Señor Presidente: ¡Rájele al fracaso!

Shock fiscal y convertibilidad fija-flotante (en ese orden). ¡Chau gradualismo!

Se terminó el gradualismo, porque es incompatible su manejo, mal coordinado, con las circunstancias electorales: la inflación núcleo de febrero, del 1,8%, es la misma que se heredó de Axel.

El Presupuesto Nacional fue confeccionado en base al gradualismo y a la inercia inflacionaria. Si se corta la inercia, todas las Partidas pueden ser violentamente sub-ejecutadas y nadie va a sentir demasiado dolor, si ve que los precios se estabilizan o bajan.

Se hace preciso que elija, el Señor Presidente, el mal menor: entre el gradualismo, (que en realidad es conservadurismo estatal) y el shock fiscal, que es mucho más fácil de aplicar con Tipo de Cambio convertible, fijo al comienzo y después flexible.

Expondremos primero la convertibilidad monetario-cambiaria, porque es el argumento para derrotar la inercial inflación fiscal (que incluye el financiamiento del Tesoro con deuda).

Convertibilidad fija-flexible

Con toda la guita que trajo Caputo, la que aportará el campo, más el resultado por multas del blanqueo y el resultado fiscal por aumento de la base gravable, producido por el mismo blanqueo, se puede generar un shock fiscal, siempre que -al menos- se congele, el gasto gubernamental.

Me explico: con una Base Monetaria de M$ 782.000 y Reservas en el Banco Central por MU$S 51.457; el Tipo de Cambio convertible de respaldo de la Base es de $/U$S 15,20. Propondremos que sea $/U$S 15 por 9 meses, fijo, y luego flotante, bajo una regla de política cambiaria que se anunciará con 4 meses de anticipación. Es una flotación administrada, que no volverá a cometer el error de la segunda fase de la Convertibilidad de los ?90s. Se supone que la tasa de interés en pesos, vis a vis la tasa de devaluación, que será igual a cero, bajará sustantivamente, si y sólo si, el Plan Fiscal es exitoso.

La independencia del Banco Central se mantendrá plenamente. Eso sí, deberá resignarse a que solamente se podrá defender la moneda Peso, si el resultado fiscal es consistente con una cuasi estabilización de los precios.

Se desafía al Banco Central a administrar la convertibilidad, regular el sistema financiero, no asistir al sector público con emisión de pesos y fomentar al mismo tiempo todo tipo de contratos privados que se concreten en monedas que no tengan curso legal en La Argentina. Hay que cambiar dos artículos del Código Civil y Comercial, para asegurar que ningún juez transformará contratos en moneda extranjera, a pesos. No hace falta reformar la Carta Orgánica del Banco Central, ya que el Plan que se propone tiende a que la moneda local exista en condiciones de competencia con la más abundante.

El shock fiscal

El Ministro Caputo trajo financiamiento para un Presupuesto público conformado en base a la inercia inflacionaria. Eso fue lo que aseguró el volumen de Reservas ya mencionado.

El chiste consiste en desinflar el Presupuesto público, bajar impuestos nacionales y provinciales, reducir subsidios económicos y que el Estado Nacional haga sacrificios, como los hacemos los contribuyentes… y ni hablar de los pobres, que pagan más que nadie el impuesto inflacionario.

Veamos algunos datos del Presupuesto 2017 que se pueden cambiar bajo un sistema de estabilidad de precios:

– Los Gastos de Consumo Corrientes del Gobierno Nacional, crecen 26,2%. Pero bajo la vigencia de la convertibilidad, sólo lo harán al 10%, ya que desde el tercer mes de aplicación, los precios de la economía declinarán fuertemente.

– Las Prestaciones de la Seguridad Social, que crecen al 35,2%, suponen una inflación inercial de al menos el 18%. El segundo ajuste previsional de septiembre, tendrá una inercia claramente menor. Por consiguiente, se obtendrán ahorros sustantivos en materia presupuestaria.

– Se reducirán los subsidios económicos al transporte en el Área Metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires y se modificará el régimen de ajustes de tarifas de gas, luz y agua, según la evolución de los costos, a partir de la baja de la tasa de inflación. En todos los casos, los aumentos irán escalonados para que no impacten en la tasa de inflación esperada.

– El aumento del 38,7% previsto en la Inversión Real Directa será corregido mediante un Programa de astutas privatizaciones y/o suspensión transitoria de inicio de nuevas obras, hasta que el financiamiento estatal sea más genuino. La obra pública no reactiva si se financia, con deuda en dólares, al 7% a 10años.

