Por Hugo Modesto Izurdiaga.-
No dejan de causar asombro las declaraciones del Presidente de la Nación. Sus palabras hieren al pueblo argentino. «Ella era brillante» declaró Javier Milei, refiriéndose a la ex primera ministra británica Margaret Thatcher. Dicha señora gobernaba Gran Bretaña durante el conflicto bélico de las Islas Malvinas. Ella ordenó hundir, en un acto desleal, al Crucero Ara General Belgrano, cuando éste estaba fuera de la zona de exclusión, establecida por el mismo Gobierno británico, ocasionando la muerte de más de 300 combatientes. Las palabras vertidas por el jefe de Estado demuestran su total ausencia de patriotismo. Sus dichos son una ofensa verbal para los familiares de los soldados fallecidos. Ponerse en el lugar del otro, a eso se le llama empatía. Una habilidad que usted, señor Milei… parece no tener.
07/05/2024 a las 11:38 AM
Javier Milei; «exorbitado economista», nada posee como hábil político. Confirma esta opinión su actual cargo de Presidente de La Argentina: Su nominación y triunfo electoral es confirmación del fracaso de la política electoral de la democracia argentina.
07/05/2024 a las 8:13 PM
Tiene razón Mileikosky, la Tatcher tenía gran inteligencia (Dra en Química) y aprovechó políticamente la pelota que le dejó servida el gral amante del White Horse para fortalecer su gobierno conservador que estaba sin apoyo popular. Armó la flota dispersa y viajó durante un mes hasta Malvinas mientras aquí, en lugar de pensar en negociar y buscar alternativas diplomáticas estuvimos de festejo mundialista como campeones del mundo…si, la vieja conservadora era brillante y zorra (cosas que le faltan a nuestro anarcocapitalista o minarquista o…paleoliberal, que se yo que será en realidad jaja)
07/05/2024 a las 4:23 PM
El Decálogo Británico de la Estrategia Imperial – Homenaje a Horacio Ricciardelli (VGM) (1944-2023)
25 de diciembre de 2023
KontraInfo
El Vice comodoro (R) (VGM) Horacio Ricciardelli, héroe de Malvinas e incansable luchador contra las estrategias políticas del Imperio Británico falleció este sábado 23 de diciembre. Dejó como legado una enorme cantidad de intervenciones públicas, así como obras de gran valor histórico, entre ellas el muy recordado libro “Los Protocolos de la Corona Británica”, que ha servido a miles de compatriotas para abrir sus ojos ante el sistema neocolonial al que es sometida la Argentina por los poderes supranacionales. Ricciardelli era lector de Kontrainfo, y, mes a mes, apoyaba con su suscripción el trabajo de este espacio de resistencia comunicacional. Lamentamos profundamente su pérdida, enviamos nuestro más sentido pésame a su familia y elevamos a Dios nuestras oraciones por su alma. Compartimos, a modo de homenaje, un brevísimo extracto de su obra:
Decálogo británico
Por Horacio Ricciardelli*
“Conoce a tu enemigo, conócete a ti mismo y serás invencible”
-Sun Tzu.
¿Acaso alguna vez hemos enviado antropólogos a Gran Bretaña para estudiarlos a ellos como hacen con nosotros? Seamos humildes, no caigamos en la arrogancia que fortalece al enemigo. Reconozcamos cuanto debemos aprender de este, de la ventaja que nos lleva.
Dijimos que, el Imperio británico es heredero del imperio naval de Venecia. La historia de cómo la oligarquía de Venecia no se resignó a quedar encerrada en el Mediterráneo, hizo la mudanza de capitales más grandes de la historia, que permitió la creación de la flota más grande, y por ello la inversión de capital más grande hasta esa fecha.
El Servicio de Inteligencia de Venecia (Consejo de los Diez o Consiglio dei X fue el modelo en el cual Sir James Walsingham fundó el Servicio Secreto, el actual M16 ¡en 1580!, tanto en su concepto geopolítico como de subversión interna, desarrollados en las Guerras de Religión de Alemania y en respuesta a la Liga de Cambrai de 1509, el uso de la Universidad de Padua como recurso de Inteligencia, lo financiero como fin económico, su doctrina de Libre Comercio y maltusianismo como doctrina anticipada por Gianmaria Ortes.
