos por los máximos representantes del país. Y podríamos seguir citando burócratas negando la mejoría de abandonar -o al menos disminuir- impuestos ya que al haber menos presión tributaria hay recursos que se destinan a mejorar la calidad del servicio para ganar mejor presencia en el mercado.

Pero lo cierto es que son sólo excusas que utilizan los políticos con el objetivo de mantener las dimensiones elefantiásicas del Estado, (que debe ser financiado a través de impuestos al sector productivo), y de esta forma legitimar la enorme presión fiscal que nos condena a ser un país subdesarrollado.

En palabras del economista Javier Milei “Argentina es una máquina de triturar valor. Si generas un mango te lo saca el Estado” y esta vez no será la excepción. Pero insistimos, la recaudación del Estado y el posterior gasto público, en su mayoría, no están ligados a la “calidad de vida de los ciudadanos” como nos quiere hacer creer Abad, más sí a pagar los caprichos del gobierno de turno.

Argentina ya esgrimió cuáles son las reglas del juego, será competencia de las empresas dedicadas a satisfacer de forma exitosa estas necesidades, las que tendrán que evaluar si seguirán brindándonos sus utilidades, puesto que como dice Adam Smith, “no es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por sus propios intereses”.

Agustina Blanco*

@AgusBlanco1992

* Periodista. Investigadora de la Fundación LIBRE

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11 comments for “El Estado argentino, yerba mala que nunca muere

  1. Lobezno
    22/09/2017 at 7:35 AM

    “..Pero lo cierto es que son sólo excusas que utilizan los políticos con el objetivo de mantener las dimensiones elefantiásicas del Estado, (que debe ser financiado a través de impuestos al sector productivo), y de esta forma legitimar la enorme presión fiscal que nos condena a ser un país subdesarrollado………….”

    Recuerdo de algunas pocas veces , que ante determinadas situaciones politico-sociales , a nivel nacional o comunales ; la ciudadania planteo la consigna …….NO PAGUEMOS MAS IMPUESTOS ; en el marco de algun tipo de descontento o rechazo a alguna situacion tributaria-politica injusta.

    Esa consigna , nunca paso a mayores y tampoco fue esgrimida por la sociedad , de manera tajante ; …..pero recuerdo bien , como se asustaban y preocupaban los politicos y/o funcionarios de turno , ante tal posibilidad y comenzaban a mostrar sus sonrisas …..

    Habria que comenzar a hacer un poco mas de Docencia en tal sentido , como lo hace Ud , de manera brilllante y contundente – y refrescar a la sociedad , el saber valorar nuestros impuestos y que el estado rinda cuentas de la plata que es nuestra.

    Gracias.
    Mis respetos.

    • Agustina Blanco
      23/09/2017 at 1:58 AM

      Muchísimas gracias por su comentario y el aporte. Lo tomo. Cordialmente, Agustina.

    • °
      23/09/2017 at 8:13 AM
    • °
      23/09/2017 at 9:51 AM

      Buenos Aires
      14 de Septiembre del año 2017 – 5675

      ¿Y SI DEJÁRAMOS DE PAGAR LOS IMPUESTOS? , carta de Ana María Laclaustra de Miglore y contestación

      14 de septiembre de 2017

      Sr. Cosme Beccar Varela

      Nro. 5672. “Correo del Lector”

      Estimado Cosme:

      Gracias por sus palabras.
      Leo sus notas y déjeme decirle que yo lo veo como Don Quijote , debido a sus ideales , que entiendo son dificilísimos de que se hagan realidad en este mundo que vivimos.
      Yo también a veces imagino y deseo profundamente que toda la población de nuestro país se rebele de una forma muy sencilla, no pagando impuestos…ninguno!!!! de esa forma haciendolo en conjunto impediríamos que esa clase política corrupta deje de existir….pero es un sueño solamente y por otro lado estoy segura que los buitres políticos de varios partidos lo usarían para ellos fortalecerse.
      Como dice mi marido , hay que vivir alejado de esta realidad, lo cual es muy dificil también ya que trabajamos en ella y queremos subsistir.
      Como ud siempre dice , debemos rezar fervientemente por una justicia plena y real.
      Gracias,
      Ana Maria de Migliore

      CONTESTACIÓN

      14/9/2017

      Estimada Ana María:

