Macri y el espionaje político: ¿Son compatibles los servicios de inteligencia con la democracia?

En su edición del domingo 12 de febrero, Página/12 publicó una entrevista que Miguel Jorquera le hizo al ex jefe de la AFI y presidente del Instituto Patria, Oscar Parrilli. Dijo el ex funcionario de Cristina: “Hay una triple e infame alianza, de sectores mediáticos monopólicos-Clarín, La Nación, Infobae-, del Poder Judicial-con jueces como Bonadío y Lijo y fiscales como Ercolini-y los organismos madre de inteligencia, todo esto monitoreado por el Presidente y la mirada celosa del ministro Garavano haciendo un seguimiento de las causas y acciones”. Afirma enfáticamente que los carpetazos han vuelto: “Sí, los carpetazos han vuelto. Nosotros sacamos a Stiuso y su gente de la SIDE y ese mecanismo perverso que tenía de hacer espionaje político y además cambiamos la ley, comenzamos a transparentar los mecanismos de los fondos reservados, establecimos límites a las facultades de realizar inteligencia. Todo eso fue borrado por un decreto de Mari y volvimos a ese mecanismo anterior, donde los servicios de inteligencia solo han servido para el espionaje político” (…) “Esos famosos grupos de tareas que en la década del ´70 se armaban entre los organismos de inteligencia, medios de comunicación, sectores de las fuerzas armadas y la policía. En aquellos casos te secuestraban, te mataban, te hacían desaparecer. Hoy no hacen eso pero el mecanismo es el mismo: esta alianza tiene como objetivo procesar a los dirigentes políticos, atemorizarlos para eventualmente encarcelarlos y desprestigiarlos y deslegitimarlos ante la sociedad. A la primera que se lo hicieron fue a la ex presidente Cristina Kirchner, ahora conmigo y con muchos más” (…) “Lo hicieron con Angelici que es un hombre de ellos, pero parece que hay negocios cruzados y en el fútbol Angelici no está de acuerdo con Clarín y el diario le saca esto. Es un mensaje mafioso sin duda. Pareciera que este delito se puede cometer y los jueces y fiscales miran para otro lado”.

Parrilli considera que las grabaciones son legales pero ilegítimas: “Son responsabilidad de Lorenzetti, Irurzún, Rodríguez Ponte, encargados del organismo de captación que dependen de la Corte Suprema; del juez Lijo o el fiscal Marijuan que las tenía en la causa; o de Arribas o Majdalani que las hicieron desde la AFI. Si Lijo y Lorenzetti no son autores, son encubridores o cómplices”. Parrilli reconoció no confiar en la Corte Suprema: “Acá no están investigando, solo le pidieron a Lijo y a la AFI que cuenten qué hicieron. Quiero una investigación independiente y seria. Ese expediente venía hasta marzo siguiendo la pista que supuestamente Berni no había ordenado detener a Pérez Corradi. De golpe y porrazo, 86 días después aparece un pedido de la AFI para que intervengan mi teléfono y la justicia lo interviene con dos prórrogas. La ley dice 30/60 días, y lo intervinieron 90 días y sin ningún motivo, Pérez Corradi ya estaba preso” (…) “Hicieron ellos un sumario en el que dicen que había un informe que yo había ocultado. Absolutamente mentira. Con fecha 13 de noviembre, yo lo habré tenido en mis manos el 18, hay un informe sobre el Facebook de la supuesta mujer de Pérez Corradi con una foto muy parecida a él y da un número telefónico. Yo pedí que se corrobore si el IP del teléfono corresponde con el domicilio en el que supuestamente estaba Pérez Corradi, que los fiscales ya tenían desde el mes de agosto a través de un testigo de identidad reservada. En febrero de 2016, con Arribas y Majdalani, la AFI informa a la justicia que todavía se continúa con la investigación y hasta la fecha no se ha podido identificar el paradero. Pero desde enero de 2016, los abogados de Pérez Corradi entablaron con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, una negociación para su entrega y un subsecretario que la avala. Para mí, acuerdan la entrega y lo detienen el 19 de junio. Sin embargo la justicia autoriza a la AFI que pinche el teléfono el 14 de junio y no la oficina de captación judicial. Con escucha directa, que solo se hace en casos de secuestros extorsivos. ¿Qué esperaban, que yo hablara con Pérez Corradi en la cárcel? Era para que la AFI supiera lo que hablaba con la ex presidente y Arribas transmitírselo a Macri”.

