Donald Trump y la libertad

“La historia es el relato del progreso de la libertad humana” (Lord Acton).

La historia moderna comienza en El Renacimiento y con la Reforma, cuando se aborda al hombre como centro del universo y despunta la tolerancia de las religiones y a reconocerse los derechos individuales, al tratar de limitar al poder absoluto. Es en forma gradual que en el mundo occidental se empieza a advertir los beneficios de la libertad.

Inglaterra fue quién emprendió el gran cambio, en el siglo XVII, que pasaría y se perfeccionaría en América, con el ensayo de un sistema donde se institucionalizaría la opinión pública y una justicia independiente. Desde allí, el mundo comienza a comprender que los principios de libertad ofrecían mejores y mayores perspectivas de desarrollo económico y los liberaba del asalto a sus propiedades, tanto de la Iglesia como del Estado.

EEUU, desde sus comienzos, es un país de ensayo, porque su sistema político-económico permitió la espontaneidad que fomenta la creatividad social. Han exportado al mundo no solo las ideas y la constitución liberal, sino también ciencia y tecnología que han mejorado de forma indecible la calidad de vida humana.

Hoy el actual presidente. Donald Trump, pretende actuar con pragmatismo, más que con respeto por los principios que han convertido a ése país en el centro más importante del mundo.

Trump ha pedido a los americanos que no se preocupen pues él ha llegado para arreglar las cosas. Pretende actuar como un empresario, ya que viene de una larga experiencia en la dirección de empresas. Se olvida que la sociedad no es una empresa, que es un fenómeno espontáneo y que el pragmatismo no sirve para gobernar una nación.

Los problemas de EEUU y también de Europa han surgido por alejarse de los principios liberales. Según ellos el estado debe abstenerse de planificar la sociedad y la actividad económica salvo en casos excepcionales como es, por ejemplo, una guerra. La planificación debe ser del mercado no del gobierno.

El presidente, en su afán por “arreglarlo todo”, pretende dar empleo tratando de que la producción de bienes sea realizada por americanos. Obliga que vuelvan las empresas a invertir en su país, pero no lo hace por medidas que las atraigan sino casi por la fuerza, mediante premios y castigos y apuntando con bala gruesa a los tratados de libre comercio, los cuales, espontáneamente surgieron para mejorar la economía de los países que participan en ellos.

Está trabando la libre competencia y el acceso al mercado de consumidores y productores. Quiere introducir rigideces que lastiman al libre mercado basado en la competencia, en un mundo globalizado, donde un avión depende de más de 24 países para llegar al mercado.

Los intentos de dirigir la economía para que se compre más productos americanos no pueden funcionar bien y si lo hace será por muy corto plazo.

Las empresas norteamericanas no debieran gozar de privilegio alguno y tendrían que competir con las demás empresas del mundo para que los precios de los bienes sean competitivos y la gente pueda comprar mejores productos y a menor precio.

El presidente está haciendo depender a la economía de promesas o intereses electorales.

Es peligroso estar mitad con dios y mitad con el diablo. La política está ligada a la economía, si las medidas económicas son intervencionistas el gobierno tenderá, irremediablemente, a obligar a actuar a las personas del modo que lo necesite para que no fracase el plan económico. Y de esta forma comenzarán a perderse grados de libertad, como nos ha pasado, tantas veces, en Argentina. Existen leyes económicas y éstas no pueden estar subordinadas al voluntarismo de un gobierno.

En cuanto a la política exterior, el problema principal que ocupará al gobierno de EEUU es la lucha contra el terrorismo internacional. Es la guerra del siglo actual; el mundo entero está comprometido ya que todos los países pueden ser victimas de atentados.

Trump ha prometido involucrarse con esmero pero, con la condición, de que los demás países paguen más por la ayuda norteamericana. No es mala idea exigir que no dejen -como en muchas ocasiones ha sucedido- solo a EEUU o con la mayor responsabilidad. Pero la colaboración debiera estar acompañada por un dialogo tolerante, el cual no tiene por ello que ser menos firme. No se puede entablar una conversación de cooperación con bravuconadas porque la relación se envicia desde el principio.

Es racional, por otra parte, que haya nuevamente un acercamiento a Israel, país que debiera ser apoyado por todo el mundo occidental ya que además de colaborar, es un atalaya de valores occidentales en una zona donde ni la vida se respeta. La amenaza en Medio Oriente no es una guerra total, son los valores occidentales.

El nuevo presidente norteamericano recién comienza su gestión de gobierno. Hemos visto como su decisión de poner trabas a la inmigración fue resistida por las instituciones que no le permiten al presidente hacer lo que quiera.

De todos modos si los americanos han votado a un “caudillo” es porque la mayoría de los americanos creen que Trump puede resolver los problemas mejor que ellos mismos.

Me pregunto si no ha cambiado el espíritu norteamericano que hizo grande al país, ése que defendía los derechos no solo a la vida, sino a la propiedad, a la libertad y a la búsqueda del propio destino.

El pueblo norteamericano debe recordar que toda actitud del gobierno tendiente a reglamentar o dirigir la vida, especialmente en el ámbito económico, impide la realización de los intereses individuales. Sus antepasados enseñaron al mundo -el cual aún no lo ha aprendido en profundidad- la necesidad irrenunciable de sustituir el capricho de la voluntad de un gobernante por el libre ejercicio de las actividades económicas y una amplia libertad civil. ¡Progresar es sólo cuestión de imitarlos!

Elena Valero Narváez

Periodista, historiadora y analista política

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11 comments for “Donald Trump y la libertad

  1. Tomás Waibel
    06/02/2017 at 2:19 PM

    El liberalismo, tan exaltado por la autora, es, después del socialismo, el peor mal del “mundo libre”.

    • horacio
      06/02/2017 at 2:30 PM

      Tal cuál

    • Maria OConnor
      06/02/2017 at 3:18 PM

      Es verdad, el paraiso del libre Mercado globalizado, es tan malo como el paraiso del proletariado. Aunque en polos opuetos, ambos fueron creados por gente muy parecida; tan parecida que hay similitudes de estrategias.

      1.CHIVOS EXPIATORIOS

      MARXISMO: Ricos Explotadores NEOLIBERALISMO; Pobres vagos que quieren vivir del estado.

      2. ABSOLUTISMO HEMIPLEJICO

      MARXISMO; las empresas deben ser todas del orden estatal . NEOLIBERALISMO: las empresas deben ser privadas.

      3. UNIVERSALISMO IMPERIALISTA

      MARXISMO: Internacionalizacion NEOLIBERALISMO: globalizacion

  2. horacio
    06/02/2017 at 2:28 PM

    En nada de acuerdo. Mucho menos en lo que respecta a Israel

  3. Maria OConnor
    06/02/2017 at 2:57 PM

    No sigo ideologias ni de izquierda, ni de derecha.

    La autora, nombra a filosos ingleses que hablaban de libertad. No nos olvidemos que mientras en Inglaterra se hablaba de libertades y del derecho de propiedad privada; Irlanda bajo dominio ingles, estaba oprimida, se habia creado una falsa lucha religiosa, entre los nativos (catolico) y los invasores (protestantes), no se le permitia a los irlandeses catolicos votar, no se le permitia tener propiedades, no se le permitia educarse, y se le impuso el Sistema economico de Laissez Faise. Cuando se produce la peste de la papa en toda Europa, solo en Irlanda muere gente porque el gobierno ingles decidio que no habia que ayudar a los hambrientos porque esto les produciria dependencia en la caridad.
    Asi, que mientras de las tierras irlandesas que habian sido de los nativos, mal llamados catolicos se exportaban alimentos al mundo; en Irlanda moria gente de hambre. Murieron mas de in millon y medio de personas.

    En estos ultimos 20 o 30 anos, a la gente se le vendio la globalizacion; y beneficio a las transnacionales, que tienen su sede en paraiso fiscal; o sea que no contribuyen con el bienestar de nadie.

    Hay 40 estados de EEUU, donde la gente no tiene trabajo, en parte por la robotica; pero en la mayoria de los casos, es porque las empresas se fueron a paises con mano de obra barata (Mexico, Viet Nam, China, India y Centro America). Al mismo de esos mismos paises se da una inmigracion masiva, hacia EEUU de trabajadores hartos de ser mano de obra barata. El resultado es caotico.

    El 4% de desempleo en EEUU, como en casi todos paises actualmente es enganoso, porque no cuenta a los que ya decepcionados abandonan la busqueda laboral, tampoco cuenta a los sub empleados o los empleados en empleos basura. El incide de suicidios en hombres, sobre todo hombres blancos procedentes de esos 40 estados aumento considerablemente. Hay 10 estados que no muestran estos signos de decadencia, pero a la larga si se persiste en este camino se uniran a los restantes 40.

    Llega un sr. empresario que dice muchas sandeces; pero entre todo esto dice que terminara con el exodo de empresas y la globalizacion y eso suena a los odidos de los trabajadores como musica; y la gente lo vota.

    En resumen, las ideologias sean de izquierda como el fracasado marxismo; o derecho incluyendo la vieja laissez faire transformada en liberalism en Argentina, libertarismo, neoliberalismo en EEUU no mejoran las vidas de la gente. Las ideologias solo tienen valor en el tiempo historico y lugar donde fueron formuladas . No funcionan en otros tiempos y lugares.

    Es tan mentiroso el paraiso del proletariado, como el paraiso del libre Mercado. Las ideologias para que funcionen deben incluir a la sociedad en su conjunto, sin buscar chivos expiatorios sean los supuestos ricos explotadores; o los supuestos pobres vagos que viven de los impuestos de la gente. La globalizacion neoliberal, solo beneficio a las transnacionales.

    Argentina debe dejar de seguir ideologias sean de derecha o de izquierda; y regresar a los viejos planes de desarrollo pais. Terminar con la antinomia empresa privada vs empresa estatal. Propulsar el desarrollo de la empresa privada y en las zonas ya desarrolladas (centro); pero mejorar el Viejo ferrocarril y ponerlo a funcionar llevando vias a la Patagonia y el NOA. Argentina debe mejorar Fabricaciones Militares y evitar la privatizacion del agua, que produjo en Michigan una contaminacion sin precedents en EEUU.

    No se puede luchar contra el narcotrafico con la zona de fronteras del NOA totalmente deshabitadas, y lo mismo con la zona de costas del NEA y Patagonia.

    La empresa privada es esencial para el desarrollo y debe ser fomentada, pero en los lugares donde la empresa privada no invierte porque no ve el “negocio” como son las zonas empobrecidas y deshabitadas debe ir la empresa estatal. La empresa estatal puede funcionar eficientemente, si sus directores no son elegidos por el dedo de un politico; sino por entidades cientificas o Asociaciones profesionales.

    En estos momentos, en que la robotica roba empleos; los paises estan buscando que sus poblaciones regresen a la tierra; asi que los que no tienen territories buscaran invader otros.

    Ademas, no se puede luchar contra el narcotrafico con la zona de fronteras del NOA totalmente deshabitadas, y lo mismo con la zona de costas del NEA y Patagonia.

    La lucha actual no es entre derecha o izquierda; sino entre globalistas y patriotas. La mayoria de los llamados patriotas, que eran personas de clase baja y media, de la ex derecha o ex izquierda; estan unidos

    • Guillermo Alejandro Nietto Zukowskii
      07/02/2017 at 6:02 AM

      SUSCRIBO.

  4. juancho
    06/02/2017 at 6:20 PM

    Maria Oconnor excelente esposición y excelente aporte con propuestas lógicas y viables.

  5. juancho
    06/02/2017 at 6:21 PM

    exposición

  6. Guillermo Alejandro Nietto Zukowskii
    07/02/2017 at 5:48 AM

    Señora Elena Valero Narváez:
    ………………………………………..usted se ha ganado mi aprecio en épocas más duras, cuando disentir era condenado (y espero que no volvamos a eso, porque aparecen los primeros síntomas de una recidiva).
    En este momento, al ir leyendo su artículo, me he dado cuenta que no es dueña de esa libertad que tanto menciona, pues está “chupada” por el fuera de control estado de globalización que nos lleva a una catástrofe, y no será la primera vez: a fines del XIX y principios de XX fué el “Laissez faire, laissez passer, le monde va per lui meme”…, hasta que el desastre de la “Crisis del 30” condujo a la “necesidad” de la Segunda Guerra Mundial.
    Debemos recuperar la LIBERTAD PERSONAL DE PENSAMIENTO, pues el ser fanático o tener la necesidad de “pertenecer a algo” para no sentirnos nada.., nos esclaviza. Y siempre respetando un orden establecido, hasta demostrar que uno distinto es mejor.

    Guille

  7. Gracias Sra Valero !!!
    07/02/2017 at 9:13 AM

    Ademas de la elocuencia , claridad de conceptos y vision clarisima del futuro , que se puede saborear en sus Notas , debe agregarsele la Exquisitez periodistica. Gracias !!!

    • Guillermo Alejandro Nietto Zukowski
      07/02/2017 at 4:14 PM

      Con ánimo simpático: después de leer como saborea la Exquisitez de la Nota, solo me resta decirle.., ¡¡buen provecho!!

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