      Más fácil que conseguir que la gente se rebele y no pague impuestos, debería ser conseguir que los “señores” del país se resolvieran a portarse como patriotas y a actuar políticamente de tal manera que desplacen a la “dirigencia” corrupta e inepta. Lo primero exige convencer a millones de personas que corran el riesgo de ser ejecutados por la AFIP con los poderes totalitarios que le otorgó Cavallo, o sea, embargarlos y mandarlos a la quiebra sin derecho de apelación. En cambio, lo segundo sólo exige que los “señores” se molesten un poco en reunirse, organizarse y seguir a dirigentes inteligentes, honestos y decididos. También hay un cierto riesgo, porque se exponen al odio de la mencionada “dirigencia” que no abandonará sus dolosos privilegios así nomás. Pero para esos están los verdaderos señores, para arriesgarse y saber responder como varones y mujeres (a la Santa Juana de Arco) a quienes los ataquen.

      Pero he comprobado que los “señores” son de una cobardía y de una mala fe exponenciales. No quieren entender y terminan no entendiendo a fuerza de atrofiar su inteligencia. Y el que no entiende la gravedad de la situación y la forma en que se debe reaccionar para el rescate, ni quiere que se lo explique alguien que sepa un poco más, se puede sospechar que es de mala fe y que, en el fondo, es cómplice de la “dirigencia”, que incluye al PRO. Esto del PRO les viene como anillo al dedo porque quedan como los “salvadores de la patria” frente al peligro kirchnerista, sin arriesgar nada, con un simple voto “por el mal menor”, a pesar de que sobran las pruebas (de las cuales he mencionado varias) que demuestran que no sólo no nos salvan sino que nos llevan a un final peor que el kirchnerismo.

      Por eso es que el último argumento es una increpación, que también se ha demostrado inútil. Sin embargo, después de eso, no queda más que callarse o gritar: “sálvese quien pueda”.

      Me gusta que me consdere como un Don Quijote, aunque estoy lejos de serlo porque conservo un sentido común muy “sanchopachesco”. Le mando copia de mi artículo 1457 en donde comento un magnífico libro de Unamuno sobre Don Quijote (a pesar de sus errores, pues no era un buen católico). Lea ese artículo que le va a gustar.

      Cordiales saludos

      Cosme Beccar Varela

      Buenos Aires
      26 de Enero del año 2017 – 1457
      ________________________________________

      ES BUENA CABALLERÍA LANZARSE A LA LUCHA, AUNQUE SEA SOLO, PARA COMBATIR LA INJUSTICIA

      Buscando alguna idea de alguien inteligente que me pueda ayudar a saber cuál es mi misión en este momento, o sea, que es lo que Dios espera de mí (aparte, desde luego, de que cumpla Sus mandamientos) cayó en mis manos nuevamente un libro que había comprado hace mucho y que había leído a medias. Eso fue hace muchos años, cuando todavía era joven y mi cabeza estaba llena de ideales, muchos de los cuales, ¡ay! fui descubriendo con el tiempo que sólo eran ilusiones, o sea, ideales mal entendidos, aunque no equivocados, porque no se apartaban de la Verdad. La diferencia entre el ideal y la ilusión es que el ideal es una idea sublimada por la esperanza de realizar algo más perfecto que lo existente, mientras que la ilusión es la representación idealizada de una realidad inexistente e “inexistible”, por más que tenga mucho del buen color de la Verdad.

      Estoy leyendo otra vez ese libro, escrito por Miguel de Unamuno (1864-1936), Rector de la Universidad de Salamanca que, desgraciadamente no se confesaba católico pero cuyo pensamiento estaba tan cerca del catolicismo que cabe la esperanza de que al final de su vida haya terminado por profesarlo. De hecho, en su tumba está escrito como epitafio un verso, sin duda de su pluma, que dice así:

      “Méteme, Padre Eterno, en tu pecho, misterioso hogar, dormiré allí, pues vengo deshecho del duro bregar”.

      Y cuando presenció el salvajismo rojo que provocó el Alzamiento católico y dio origen a la guerra civil de 1936-1939 en España, se puso decididamente del lado nacional. “El 20 o 21 de octubre (de 1936) en una entrevista mantenida con el periodista francés Jérôme Tharaud….(decía): “Tan pronto como se produjo el movimiento salvador que acaudilla el general Franco, me he unido a él diciendo que lo que hay que salvar en España es la civilización occidental cristiana y con ella la independencia nacional, ya que se está aquí, en territorio nacional, ventilando una guerra internacional…” (en Wikipedia)

      El libro se llama “Vida de Don Quijote y Sancho” y es un verdadero manifiesto contra la imbecilidad, la cobardía, el materialismo y la venalidad ramplona del mundo moderno, basado en su interpretación de la vida del noble Don Quijote, caballero andante que salió de su casa con armas antiguas e ineficaces, mal montado y sin ayuda de nadie, “a enderezar todo entuerto que se le pusiera delante” (perifrasis de la frase de pag. 16 del libro citado, colección Austral de Espasa Calpe, 1939).

