Por Luis Alejandro Rizzi

“Hacer agua” sentido figurado: Se aplica cuando algo tiene fallos lógicos o estructurales que hacen que no se sostenga. Ejemplo: «Su coartada hace agua por todas partes».

Para mí, el programa económico del gobierno hace “Kicillof”.

“Kicillof es el anticristo y el kirchnerismo es el infierno,” dijo Luis Toto, alias “Caputo”. Agregó, son “momias miserables” los que piden devaluación.

La cuestión es que, si los mercados ponen en duda, no ya la reelección de Milei, sino la credibilidad y razonabilidad del plan, significa que éste “hace Kicillof”, o “agua maldita”, si fuera el anticristo.

Sería bueno avisarle a León XIV que el anticristo y el inferno se ubican en la Argentina.

Cuando Luis Toto, alias “Caputo”, habla en esos términos es que hace “Kicillof”, no tiene fundamento, no puede sostener su programa ni explicar sus pésimos efectos, sin recurrir a la excusa de maldiciones dogmáticas que provienen de las “fuerzas del infierno”.

Hoy Milei y Toto son verdaderos exorcistas, bendecidos por el pastor “Santiago”, que conjuran contra los demonios del cristinismo.

Cuando la política recurre al uso de ritos o liturgias con sabor a chabacanería pastoral, es que no pueden enfrentar el escrutinio racional y emprenden aventuras figuradas entre gladiadores de cartón y malevos de barrio que ya no existen.

Hay que avisarles, no es “Kicillof, es el programa el que “naukifraga” por sus propios vicios o mentiras. Así lo ve el 60% de los ex votantes de Milei y el 40% de los de “la Patricia”.

En varios almuerzos que tuve con Aldo Ferrer en Harpers, donde siempre tenía en el menú su “Gazpacho”, criticaba esa vocación de buscar culpables, o de achicar el país para hacer de lo normal algo excepcional e impensado.

Pasa que Milei, encerrado en su neurosis, cree que sus orgasmos discursivos son consecuencia, “digamos…” de su talento, lo que lo haría comparable a Don Quijote, pero apenas se trata de disparates fruto de su psicosis económica. La alucinación lo encandila, y la realidad se convierte en apenas un sueño de fantasías.

Si Kicillof poseyera el poder que dicen Milei y Luis Toto, sea para mal o para bien, que el último deje la luz prendida para ver qué pasará.

Share