Fundar una Nueva Derecha

Nicolás MárquezLo que ayer supo ser una derecha[1] con defectos y virtudes pero vigorosa, activa y orgullosa, hoy ha quedado reducida principalmente al insípido PRO y colateralmente a intrascendentes ateneos de aplausos propios que se suponen inspirados en principios liberales. Estos últimos se dicen “think tanks” (tanques de pensamiento), pero sus ideas testimoniales y actividades protocolares no le han hecho ni cosquillas a la hegemonía neomarxista, y no precisamente por falta de financiamiento.

En efecto, la nueva tiranía cultural progresista se impuso no sólo por la habilidad y el tesón de sus voceros y referentes, sino fundamentalmente por la pusilanimidad y el entreguismo de sus paródicos detractores, es decir, de aquellos que deberían ocupar el rol de férreos gladiadores pero que no son más que centristas timoratos y vergonzantes, esos “neutrales” de espíritu culposo que se rindieron mansamente a la agenda neo-izquierdista con la ideología de género a la cabeza, la reescritura del pasado, el ecumenismo moral, el relativismo cultural, el buenismo verbal y en ciertos casos hasta de condescendencia ante la falsa solidaridad como mecanismo distributivo de riqueza.

Ocurre que el centrista del Siglo XXI considera que en todas las opiniones siempre hay algo “bueno” y “rescatable”: artimaña discursiva que sirve para disfrazar su cobardía en una “tolerancia” dialoguista y concesiva para con el enemigo izquierdista y sus diversas metástasis.

Por supuesto, expresiones rotundas como las aquí transcriptas molestan y mucho al centrista bienpensante, porque lo obligan a tomar partido. Éste prefiere las opiniones que picotean en todas las canastas, ese sincretismo ambiguo que le permite caerle bien a todo el mundo y con ello conservar intactos sus sponsors, su cátedra universitaria o su nombramiento burocrático: nunca jamás la izquierda se ha sentido tan a gusto con un “enemigo” tan falto de alma, tan carente de convicción y tan fácil de aplastar.

En efecto, mientras la podredumbre progresista arrasa con todo y con todos, el desteñido centrismo local celebra como épico triunfo una mísera sentencia judicial que autoriza a la firma UBER a competir con el taxi. Sin dudas que esta fue una buena noticia: ¿Pero no existen urg1encias mayores ante un contrincante que domina el pasado, controla el presente y nos esclaviza el futuro que brindar una encendida cruzada por una puja urbana entre remises?

El renacer de la derecha

Ante la maloliente atmósfera vigente, en el mundo occidental está surgiendo con vigor una nueva derecha que se rearma para dar, aunque de manera improvisada y no sin desprolijidades inherentes a la desesperación, una batalla sin cuartel en los muchos frentes de combate. Va de suyo que ésta sana reacción es ajena y lejana a la desdichada República Argentina, dado que, como fuera dicho, el grueso de los tanques de pensamiento liberales locales sólo han demostrado ser capaces de organizar copetines de autoayuda y tertulias de autoelogio. Con tan frívolos como inofensivos convites, estos cónclaves acabaron siendo funcionales al marxismo cultural. Ante este fracaso vernáculo, muchos jóvenes ubicados a la derecha del abanico ideológico y sedientos de acción o vocación pero que no se han sentido contenidos en estos clubes de autoestima, se hayan ávidos de un espacio que los represente y retroalimente con renovada energía intelectual y espiritual para librar el buen combate contra el progresismo revolucionario, hoy auxiliado por sus primos hermanos del centrismo bienpensante (“idiotas útiles” les llamaría Lenin) y los indignos cultores de la corrección política.

Similar irrelevancia aunque con otro matíz ideológico es el que revisten no pocos espacios del nacionalismo de estricta observancia, cuya intrascendencia se debe no a la cobardía y el correctivimos político (como en los ambientes liberales antedichos), sino a lo poco serio que resultan las fantasías conspiracionistas y su insistente apego a un corporativismo viejo y estatizante cuyo fracaso empírico es tan evidente como el de los colectivismos socialistas.

