Randazzo, con Máximo y polémica con CFK

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El precandidato se mostró con La Cámpora durante el acto en la ex Esma. Pero días atrás, expresó una frase que hizo ruido en la Casa Rosada.

El ministro del Interior y Transporte y precandidato a presidente, Florencio Randazzo, despertó una gran polémica tras su paso por Carta Abierta y sus palabras referidas a CFK.

Ayer, en tanto su gente divulgó en las redes sociales una serie de fotos en las que el ex ministro de Gobierno bonaerense se muestra con Máximo Kirchner y el diputado Andrés Larroque. Quizá para que la metida de pata resulte más suave.

Así las cosas, el funcionario nacional posó con los popes de La Cámpora en el acto en la ex ESMA, donde la presidente encabezó el acto de inauguración del Sitio de Memoria emplazado en el edificio del ex Casino de Oficiales.

Allí Randazzo se mostró rodeado de la cúpula de la agrupación juvenil, que es dirigida por Máximo Kirchner. Sin embargo, aún revoloteaba la polémica en torno del paso del ministro por Carta Abierta.

“Cristina llegó a ser Presidenta porque es la mujer de Kirchner”, señaló ante la audiencia, a lo que añadió: “Eso no le quita mérito como militante comprometida con la política”.

“Yo decidí ser candidato en 2013, porque habíamos perdido la elección, Cristina no tenía posibilidad de ser reelecta y el proyecto se quedaba manco”, expresó el hombre de Chivilcoy, lo que sonó como referencia al gobernador Daniel Scioli. Pero luego aclaró que no lo decía en ese sentido. (La Tecla)

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4 comments for “Randazzo, con Máximo y polémica con CFK

  1. jubilado
    20/05/2015 at 2:53 PM

    Con Chantazo empezó el gran derrumbe de la campora y los k….Es mas, creo que va ser el que mas va a traicionar a la Kretina..

  2. JUSTINIANO
    20/05/2015 at 6:40 PM

    Qué lo parió, lo que me reí con esta foto !! . . .
    El gordinglón inservible tiene menos cogote
    que muñeco de nieve . . .
    Y no paro de reirme; es más feo que letra
    de médico !!
    Y con la madre tan bonita, agradable,
    delicadita, fina, culta, mesuradita, digna
    de adorarse; . . . un primor, báhh.
    Misterios de La Creación; . . . incongruencias
    del Hacedor.

    • Trifonia
      20/05/2015 at 9:50 PM

      Sí, Justiniano. Y como creadores de instituciones, son ambos maravillosos:

      LA CONCIENCIA JURÍDICA POPULAR COMO FUENTE DE LA LEY Y DEL DERECHO

      Por Ana Jaramillo
      Rectora de la Universidad Nacional de Lanús.

      El positivismo ha hecho estragos en las ciencias sociales, pero fundamentalmente en la pretendida ciencia del derecho. Así, muchos profesionales que egresan de las carreras de abogacía en Nuestra América, generalmente siguen homologando el “derecho” con la ciencia experimental, como lógica deductiva y matematizada, desconociendo que los pueblos y los hombres no son de laboratorio, ni hay leyes universales en la historia; que los experimentos no son químicos, ya que se enfrentan dolorosamente con culturas diferentes, con conciencias y voluntades históricas que son irreproducibles.

      Todo experimento de aplicar modelos sociales, culturales o económicos supuestamente universales, a otras realidades, llevaron y siguen llevando al fracaso. Muchas veces se pretende por la fuerza imponerlos, y tampoco dio resultados, ya que ni la cultura, ni la economía, ni el derecho son ciencias físicas ni matemáticas, sino productos o desarrollos locales e históricos surgidos de las relaciones sociales, económicas y jurídicas en una determinada realidad. Es por lo tanto una ciencia hermenéutica.

      El derecho debe ser una función de la moral social general de cada pueblo y cada etapa histórica, de la ampliación de derechos a medida que los pueblos adquieren más conciencia de la necesidad de justicia y se enfrentan con relaciones de poder. El derecho positivo no es lo mismo que el derecho justo que paulatinamente se debe acercar al derecho ideal. Por eso, las sociedades demandan más justicia y no más abogados.

      El derecho es un permiso que evoluciona y se desarrolla en la historia y en el espacio cultural al que pertenecen, como las personas. Más autoconciencia toman los pueblos, más derechos reclaman para llegar a la sociedad justa así como también más permisos se otorgan más allá de la jurisprudencia. Reclaman la justicia distributiva para el bienestar de la polis, al decir de Aristóteles.

      Para Savigny, el Derecho surge de la conciencia jurídica popular. La primera forma que adopta dicha conciencia, es el derecho consuetudinario, y de acuerdo al nivel de civilización del pueblo, progresa hacia el Derecho científico.

      El derecho se crea por las costumbres y las creencias populares y posteriormente por la jurisprudencia. La legislación, en realidad lo que hace es garantizar la seguridad jurídica de aquellos derechos que estaban en la conciencia popular. La ley es el “complemento y garantía” del derecho popular, es su órgano de expresión. Y el legislador refleja el espíritu, las creencias y las necesidades nacionales.

      Por eso el jurista alemán nos explica desde el historicismo, que el derecho positivo o escrito es creado por la conciencia jurídica popular de una nación.

      Lo que llamamos anteriormente moral social general de un pueblo es lo que para Savigny es la expresión viva de la conciencia jurídica popular que se muestra en las costumbres, es el complemento del Derecho Popular como “instrumento para lograr y garantizar la seguridad jurídica al constituir un medio por el cual el Derecho se hace exteriormente reconocible”
      A su vez, la legislación “favorece el desarrollo progresivo del Derecho…en la tarea de apoyo que ésta ofrece cuando se producen cambios motivados por el desarrollo de la nación en que tiene su seno”

      El contenido de la ley está determinado entonces por el derecho popular hecho conciencia, es un producto cultural. El legislador es la “encarnación del espíritu nacional y como portavoz de sus credos y necesidades” que debe auscultar y escriturar. La legislación y el Derecho científico le dan la forma a aquel contenido que ya existe en la conciencia jurídica popular. Si la forma no coincide con las necesidades, habrá que adecuar la legislación a los niveles de conciencia y necesidades

      Así sucedió con la Ley de servicios de comunicación audiovisual, previamente auscultada a lo largo y a lo ancho del país, surgida de la conciencia jurídica popular que necesitaba la garantía de su derecho a la palabra. El legislador le dio la necesaria seguridad jurídica para ejercer su derecho así como para legalizar aquellos que se habían permitido comunicarse más allá de la legislación.

      Así sucedió con la ley del matrimonio igualitario o la nacionalización de las jubilaciones o la aerolínea de bandera o YPF o los ferrocarriles, o la fertilización asistida entre otras nuevas legislaciones.

      En Nuestra América, ya modificaron sus constituciones Venezuela, Ecuador y Bolivia a fin de garantizar los derechos humanos, sociales, políticos y económicos así como los recursos naturales que deben servir a sus pueblos. Dichos derechos establecidos como Pacto entre los Estados en Naciones Unidas debían hacerse efectivos en 1976. Sin embargo, en esa fecha, la mitad del continente vivía bajo dictaduras militares. Ahora se hizo consciente la necesidad de la integración regional y para ello también se están produciendo diversos acuerdos e instituciones jurídicas regionales.

      Sin embargo, los medios hegemónicos continúan denostando los avances en la región. Hoy más que nunca debemos ser los custodios permanentes de los derechos conquistados para la construcción de nuestra Patria Grande como la Patria de la Justicia, al decir de Manuel Ugarte.

      Otro integrante de la Escuela histórica del Derecho, Rodolfo Stammler sostenía que nadie podrá negar ni dejar de ver “que todas las instituciones jurídicas imaginables, como obra humana que son, se hallan condicionadas por una serie de factores concretos de carácter práctico y se basan en el estado, sin cesar, variable, de la técnica y en las dotes y capacidades de los individuos que no se detienen un punto en su mudanza. Por esto es vana ilusión pensar que puede haber una sola norma jurídica ni mucho menos un Código cuyo contenido positivo sea eterno e inmutable. Lo absoluto, lo sustraído a los azares del tiempo y del espacio, hay que buscarlo fuera de la realidad concreta; en el campo de las «formas puras». Y no como fuente genética de normas positivas, sino como criterio sistemático para contrastar en su contenido de justicia las normas vigentes, brotadas del seno de la vida social. El ideal social es, pues, pura y simplemente, un punto de orientación, la unidad abstracta de medida y la balanza formal para medir y ponderar objetivamente lo justo y lo injusto que encierra el Derecho positivo”.

      Existe el derecho justo e injusto de acuerdo a cada cultura y a cada época. Se puede cambiar la legislación, pero el tiempo no puede volver atrás y la conciencia jurídica popular tampoco, salvo que algunos crean, como alguna vez lo hicieron a través de golpes de estado, retrotraer los logros de la democracia.

  3. Ironics
    21/05/2015 at 12:48 AM

    Al gordo Maximo cuando era bebe, los padres lo paseaban con un cochecito que tenia los vidrios polarizados.

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