¿Por qué comprar buques pesqueros usados?

La disputa entre los armadores pesqueros (los que tienen buques) y los industriales navales (los que los fabrican) respecto a comprar o no buques usados debe tener más de 50 años. Casi siempre se salieron con la suya los armadores pesqueros respecto a comprar buques usados en el extranjero y, ello se debe, a que no hubo políticas en los últimos gobiernos para poner en valor los Astilleros del Estado y que no se ha fomentado la fabricación nacional. Por su parte, las posiciones de ambos sectores han sido diametralmente opuestas, procediendo “como el perro del hortelano, que no come ni deja comer”, mientras el gobierno se queda a la espera de que se pongan de acuerdo, como si no tuviera nada que ver, a la hora de fijar las políticas pesqueras e industriales.

Así las cosas, la cuestión quedó congelada hasta que produjeron sucesivos naufragios que se atribuyeron a la vetustez de los buques pesqueros, que, tienen en promedio más de 40 años y, también, la discusión se renueva a consecuencia de las leyes de Marina Mercante (Ley 27.419/17) e Industria Naval Pesquera (S-2131/18, 27/6/18) promovidas por el Senador Pino Solanas, que movilizaron el avispero en el gobierno y los sectores involucrados.

Pero, es raro, se el mismo sector industrial que aportó ideas y no se opuso a las leyes citadas el que promueve un DNU que, los armadores cuestionaron en la reunión citada por el ministro Dante Sica y, que, por tal razón, es poco probable que prospere, ya que estamos a días del inicio de las sesiones ordinarias en el Congreso. Trataremos, entonces, de esclarecer la cuestión y, buscarle una salida que podría no satisfacer totalmente a ninguno: es el consenso, ¡estúpido!

¿Cómo compatibilizar la necesidad de renovar la flota lo más rápidamente posible, para que no se produzcan más naufragios, con la capacidad instalada en la argentina para fabricar buques y, para que los armadores puedan, a un precio competitivo, renovar los buques en un país sin crédito ni políticas de fomento?

En el proyecto de ley citado se establece un plazo de 3 a 5 años para renovar la flota de entre más de 40 y 35 años respectivamente. A muchos les ha parecido muy poco tiempo; a unos, porque no tienen suficiente capacidad para atender todos los requerimientos de construcción y, a otros, porque se les terminan los plazos para seguir usando buques obsoletos. En el medio, los legisladores y funcionarios, a quienes no les resultará fácil -responsablemente- otorgar mayores plazos para reemplazar los buques -que mientras esperan se siguen usando y, podrían seguirse hundiendo- bajo el argumento, de la falta de disponibilidad constructiva de la industria privada nacional. Por ello, el “proyecto Solanas” prevé la importación de buques nuevos para aquellos casos donde los Astilleros no puedan dar cumplimiento a los pedidos en los términos fijados en la ley y, además, establece, que «si el armador pesquero poseyera buques de pesca en construcción en astilleros o talleres navales, el buque a importar podrá tener hasta cinco (5) años de antigüedad» (Art. 8º). Alega algún armador, respecto a la construcción nacional, que importando buques usados de unos 15 años, los costos son cuatro veces menores a los de fabricación nacional y, es bastante obvio, son buques pesqueros que ya han cumplido el 50% de la vida útil media en la Unión Europea y, estaríamos en pocos años discutiendo su renovación, a no ser, claro está, que se siga el inescrupuloso criterio aplicado en el DNU, de prorrogar la vida útil de los buques hasta los 80 años.

Por cierto, no hay que descartar, como imprescindible, reducir costos e impuestos a los Astilleros nacionales para hacerlos más competitivos y, de hecho, en los art. 10º a 12º del proyecto de Ley Solanas, se le asigna prioridad en la asignación de cuotas a los buques fabricados en el país; se les otorga un subsidio por 36 meses equivalente al 50% de los impuestos al combustible y, en los casos, de procesarse en tierra las capturas, el otorgamiento de un subsidio equivalente al 100% del valor del combustible, elemento que representa el 35% de los costos operativos de un armador y, además, una asignación específica en el marco de los fondos fiduciarios constituidos y administrados en el Poder Ejecutivo, así como líneas de financiamiento y sistemas de garantías específicas para el sector, en programas existentes, destinados a renovar quince buques pesqueros el primer año, treinta en el segundo año y sesenta en el tercero, para luego estabilizarlo en función de la vida media útil.