      “¡Poneos en marcha! ¿Qué adonde vais? La estrella os lo dirá…¿Qué vamos a hacer en el camino mientras marchamos? ¿Qué? ¡Luchar! Luchar, y ¿cómo?. ¿Cómo? ¿Tropezáis con uno que miente, grítale a la cara:¡mentira! y ¡adelante!. ¿Tropezáis con otro que roba?, gritarle: ¡ladrón!, y ¡adelante!. ¿Tropezáis con uno que dice tonterías, a quien oye toda una muchedumbre con la boca abierta?, gritarles: ¡Estúpidos!, y ¡adelante!. ¡Adelante siempre!.”

      No importa que te digan -agrega el escritor- “que con eso no se borra la mentira, ni el latrocinio, ni la tontería del mundo? ¿Quién ha dicho que no? La más miserable de todas las miserias, la más repugnante y apestosa argucia de la cobardía es esa de decir que nada se adelanta con denunciar a un ladrón porque otros seguirán robando, que nada se adelanta con decirle en su cara majadero al majadero, porque no por eso la majadería disminuirá en el mundo” (pag. 17, op.cit.)

      Admirado por la valentía solitaria del Quijote, Unamuno agrega: “Ponte en marcha solo. Todos los demás solitarios irán a tu lado, aunque no los veas. Cada cual creerá ir solo, pero formaréis batallón sagrado: el batallón de la santa e inacabable cruzada.. . Cuídate sólo de cómo aparezcas ante Dios, cuídate de la idea que de tí Dios tenga.” (pags. 21 y 22, op. cit.)

      ¡Cuántas veces he pensado que esto que yo creo es mi misión, la de atacar la tiranía, en la Iglesia, en el mundo y en este desdichado país sin otra arma que una página miserable en Internet (después de haber intentado a lo largo de mis muchos años varias otras formas de combatir), esto no es más que una ilusión, un entretenimiento infructuoso que no hace más que aumentar la evidencia de mi inutilidad, y hasta me expone al ridículo! Y no faltan quienes redoblan su odio contra las ideas que defiendo y contra mí, acusándome de “creerme dueño de la verdad” y que no soporto contradicciones. ¡Nada más falso, pues en “La botella al mar” he publicado hasta insultos en contra mía enviados por lectores mal avisados, y de la Verdad, nadie puede ser tan idiota como para creerse dueño, sino más bien poseído por ella!

      Otra vez Unamuno, que ya entrevió ese drama en el alma de Don Quijote, vino en mi ayuda cuando escribió: “La soberbia, la refinada soberbia, es la de abstenerse de obrar por no exponerse a la crítica…Y pues Don Quijote se lanzó a obrar y se expuso a que los hombre se burlasen de su obra, fue uno de los más puros dechados de verdadera humildad, aunque otra cosa nos finjan las engañosas apariencias.” (pag. 53, op. cit.)

      No es que pretenda tener esa humildad, pero al menos es un ideal al que puedo aspirar con la ayuda de la gracia, despreciando entretanto, como Don Quijote, la risa babosa de los mundanos.

      Esta es, pues, una breve justificación que me sirve para seguir molestando a los mentirosos, ladrones, tiranos, botarates y demás ralea de canallas en las páginas de “La botella al mar”. Y a mí me basta y si me basta a mí, no me importa que a otros no les baste. O no debería importarme…

      Cosme Beccar Varela
      http://www.labotellaalmar.com/

  2. ERUERU
    22/09/2017 at 8:28 AM

    el problema es un poco mas complejo. no basta con dejar de pagar impuestos mientras existan los registros nacionales de propiedad manejados por el estado(INMUEBLES, AUTOMOTORES, ARMAS ETC) porque estos son los instrumentos con los que cuentan los burocratas de turno para confiscar los bienes de los particulares. los argentinos recurriamos a la fuga hacia el exterior para escapar al poder del fisco, pero la burocracia internacional ultimamente ha limitado notablemente esta posibilidad, por lo menos,a quienes no somos parte del poder, ya que los politicos siempre podran evadir y fugar capitales con total impunidad a traves de familiares y testaferros

    • Agustina Blanco
      23/09/2017 at 1:59 AM

      Completamente de acuerdo con su escrito. Cordialmente. Agustina.