Parrilli cree que todo esto tiene como objetivo “distraer a la sociedad y que no hablemos del escándalo que significa esta deuda que le quiere condonar Macri a su padre, de la falta de empleo, el problema de los docentes, los puestos de trabajo que se pierden, las tarifas, todo el daño que le están haciendo al país”. Sobre la posibilidad de que termine preso, reconoció que no la descartaba: “esto es lo que estamos pagando aquellos que tenemos ideas distintas a este modelo. Lo grave es que es con nosotros pero después van por todos. Hay dirigentes de todo tipo que tienen miedo. Nosotros no nos vamos a callar”. Los servicios de inteligencia, señaló, están hoy asociados con algunos sectores políticos: “Macri ya hizo un servicio de espionaje político en la Ciudad de Buenos Aires, donde a él lo separan como responsable por una cuestión formal, pero este año está pronto el juicio oral donde el hecho está probado y varios de sus funcionarios están procesados en la causa. Este gobierno de Cambiemos está utilizando el espionaje político”.

La filtración de las escuchas telefónicas riñe con las más elementales normas que rigen en una democracia. Así lo sostiene quien es uno de los periodistas más críticos del kirchnerismo: Joaquín Morales Solá. En su edición del domingo 12 La Nación publicó un artículo de su autoría titulado “¿Quién filtró las escuchas telefónicas?”, en el que toca esta delicada cuestión. Dice Morales Solá: “(…) Se conocieron algunos audios (el primer de Cristina Kirchner en su diálogo de compinches con Oscar Parrilli) y también algunas transcripciones de otras conversaciones, aunque sin audios. Otro audio complicó también al presidente de Boca, Daniel Angelici, viejo amigo de Macri, quien en el momento de la conversación, hace dos años, estaba también bajo intervención telefónica judicial” (…) “La difusión de esas conversaciones vulnera garantías constitucionales, que protegen la inviolabilidad de la correspondencia de las personas y que, según la interpretación posterior de los jueces, incluye las charlas telefónicas. Se trata de una extensión del derecho constitucional a administrar la vida privada, que la Constitución deja en manos de la conciencia y de Dios” (…) “Está claro que las escuchas telefónicas sólo deben servir para investigar un presunto delito. Ningún párrafo de la Constitución las autoriza para manipulaciones políticas, ni para destruir a un adversario ni para provocar la hilaridad colectiva”.

“El caso que comprometió a Cristina Kirchner comenzó en los primeros días de septiembre de 2015, poco antes de que la entonces presidente entregara el poder” (…) “dos fiscales, Franco Picardi, de la Capital, y Juan Bidone, de Mercedes, le pidieron ayuda al entonces jefe del servicio de inteligencia oficial, Oscar Parrilli, para localizar al prófugo Ibar Pérez Corradi. Parrilli accedió. Fuentes oficiales señalaron que cuando asumió el gobierno de Macri hubo una primera sorpresa con este caso. Había una alteración en el envío de informes de la AFI a la Justicia. No estaba el informe sobre Pérez Corradi. Había un salto entre los informes anteriores y posteriores: faltaba el de Pérez Corradi. El gobierno le ordenó a la AFI que investigara el tema. Dos expedientes con los informes sobre Pérez Corradi fueron encontrados, solitarios y abandonados, en la caja fuerte del ex director de asuntos judiciales de la AFI, el abogado Emiliano Rodríguez, que respondía directamente a La Cámpora. Justo en esos días, el juez Ariel Lijo recibió una denuncia de Graciela Ocaña contra el ex secretario de Seguridad Sergio Berni por abuso de autoridad” (…) “A fines de enero de 2016, Lijo ordenó a la AFI que le enviara todas las actuaciones sobre Pérez Corradi, a quien se buscaba por el triple crimen de General Rodríguez y el tráfico de efedrina (casos que involucraban a varios funcionarios kirchneristas), y porque Washington pedía su captura y extradición” (…) “Cuando Lijo fue notificado de que existía ese informe sobre Pérez Corradi, pidió en el acto que le enviaran toda la información del expediente. Tres meses después, ordenó las intervenciones telefónicas de Parrilli, de Emiliano Rodríguez y de dos agentes de la AFI, cuyos nombres nunca trascendieron, aunque el juez sabe quiénes son. Lijo requirió que fuera la AFI la que se hiciera cargo de la transcripción de las conversaciones telefónicas, cuya captura es responsabilidad de una oficina de la Corte Suprema de Justicia” (…).