Hasta la capacidad de carga humana del planeta no varió al día de hoy, ni por el “Tanque de Pensadores” del Club de Roma, ni su consecuencia, el plan de genocidio planetario: National Security Study Memorandum 200, firmado por el Secretario de Estado “Sir” Henry Kissinger, el Parlamento sobre el modelo del Gran Consiglio o el papel simbólico de la monarquía como Dux no electo, de esto y más.
El Imperio británico es heredero de Venecia, empezando por sus banqueros y su Sistema de Inteligencia.
Somos ignorantes y debemos enfrentar una oligarquía imperial con experiencia de siglos.
El Imperio Británico heredó de Venecia un “Decálogo de Acción” que se constituyó en las bases y principios de la Estrategia Imperial:
1. Dividir para Reinar. Nunca atacar sin primero provocar la división interna del enemigo. Reinar alentando falsas opciones y dirigir ambos bandos en conflicto. Crear y dirigir la mayor cantidad de bandos posibles en el conflicto: “Derecha” e “izquierda”, militares y “guerrilleros”, y si hay muchos judíos, crear las organizaciones “nazis”. Utilizar toda clase de Quinta Columna para toda clase de tarea posible.
II. Mercados y no países. Lo importante es el Poder Económico y Financiero. Todo poder económico y financiero termina siendo poder político, cultural y militar. No dejar que haya nacionalismo dentro del Mercado porque este puede perderse.
III. Incitar para Vencer. Desinformar al Enemigo y, por medio de agentes. propios, incitarlo a que ataque cuando está en una situación estratégica desventajosa.
IV. El Poder no se muestra. En lo interno se actúa por medio de “nativos” que hacen el “trabajo sucio”. Desde afuera se actúa por medio de “terceros países” o nativos de estos. En caso de fracaso se culpa al “agente externo”.
V. Apoyo al Enemigo Débil contra el Enemigo Fuerte. Mantenerse en una posición aislada mientras ambos se aniquilan entre sí. En lo posible, hacer la guerra por medio de terceros,
VI. La Guerra es la última de las políticas. La mejor política es debilitar y corromper por dentro al Enemigo. Es la Técnica de la “Túnica de Neso”, La Guerra Militar debe ser precedida por Guerras Políticas.
VII. No hay amigos o enemigos permanentes, sino intereses permanentes. Las lealtades religiosas o ideológicas se dejan para los incautos. Se apoya a quien brinde más ganancias. Si el otro ofrece algo mejor, se cambia de alianza
VIII. Quien controla el mar controla el comercio y quien controla el comercio, controla el mundo. No debe dejarse al centro de Poder en tierra, adentro del continente. El Poder se ejerce desde el puerto hacia el interior del continente.
IX. No importa perder batallas sino ganar guerras. En una Estrategia Total se compromete el Poder comercial, financiero, político, religioso, racial, cultural, de todo el imperio. Una batalla militar no es la Guerra Imperial Total.
X. Estrategia sin Tiempo. No hay plazos sino objetivos. No actuar hasta estar seguro de ganar. El Objetivo no es dar al Enemigo un golpe leve del cual se reponga pronto, sino un golpe grave del cual no se reponga jamás, a menos que al imperio le convenga que se vuelva a levantar para emplearlo contra otro Enemigo que surja.
“La guerra es la última de las políticas”
-General von Schlieffen.
Es otro de los corolarios de Clausewitz, pero es quizá el que más se acerca a Sun Tzu y a la tradición británica. En realidad debe leerse como:
“La guerra (militar) es la última de las (guerras) politicus”
La guerra ya no se reduce a un acto de Fuerza. Es precedida por una serie de políticas pérfidas que permiten conocer al enemigo, desorientarlo, manipularlo, dividirlo, debilitarlo, aislarlo de sus amigos, dejarlo rodeado de enemigos y, cuando esto sucede, emplear el veneno del agente o el puñal del sicario. No veamos la Pérfida Albión como un noble guerrero de la Edad Media sino como un cortesano del Renacimiento que no vacila en mentiras, intrigas, venenos o estiletes. Elementos que se elevaron a la categoría de un arte y causaron la ruina de muchos reinos.
*Horacio Ricciardelli (1944-2023)
El Vice comodoro (R) (VGM) Horacio Ricciardelli había nacido el 27 de junio de 1944 en Capital Federal, Argentina. Dirigía el programa de radio “La Voz del Cóndor Malvinense” y era analista político nacional e internacional con especialidad en geopolítica y soberanía.
En 1964 ingresó a la Escuela de Aviación Militar (EAM) de la Fuerza Aérea Argentina (FAA). Egresó de la Escuela de Aviación Militar en el año 1967 con el grado de alférez. Realizó el curso de Aviador Militar en el año 1968. Fue Instructor de aspirantes, cadetes y del curso de aviadores de oficiales de la reserva (CAOR) durante siete años. Técnico y Licenciado en Meteorología de la Universidad de Buenos Aires (UBA); Facultad de Ciencias Exactas 1977.
Realizó cursos sobre interpretación satelital y meteorológica en la Comisión Nacional de Investigaciones Especiales (CNIE) y similar de Francia; años 1976 – 1977 – 1979. Fue integrante de la delegación Argentina y en el exterior de la especialidad. Hizo cursos sobre investigación operativa en lo Científico y en lo Operativo Militar en la Escuela de Defensa Nacional. Realizó un curso de Comando y Estado Mayor, en la Escuela Superior de Guerra Aérea – Fuerza Aérea Argentina.
Ricciardelli fue integrante Fundador del Comando Aéreo de Transporte (FAA) años 1978 – 1979 – 1980. También integró el Estado Mayor de la Fuerza Aérea Sur años 1981 – 1982. Participó como combatiente e integrante del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Sur (FAS) durante la batalla por la reconquista de las Islas Malvinas, siendo condecorado por la FAA y el Congreso de la Nación. Fue Jefe de Escuadrón en la VII Brigada Aérea de Morón (1982-1985). También subdirector Operativo, Subdirector Logístico y Director reemplazante del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) años 1985-1988.
En enero de 1988 participó en el levantamiento del Aeroparque Militar, junto a otros camaradas que se oponían a la destrucción de las Fuerzas Armadas y las conflictivas situaciones internas de la Fuerza Aérea. Fue indultado en el año 1990, conservando sus honores y grado militar hasta su retiro.
Fue fundador y Presidente desde el año 1994 hasta la fecha del movimiento Cívico – Militar “CONDOR”. Fue autor de numerosas publicaciones que hacen a la realidad geopolítica y estrategia de la República Argentina; tales como, “Los Vampiros de la Patria”, el “Mapa de la Ocupación Territorial” (Argentina Invadida), “Los Protocolos de la Corona Británica, Estrategia anglo-americana”, “El Faro Nacional, Luz de encuentro nacional en la oscuridad colonial”.
07/05/2024 a las 5:16 PM
Era tan «brillante» que la salvó en el gobierno La Guerra de Malvinas, la querían echar. Habrá leído el señor presidente. Me pregunto no sólo por este caso que, coincido, es una agravio a los caídos y a la Patria toda. Lo hago también por su invocación permanente a Alberdi. Habrá leído alguno de los quince volúmenes conocidos como «Escritos Póstumos»? Habrá leído la tercera edición del libro «Las Bases» que él mismo dispuso con infinidad de correcciones de la primera que estaba, según el propio Alberdi, plagada de errores? Sabrá de su radical cambio de pensamiento luego de abandonar la masonería? Habría leído los opúsculos «Contra Sarmiento» y «Contra Mitre»?
08/05/2024 a las 2:43 AM
SI A MILEI, LA SEÑORA LE PARECIA BRILLANTE,
WHAT IS THE QUESTION ?
POR ESO ES UN TRAIDOR A LA PATRIA ?
MILEI, LO DIJO POR SU PENSAMIENTO ECONOMICO Y SU
LABOR COMO MINISTRA, NO POR LA GUERRA DE MALVINAS.
DESPUES HABLAN DE LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO, A QUE SE REFIEREN ?
11/05/2024 a las 5:07 PM
El ataque al Belgrano fue un acto de guerra igual a la Operación Algeciras que ideó la Armada Argentina y que fracasó. De ha en tenido éxito hubiera sido un crimen de guerra por haberse realizado fuera de la zona de exclusión almigual de los ataques del submarino San Luis que no tuvieron éxito.