  3. 22/09/2017 at 4:24 PM

    Totalmente de acuerdo con su planteo, Agustina.
    Y con el planteo de Lobezno sobre la necesidad de seguir haciendo docencia en este sentido.
    Mis felicitaciones para alguien tan joven que ya arribó a las conclusiones definitivas.

    • Agustina Blanco
      23/09/2017 at 2:01 AM

      Muchas gracias por su comentario. Lo tomo como aliciente para seguir escribiendo. Si hace clic en mi nombre abajo de la nota, el mismo lo llevará a distintas reflexiones que he realizado sobre temas coyunturales. Cordialmente. Agustina.

  4. Toto
    22/09/2017 at 10:15 PM

    El caso de la educación es un referente, a los efectos de sacarles el poder a los inspectores directores maestros a través del sindicalismo. En efecto , en vez de mandar el Estado el dinero a través de su burocracia, lo hace mediante el documento del niño a una cuenta de el. Solamente sacan dinero de la cuentas sus padres y tutores, con ese dinero pagan y eligen el colegio que ellos eligen. Por lo tanto los directores por concurso manejan , sueldo, y todo lo que haga falta para el buen funcionamiento de la escuela. Ese sistema elimina de un plumazo a inspectores truchas, maestros que se enferman , porteros que no cuidan la escuela . El órgano controlador diario es la cooperadora con personeria jurica , y si no cumplen caen también los padres. Así nomas el Estado se ahorra 40 por ciento, pero se crea otro problema que hacer con los desocupados.

  5. HECTOR SANDLER
    22/09/2017 at 11:00 PM

    Nuestra realidad demográfica sobre la mesa
    1. Si de modo principal se tienen en cuenta los factores “número” y “densidad” considerados debe decirse que en nuestro pais existen 2 Argentinas. Por un lado la Argentina/urbana , formada por el 90% de la población según último censo. Sobre 43 millones son mas de 38 millones de personas. Mas de la mitad de esta crifra habita en la Ciudad de Buenos Aires, el gran Buenos Aires , el Gran Rosario, y la Gran Cordoba. La otra mitad replica el fenomeno: la escasa pobacion de las restantes provincias vive aglutinada en las capitales de provincia , algunas pocas ciudades . Se puede conjeturar que la superficie territorial ocupada por los “urbanos” no supera, ni de lejos, los 43.000 km2. Aceptando a modo de hipótesis esta cifra, la densidad media de la “Argentina/urbana” oscila alrededor de 10.000 h/km2.El calculo no pretende ser exacto sino llamar la atencion sobre el mas grave de los problemas argentinos: la aglomeracion de su escasa poblacion en medio del desierto que domina en el resto de su gigantesco territorio: 2, 700.000 km2. Cualitativamente estamos como en los 1870 , a los comienzos de la Organizacion nacional o en los 1900, cuando el profesor Jose Terry como creador de la catedra de Finanzas en la UBA denunciaba este “escandalo demogradfico”.

    2. En la Argentina/desértica el 10% de la población vive en esos casi 2.600.000 km2 . . La densidad media no alcanza en esta otra inmensa Argentina a 2 h/km2. Un gran geografo aleman probó a la luz de la historia humana que el mínimo de densidad necesaria para que emerjan los rudimentos de una “civilización” son necesarios unos 12 h/km2. Desde este punto de vista, en mas del del 99% del territorio argentino sufre el tipo de vida “prehistórico”

    3. Este es un primer vistazo. Afinando la mirada la realidad demografica argentina en mucho, pero mucho peor, Reconocer la realidad de 2 Argentinas ( la poblada y la desertica) es clave para entender muchos graves problemas que nos aquejan y necesarios para abrir nuestras cabezas para pensar qué hacer para lograr una sociedad demográficamente equilibrada, base de una vida “civilizada” como patron ordinario. La disyuntiva sarmientina “civilización a barbarie” y la sentencia alberdiana “gobernar es poblar”, siguen tan vigentes como lo estaban al promulgarse la Constitución Nacional 1853/60. Solo que los graves problemas de “orden social” que derivan del actual enorme desequilibrio demográfico son mucho más difíciles de resolver hoy que hace un siglo atrás. Lo más grave del caso es que este enorme desequilibrio no es percibido como problema, cuando de hecho es el generador de constantes conflictos latentes y abiertos que estancan nuestro desarrollo general en perjuicio de todos los habitantes. No lo percibe el hombre comun y para colmo tampoco los encargados de la enseñanza superior.

    4. El señalado desequilibrio es hoy peor que en la etapa de la Organización Nacional pues mientras el antiguo “desierto” subsiste en las zonas pobladas ha emergido el hacinamientos urbanos entonces inexistentes. DEntro de esas poblaciones hacinadas median grandes diferencias. Cuando uno llega al gran Buenos Aires, al gran Rosario o al gran Córdoba, para citar los ejemplos mas conocidos pero no únicos, lejos esta de encontrarse con unaamable “ciudad”, un oasis de civilizacion. Al llegar choca es con horribles “aglomeraciones humanas” sufrientes de una verdadera de patología social. Aglomeraciones de edificios y de millones de personas masificadas que han perdido no solo la condición sino el sentimiento mismo de vecindad. Y las hay de las mas distntintas: desde los hacinados en “rascacielos” de 30 pisos, rodeados porf los “hacinados en las Villas Miseria”, n el los “hoteles para dormir”, en los “conventillos” o en umbrales y en carpas en las plazas publica. Es en ellas donde germinan y persisten de modo constante focos de incendios sociales. Son “conflictos vivientes”, que cuando estallan de mil modos y lo hacen a diario, consumen bienes y vidas humanas. Su saldo mas terrible es la degradacioin de la moral social. La de los mayores y las de los jovenes que cada año ingresan en la activa vida civil. Por su forma de ser aun en momentos de aparente tranquilidad la aglomeración hace de los individuos solo miembros-masa de grupos de gente. Se enervan las ya debilitadas energías de la sociedad argentina y se encienden los sentimientos mas inhumanos.
    Ante este gravisimo problema social nuestro se deben formular dos preguntas esenciales:

    1º) ¿qué ha causado esta deformación demográfica?

    2º) Cómo eliminar los actuales hacinamientos y a la vez poblar ordenadamente nuestro inmenso desierto?

    Es el más grave de nuestros problemas políticos y no se le presta atencion alguna. . El mas grave porque mientras no se tome conciencia viva de su existencia y se actue para resolverlos, fracasaran todas las políticas de gobierno aplicadas a resolver los millares y variables efectos derivados de nuestras destructiva forma de ordenamiento territorial..
    Para despertar la conciencia dormida de los dirigentes y la ciudadaníaconviene reconocer esta realidad:
    Basta con leer en los periódicos y ver en la televisión las noticias sobre el incremento de la delincuencia más burda y la constante cadena de conflictos, individuales y colectivos, que emergen cada mañana borrando de la retina el que estallara la semana anterior. Son suficientemente mostrativos del mal que nos preocupa. Esta dinámica violencia responde a una realidad estructural no ignorada, pero si mal entendida y peor atendida. Todos saben de los inhumanos habitat que proliferan en toda ciudad relativamente grande. Son los denominados conventillos, villas de emergencia, casas ocupadas, tolderías provisorias, taperas sobre veredas y paseos públicos, etc.
    Como pseudo verdad se sostiene en catedras y periodicos , por ejemplo, que la densidad de la población en la CABA es de alrededor de 15.000 h/km2 (3 millones viviendo sobre 200 km2). Este dato no sirve para nada y menos para reconocer nuestro principal problema social. La densidad real en cada lugar está lejos de la uniformidad estadística. Fluctúa a saltos de un punto a otro dentro de cada ciudad. Así, por ejemplo, en la “villa 11/14” ubicada en la CABA la densidad real es tres veces la media aritmética oficial. Sobrepasa los 45.000h/km2. Estos niveles de densidad impiden una sana vida humana y el desarrollo de indispensables virtudes sociales, que ninguna instrucción escolar – cuando existe – puede suplantar. Estos “asentamientos” se repiten en muchos lugares de la Capital, en el gran Buenos Aires y en todas las capitales de provincia e incluso en las ciudades menos pensadas. Cada día aparece un nuevo asentamiento de este tipo sin que haya desparecido ninguno de los anteriores. Esto prueba de la existencia de un mal crónico, producido – anticipémoslo desde ya – por una mala conjunción existente en nuestro derecho positivo vigente entre dos materias: el derecho de propiedad sobre la tierra y el derecho impositivo.