“La Corte Suprema tiene la responsabilidad política de esa oficina de intervenciones telefónicas, pero poca injerencia en el asunto. Los jueces envían los pedidos de intervención a la oficina, cuyo jefe máximo es el prestigioso juez Martín Irurzún, aunque el jefe operacional es un ex secretario de Lijo, Juan Rodríguez Ponte, elegido por la Corte tras probar a varios aspirantes” (…) “Lijo aseguró públicamente que la defensa de Parrilli se llevó todos los CD con las conversaciones telefónicas de éste. En síntesis, los que tuvieron acceso a ellas son la AFI, Lijo y el propio Parrilli” (…) “Nunca trascendió ninguna (escucha telefónica) de Lijo. La AFI las haría trascender sólo por una orden reservada del gobierno. Sin embargo, los que conocen los audios aseguran que lo que se sabe es muy poco y muy suave; hay material político (no judicial) mucho más explosivo que el que salió a la luz pública. ¿Por qué el gobierno filtraría los audios menos comprometidos y tanto tiempo antes de las elecciones, cuando no se sabe si Cristina será candidata? Paradójico: esos audios no sirvieron en el caso que inculpa a Parrilli; él nunca se refirió al caso Pérez Corradi durante la intervención telefónica. El inagotable espectáculo de denuncias de persecución política por parte de Cristina y de Parrilli permite no descartar la posibilidad de que la filtración viniera de ese propio espacio. Cristina denunció un “peligro sin precedentes” para la democracia” (…) “Pero se atropellaron al señalar culpas. Primero desenterraron a Jaime Stiuso y lo culparon de operar contra políticos y periodistas durante el gobierno de ellos. Después apuntaron contra Ricardo Lorenzetti, presidente de la Corte, y, al final, se despacharon contra Macri y la conducción de la AFI”.

Morales Solá culmina su artículo de la siguiente manera: “el fárrago de denuncias y filtraciones escondió lo más importante. Parrilli fue procesado por Lijo por encubrir a un prófugo de la Justicia acusado de narcotráfico. El fiscal Guillermo Marijuan le pidió a la Cámara Federal la detención de Parrilli porque sospecha que podría fugarse. Y un informe crucial sobre el paradero de ese prófugo se encontró en la caja fuerte de un funcionario kirchnerista” (…) “Con todo, no debe olvidarse que cada filtración de audios de conversaciones telefónicas es una violación de garantías constitucionales. Gobierno y Justicia deberían asumir que son, en parte al menos, responsables de la filtración de las escuchas o que no hicieron nada para evitarlas. El caso interpela también a la prensa, que tiene la obligación moral de respetar la vida privada y los preceptos de la Constitución. Pero también tiene el derecho y el deber de mantener informada a la opinión pública. Una reflexión del periodismo es siempre oportuna cuando entran en colisión el deber y el derecho”.

En la misma edición La Nación publicó un editorial en el que analiza el mismo asunto. Lleva por título “Filtración de escuchas, otra mancha para la Justicia”. Dice el mitrismo: “Pasaron los años, hubo un cambio de gobierno y tres cambios de jurisdicción, pero la filtración a la prensa de escuchas telefónicas con clara intencionalidad política continúa como si nada hubiera ocurrido y constituye otra enorme mancha para la Justicia que no puede ponerle coto a esta práctica aberrante ni identificar y sancionar a los responsables. Las filtraciones constituyen, además, una amenaza constante a la ciudadanía, que ve peligrar su derecho a la privacidad y la presunción de inocencia que asiste a quienes están siendo investigados. Hasta comienzos de 2015, las escuchas telefónicas que ordenaban los jueces en el marco de sus investigaciones las llevaba a cabo la tenebrosa Dirección de Observaciones Judiciales de la ex SIDE, más conocida como “Ojota”. En esa oficina no sólo se “pinchaban” los teléfonos que ordenaba el juez sino otros que el poder político de turno necesitaba escuchar” (…) “Se hablaba, incluso, del “negocio” de las pinchaduras a pedido. Una investigación judicial probó que, a instancias de altos funcionarios de la ex SIDE, se armó una causa judicial con una denuncia falsa con el único objetivo de obtener un paraguas legal para efectuar escuchas ilegales” (…).

 

“Las escuchas a Cristina Kirchner y Oscar Parrilli, su ex secretario general de la Presidencia y luego titular de la AFI datan de entre junio y septiembre del año pasado y las había ordenado el juez federal Ariel Lijo en una causa donde se investiga si Parrilli encubrió, a fines de 2015 y como titular de la AFI, a Ibar Pérez Corradi, entonces prófugo en la causa por el triple crimen de General Rodríguez. Cuando el periodismo dio a conocer las grabaciones, se originó un nuevo escándalo. Además de insultar a Parrilli, la ex presidente habló de causas judiciales armadas y de presionar a jueces. Pero lo verdaderamente escandaloso fue el hecho mismo de la filtración de esas piezas judiciales que jamás debieron haber salido del sumario. Otro tanto ocurrió días más tarde con unas escuchas realizadas en otra investigación a Daniel Angelici, empresario del juego, presidente de Boca y hombre de confianza y operador judicial de Macri” (…) “Se ha cometido un grave delito, no imputable a los medios periodísticos que difundieron las escuchas, sino a quienes las filtraron. Sobre este último punto hay pocos sitios de los cuales sospechar: la oficina de escuchas de la Corte, el juzgado de Lijo, la fiscalía de Guillermo Marijuan y la AFI, que intervino por orden de Lijo”.

“La Corte pidió explicaciones a su Oficina de Captación de Comunicaciones y a Lijo, quien detalló lo actuado. Antes, el magistrado procesó a Parrilli por considerar que hizo caso omiso de informaciones sobre el paradero de Pérez Corradi. Más tarde, el fiscal Marijuan solicitó al juez la detención de Parrilli. De esa manera, la Justicia, responsable de las graves filtraciones, pareció sobreactuar, pues las pruebas en contra de Parrilli no serían muy contundentes. El ex funcionario sostiene que lo procesaron para justificar las escuchas” (…) “Uno de los peores errores en los que puede incurrir la Justicia cuando su imagen luce muy deteriorada es la parcialidad en perjuicio de los ex funcionarios kirchneristas cuando hay tantas pruebas que comprometen a muchos de ellos” (…) “Dentro de esos graves errores, que son delitos, se encuentra el de las filtraciones de escuchas. Tribunales permeables a intereses ajenos al ejercicio de la justicia, como las internas entre espías, son tribunales sospechosos de repetir el sucio juego que durante tantos años jugó la ex SIDE, vulnerando el derecho a la privacidad y la presunción de inocencia de la que gozan quienes se encuentran sometidos a una investigación que aún no arribó a sentencia. La Justicia es responsable de la guarda de los elementos de prueba y es preciso que identifique y sancione a los responsables de tan serio delito. El enorme poder de ordenar que se escuche lo que hablan los ciudadanos en su intimidad conlleva la responsabilidad de salvaguardar el contenido de lo escuchado”.

Para cerrar este artículo nada mejor que rememorar uno que publicó el doctor Alberto Benegas Lynch (h.) en La Nación el viernes 4 de agosto de 2016, cuyo título habla por sí mismo: “Es hora de preguntarse para qué sirven los servicios de inteligencia”. Dice Benegas Lynch (h.): “(…) Resulta de interés preguntarse y repreguntarse qué de compatibilidad o incompatibilidad existe entre los llamados servicios de inteligencia y el sistema republico de gobierno. Como es sabido, uno de los ejes centrales de esta forma de concebir el aparato político consiste en la transparencia de sus actos. Conviene llevar a cabo el ejercicio de una mirada crítica sobre estas reparticiones tan peculiares. Prácticamente todos los gobiernos cuentan con servicios de inteligencia, lo cual no invalida el interrogante. Cuando menos, llama la atención que una sociedad libre se desplace simultáneamente por dos andariveles tan opuestos. Por una parte, se insiste en la necesidad de que los funcionarios gubernamentales sean responsables de sus actos y que éstos estén en conocimiento de los gobernados y, por otro, se procede de modo clandestino, echando mano de fondos reservados para propósitos de espionaje y otros menesteres non sanctos que se mantienen en las sombras. Parecería que hay aquí un doble discurso y que se entroniza una hipocresía digna de mejor causa. Agentes dobles, contrainteligencia, secretos de Estado, escuchas y detenciones sin orden del juez, violaciones de domicilio, asesinatos, sabotajes, movimientos subversivos programados y, frecuentemente, seguimiento de los movimientos de los dirigentes de partidos políticos de oposición son sólo algunos de los hechos que producen los más renombrados servicios. Esto es el mundo libre, ya que en los países totalitarios se añaden la tortura y la implacable persecución a quienes no adhieren al poder de turno” (…).

“El periodista de la BBC de Londres Paul Reynolds pone en tela de juicio la eficiencia de los servicios de inteligencia más destacados del mundo a raíz de la invasión de Irak, en una columna titulada “¿Podemos confiar en los servicios de inteligencia?” (…) “Es que siempre los burócratas están tentados a utilizar este y otros departamentos y oficinas para fines políticos, y cuando no hay claros límites al poder y se permite recurrir a la clandestinidad los abusos no deben sorprender, sin contar con las traiciones, las falsas denuncias y las delaciones internas y ex amistades de la CIA, como Saddam Hussein y Ben Laden. Por eso es que León Hadar, del Cato Institute, sugestivamente titula su ensayo “Los servicios de inteligencia no son inteligentes”. Allí muestra con profusión de datos cómo la alegada seguridad nacional está en riesgo con estos procedimientos oscuros en los que, por definición, no hay control de gestión propiamente dicho” (…) “David Canon, del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Indiana, en su trabajo titulado “Inteligencia y ética”, alude a las declaraciones de un agente de la CIA que explica que lo importante es lograr los objetivos sin detenerse en los medios” (…) “Pero, como bien destaca Norman Cousins, el establecimiento de entidades de estas características necesariamente tiene que terminar en un Frankenstein” (…).

“Los servicios de inteligencia son compatibles con regímenes totalitarios de factura diversa, pero parecen del todo inadecuados en el seno de una sociedad libre. No en vano en los Estados Unidos se extiende la utilización de la expresión rusa “zar” para el máximo capitoste del espionaje” (…) John Stuart Mill decía que todas las buenas ideas pasan invariablemente por tres etapas: la ridiculización, la discusión y la adopción. Este tema de los llamados servicios de inteligencia se vincula con muchos otros que también requieren limpieza de telarañas mentales para su mejor comprensión” (…) “Paradójicamente, en no pocos lugares para proteger este valor (seguridad) se lo conculca. Esto ocurre hoy en gran medida, con la lucha antiterrorista. En última instancia, el terrorismo apunta a desmantelar y liquidar las libertades individuales. Pues lo curioso del asunto es que, por ejemplo, en lo que ha sido el baluarte del mundo libre, los Estados Unidos, con el argumento de proteger aquellos derechos se los lesiona, con lo que en la práctica se otorga una victoria anticipada a los criminales del terror. Tal es el ejemplo de la vergonzosa ley denominada “patriótica” (…) El tercer capítulo, emparentado con el surgimiento de los servicios de inteligencia para contrarrestar las guerras, son las epidemias de nacionalismos, xenofobias y racismos que toman los lugares de nacimiento como un valor y un disvalor para el extranjero, como si las fronteras tuvieran algún sentido fuera de la descentralización del poder y como si las razas no fueran un estereotipo carente de significado entre hermanos que provenimos todos de África” (…) “Entonces, no sólo debemos concentrar la atención en la naturaleza y los alegados servicios que prestan las estructuras de inteligencia, sino también prestar atención a las causas que dan lugar al debate que ahora pretendemos abrir, al efecto de seguir averiguando los inconvenientes y las eventuales ventajas de este tipo de organizaciones”.

Hernán Andrés Kruse

6 comments for “Macri y el espionaje político: ¿Son compatibles los servicios de inteligencia con la democracia?

  1. JUANITO
    13/02/2017 at 6:28 PM

    CARPETAZOS PARA TODOS Y TODAS DE TODOS LADOS…..ATAJARSE LOS INVOLUCRADOS. NO OLVIDEMOS QUE TODOS ESTOS TIENEN GRANNNN EXPERIENCIA EN LA UTILIZACION DE ESTOS MEDIOS…..
    CHOCOLATE POR LA NOTICIA !!!!!

    • Dr. RODOLFO CUERVO
      13/02/2017 at 9:13 PM

      DON INODORO: 24.000 Y …. !!!!!!
      MENDIETA : ¡¡¡¡ FAAA …. !!!!!!! ….. EL KRUSE, AGAIN ….. !!!!
      DON INODORO: ¡¡¡¡ VA A GANAR EL GUINESS …. POR LAS MONTAÑAS DE LETRAS !!!
      MENDIETA: ¡¡¡ NUNCA UNA MONTAÑA CON ESE OLOR !!!
      ¡¡ QUE LO PARIO DIJO MENDIETA !!!!

  2. Machaco Perdojian
    13/02/2017 at 7:15 PM

    Escribe el General Heriberto Justo Auel.
    Cte. J. FFAA.: LLEGÓ LA HORA DE PINTAR LA CARTA
    Grl. Heriberto Justo Auel
    Febrero de 2017

    “La memoria salva el alma de un pueblo de aquello o de aquellos que quieren dominarlo, o utilizarlo para sus propios intereses.”
    Papa Francisco

    Todo está…como era entonces.
    Porqué llegó la hora de pintar la carta.
    El “rompecabezas global” y el de los iberoamericanos.
    El “rompecabezas” de los argentinos:
    Todo está…como era entonces.

    En los últimos años, con insistencia -y ya acumulamos más de tres décadas-, el IEEBA ha venido advirtiendo que nuestra querida Patria Argentina no debía continuar con la absoluta situación de inseguridad nacional -inseguridad pública e inseguridad estratégica-, como consecuencia de la perversa y absurda legislación que la originó y continúa agravando, sin pausa, acumulando progresivamente una mayor cantidad de bajas y una mayor probabilidad de nuevos riesgos terroristas-revolucionarios 1), 2), 3), 4), 5), 6), 7), 8), 9), 10), 11), 12), 13), 14) y 15).
    Hemos leído un artículo de fecha 17 Ene 17, que nos lleva a escribir el presente. Su título: “Un Ministerio de Defensa ausente” 16), de Mariano González Lacroix, que cinco días antes había publicado un anticipo: “Ministerio de Defensa: entre el lobby y la pasividad” 17). El autor, editor de “Zona Militar”, es sin duda un obsesivo y entusiasta periodista dedicado a temas que hacen a la Seguridad Nacional, temas que son de la mayor preocupación de la ciudadanía pero, que a pesar de ello, no son prioridad del actual gobierno.
    González Lacroix hace una crónica cruda y objetiva de lo que observa. En el artículo del 12 Ene 17, concluye: “El horizonte actual para el sistema de defensa nacional no se aleja de la crisis heredada. En algunos aspectos el enfoque actual parecería profundizar la problemática que tiene este país con sus instituciones de defensa. Por lo pronto, el Ministerio de Defensa tambalea entre los lobby y su propia pasividad”.
    Y en el último, del día 17 Ene 17, insiste: “Hoy por hoy parecería que la política de defensa sigue siendo un tema tabú. El Ministerio encargado de esta área no tiene peso especifico al lado de otros ministerios y en función de esto, la posibilidad de un verdadero cambio evolutivo y positivo en el sector parece sumamente lejano”.
    González Lacroix, sin ser un académico de la Polemología, acierta, por aquello que “todos los caminos llevan a Roma”. Una real Política de Defensa hoy no existe, porque las “leyes de inseguridad” vigentes lo impiden y ha sido reemplazada por la Política de Derechos Humanos desde 1988, transformando a ésta en una intocable vaca sagrada, cuya vestal actual es el Secretario Avruj, desde el Ministerio de Justicia.
    La Seguridad Nacional es un temido “tabú” para la clase política y además la expresión misma es “políticamente incorrecta”. Jamás la pronuncian. Por ello nuestro autor agrega: “Lejos quedaría que el sector militar y el civil aúnen esfuerzos en tratar una Ley de Financiamiento de las Fuerzas Armadas o incluso una reformulación de la Ley de Defensa Nacional, que se ate a las necesidades y desafíos que posee el sistema de defensa nacional de cara al futuro”.
    Es en éste párrafo donde el cronista deja de serlo, para ingresar -aunque tangencialmente- a lo esencial, al enorme desafío que tiene el nuevo Presidente para “superar el muro más alto” que ha heredado el 10 Dic 15. 18).
    La inseguridad nacional argentina es responsabilidad directa de las leyes que la desorganizan y pervierten.
    Dejando de lado la exigencia constitucional de “idoneidad” para ocupar los Ministerios del ramo -lejos estamos de ello- la mayor parte de las personas que ocupan los más altos cargos en Seguridad y Defensa provienen de la sementera que elaboró la legislación vigente, que responde más a la ideología que anida en las trincheras que hoy los argentinos seguimos enfrentando, que a la que identifica públicamente a “Cambiemos”. Son los riesgos de las coaliciones y sus “límites” internos, por cierto muy bien encubiertos, pero inocultables.
    La creación del Ministerio de Seguridad -Interior-, hijo dilecto de los exabruptos legislativos 19), fue una clarísima demostración de carencia de los mínimos conocimientos estratégicos contemporáneos de sus promotores. Recordemos que la creación se origina en el enfrentamiento entre la ex – presidente con el entonces Jefe de Gobierno de la CABA, por los tres muertos en Villa Soldati.
    En esa oportunidad la mandataria nacional dijo:
    “Han querido hacernos aparecer como que como (sic) creemos en los derechos humanos no nos importa la seguridad, como (sic) si las dos cosas no estuvieran íntimamente ligadas. Cada vez que se ha violado un derecho humano se ha creado más inseguridad y más violencia. Derechos humanos y seguridad son los términos de la misma ecuación que nos permite vivir en democracia”.
    El resultado de éste pensamiento es la inseguridad e indefensión que vivimos, aún hoy, pues la política de derechos humanos continúa.
    Pero hay más. La ex presidente confunde derechos humanos con política de derechos humanos, que es la que ella ha conducido como instrumento revolucionario discursivo y pantalla de sus latrocinios.
    El Ministerio fue creado a fines del año 2010. Ya había transcurrido una década desde el comienzo de la nueva guerra mundial 11), que en el 2017 continúa y se agrava -el 08 Feb 17, Rusia movilizó a la totalidad de su Fuerza Aérea-. Los estrategas teóricos ya habían elaborado -después del 11S01- las teorías de las guerras de cuarta y quinta generación y la característica central de ellas es la síntesis unitiva de la seguridad estratégica con la seguridad pública.
    En consecuencia la reorganización imprescindible del Estado Institucional –para atender y entender a los nuevos desafíos-, no era seguir transitando caminos paralelos, sino incardinados. Se hizo todo lo contrario.
    Ha llegado el momento de crear el Ministerio de Seguridad Nacional y, dependiendo de él, las Secretarías de Defensa y de Seguridad Pública. Es la fórmula para alcanzar una Gran Estrategia y no tomar -una a una- medidas operativas reactivas, sin plan, sin coherencia y siempre reactivas.
    Es el fin el que exige qué organizaciones y qué medios son necesarios y no a la inversa, como se continúa haciendo, guiados por la inercia de situaciones e ideologías totalmente superadas.