Es por todo lo expuesto que con Agustín Laje hemos decidido comenzar a trabajar en la fundación y formación de una escuela de pensamiento, cuyo manifiesto será publicado en un corto libro de 200 páginas el año próximo, el cual contemplará y desarrollará todos los ítems de urgencia (políticos, económicos, culturales, históricos, filosóficos y estratégicos) en el afán de diseñar, fundar y reconvertir una corriente intelectual de la Nueva Derecha con el fin de brindar la herramienta inicial para librar enfrentamiento sin cuartel ante la modalidad psico-política de lucha en ciernes.

Aspiramos así a forjar una escuela que sepa rescatar a los mejores referentes intelectuales del conservadurismo inglés, del revisionismo francés, del tradicionalismo español, del republicanismo norteamericano, del liberalismo austríaco, de la generación patriótica que supo hacer de la Argentina la sexta potencia mundial, de la nobilísima intelectualidad paulina de Brasil y en suma, de todas las corrientes que sinteticen la unión de los afines, buscando así enfatizar los puntos de contacto entre las diversas corrientes amigas y minimizar las diferencias no esenciales.

Pretendemos entonces a articular un pensamiento de derecha que cuente con tradicionalistas que no renieguen del progreso. Con devotos del progreso que acepten la tradición. Con liberales que defiendan el derecho de propiedad pero también el de la vida. Con conservadores que exhiban sus glorias pero para enseñarlas y transmitirlas y no para vivir de la nostalgia de un pasado irrecuperable, y con nacionalistas que nos ilustren con su cultura, su arrojo y su amor a la Patria pero despojados de los infructuosos aislacionismos chauvinistas.

Esta Escuela de la Nueva Derecha buscará ampararse en el principio de libertad individual y su correlato necesario, la propiedad privada; en un Estado presente en aquello que es fundamental y funcionando conforme el principio de subsidiariedad; se basará en las normas que emanan del orden natural; concebirá al individuo como la primera minoría -constitutiva- de la sociedad; aceptará tanto la tradición como el progreso en cuanto dos vertientes que, lejos de excluirse, se complementan en perfectísima armonía (tal como lo enseñara Pío XII en su radiomensaje de 1944); se abrirá al mundo sin por ello desechar nuestras sanas características locales; aceptará el principio de igualdad pero no el del igualitarismo y por ende, reconocerá a las jerarquías naturales de la sociedad; entenderá el sistema democrático como una forma de hacer a la sociedad civil partícipe y soberana de la política, pero colocando a la República como freno a la “tiranía de las mayorías”; reconocerá plenamente el derecho a la intimidad sexual, sin por ello desconocer que el valor ideal a defender y sostener es el de la familia; reestablecerá lazos institucionales y afectivos entre la sociedad civil y nuestras Fuerzas Armadas de la Nación; rescatará las instituciones naturales y fundantes de nuestra Patria aceptando además que el presente y el futuros nos deparará nuevos desafíos que exigirán por completo reactualizar el debate y reacomodar nuestras cosmovisiones.

Hacia allá vamos. ¿Contamos con vos?

Nicolás Márquez

Prensa Republicana

_________________

[1] Entendemos por “derecha” toda manifestación política y filosófica antitética de las izquierdistas, más allá de que la etiqueta o el nombre de dicha manifestación pueda verse representada en otra sigla o denominación.

23 comments for “Fundar una Nueva Derecha

  1. Di frundi di yegui
    27/10/2016 at 10:09 AM

    MUCHACOS LA HISTORIA LES PASO POR ARRIBA, NUNCA MAS EL FACHISMO Y LOS NAZIS, ESTAMOS EN LOS ALBORES DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL QUE TERMINARA CON TODOS LOS RACISTAS Y DISCRIMINADORES Y USTEDES REVINDICAN

    • JUAN PUEBLO
      27/10/2016 at 11:17 PM

      CREO QUE NO HAS ENTENDIDO NADA…PERDISTE TU TIEMPO LEYENDO ALGO QUE NO ESTA A TU ALCANCE …UNA PENA

    • Julio Martinez
      01/11/2016 at 5:34 PM

      Si no entendes, para que te metes?