    7. Si la densidad en las villas y asentamientos semejantes hace inhumana, casi horrible la vida, desde cierto punto de vista no lo es menos en los sectores “no pobres” de las ciudades. En una gran cantidad de casos , a pesar de las apariencias, la calidad de vida es igualmente mala cuando no peor. El regimen de la Ley 13.512 creando el derecho real de propiedad horizontal ha rebajado su calidad en forma inaceptable. Este es el peor invento legal argentino. Apilar los hogares de las familias como si fueran cosas ha arruinado la vida ciudadana. En barrios habitados por personas con mejores ingresos, sobre cada hectárea, se edifican (en promedio) alrededor de 10 edificios de 10 pisos cada uno sobre cada lado del cuadrado llamado “manzana”. Hay barrios en los que en cada manzana hay alrededor de 40 edificios construidos bajo ese régimen legal. Si suponemos cada piso contiene 3 departamentos el total de éstos por manzana es de 120 departamentos. Habitados cada uno por una “familia tipo” (4 personas) la población sobre cada hectárea alcanza a casi 500 personas. La densidad en este caso es de 50.000 h / km2. Más alta que en las villa miserias mas numerosas de la Capital. Aunque pintado de rosa y con “moñitos del mismo color” el fenómeno del hacinamiento urbano se repite aqui. Hay aun otro efecto peor: la acumulación de edificios aumenta la renta del suelo, que en la Argentina pagada principalmente por los trabajadores. Digo: los salarios son castigados por el creciente valor de la tierra, que se traduce en cada vez más elevados precios de la ncesaria casa o departamento y del alquiler para los que no pueden comprarlo.

    8. Hasta aquí solo hemos dado datos estáticos del hacinamiento. La dinámica de la vida moderna multiplica exponencialmente los efectos de esos datos. La permanente necesidad reconstituir calles, veredas y caminos, el deplorable estado de los transportes ferroviarios, el costo del transporte automotor, la congestión en los lugares de trabajo y en los centros comerciales, la falencia de servicios públicos, etc. Con esto. se tendrá solo una primera imagen de esta agobiadora vida ciudadana. No se necesita mucha estadística para conocerla. Se la sufre todos los días del año. Hay que comparar el tipo de vida en este tipo de ciudades argentinas dominadas por el hacinamiento, con la vida que se suele disfrutar en algún subsistente “pueblito del interior” o en los aislados “countries” lejos del “infierno” de la ciudad. Estos lugares que en las grandes ciudades argentinas son “islas privilegiadas” son, llamativamente, el modo regular de ser y de vivir en pueblos y ciudades de otros países. Valga como ejemplo la forma de vivir en paises como Austria o Dinamarca, Canadá o Nueva Zelandia, para citar solo algunos casos. ¿Qué cosa diferencia a ellos de nosotros? Se suele decir ,demasiado ligeramente , la “cultura”. Es verdad , pero parcial. Lo que más nos diferencia es el derecho positivo en materia de propiedad del suelo y el que establece el sistema de impuestos, todos los c uales – sin exceopcion- tienen en mira castigar el trabajo y la inversion de capital real. La decadencia economica de 40 años de democracia son la menor de las pruebas.

    CONCLUSION
    Si emerge el hacinamiento por aglomeración de gente en superficies insignificantes cuando el país posee un vastísimo territorio, dotado de enormes recursos naturales , poblado en amplia mayoriia por quienes abandonaron sus patrias europeas para forjarse su porvenir aqui mediante el trabajo, el ahorro y la inversión de capital, la causa de aquellos malos efectos han de ser buscados, sin hesitación, en el derecho positivo. Politicos, economistas y serios intelectuales ignorara este hecho tan simple: ledl derecho positivado puede ser brote fecundo de la cultura y progreso o el más seguro de los veneos para hundir a una sociedad. Nos es la economía la causa del actual desorden y los conflictos sociales. Es el derecho positivo vigente, en especial el dictado en 1870 por el Codigo Civil respecto a los efectos del dominio de la tierra; en segundo termino la ley de impuestos de 1932 creando el actual sistema de recursos para el Estado y finalmente la terrible ocurrencia de confiar la actividad economica a la planificacion del Estado, tal como se adopto desde 1943 hasta el dia de hoy. Qjuien no esa funesta “trillogia” sera incapaz de ayudar a formar una sociedad no solo mas justa sino mas ajustada a la condicion humana.

  6. °
    23/09/2017 at 8:04 AM

    QUE FISCALIZACIÓN NI RECAUDACIÓN NI NADA …….

    CONFISCACIÓN DE INGRESOS DIGA MEJOR!!!!!

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