La línea de crédito anunciada por el gobierno, de 500 millones de pesos, demuestra el poco interés de resolver el problema de antigüedad de más de un centenar de buques que han cumplido su vida útil y, en todo caso, apunta en forma sesgada, a la construcción de pequeñas embarcaciones, reflotando aquella vieja idea, de que la industria nacional privada no puede o no quiere fabricar buques de gran porte. Para entender la insignificancia del monto asignado por el gobierno, convendría recordar que con ese monto se podrían construir dos buques poteros o fresqueros altura.

También, habría que tener en cuenta, a los Astilleros Río Santiago y Tandanor, para incorporar a la oferta privada la pública y, ello, requería, que el gobierno, recupere su capacidad de administrar en forma eficiente la cosa pública y, que la ineficacia, no sea el argumento para desactivar el Astillero Público, como ha ocurrido hasta hoy, donde, bajo este pretexto u otro, se construyen embarcaciones en Francia o Israel a mayor precio, quitándole a estos Astilleros la base de sustentación.

Respecto a tener en cuenta, que un buen y frecuente mantenimiento y puesta en valor de un buque podría prolongar su vida útil, entendemos como razonable que la legislación incluya la obligatoriedad de que la Autoridad de Aplicación en 180 días fije el límite de vida útil de los buques, teniendo en cuenta los criterios y estándares internacionales y los relativos a la estructura de la nave y su eficiencia tecnológica; requiriendo el concurso de peritos navales y pesqueros y el dictamen de las Asociaciones de Capitanes y Patrones de Pesca, las Cámaras de Armadores y la Industrial Naval Pesquera, para develar, de una vez por todas, cuál es la vida útil de un buque conforme a su tipo, tecnología y estado, para dar total garantía a los tripulantes en las condiciones marítimas habituales de la región.

Ya lo hemos dicho, el Estado ya delegó la política pesquera cuando se cuotificaron las capturas, ahora, de aplicarse este DNU, los permisos y cuotas se transformarían en un instrumento financiero en poder de los Bancos. No habrá más -si lo hubo alguna vez- un plan político pesquero nacional sustentable y, las Entidades Financieras, en una libre circulación de capitales, negociarán la venta de permisos cualquiera sea el empresario. Por el referido DNU los armadores podrían utilizar como garantía, los permisos y cuotas de pesca, para financiar la construcción de buques y/o cualquier otro tipo de préstamo, pese a que lo recursos pesqueros, habilitados en forma transitoria a pescar mediante esos instrumentos, son de propiedad exclusiva del Estado y, el empresario, es un mero concesionario. Ello se agrava, porque los Bancos que reciban como garantía esos permisos de pesca podrán quedarse con los permisos, si el armador no cancela la deuda en 180 días, habilitando a que “los Bancos armen paquetes financieros con los permisos de pesca tal como sucedió con las hipotecas en los Estados Unidos y Europa”, con la diferencia fundamental, de que los permisos de pesca habilitan a pescar recursos de patrimonio del Estado y, a consecuencia de esto, éste perderá todo tipo de control sobre ellos, si se transfieren como instrumentos financieros.

Además de enajenar, en forma absolutamente gratis el patrimonio nacional o provincial, el Consejo Federal de Pesca y la Subsecretaría de Pesca, habrán perdido la capacidad de administrar el recurso y, definir, económica, social, territorial y ambiental, la estrategia pesquera. La pesca se transformará definitivamente, en lugar de una actividad productiva en una inmobiliaria y financiera.

Por otra parte, el DNU, contrario a lo establecido en la ley 24.922, permitiría la ampliación de un 10% del esfuerzo pesquero a los buques construidos en Argentina, provocando depredación por sobrepesca, si no hubiese excedentes en el recurso.

Cuando la Autoridad de Aplicación ha perdido la capacidad de formular la política pesquera y, cuando los representantes del P.E.N. ante el Consejo Federal Pesquero son representantes de empresas pesqueras, la administración de la actividad pesquera es irracional.

Dr. César Augusto Lerena*

* Experto en Atlántico Sur y Pesca, ex Secretario de Estado, ex Secretario de Bienestar Social (Ctes) ex Profesor Universidad UNNE y FASTA, Asesor en el Senado de la Nación, Doctor en Ciencias, Consultor, Escritor, autor de 24 libros (entre ellos “Malvinas. Biografía de Entrega”) y articulista de la especialidad.

Share

4 comments for “¿Por qué comprar buques pesqueros usados?