  2. Pedro Moreno Sosa
    27/10/2016 at 10:16 AM

    POR FIN alguien aparece en el escenario politico, con un mensaje REAL DE LIBERTAD .- Ayer escuchaba a dos jovenes de la FUNDACION LIBERTAD que me
    llenaron de maxima alegria en la esperanza de que nuestros paises puedan salir del colapso castroprogresista.- EDUCAR EDUCAR sera la mejor arma .-

  3. ALBERTO BAS
    27/10/2016 at 10:42 AM

    ES NECESARIO QUE NO DEMORE ESE TRABAJO! HAY MUCHO DISTRAÌDO SUELTO QUE NECESITA ORDENAR SUS IDEAS.
    AMIGOS, A LA TAREA EN FORMA URGENTE.
    UN ABRAZO.

  4. el cantaro
    27/10/2016 at 11:31 AM

    SUERTE EN ESTA CRUZADA DE REIVINDICACIÓN SOCIAL Y VERDAD

  5. roberto servente
    27/10/2016 at 11:48 AM

    Interesante idea, porque de eso se trata, de confrontar y debatir ideas y no ceñirse a ideologías. Ir con las ideas de lo particular a lo general y viceversa y en su confrontación hacer de la crítica algo constructivo. Por supuesto, no caer en la auto-censura del discurso políticamente correcto, ni tampoco caer en la ingenuidad de suponer que todos los males de este mundo son pura casualidad.

  6. roberto servente
    27/10/2016 at 11:59 AM

    Si algo me llama la atención desde hace años es la ausencia de partidos de supuesta “derecha” que pareciera “arrojaron la toalla” y dejaron de presentarse a elecciones. Lo llamativo es que desde hace varias elecciones, uno encuentra boletas de todo el espectro de izquierda y lo más a la derecha que puede votar es en blanco.
    Lo más grave es que se ha instalado la idea que “derecha” es la UCD de María Julia y guitarrita Budou.

    • Guillermo Alejandro Nietto Zukowski
      27/10/2016 at 1:17 PM

      Ocurre, muy estimado Señor, que los dirigentes de los “viejos partidos”, y de acuerdo a formas y usanzas de pretéridas épocas, han formado un “cascarón” directivo de recia estirpe y gran nobleza espiritual, pero de INERCIA menor a cero…, que en tiempos de vertiginos cambios y necesidad de adaptaciones es lo peror que podía haber ocurrido. La admiración y profundo respeto por líderes del ayer, ante quienes rinden perpetuo homenaje, y a quienes visualizan como inmóviles Monumentos, nos les permite reconocerlos como lo que realmente fueron…, lo que dederían ser los “de derecha” actuales: dinámicos, abarcativos, VERDADERAMENTE RENOVADORES…, y eso es lo que encontramos en este par de muchachos que son Márquez y Laje…, dos “fieras” en permanente acecho y lucha.
      Demás está decir que nuestras fichas debemos apostarla a estos representantes de una generación de jóvenes de alto valor, tan distintos a las mangas de vivillos, especuladores, ladrones, infiltrados y asesinos, que han transformado en irrespirable el aire de lo que fué nuestra sana y pujante Nación.

      Guille
      Guillermo Alejandro Nietto Zukowski
      DNI 4591553
      gniettozukowski@yahoo.com.ar

      • Guillermo Alejandro Nietto Zukowski
        27/10/2016 at 2:17 PM

        Pidiendo disculpas, pido se lea, en el tercer renglón de mi comentario, “pretéritas épocas” (está escrito…preteriDas).
        Más que un problema de ortografía, es un problema de juventudes acumuladas…, y a veces el dedo no le hace caso al cerebro y toca donde quiere…, jejeje.

        Guille

  7. Padre y Esposo
    27/10/2016 at 12:23 PM

    EL QUE INTENTA VIOLAR A SU PROPIA HIJA ABUSÁNDOLA Y PROBADO ELLO POR LA JUSTICIA NO PUEDE HABLAR ABSOLUTAMENTE DE NADA…

  8. Mohamed Yusul ex Isaias Rabinovich
    27/10/2016 at 2:17 PM

    En el “matrimonio” Laje & Márquez…cual será el activo y cual el pasivo ?? aunque seguro que los dos se vuelven locos cuando ven una banana jaja mas payasos en el circo

    • El que sabe
      28/10/2016 at 5:46 AM

      Aca el que vino a buscar una banana sos vos.

  9. Juli
    27/10/2016 at 5:23 PM

    Muy buena iniciativa, pero recuerden que la mayoria de los actuales opositores de derecha, solo hacen discursos vacios y cantados, pero bajo banco transan negociados y asi fue como el kirchnerismo pudo estar tantos años en el gobierno destruyendo el pais, con la complicidad de estos señores, que total, se seguian beneficiando.
    Faltan virtudes que hemos perdido, valores desde morales, idoneidad, vocación de servicio, honorabilidad, solidariedad, transparencia entre tantas otras.
    La Patria llama al ejemplo y al sacrificio, sin ello, no lograremos jamás nada.

  10. Juli
    27/10/2016 at 5:28 PM

    Es fundamental recalcar que la SOLIDARIEDAD, LA VOCACION DE SERVICIO Y LA IDONEIDAD, son cualidades sine qua non para nuestros gobernantes. No se necesita ser de izquierda para pensar en el prójimo, porque todos constituimos los ciudadanos de este hermoso y maltratado pais. Dar la mano al mas necesitado en todos los aspectos, desde educación, salud y trabajo ayuda a levantar el standar del pais en general y no se debe hacer con un sentido comercial, por asi decirlo, sino porque engrandece el espiritu de quien asi actua. La vocación de servicio, es necesaria porque no se debe uno postular para hacer una carrera para beneficiarse personalmente, sino para beneficiar al pais con nuestro trabajo y sacrificio y en cuanto a la idoneidad, tenemos la prueba, que con inutiles no solo no vamos a ningun lado, sino que nos hundimos cada dia mas.

  11. Thomas Waibel
    27/10/2016 at 5:43 PM

    El problema es que la nueva derecha, que surge cada vez más en el mundo occidental, poco y nada tiene de católica.
    Lo cual es lógico pues la inmensa mayoría de los occidentales son cualquier cosa menos católicos.
    Es decir, esta derecha serán – en el mejor de los casos – el mal menor.

    • Guillermo Alejandro Nietto Zukowski
      27/10/2016 at 10:28 PM

      ¿Pensó usted antes de escribir?…, ¿o lo hizo automáticamente…, obedeciendo un dictado interno que le fué implantado de niño?
      ¿Tuvo en cuenta el inmenso daño que la mala conducción de la Iglesia Católica ha generado en la credibilidad, honorabilidad, esperanza de mejoras anidadas en lo profundo de los seres humanos de buen corazón?
      ¡¡Como quiere que gente de calidades como las que sabiamente enumera nuestra compatriota Juli, en este mismo grupo de comentarios, se encolumne con quienes están hermanados con lo peor de nuestra Sociedad!!…, ¿ o no se ha percatado de los floreos entre bandidos y ladrones que se da quien logró (o lograron ) ocupar el lugar que satisfactoriamente ocuparon Juan Pablo II y Benedicto XVI?
      No lo conozco, Señor, pero considerándolo una correcta y buena persona, me entristece amargarlo (se lo digo de corazón), pero hay que avivarse que estamos bailando un baile que en nuestra épocas de muchacho ni nos imaginábamos, y si no nos adaptamos, cambiamos estrategias y herramientas…, ¡¡sonamos!!.

      Guille

  12. Larteguy
    27/10/2016 at 6:29 PM

    Muy bueno Nicolas, creo que muchos sectores de la juventud están despertando, no obstante la tremenda propaganda neocultural ideologica, que se les dictó en escuelas, Institutos, universidades y por parte de los medios “mass-media” y periodistas biempensantes. Adoptan distinto, ” DISFRACES”, el progresismo como lenguaje, de dos palabras como DERECHOS HUMANOS, CONSTRUYEN LA IDEOLOGIA DE LOS DERECHOS HUMANOS Y con éstas tácticas avanzan sobre la desguarnecida Argentina. Pero creo que un sector importante de nuestros compatriotas se está interesando en estas tergiversaciones

  13. 27/10/2016 at 6:30 PM

    Más osadía para lograr la prosperidad.

    Todos ambicionan, de una u otra forma, cierto progreso individual, pero también pretenden vivir en una sociedad que sea capaz de evolucionar como tal y alcanzar ese estándar que otras naciones ya disfrutan.

    La comparación es casi inevitable. Abundan ejemplos de cómo otras comunidades transitaron la huella adecuada obteniendo logros relevantes de los que pueden sentirse orgullosos y exhibirlos como mérito propio.

    En estas latitudes, quienes se llenan la boca explicando minuciosamente cómo esos países han resuelto sus desafíos, o como han minimizado sus inconvenientes a niveles razonables, no tienen el coraje suficiente para hacer lo que hay que hacer y encarar el rumbo preciso.

    Les encantan los resultados obtenidos por los demás, pero no están dispuestos a pagar los costos que ese cometido implica. No perciben la relación causa efecto o son unos descarados que prefieren no hacerlo.

    Para conseguir éxitos hay que esforzarse. En ese derrotero se hacen enormes sacrificios, se aceptan concesiones, inclusive se admiten eventuales tropiezos. El premio está al final del camino y no en su trayecto.

    En la política, es altamente probable que los que inician el sendero no puedan finalmente disfrutar de esas victorias y sean entonces otros actores los que oportunamente aprovechen su verdadero impacto positivo.

    Los mayores triunfos llevan tiempo, los que realmente valen la pena involucran largos procesos, a veces imperceptibles, que dan pasos uno a uno, esos que un día se convierten en la meta tan anhelada.

    La sociedad sabe que existen cuestiones que ya no dan para más, que se necesitan reformas profundas, en serio y con mayúsculas. También es consciente de que cada una de esas determinaciones, implica asumir ciertos costos económicos, sociales y también políticos en el corto plazo.

    Las opciones son muy simples, pero las mismas conllevan decisiones siempre incómodas. Se puede alargar la agonía, dejar todo como está y solo soportar estoicamente las consecuencias de no hacer absolutamente nada. Pero también se puede elegir el camino de enfrentar los problemas y prepararse para pagar los platos rotos por no haberlo hecho a tiempo.

    Son los ciudadanos los que deben tomar esa difícil determinación e impulsar a los dirigentes para que hagan lo imprescindible, siempre asumiendo que también les queda la otra alternativa, la de no hacer lo correcto.

    Lo que no parece razonable es quejarse del presente y no estar dispuesto a hacer lo apropiado. Esa hipócrita contradicción tiene nombre y apellido. Es que cada uno de los votantes, con su lógica algo cínica, avala el presente en su totalidad. Está en sus manos cambiarlo todo pero es evidente que les resulta más fácil hacer de cuenta que nada ocurre y dejar todo como está.

    Del otro lado del mostrador están los políticos, esos que se postulan a ciertos cargos para transformar la realidad, según recitan hasta el cansancio. El problema empieza cuando llegan a sus lugares soñados y explícitamente optan por no tocar casi nada y seguir en la inercia suicida.

    Los dirigentes, pero también sus electores, saben que si no se opera con convicción sobre cada uno de los asuntos, estos solo se agravarán y se multiplicarán sus nocivas secuelas. Apuestan a que sus sucesores pagarán la fiesta, por eso se hacen los distraídos y se preparan entonces para disfrutar esta etapa sin pensar demasiado en lo que viene.

    Pero es allí donde los líderes tienen que cumplir su rol de conductores y orientadores, para seducir a los ciudadanos, convocándolos a una épica que los lleve a apoyar esos cambios tan obvios que emergen sin disimulo.

    Los políticos tienen una inexcusable responsabilidad, pero ellos prefieren la comodidad del poder y por eso no asumen riesgos adicionales. Hacer transformaciones siempre significa enfrentar peligros. Es saludable recordar que nada bueno se consigue sin superar escollos y que no existen las alfombras rojas para obtener metas realmente trascendentes.

    A estas alturas ya es inocultable que la sociedad quiere continuar con la corrupción vigente, con un sistema educativo ineficaz, con millones de empleados estatales que no trabajan y ganan un salario solo a cambio de casi nada, por solo citar algunos de los ejemplos más habituales.

    Mucha gente convive con esa dualidad del discurso ambiguo. Sostienen que éste presente es inaceptable, pero cuando surgen posibles soluciones para superar esos flagelos, esos mismos ciudadanos retroceden sobre sus pasos.

    Nadie quiere empleados estatales holgazanes, de esos que pululan en las oficinas públicas, pero se rechaza cualquier propuesta que plantee que los que sobran se busquen un trabajo digno, en el que se ganen su sustento ofreciéndole a la sociedad algo que realmente sea valioso para muchos.

    El resultado final está a la vista. Todo sigue igual. La gente se queja, pero no se anima a hacer lo necesario. Es un círculo vicioso, pero no es neutro. La ilusión de que todo quedará en el mismo lugar es absolutamente falaz. Esa decisión tiene consecuencias, a veces inapreciables, de esas que luego aparecen con total brutalidad y se cobran con creces esa actitud displicente.

    La sociedad debe recapacitar y pronto. Los dirigentes políticos actuales no disponen del espíritu para liderar los procesos de cambio imprescindibles. En todo caso son solo obedientes personajes de una casta que está programada solo para hacer lo que la gente les ordene explícitamente.

    Se necesitan, de una vez por todas, líderes dispuestos a enfrentar los problemas y no a esquivarlos eternamente. Las grandes metas requieren de valentía. En definitiva, se necesita más osadía para lograr la prosperidad.

    Alberto Medina Méndez

    albertomedinamendez@gmail.com
    skype: amedinamendez
    http://www.existeotrocamino.com
    +54 9 379 4602694

    • Guillermo Alejandro Nietto Zukowski
      27/10/2016 at 10:46 PM

      ¡¡EXACTO!!…, mejor palabra para definir un trabajo que nos muestra la realidad, sin disimulos, y nos marca la indudable falta de Líderes.
      Mi agradecimiento va hacia Alberto Medina Méndez, unido a un fraternal abrazo.

      Guille

  14. PAJAROLOCO
    28/10/2016 at 11:22 AM

    Marquez y Laje:

    AGARREN UN PORRO Y NO LO LARGUEN POR UN BUEN RATO!!

    Asi por ahi se relajan un poco y se dejan de escribir pavadas.
    Si quieren hacer politica, adelante! Tal vez consigan algun currito, chicos.

    Pero para intelectuales les faltan un par de decadas.

    UN WHISKACHO ES MEJOR, MAS SANO, JA, JAAA!!

    • Thomas Waibel
      28/10/2016 at 11:29 AM

      Le pido que le explique a los lectores por qué todo lo que escriben y dicen Marquez y Laje serían pavadas.

      En caso de no hacerlo, tendría que pensar que Ud., por falta de argumentos, opta por insultar ambos escritores.

      • Guillermo Alejandro Nietto Zukowski
        28/10/2016 at 12:53 PM

        Comparto el parecer del Señor Thomas Waibel.

        Guille

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