¿Por qué es casi imposible dar vuelta el resultado de las PASO?

El sábado pasado el gobierno reunió una multitud fervorosa en las Barrancas de Belgrano al grito de “sí se puede”, que fue copiado por Durán Barba de la campaña de Barack Obama. Y esa gente que concurrió al acto está convencida de que el Frente de Todos ganó por fraude las PASO del 11 de agosto, ya que varios referentes de ese sector lo dicen con mucha seguridad, entre ellos Miguel Pichetto, el candidato a vicepresidente. En realidad, el fraude no existió, por lo menos en la provincia de Buenos Aires, donde el vidalismo reconoce que no tuvieron fiscalización entre el 5 y el 8% de las mesas, por lo cual perdieron el 1% solamente, de modo que el asunto del fraude es un cuento chino para justificar los altos niveles de pobreza como en el conurbano, donde el INDEC señaló que el índice fue del 39,8% contra el 35,4% de todo el país, lo que demuestra palmariamente que la paliza del conurbano tiene una sólida explicación. De ahí que el entusiasmo de los votantes más fieles de Cambiemos no tiene nada que ver con la realidad pero nadie puede negar el optimismo a esos votantes, que son acérrimos antikirchneristas.

La elección de Mendoza fue un triunfo exclusivo de la Unión Cívica Radical, que no mostró presencia en el acto de Barrancas pero que se jugó a muerte en la provincia cuyana. Pero para el votante duro del macrismo lo mostraron como un ejemplo de que se puede dar vuelta la elección general. Pero en las PASO presidenciales votó el 79,25% y ayer el 79,04%, es decir que, de quienes votaron a Alberto Fernández para presidente, un sector votó a Rodolfo Suárez para gobernador. En las PASO presidenciales votó el 75,24% y ayer votaron el 79,04%, en tanto en las PASO a gobernador habían votado el 74%, de ahí que las conclusiones que obtiene el gobierno que votando 2 y medio de millones más podrían dar vuelta el resultado son poco serias, porque tres consultoras midieron a los posibles nuevos votantes y se inclinan en la misma proporción que en las PASO del 11 de agosto.

Guillermo Cherashny

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14 comments for “¿Por qué es casi imposible dar vuelta el resultado de las PASO?

  1. LUNES
    01/10/2019 at 4:42 PM

    HUBO GRAN FRAUDE.

  2. Toto
    01/10/2019 at 4:48 PM

    Si los radicales ,piensan con la cabeza en el largo plazo , deben votar a Macri. De esa manera estarían cortándole el camino al Peronismo, estarían cerca del poder para poder influir sobre el, estarían. Completando los comités en todo el territorio nacional, estaría desarmando los feudos de los gobernadores conservadores , tal cual pretendía Yrigoyen , en su famosa reparación , que quedó trunca en el año 30. No hay duda que se debe continuar con cambiemos, aunque tanto no cambie . Ocho años en la vida de una Nación es nada.

  3. gac
    01/10/2019 at 5:10 PM

    ”alea jacta est”… desde hace un año…

  4. ERUERU
    01/10/2019 at 6:59 PM

    “CASI IMPOSIBLE” dice ahora el mercenario cher.. EN LAS PASO NO VOTARON 11 MILLONES DE ELECTORES, ES DECIR, EL 33% DEL ELECTORADO Y NO LA CIFRA QUE DA EL ARTICULISTA. DECIR QUE LAS CONSULTORAS PUDIERON ESTABLECER QUE ESE ALTO PORCENTAJE DEL ELECTORADO NO SE VA A VOLCAR EN OCTUBRE A FAVOR DE MACRI ES TEMERARIO. YO DIRIA TODO LO CONTRARIO QUE LA GRAN MAYORIA DE ESE AUSENTISMO VA A VOTAR A FAVOR DE MACRI Y ASI LOS FERNANDEZ NO VAN A LLEGAR AL 45% COMO PARA EVITAR EL BALLOTAGE QUE ES DONDE REALMENTE SE VA A DEFINIR LA ELECCION

    • .....................................
      01/10/2019 at 7:15 PM

      DIOS TE OIGA…

  5. .....................................
    01/10/2019 at 7:13 PM

    A 60 Años del Holocausto de Dresden
    Enviado por Webmaster el Sáb, 03/04/2006 – 14:46.
    Varios

    El día 13 de Febrero de 1945, los aliados deciden realizar un bombardeo a la ciudad de Dresde (Dresden), en Alemania. Las verdaderas razones para justificar tal operación son difíciles de asimilar. La ciudad de Dresde no tenía ningún valor militar. No había fuerzas destacadas en esa ciudad. No existían industrias bélicas y no constituía ningún obstáculo para el avance de las fuerzas aliadas. Dresde, una ciudad a orillas del río Elba, ubicada al este, sureste de Lipzig, era un centro de reunión de refugiados, de heridos y enfermos y donde se encontraban más de 26.000 prisioneros de guerra aliados. Es decir, una ciudad de desvalidos. Ahora se cumplen 60 años. No habrá celebraciones ni en el Congreso ni en el Senado, ni en los parlamentos autonómicos ni declaraciones oficiales, ni rasgado de vestiduras, lágrimas mediáticas o sesudos artículos de los “intelectuales” a sueldo. ¿Por qué? Porque las víctimas eran alemanas. Y los alemanes son muertos de segunda.

    Alemania ya había dejado de ser una potencia militar, pues estaba reducida a escombros y su capacidad industrial había colapsado por falta de materias primas. Para esa fecha, la mayoría de los países le habían declarado la Guerra o en el caso de sus proveedores de materias primas, habían dejado de embarcarle los productos debido a la presión de los aliados. De hecho el país no constituía ninguna amenaza para las fuerzas aliadas en ninguno de los frentes. Si, seguían peleando era simplemente porque existía la amenaza de la rendición sin condiciones y, en especial en el este, la venganza de los soviéticos que estaban decididos a arrasar el país. ¿Qué es lo que impulsó a los aliados a realizar un ataque tan despiadado, contra una ciudad indefensa, que no constituía amenaza para ellos?

    A las 22:15 del 13 de febrero, con puntualidad inglesa, comienzan a llover las bombas de la primera oleada de 245 bombarderos Lancaster. Aisladamente algunas baterías antiaéreas intentan infructuosamente contener el ataque en las afueras de la ciudad. El único avión derribado lo fue por la explosión de una de las bombas lanzadas por encima del desafortunado avión… tal era la concentración de aviones encima de la ciudad.

    A las 22:30 termina lo que hubiera sido suficiente para cualquier objetivo militar. Decenas de miles de casas, hospitales, escuelas y estaciones de tren convertidas en centros de refugiados, quedan sin techos, puertas y ventanas, las calles destrozadas e inundadas por la rotura de las tuberías de suministro de agua, postes de teléfonos y de alumbrado público tumbados. Edificios sin fachadas y gritos, llanto, sollozos, gritos de auxilio ahogados en miles de gargantas. De acuerdo a los propios pilotos, el humo y el fuego se veían desde 150 Kms de distancia.

    A la 1:30, cuando nada lo hacía presagiar, surge la segunda oleada de bombarderos, que toma de por sorpresa no solamente a los sobrevivientes de la ciudad, sino a los socorristas que acudieron desde otras ciudades cercanas. No hubo aviso previo pues simplemente no había electricidad. Para los atacantes, esta vez no eran necesarios los aviones marcadores. La ciudad era una hoguera. Más de 550 aviones Lancaster, Liberators y B17, precedidos de los aviones iluminadores con sus bengalas de magnesio lanzadas en paracaídas, que revelaban la aterradora destrucción de la ciudad, señalaron la ruta de los que lanzarían las bombas incendiarias. Nada menos que 650 mil bombas incendiarias para una ciudad superpoblada de civiles. Esta vez, el resplandor de la ciudad en llamas era visible desde más de 300 Kms de distancia. En esa oportunidad hubo 18 cazas nocturnos alemanes listos para salir, pero nada pudieron hacer por falta de combustible y problemas de comunicaciones, pues la aviación inglesa se encargó de interferir sus sistemas.

    En los dos ataques se lanzaron un total de 1.477,7 toneladas de bombas explosivas, incluyendo 529 bombas de 2 toneladas, más una de 4 toneladas. En cuanto a las incendiarias, fueron 650 mil, con un peso de 1.181.6 toneladas. En total se emplearon 1400 aviones. Los incendios se desataron por doquier iluminando el cielo de manera dantesca. La película que se guarda en el Imperial War Museum de Londres, muestra durante 10 minutos, cómo el avión con la cámara da vueltas por la ciudad sin recibir ningún tipo de oposición. No hay reflectores ni fuego antiaéreo, menos cazas interceptores. Todo es fuego y destrucción. Cientos de años en arte y cultura fueron reducidos a cenizas. Dresde estaba convertido en un infierno donde se habían quemando cientos de miles de civiles.

    Al día siguiente, los socorristas no podían atender a los cientos de miles de heridos. No había ni agua, ni alimentos, ni medicinas suficientes. Pero, no todo había terminado, apenas habían transcurrido 2 ataques en 14 horas. A las 12:12 del día 14 de Febrero, una nueva oleada, esta vez de 1350 Fortalezas Volantes y Liberators, lanzó otro diluvio de bombas contra la destrozada ciudad. Afortunadamente, las bombas que caían sobre los escombros, no hacían mayor daño, pues no se puede matar a los muertos. Como en Hamburgo, el huracán de fuego y las ráfagas de viento a miles de grados de temperatura, mató a más personas que las propias bombas. Los edificios que quedaban en pie, parecían cascarones, que solo encerraba fuego. Como los cazas de protección no tenían oposición, se dedicaron a atacar a las columnas de sobrevivientes que escapaban del infierno. Ambulancias, carros de bomberos, carretas, automóviles, cualquier cosa que se moviera era un blanco para los P-51. Los americanos lanzaron 474.5 toneladas de explosivos de alta potencia y 296.5 toneladas de incendiarias, en paquetes y racimos.

    Los días que siguieron, los grupos socorristas se encargaron de dar sepultura en fosas comunes a los cuerpos mutilados y quemados que fueron envueltos en papel periódico, en el mejor de los casos y lanzados en zanjas abiertas por buldozers. Difícilmente se pudo identificar algunas víctimas. Para el día 6 del mes siguiente apenas se había logrado identificar a menos de 40 mil cadáveres. Durante semanas y entrada la primavera, el hedor de la ciudad acordonada se percibía desde kilómetros de distancia. Algunos soldados manifestaron haber visto enormes ratas que se alimentaban entre los escombros. Incluso se dijo que animales de un circo, cuyas jaulas fueron rotas durante los bombardeos vivían entre los restos alimentándose de cadáveres. Las cifras oficiales indican que murieron entre 120.000 y 150.000 personas, es decir muchas más que las que murieron en Hiroshima o Nagasaki.

    En Dresden se perpetró cobardemente un verdadero y repugnante Holocausto ya que allí fueron quemados vivos mucho más de 120.000 mujeres, niños y ancianos, enfermos y lisiados, doctores y enfermeras, bomberos y funcionarios civiles, incluidos miles de refugiados que huían de distintos frentes, especialmente del Este puesto que sin excepción estaban expuestos a la brutalidad de los rusos.

    Como afirma el historiador David Irving “El incendio arrasó al menos 13 km2. Todos los fenómenos observados en Hamburgo reaparecieron en Dresden a una escala mucho mayor. Estos incendios fueron, sin lugar a dudas, los más espantosos que haya conocido Alemania. Arboles gigantescos fueron desarraigados o partidos en dos. Masas de gente en fuga eran a menudo capturadas por el tornado y luego precipitadas en medio de las llamas. Otras personas que huían por los taludes de las vías del tren cuentan que vagones situados sobre vías descubiertas fueron levantados por el huracán. Igualmente los espacios abiertos, como grandes plazas y parques, no ofrecían ninguna protección contra este tornado artificial. Una vez declarado el incendio los bomberos no pudieron hacer nada para dominarlo”. “No existen estadísticas exactas sobre lo ocurrido a estas fuerzas de lucha contra incendios, pero un ejemplo bastará: del cuerpo de bomberos enviado a Dresden desde Bad Schandau no hubo un solo sobreviviente. Fueron aniquilados todos en el segundo raid. Nadie había podido prever el océano de fuego y llamas que debía tragarse esta ciudad de Sajonia. Las bodegas y sótanos de cada casa abrigaban de 80 a 90 personas y gente proveniente de las calles seguía descendiendo a las mismas. Tras el fin del primer ataque todo el mundo intentó huir precipitadamente: refugiados de las regiones del Este, que no habían oido jamás el ruido de sirenas o de explosión de bombas se encontraban prisioneros en el corazón de la más grande conflagración de la historia. No podían escapar a través de calles donde las llamas alcanzaban 12 o 15 metros de alto”. Esta gente esperaba allí que se apagaran los incendios para empezar a salir, cuando sin alerta, el segundo ataque se desencadenó… lo describe un Comandante del Servicio del Trabajo llegado de una ciudad vecina: “Las destrucciones remecían los muros del sótano. El ruido de las explosiones se mezclaba con un nuevo sonido extraño, que parecía aproximarse cada vez más, el sonido de un torrente que ruge: era el ruido del terrible huracán que barría la ciudad”.

    La carnicería en la Estación Central de Dresden supera todo lo que pueda imaginarse. Los refugiados se apiñaban en vagones incluso de carga, y continuaban llegando. Otros estaban en los corredores y túneles. Muchos hacían cola desde varios días para conseguir pasaje. Dos trenes acababan de llegar de Ká¶nigsbruck con cientos de niños que habían sido evacuados al Este y ahora volvían a ser evacuados para salvarlos de los rusos. Las escalas y salidas estaban atochadas con bultos y maletas, que además de dificultar la huida ardieron con las primeras bombas inundando corredores y túneles de humo letal. Después del primer ataque oleadas de personas se habían precipitado también a la estación, aumentando la confusión, junto con médicos, enfermeras, bomberos, funcionarios y miembros de distintas organizaciones de ayuda del NSDAP. Todos estaban condenados a ser asfixiados o quemados vivos por el segundo ataque que se concentró sobre la estación.

    Distintas cifras se han barajado para el total de víctimas de esta heroica y viril acción de los buenos, cristianos, liberadores y adalides de la sacrosanta democracia. Irving acepta como plausible la de 120.000 a 150.000 establecida por Hans Voigt, de la Abteilung Tote, o sea oficial. El mismo Irving agrega: “Quizás sea conveniente recordar que las cifras oficiales de muertos en Hiroshima y Nagasaki son, respectivamente, 83.793 y 71.370.

    Finalmente, una recomendación para todos aquellos que quieran conocer más sobre los bombardeos terroristas sobre Alemania. Se trata del libro de Já–RG FRIEDRICH titulado “El Incendio ” (Ediciones Taurus Historia, 600 páginas). En él se demuestra como los bombardeos que asolaron las ciudades y pueblos de Alemania durante cinco años en la II Guerra Mundial no tienen parangón en la historia. Más de mil urbes y localidades fueron bombardeadas. Treinta millones de civiles -en su mayoría mujeres, niños y ancianos- sufrieron casi un millón de toneladas de bombas incendiarias y explosivas. Murieron más de un millón de personas y se perdió, para siempre, parte del patrimonio urbanístico alemán, modelado desde el Medievo. Hasta hoy, ningún relato histórico había ofrecido una narración de la verdadera dimensión de los hechos y del destino real de las víctimas. El historiador berlinés Já¶rg Friedrich colma dicha carencia con esta obra sobre la campaña de destrucción que británicos y estadounidenses planearon y ejecutaron de forma sistemática contra las ciudades alemanas.

    Por último, recordar las palabras recientes de un Premio Nobel, Alexandr Solzhenitsin ” ¿Qué nombre hay que darles a aquellos que quemaron en unos minutos, sólo en la ciudad de Hiroshima, a 140.000 pacíficos habitantes, pretendiendo justificarse mediante una fórmula alucinante, por el deseo de «conservar a sus soldados con vida »? Pero aquel presidente y su entorno no fueron llevados a juicio… al contrario, perecieron con la aureola de honorables vencedores. ¿Y qué nombre hay que dar a aquellos que, cuando la victoria ya estaba asegurada, enviaron, durante dos días y dos noches, escuadrillas de aviones para que incendiasen la magnífica ciudad de Dresde, habitada sólo por civiles y repleta de pacíficos refugiados? El número de víctimas no fue mucho menor que en Hiroshima, y tuvo dos ceros más que en Coventry. Pero los responsables de Coventry fueron juzgados, mientras que el mariscal del Ejército del Aire que dirigió el bombardeo de Dresde, lejos de ser calificado de «criminal de guerra », se convirtió en un héroe nacional cuya estatua se alza en la capital británica.”

    • Jorge de San Miguel
      02/10/2019 at 12:21 AM

      A modo de constatar la “objetividad” de Wikipedia, es ilustrativo echar un vistazo al número de muertos que allí se menciona.

    • NICOLAS SUAREZ
      02/10/2019 at 1:38 AM

      A LO MEJOR LOS NAZIS ESPERABAN QUE LES TIREN FLORES, DESPUES
      DE REALIZAR EL LATROCINIO HUMANO MAS ESPANTOSO QUE RECUERDE
      LA HUMANIDAD.
      SI EL GENERAL EISENHOWER NO HUBIERA PARADO A LOS RUSOS, HOY
      ALEMANIA TODA, SERIA SOLO UNA REFERENCIA HISTORICA.
      DEBEN SU EXISTENCIA A LA PIADOSA INTERVENCION NORTEAMERICANA.

  6. Porfirio Rubirosa
    01/10/2019 at 10:59 PM

    El bestialismo de los atacantes de Dresde,corre parejo con el de los atacantes de Montecasino. El celebrado Maricón perdón Mariscal Montgomery con su Octavo Ejército, atacói un monasterio que era una de las joyas del medioevo. Esa construcción,si bien ocupada por los paracaidistas alemanes no era un obstáculo en su avance sobre Roma,pero como buen protestante habrá considerado que era una muestra del oscurantismo católico.
    El salvaje General alemán comandante del área envió al Vaticano al Abad Obismo en su automóvil y puso a salvo las obras de arte quese guardaban en la abadía.Más no pudo hacer el muy salvaje preocupado por salvaguardar verdaderas joyas patrimonio de la humanidad.

  7. NICOLAS SUAREZ
    02/10/2019 at 3:02 AM

    EN DEFINITIVA A LOS NAZIS LE DIERON A PROBAR DE SU PROPIA MEDICINA.
    LO MISMO A LOS JAPONESES. ASI ES COMO NUNCA MAS QUISIERON HACER
    DAÑO A NINGUN PUEBLO DEL MUNDO. SE LES TERMINO LA ARROGANCIA.
    EMPEZARON COMO MATONES Y TERMINARON DESTRUIDOS.
    DIOS HIZO JUSTICIA CON AMBOS PUEBLOS. GRACIAS A LOS ALIADOS.
    ESPECIALMENTE A LOS HERMANOS MAYORES, LOS NORTEAMERICANOS Y
    PORQUE NO A LOS RUSOS, QUE TANTO SACRIFICIO HICIERON PARA TERMINAR
    CON EL MAL QUE SIGNIFICO EL NAZISMO. LOS QUE QUEDARON VIVOS
    HUYERON COMO RATAS. SOLO ALGUNOS FUERON CAZADOS Y COLGADOS.
    SE HIZO JUSTICIA DIVINA. POR ESO EL NUNCA MAS.

    • NICOLAS SUAREZ
      02/10/2019 at 3:09 AM

      PORQUE NO CUENTAN USTEDES MANGAS DE HIJOS DE PUTA, EL
      ASESINATO DE LOS NAZIS CONTRA GENTE INDEFENSA. O EL
      ANIQUILAMIENTO DE LENINGRADO Y OTRAS CIUDADES RUSAS
      EN SU AVANCE AL ORIENTE. LA OCUPACION DE POLONIA Y LAS
      VILEZAS EN ITALIA Y ESPAÑA AYUDANDO AL ASESINO FRANCO.
      EL PUEBLO ALEMAN NO ERA AJENO A ESOS ASESINATOS, LOS
      APOYABA. POR ESO LOS ALIADOS TUVIERON QUE PARAR A LOS
      RUSOS, PORQUE NO QUERIAN DEJAR UN ALEMAN VIVO SOBRE
      LA FAZ DE LA TIERRA. LASTIMA GRANDE, PORQUE HOY EL MUNDO
      SERIA UN POCO MEJOR Y EL EJEMPLO HUBIERA SERVIDO PARA
      EL RESTO DE LA HUMANIDAD.

  8. ........................................
    02/10/2019 at 5:00 AM

    SUAREZ, SOS MUY PELOTUDO…..SABIAS?

  9. NICOLAS SUAREZ
    02/10/2019 at 11:43 AM

    VOS PUNTITOS SOS MUY HIJO DE PUTA. SABIAS ?

  10. Carlos
    03/10/2019 at 9:19 AM

    En Esperanza había más gendarmes que gente. Los gendarmes estaban apostados en una calle lateral y ni hablar de la cantidad de policías que había. Para una ciudad de 50,000 habitantes en donde en las Paso ganó Macri, había poca gente y está bien que son suizos -alemanes bastante cerrados.Otros vinieron de La Pelada, Llambi Campbell, Creo sinceramente que este hombre sabe que se terminó que se va, está tratando de consolidarse como la futura oposición. La Awada estuvo la semana pasada haciendo una entrevista con el Colegio donde van las hijas del Rey de España. MM se irá a Italia, a España o a China,. Se dice que tiene triple ciudadanía argentina- italiana- china. Todo llega a su fin. El problema es que sus adeptos no querrán aceptarlos, algunos son muy pero muy idiotas. Porque pensar de que hubo fraunde. Cuando ellos son el partido gobernante verdaderamente es de gente alienada mental que no piensa.

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