  1. Maria OConnor
    15/02/2019 at 2:56 AM

    Sr Lerena:

    Argentina tiene que comenzar a fabricar, crear, etc. Esas luchas entre privatistas, estatistas, derecha e izquierda debilitan y desindustrializan al pais.

    Yo estoy de acuerdo con que la empresa privada es lo mejor; pero si los privados no arriesgan, no crean. Entonces el estado tiene que crear fabricas o industrias y cuando haya suficientes pueden privatizar, pero no se puede privatizar la nada. No se puede privatizar si no hay nada.

    Si no hay empresas argentinas, simplemente que construya el estado copiando como hicieron los japoneses y los chinos y luego cuando se tiene suficientes industrias privatizar o crear una corporacion mixta empresarios privados asociados a cooperativas de ex empleados/obreros.

    El asunto que esperando inversores extranjeros que en epoca de robots y automatizacion es raro que inviertan fuera de sus paises. En el remoto caso que si lleguen que es muy dudoso que bajen el desempleo porque usan robots no se hace nada.

    Tampoco la negativa a crear empresas estatales por el miedo a los sindicatos y la ineficiencia, no se hace nada. No se hace nada, nadita de nada.

    Hagan algo, construyan algo. Pueden hacer empresas estatales donde los obreros y empleados, no sean empleados publicos. Se puede hacer con el estado como socio majoritario, y empleados que sean socios cooperativistas. Si son socios cooperativistas son duenos minoritarios y no pueden hacer huelga y tendran que producir porque caso contrario no cobran nada.

    La direccion de la parte estatal puede estar a cargo de profesores universitarios, directores de entidades cientificas en vez de politicos.

    Uds se acuerdan cuando hubo la primer crisis la del SudEste Asiatico? Esos paises habian privatizado todas las empresas estatales y cuando les llego la crisis se dieron cuenta que habian cometido un error. Entonces, re estatizaron, pero dirigidas con gente idonea, sin participacion de politicos. Cuando tuvieron suficientes industrias privatizaron la mayoria.

    Algo tienen que hacer. Lo peor es quedarse sentado esperando inversores que no llegaran o perdiendo el tiempo pensando que lo estatal no funciona, pero no hay nada privado. Tampoco hay privados que quieran hacer cosas, porque el empresario privado no arriezga.

    Asi que no tienen otra mas que utilizar empresas estatales pero modificadas y luego cuando se tengan suficientes empresas pueden privatizar.

  2. LALO
    15/02/2019 at 2:13 PM

    !!! EL GOBIERNO DEL I.M.M.( INÚTIL MAURICIO MACRI ).. ESTA COMPRANDO BUQUES USADOS PORQUE QUIEREN TENER CÁRCELES EXCLUSIVAS PARA CUANDO TENGAN QUE USARLAS.. COMO LAS DE LA REVOLUCIÓN LIBERTADORAS DEL 55…!!!.. SE VE QUE NO QUIEREN JUNTARSE CON LOS CABECITAS NEGRAS … PORQUE TIENEN MUCHO QUE ACLARAR…!!! Y SERA JUSTICIA…!!!

  3. Orejano
    17/02/2019 at 3:36 PM

    En línea con lo que propone con gran acierto la señora María, es que hago mi comentario. Siempre estamos en la disyuntiva entre los que se robaron todo durante décadas, y los que sólo tuvieron un par de décadas para robar, y así presentan todo, pero nadie habla de lo fundamente, TRABAJO, y no trabajo de planes, trabajo en serio, de producir, de crear, de enseñar, pero no para que 7 de cada 10 pesos vayan al Estado, sino de que vayan al que produjo, y que ese los gaste como quiera. Socialismo con plata ajena han hecho todos, incluido Macri, y mire como estamos.

    Por cierto, los K ahora “se afilan” para volver a entrar, dado el desastre que han hecho los niños de papi, pero eso no los hace menos malos que el hijo especial de Franco.
    Hay una nota de Sandra Russo en el inefable Página 12 en dónde intenta llevar agua a su molino con ese cuentito:
    https://www.pagina12.com.ar/175293-cuando-macri-dice-nosotros

    Como Página 12 no me deja publicar un comentario si no pago, le dejo aquí mi respuesta a la señora Russo:

    Cuando Sandra Russo dice Ellos, tiene razón, son gente que está desde la primera hora de la obra pública, creando los “pliegos”, eligiendo los oferentes y negociando los precios, incluidos los sobornos que se pagan con sobreprecios. Ha sido así desde hace muchas décadas, y las de los consortes Kirchner no fueron la excepción.
    Cuando Sandra Russo dice que Macri quiere reducir más aún la élite, para ganar más y quedarse con más, tiene razón; ha sido así siempre, incluida la “dékada ganada”, en la que tipos como Gerardo Ferreyra se hicieron millonarios a partir de la nada (le vendieron Transener, eso ya es prueba suficiente del delirio).
    En éste punto pueden aplicar la lógica de la justificación del medio por los fines, aquello de que “hay que combatir al enemigo”, “sin plata no se hace política”, etc.
    Lo que sucede es que admitir eso, a Sandra Russo y los suyos los convirtió en seres iguales a Ellos.
    Éstos son mis principios, y si no les gustan, tengo otros, decía Groucho, pero también Ferreyra y Neyra cuando transaban con De la Sota para hacer las escuelas de Córdoba en sociedad con IECSA de la familia Macri.
    Cuando Sandra Russo dice que Ellos son ricos pero incultos, tiene razón, pero no son diferentes al político promedio que ha pasado toda su vida viviendo del erario público (es decir, auténticos presupuestívoros), que no pueden justificar su patrimonio con sueldos estatales, y que basta escucharlos para saber que de cultura, nada de nada…
    Cuando Sandra Russo dice que lo de las excavadoras buscando El Dorado fue un circo, tiene razón, pero eso no quita que las declaraciones juradas legales de la mayoría de los altos cargos en el gobierno de los consortes Kirchner no tengan justificación de tamaños aumentos patrimoniales; insisto, sin plata enterrada, solamente lo que declaran.
    Y, last but not least, cuando dice que la gente se acostumbró a una vida “planificada”, también tiene razón. Acostumbraron a mucha, muchísima gente, a vivir una vida planificada, con un ingreso a cambio de nada, que salía, ¿de dónde?, ¿de Macri?, ¿de Techint?, ¡no!, como dijo Favaloro, los ricos no pagan impuestos. Salía de la clase media y de los laburantes de ocho horas que están violados y esquilmados a impuestos.
    Sandra Russo cae en la trampa eterna de la izquierda, de crear riqueza con un decreto, con una lapicera, de redistribuir lo que no se produce.
    Debemos unirnos, sí, debemos crear empatía, sí, pero no para echar a los PRO y poner a otro que redistribuya en base a decretos, debemos unirnos y librarnos de los que viven de nosotros (los Macri, pero también los políticos de todo pelo y color que vegetan en el Estado hace treinta años); debemos empezar a trabajar para producir cosas y para tener vidas dignas, porque tener vidas planificadas en base a esquilmar a otros trabajadores, tampoco es moral ni éticamente aceptable, es sólo otra forma de totalitarismo.

    • Toto
      19/02/2019 at 12:01 AM

      Orejano. Correcto, y también la Señora. Es por ahora lo que tenemos y hace tiempo que se quedaron con el aparato del estado. Se trata de una corporación, dañina, porque solamente buscan sus propios intereses.por lo general es así, en todos lados del planeta . Si hay un par de hombre, uno va a tratar de vivir a costilla de lo demás. Podemos decir , que está incorporado a la raza humana . Pero siempre hay un pero, en Argentina esto está aplicándose en forma canibal, nunca salimos totalmente del feudalismo. . Es necesario contar con un par de provincias , que hagan el juego en el Congreso , para sostener el unitarismos central . Hay cuatro provincia , en donde la inmigración Europea impacto, se trata de Bs As , Córdoba, Santa Fe, y Entre Ríos. Las demás que vienen de la Colonia, y las que salieron de territorios nacionales . Están totalmente feudalizadas. Este mal que fue aprovechado , por presidentes civiles y militares , es el gran problema Argentino. Que se traduce en la imposibilidad de funcionar como Republica. Un ejemplo la ley de edentidades financiera, colocada por Martínez de Hoz ( videla se comió el chupetin que le trajo Martínez de Hoz y su general amigo Albano Arguindegy ). es ley que permite la expoliación , a través del sistema bancario . Ni Bs As , ni las provincias feudales hablan. Otra, el manejo de la aduana. Tampoco protesta. Hasta que la gente de a pie, comience a pensar , para quien produce renta. NO hay solución posible .la palabra clave RENTA . La renta que es importante se la llevan pequeños grupos , y es por eso que le falta a la gente de a pie.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *