La lucha contra la pobreza: censo sanitario

Si se mira desapasionadamente la vida argentina o sea sin ponerse a echar culpas a unos y a otros, el hecho que cerca de la tercera parte de sus habitantes sea, estadísticamente, pobre, resulta inadmisible e incomprensible, sobre todo, si tenemos en cuenta que Argentina cuenta con una geografía de formidable riqueza que es ocupada por comparativamente pocos habitantes.

La estadística no dice cuál es la razón de esa pobreza de manera que de poco vale saber tal cosa si se ignora el mal que la origina. Como esto es esencial vamos a asumir como una hipótesis posible que una buena parte de esos pobres son tal cosa por su mala salud. Si pudiéramos hacer un censo sanitario de toda la población argentina no hay duda que le daríamos a aquella estadística una cuota de realismo mayor que decir la simpleza que son pobres porque sus ingresos son escasos. Si estos últimos tienen origen en deficiencias sanitarias como en muchos casos ha de ser así, podríamos enfrentar la pobreza combatiendo la mala salud con la farmacopea que está en nuestro poder utilizar, muchas veces con escaso costo. Desde el punto de vista económico, invertir en saber más sobre el estado real de la salud de nuestra población parece una inversión sumamente rentable. Es por lo menos más beneficioso para el indigente -y mucho más humano-que se le indique lo que le falta y hasta proporcionarle el tratamiento adecuado, que repartir dinero a voleo como si no fuera mucho más importante usar ese dinero científicamente en curar a quién se le da ese subsidio. Una persona sana tiene-siempre-más ingresos que una de salud precaria. Posiblemente el lector piense que una investigación de esta índole puede exigir fondos cuantiosos y que no existen. Sin hacer número alguno, podemos imaginar que puede inventarse un método para que obligatoriamente se establezca la forma de saber en lo esencial el estado de salud de la población y poder informarle a tiempo a quién fuere, que es lo que le ocurre. El autor ha tenido la suerte de tratar con muchos médicos de prestigio y todos le dijeron que normalmente es mucho más barato prevenir que curar. No cabe duda que vacunar contra la poliomielitis es mucho más económico que lo que cuesta hacerse cargo de un hijo enfermo de ese mal. En el terreno de los sentimientos, nadie quiere legarle a sus hijos los padecimientos vinculados a aquella enfermedad y a otras que si se las enfrenta a tiempo o sea antes que se manifiesten en su devastadora verdad, podrían pueden curarse. Un programa de esta índole -saber a grandes rasgos el estado de salud de toda la población- no puede iniciárselo de un día para el otro. Pero en pequeña escala puede comenzárselo ahora sobre la base de los ahorros que se consigan prescindiendo de los sueldos de los empleados públicos que cobran y no concurren a su lugar de trabajo ni nada hacen. Como dijo el General Manuel Savio,”lo importante es no demorar más”. Cuando el censo sanitario comience a funcionar y se adviertan los errores que puedan cometerse y las ventajas que se obtengan, esos errores se van a enmendar y van a aparecer más fondos, más participantes, más entusiasmo, los actores adquirirán más confianza en lo que hacen y los tímidos pasos iniciales se transformaran en un plan exitoso. Van a aparecer brillantes ideas sobre el tema que aceleraran su desenvolvimiento. La guerra contra la pobreza puede empezar ahora mismo… y ahorrarnos una maratón de discursos contra una situación a quien no le hacen mella las piezas oratorias sino los hechos concretos. Obviamente la pobreza tiene también otras causas, pero suprimir enfermedades, sería una forma eficiente y humana de reducir la dimensión del problema. El país requiere para progresar brazos fuertes y mentes despiertas y no personas que no aportan nada a la comunidad en general y a sus familias en particular porque su pobreza se origina en enfermedades que podemos curar o, mejor, prevenir. Reduciríamos la inflación existente porque dejaríamos de dilapidar recursos sin obtener algo en cambio. Para aquellos que digan que el censo sanitario es algo demasiado grande para intentarlo les contestamos con lo que dijo Antonio Machado: “Caminante: No hay camino. Se hace camino al andar”.

Juan José Guaresti (nieto)

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2 comments for “La lucha contra la pobreza: censo sanitario

  1. Maria OConnor
    11/04/2018 at 3:07 AM

    Lo que sucede en Argentina y en muchos paises del mundo, es que se cree que adoptando una cierta ideologia politica o economica bajan los indices de pobreza.
    Los paises desarrollados lograron su desarrollo haciendo exactamente lo contrario de lo que actualmente sus economistas aconsejan tanto a sus gobernantes, como a los gobernantes extranjeros.
    Se desarrollaron utilizando su sentido comun y la estrategia que les venia bien en su momento, sin detenerse a pensar si era una practica de izquierda o de derecha.
    Seguir ideologias sea en el plano economico o politicos, mata la creatividad.
    El ejercito norteamericano no solo fabrica armas, tiene un centro de investigacion medica, que incluye el desarrollo de protesis para personas paraplegicas u otro tipo de paralisis. Nadie se cuestiona si esta bien o mal que una entidad estatal se ocupe de desarrollo medico en vez de la empresa privada.
    La gran red de freeways de EEUU fue construida gracias a la colaboracion del estado y privados. http://origins.osu.edu/article/how-public-and-private-enterprise-have-built-american-infrastructure.

    Argentina tiene que salir de esa antinomia empresa privada vs empresa estatal. Ambas sirven si se las sabe utilizar bien.
    La empresa privada es eficiente generalmente pero no va donde no hay ganancias. Asi, que para desarrollar el pais tambien se necesita de la empresa estatal.

    Asi que en vez de estar constantemente criticando a los empleados publcios y a la empresa estatal se los debe mejorar, entrenar, guiar y hacerlos producir para que se puedan construir caminos, vias de trenes, etc en zonas donde la empresa privada no va; o si lo hace es demasiado caro para que lo pague un pais con las caracteristicas de Argentina.

  2. EL CANTARO
    13/04/2018 at 9:43 PM

    EL PROBLEMA SON LOS SUBSIDIOS ,QUE CREAN POBREZA IGNORANCIA, NADIE ESTUDIA, NADIE SABE, DE CONTROL DE NATALIDAD CUIDADO DE ENFERMDADES VENEREAS Y OTRAS QUE SON POR FALTA DE HIGIENE Y DE INFORMACION
    LOS GRANDES PAISES NO CREAN FABRICAS DE POBRES Y DESGRACIADOS E IGNORANTES ,

    AQUI ES CREADA POR LOS GOBERNANTES, MEDIANTE DADIVAS, HAY QUE HACERLES VIVIENDAS MANTENERLOS A ELLOS A SUS HIJOS Y NIETOS , ABUELOS DE 29 AÑOS .
    POBRE.
    LEGALIZAR Y ALENTAR LAS OCUPACIONES EN VILLAS, COLOCANDOLE SANEAMIENTO O AGUA. ,BURLANDOSE DE TODOS LOS QUE CON ESFUERZO TENEMOS QUE PAGAR ALTISIMAS CARGAS TRIBUTARIAS, PARA QUE LOS MALANDRAS SIGAN CADA DIA REPRODUCIENDOSE

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