Por Carlos Tórtora.-
El impasse legislativo actual no significa que no pasen cosas, más bien todo lo contrario. La foto de Javier Milei con 13 gobernadores en Tucumán no se reflejó en ningún resultado político visible, o sea, el apoyo a la eliminación de las PASO. Sólo el catamarqueño Raúl Jalil se entusiasmó con el tema y es comprensible: su provincia es una de las tres que concentran la inversión minera.
Pero el gobernador radical de Jujuy, Carlos Sadir, tomó distancia y apoyó la continuidad de las PASO aunque admitiendo que podrían suspenderse. Y el tucumano Oslvaldo Jaldo fue irónico pidiéndole a Milei que explique la diferencia entre las colectoras y el criticado ensamble de Tucumán.
Pero la nota la dio Patricia Bullrich con su aporte de ambigüedad. Anteayer activó las alarmas en Casa de Gobierno al decir que las colectoras que propone el gobierno deformarían el sistema electoral. Pero 12 horas después retrocedió afirmando que no veía otra salida que las colectoras.
A todo esto, las tensiones internas en el PRO y la UCR van en aumento y está muy lejos un consenso para apoyar al gobierno.
En la cornisa
En síntesis, el diagnóstico de Bullrich está resultando cierto: los votos para la mayoría absoluta en el Senado no están y todavía hay mucho para negociar.
Aun cuando este cuadro de situación provocaría la crispación de los Milei, la realidad es que las colectoras de Diego Santilli como moneda de canje para la supresión de las PASO estarían fracasando rápidamente. El gobierno ni siquiera envió al Congreso su nuevo proyecto con las colectoras y se entiende que habrá una larga negociación hasta que, tal vez en septiembre, haya una acuerdo.
Como última y ya desesperada alternativa les queda a los Milei negociar una ley de tres artículos suspendiendo por segunda vez las PASO. Esto sería una muestra más de la pésima calidad institucional de la gestión Milei.
De más está decir que, si las PASO subsisten, las condiciones para la reelección de Milei se oscurecerían notablemente. El peronismo podría entonces trasladar su interna salvaje a una primaria entre Axel Kicillof y un candidato de Cristina, Sergio Uñac o Juan Grabois. El duelo entre el axelismo y La Cámpora movilizaría así a millones de votantes. Frente a esto, Milei sumaría pocos votos como candidato sin rival. La salida a esto sería una primaria Milei vs. Bullrich, idea que ya empezó a dar vueltas.
Deja una respuesta