– El fuerte crecimiento de las Reservas, que ya recibió el Banco Central por cuenta del Tesoro, será destinado -en la medida de lo posible- a reducir la tasa que se paga por endeudamiento público. En el Presupuesto 2017 se preveía en 54,9% de suba nominal (se atenuará, por la parte en dólares).

En conclusión, el Presupuesto gradualista será reformulado como Presupuesto de shock, quitándole totalmente la inercia inflacionaria y al mismo tiempo centrando el ajuste en los gastos innecesarios y sueldos exorbitantemente altos, del personal del Estado Nacional.

Con los excedentes del blanqueo, por encima de la Reparación Histórica de los Jubilados, los ahorros y ajustes presupuestarios en el Gasto Primario y un programa inteligente de canje de la deuda cara por deuda barata, se obtendrá el fondeo para reducir el Impuesto al Cheque, el Impuesto al Gasoil y producir una reforma drástica del Impuesto a los Ingresos Brutos provinciales. Las provincias deben saber que el endeudamiento adicional del Estado Nacional a partir del 1º de julio irá a paliar cualquier problema fiscal que tuvieran en el segundo semestre. El Estado Nacional acordará los sistemas de Transferencias Corrientes y de Capital, con las provincias, por proyecto y en base a beneficios sociales, desde el 1º de Enero de 2018.

Conclusión

Este Programa no puede fallar y no va a fallar, si se ejecuta todo al mismo tiempo y como una estrategia acordada con los gobernadores de provincias y los formadores de precios de los insumos de uso difundido, que deberán atenerse a que los precios se vincularán con el nuevo Tipo de Cambio fijo de convertibilidad. Las empresas deberán hacer sus cuentas antes de cerrar paritarias, sabiendo que los precios y costos de la economía tienen la misma inflación inercial, que tiene el Presupuesto público y que, probablemente, serán deflacionados bajo la atenta vigilancia -cuando no control- de un Ministerio de Economía con poder. No con súper poder. Pero sí con el poder suficiente para evitarle al Presidente de la Nación el fracaso que significaría pasar de la prudencia y la sensatez exhibidas hasta ahora, al regreso a la Argentina Chavista.

Señor Presidente: piénselo. Este gradualismo no es administrable para un gobierno de minoría. Y lo planteo en todos los sentidos imaginables.

Un shock fiscal es prioritario, ya que el Estado actual no es financiable. Pero no se puede dar sin producir una convertibilidad fija-flexible y una disminución de los precios nominales, al compás de una reforma tributaria que elimine impuestos distorsivos. No hacerlo es comprar un fracaso casi

asegurado. Hacerlo, es -a lo sumo- elegir el mal menor.

Y saber distinguir la diferencia, es el rol principal de un Estadista.

Jorge Ingaramo

Años de Campo

5 comments for “Señor Presidente: ¡Rájele al fracaso!

  1. Mohamed Yusuf ex Isaias Rabinovich
    12/03/2017 at 4:57 PM

    Un plan economico que justifica el conocido teorema de Baglini “cuanto mas lejos del poder se esta se hacen los planteos mas irresponsables “, baja los reajustes salariales, los subsidios al transporte, a los servicios, etc….seguramente los gremios te van a aplaudir—en la cara jaja

  2. Pehúen Curá
    12/03/2017 at 6:39 PM

    Para ejecutar un plan de esos, hay que tener los pantalones bien puestos, en la cintura y no en los tobillos y necesitamos 15 millones de argentinos de bien que piensen igual, sino no hay cambio. Todos son populistas.

  3. 13/03/2017 at 6:57 PM

    Si no comprendemos que debemos volver al trabajo y al ahorro, con fuerza, es inútil toda teoría. Cuando hablo de esos factores es para todos , gobernantes y gobernados. Todo lo otro es tontería en estado puro.

  4. Shot
    14/03/2017 at 9:28 AM

    Otro Cavallo con careta ???
    Otro mago del monetarismo !
    Otro ilusionista de las políticas de shock !
    Otro Espert-pento de la economía !
    De industria, trabajo y producción, NADA !
    La lacra que hundió nuestro país es la caterva perniciosa de neoliberales.
    Videla – Martinez de Hoz, Menem – Cavallo y ahora Macri y su banda mafiosa.
    UN SHOT EN EL CULO * TE DARÍA !

    * CULO: Palabra admitida en el diccionario de la RAE ( espero que no me censuren )

  5. Dr. Vergatiessa
    14/03/2017 at 10:17 PM

    Cada maestro con su librito. Pero pasan los años y cada
    vez el Pais se hunde mas. Aca no hacen falta economistas
    sino POLITICOS HONESTOS como Illia o Alfonsin.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *