Qué proyecto de país quiero en lo económico

Desde ya hace unos cuantos años, incluso desde antes de sacar mi primer libro sobre Impuestos Nacionales, mi forma de ver un país activo y en crecimiento constante necesita de 5 (cinco) puntos importantísimos:

  • Crecimiento constante y continuo de los niveles de pedido de puestos de trabajo, o sea que todo el tiempo se pidan trabajadores y se generen trabajos desde las Pymes.
  • Sacar la asfixia que poseen hoy las Pymes por materia de la sumatoria total de impuestos y los servicios.
  • Que los sueldos comiencen una escalada lenta pero segura con respecto a la inflación.
  • Disminución de los niveles inflacionarios, desde una lógica multicausal y no solo monetaria.
  • Reconversión del sistema impositivo nacional y su subsistema de coparticipación federal.

Los puntos anteriores se logran con medidas continuas, pero la más importante medida de todas esas anteriormente mencionadas es la última referida a modificar el sistema tributario en su conjunto. En este caso, si es muy importante que se realice en forma de shock eliminando los impuestos distorsivos en los niveles que poseemos hoy. Tanto en IVA como en Internos deben disminuirse porque hoy con los porcentajes que tenemos la tasa real del IVA real promedio es del 23.5%, en Internos ver directamente los artículos que lo incluyen y verificarlos; en contracara de esto no debe el PEN pedirle a las provincias ni tomarnos por idiotas hablando del Impuesto a los Ingresos Brutos cuando no es de su incumbencia ni desconoce los pactos fiscales firmados en los años ’90 que las provincias se obligaban a cambiarlo. En el impuesto al cheque debería reducírselo a la mínima expresión 0.2% total y ser descontable como lo es desde su origen en 2001 contra el IVA/Ganancias. En cuanto a los impuestos a las utilidades hay que eliminar muchas de sus exenciones y bajar el porcentaje de pago para que paguen la mayor cantidad de contribuyentes a valores menores y que no sea altamente evasivo como es en la actualidad y una tasa diferencial a Pymes y desgravar el reuso de ganancias en las mismas.

En los llamados impuestos al trabajo, de acuerdo a lo que se dice en la calle que son demasiado altos hay que encontrarle la forma para que sean descontables de otro impuesto como fueron allá por el 2002 y posteriores.

Con este tipo de medidas podemos poseer deflación durante varios meses continuos con lo que se apreciaría el poder adquisitivo de los sueldos, y no serían necesarias medidas impiadosas como la reforma laboral a la brasileña ni la reforma previsional subiendo la edad jubilatoria/decir que sea optativa cuando en la actualidad eso ya se efectúa. Por todo esto decimos que la inflación es multicausal y que la política monetaria no es solamente la forma de bajarla; por ejemplo el 15/8/2017 vencen en total $ 500.000 millones de LEBACS (que siguiendo como fue el vencimiento del mes de julio donde vencieron $ 532.000 y se renovaron 480.000) se estima que el BCRA tomara alrededor de 470.000 para largar pesos/plata a la calle por motivo electoral, lo que se convertirá en dólares y ante este crecimiento de la demanda de dólares estadounidenses billetes el valor de esa moneda tendría otro ascenso en su cotización estableciéndolo en alrededor de $ 1 mayor al actual que se transferirá a precios y ello a inflación rondando la misma al final de año en el orden del 28% -incluyendo los aumentos programados de servicios y la subas inflacionarias estacionales normales-.

Esto sólo es parte del modelo que tenemos hoy y lo que uno pretende para un nuevo modelo de país, la gestión actual no sufre de “errorismo de estado” sino que está muy contenta con el cumplimiento de sus objetivos trazados al momento de su asunción.

Fabián Medina

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4 comments for “Qué proyecto de país quiero en lo económico

  1. Daniel
    03/08/2017 at 12:39 PM

    Y las cooperativas, seguirian sin pagar impuesto a las ganancias? Que le convendria a una gran empresa? Evolucionar a PYME?. Que haria con las retenciones a exportaciones? Porque siempre sirvieron para extrangular las exportaciones, con la idea de subsidiar a la industria primitiva radicada principalmente en el gran buenos aires, que tiene como mercado cautivo al resto del territorio.

  2. Pehúen Curá
    03/08/2017 at 2:27 PM

    El primer y único problema a solucionar, es justamente el de la Co-participación, debemos volver a la C. N. 1853 – 1860 y que las provincias sostemnga a la Nación, que cada una, produzca, se desarrolle, creando polos de produccion acuerdo a las riquezas que posea o pueda crear y mantener el Estado-Nación, quien se ocupará de los cuatro temas fundamentales: Educación, Seguridad, Justicia y Salud, el Estado no esta para crear trabajo, sino recrear las condiciones que permitan su creación pero por parte de los Privados, dejar de meterse en regular la Economía que buenos resultados hasta ahora no ha dado. El resto, viene por añadidura, pero para eso, necesitamos verdaderos estadistas y no meros gerenciadores de corto plazo.

  3. HECTOR SANDLER
    03/08/2017 at 5:20 PM

    Empiezo por coincidir con usted que es indispensable cambiar al actual régimen de impuestos. Dentro de esta ´linea y sin otro afán que intercambiar opiniones con quienes piensan que es imprescindible abordar esta cuestión, me permito hacerle conocer la mia. Creo que la gravedad de este asunto para un buen orden social es conveniente – no discutir – sino en clave “socratica” intercambiar pareceres entre aquellos que tenemos igual preocupacion.
    Por ello a continuación le expongo algunas ideas para establecer un sistema muy distinto al vigente. En realidad opuesto al actual. Éste más allá del palabrerío técnico, en palabras simples ,- aunque se lo niegue – de hecho en su aplicacion y efectos se inspira en este principio: “Produce y serás castigado, consume y serás penado”. Necesitamos uno opuesto en 180º. Uno que al mismo tiempo (como principio fundamental) premie la producción y al consumo y asegure recaudar recursos monetarios necesarios para afrontar el gasto público ordinario y sostener polticas públicas.Esta ambición no es fantasía. Es absolutamente posible.
    ´Lo que para el hombre comun y, lamentablemente, por una historia que por ahora dejo de lado, para quienes tienen responsabilidad pólitica y de gobierno esa triple meta a la vez escapa a su consideración. Para comprenderlo es casi necesario que echar por la borda al “saber oficial” ( o como diría Edmund Husserl, ponerlo entre parentesis) para descubrir principios de orden que sirvan para poner en existencia un orden económico social productivo. Útil para la vida de las familias y satisfactorio para el progreso social.
    La fórmula corriente y dominante parte de una falsa descripcion de la ecuacion que da cuenta los factores que entran en la producción de todos los bienes económicos. Esta falsedad dominante es la base teórica del actual régimen de impuestos. Atribuye la producción económica a solo dos factores: Trabajo + Capital.
    Es una falacia. Se pasa por alto que sin “tierra” ningún trabajo es posible y por tanto menos posible es formar Capital ahorrando parte del producto. Es frecuente que aun los ilustrados identifiquen “tierra” como un factor que solo importa a la produción agraria. En el rector sentido conceptual con esa palabra se menciona un concepto mucho más abarcativo: todo aquello “dado” a los hombres, como individuo o como sociedad, para poder vivir y satisfacer sus necesidades.
    El escamoteo intelectual del factor “tierra” no es insignificante para la real constitución de la sociedad humana. En primer lugar, se quita de la vista de la gente que la tierra es la base material de la vida y de toda actividad económica.
    En segundo lugar abre camino al peor trato que se puede dar a ese recurso natural base de la vida: se induce a la gente a tratarla como una “mercancía”. No es casual que una antigua inmobiliaria sostuviera en esta ciudad de Buenos Aires, como lema publicitario, el siguiente: “No hay mejor negocio sobre la tierra que la tierra misma”.
    Con la borratina del factor “tierra” de la ecuación de la producción, es imposible toda consideración para planear la distribución de un modo justo para los individuos y para la sociedad, esta formacion, sin la cual la vida humana no es posible.
    El “valor de la tierra” en dinero – en sistemas de hombres libres – es por fijado por el mercado, cuyo valor deriva de la finitud de la superficie territorial, por un lado y por el otro por la constante y progresiva inventiva humana que demanda sin cesar nuevas aplicaciones de tierra. Necesaria para cultivar maíz y tambien para comunicarnos por la radio usando esa “tierra” denominada por los fisicos ondas herzianas. .
    De su progresiva escasez a tenor de la inevitable creciente demanda de ella por parte de los seres humanos.. Justo esa demanda es la que da lugar al llamado “valor de la tierra”.Las teorías económicas al uso borran de los textos y de la conciencia social a ese valor, que en cierta forma y con razón ha sido llamado “Capital Social” de un país.
    Este valor social se manifiesta en el variable precio de mercado de cada lote de tierra. Valuacion que ha ser presentada y medida sin tener en cuenta a las mejoras sobre que sobre cada predio o a su alrededor han sido construidas. Este “valor fundiario” deriva de la cercania del lote su cercanía a los mercados de producción y consumo , especialmente en las ciudades. Deriva de su demanda, la que nace por causa de las mejoras privadas y publicas que rodean al lote de tierra. Y finalmente y hoy debe tenerse muy en cuenta de la “inventiva” que pòr causa del avance tecnico da valor a tierra que antes no tenia ninguno. Un ejemplo actual es el valor que han cobrado ciertos minerales muy escasos pero esenciales para los mas recientes inventos.
    Vaciada la ecuación de la produccion de la “tierra” ( cosa) y de su “valor” (bien economico) , nadie se pregunta sobre el malsano destino que hoy nuestro derecho civil e impositivo dan a ese valor manifiesto en el precio de mercado.

    La “renta anual que sobre la tierra existe y crece” se debe a la demanda. Esta cuestión es silenciada por la actual enseñanza de la economía y del derecho. Fue presentada con claridad por la Economía Clásica. Para los fundadores de la Ciencia Económica tres eran los factores de producción y no dos: el Trabajo, el Capital y los Recursos naturales (llamados “tierra”, urbana y rural).
    A partir de la conceptualización de 3 factores , en tres partes debía distribuirse la “riqueza anual producida”. Una parte para el pago Salarios, otra llamada Interés para los aportadores Capital real y una tercera parte – llamada renta- para los aportadores de lotes de tierra (urbana y rural).
    Esta “renta” debe ser para la sociedad, pues ésta es la “propietaria eminente del “territorio” del cual es parte cada lote de “tierra”. Insistimos: cada parcela de tierra, grande o pequeña, es parte del “territorio” sobre el cual la soberanía se ejerce. Por ello el rendimiento de esta parte ha de ser destinado a solventar los gastos de la Sociedad.
    De este modo, cada Gobierno podría contar con los fondos necesarios para afrontar el Gasto demandado por los “bienes públicos” y la tierra dejaría de ser objeto de ”especulación” o servir de “caja de ahorro”.
    El tener que pagar esa renta al gobierno tiene dos prmarias ventajas para un buen orden social: 1) la primera, que todo lote de tierra seria ofrecida al mercado para su uso y producción; 2) La segunda , que ell cobro de esa renta por las sendos gobiernos (de municipios, provincias y estado nacional) proveería del dinero necesario para el Gasto, con la “frutilla” del postre: que se libera a los productores y consumidores del pago de los actuales disparatados Impuestos.

    El gran presidente Roque Sáenz Peña pretendió establecer este sistema legal como sana base económica para la democracia que proponía. Con ese fin envió al Congreso dos leyes.
    Una establecía el “voto secreto, universal y obligatorio” dando paso a la “democracia política”.
    La otra ley ( a la que nadie recuerda) procuraba establer el orden legal indispensable para la “democracia económica” y la contencion del Estado en su vocacion de incrementar ( siempre por santas razones) el gasto publico. DE este modo la democracia economica era condición para la democracia política (como JB Alberdi lo sostiene en su Sistema Economico, 1854) . El presidente Roque Saenz Peña establecia como obligación a cargo de los propietarios en tierra pagar el impuesto anual proporcional al valor real de la tierra poseida , sin considerar las mejoras sobre ella. Los intereses creados y su prematura muerte evitaron tratar esta ley.

    Otro importante antecedente argentino, poco recordado, es la legislación dictada por el gobierno de la provincia de Córdoba a cargo de Amadeo Sabattini. Su situación fiscal como miembro del Partido Radical (cuando el gobierno nacional estaba en manos de los Conservadores), era muy difícil. Para sortear la dificultad y contar con los recursos dinerarios necesarios para cumplir con su plan de gobierno, logro que la Legislatura dictara una ley como la que aquí se propone. Hasta hoy se lo recuerda por la prosperidad económica que logro a pesar de la adversidad del gobierno nacional.

    Luego de tres decenios de democracia política se ha tornado indispensable establecer la democracia económica. El bienestar general y el porvenir de la Republica lo exigen. Con mis saludos, le hago saber que su opinion me es de interes-.

  4. victor
    11/08/2017 at 11:32 AM

    y la infraestructura?

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