    Porqué llegó la hora de pintar la carta.

    El 23 Ene 17, el programa televisivo “Desde el llano” recibió como invitado al Sub-Jefe de Gabinete, Lic. Mario Quintana. Sobre el final de su intervención dijo que el Gobierno Nacional persigue ocho objetivos “prioritarios”. Logró describir los cuatro primeros, referidos a economía, a finanzas y a problemas sociales. La seguridad Nacional, debemos deducir, se encuentra entre los cuatro últimos, que quedaron en el tintero. Se confirmaría así lo expresado más arriba: la Seguridad Nacional no es prioridad para el actual gobierno, pero sigue siendo la principal preocupación de una gran mayoría de ciudadanos.
    Ello indica que lo dicho por el lúcido sub-jefe de gabinete al prologar sus palabras: “gobernamos escuchando lo que desea la gente”, reconoce una grave hipoacusia o bien el poder ejecutivo carece del nivel de poder para “superar el muro” heredado, como lo venimos repitiendo 14). Nos inclinamos por esto último, que González Lacroix expresa diciendo: “por ahora la República Argentina se tiene que acostumbrar a un Ministerio de Defensa ausente”.16).
    El pacto social entre el electorado y el Estado Nación, desde el momento mismo de su aparición en la Alta Edad Media y hasta hoy, establece que el ciudadano de a pie paga sus impuestos y el Estado Nación le asegura la Paz, es decir la Seguridad Nacional, como su primera e insoslayable obligación constitucional.
    Pretender desarrollar una economía estable sin seguridad es absolutamente inviable. Si se busca “confianza” y “credibilidad” interna e internacional -como lo expresara reiteradamente Quintana- debe asegurarse la existencia de una eficiente Seguridad Nacional. Nadie confía ni cree en quien no se defiende y la Argentina ha dejado de hacerlo, hace más de treinta años.
    Hemos dicho con anterioridad 14) que “desde el 10 Dic 15 la Argentina es la vanguardia contra-revolucionaria en Iberoamérica” y ello nos pone en alto riesgo, pero también hemos afirmado reiteradamente que el Presidente carece de la fuerza política necesaria para terminar con “el curro” y restablecer una política de defensa actualizada. Si alguna duda quedara, allí están para demostrarlo la “rectificación” del feriado del 24 de marzo o las vergonzosas declaraciones del Secretario Avruj ante los dichos de Gómez Centurión.
    La “pseudo-revolución” está en retirada pero no está muerta y sigue infiltrada en las instituciones.
    Con Ene 17 llegó la hora de pintar la carta en la Sala de Situación del Cte J FFAA argentinas, porque ya no es posible retener la crítica situación provocada por el desarme unilateral que se inició en 1984 y su consecuencia: la creciente inseguridad nacional.
    El 20 Ene 17 se inició el trazado de un nuevo mapa político-estratégico mundial y no solo porque asumió Trump. Estamos frente a un nuevo escenario geopolítico global, altamente complejo y nuestra frágil Argentina padece una situación general sumamente riesgosa: intenta recuperarse del tsunami K sin planeamiento estratégico, desarmada, endeudada, en recesión y conducida por una coalición gobernante débil, frente a una “resistencia” regional e interna organizada y centralmente conducida por el Foro de San Pablo y el comunismo local, en sus diversas expresiones. En la declaración final de su último encuentro en Rosario, el 22 Ene 17, el comunismo ha expresado:
    “Hace un siglo la Revolución bolchevique empujaba a los trabajadores organizados como clase, a enfrentar al capital y luchar por el poder proletario, por una sociedad de seres libres e iguales, sin fronteras, sin estado, sin explotación del hombre por el hombre y sin miseria. Hoy, debido a la derrota (momentánea en términos históricos) y a la acción de las corrientes oportunistas, posibilistas, los llamados progresismos que lo único que hacen es asegurarle los privilegios a los explotadores del mundo, la clase trabajadora lucha por modelos “menos inhumanos” de explotación, muy a pesar de que la riqueza social alcanza y sobra para que los sueños revolucionarios sean posibles. Es cuestión de reemprender el camino”. 21).
    Sin embargo, estos estalinistas dispuestos a “reemprender el camino” de la violencia armada deberían reconocer que esos “llamados progresistas” de diferentes pelajes, son sus socios-aliados en el Foro de San Pablo y han sido los que produjeron en los últimos años el mayor debilitamiento de las tradiciones republicanas, licuaron las instituciones del Estado y destrozaron la cultura occidental heredada, en la UE, en Iberoamérica y en particular en nuestra Patria desde 1984, allanando el camino que confirma el comunismo en el encuentro de Rosario.
    Carlos Escudé, que no puede ser considerado un guerrerista conservador de extrema derecha o fascista, ha publicado un documento de trabajo 20) titulado “Un experimento pacifista: las políticas exteriores y de seguridad de Argentina, en el siglo XXI”. En su Resumen, dice:
    “Después de la crisis 2001-02 y a pesar de los fuertes gastos militares y compras de armamentos de sus vecinos Chile y Brasil, la Argentina acentuó una política de desarme unilateral que había comenzado en los ´90. El registro histórico sudamericano demuestra que la región es menos propensa a la guerra que Europa, Asia y África y los sucesivos gobiernos argentinos no han demostrado una preocupación especial frente a la creciente asimetría en capacidades militares. El escenario se aproxima a una situación experimental. ¿La historia falseará o consolidará la hipótesis de que un país sudamericano como Argentina pueda desatender su defensa frente a sus vecinos, sin arriesgar su integridad territorial? O puesto en los términos inversos, para el caso sudamericano, ¿la historia falseará o consolidará la hipótesis del realismo clásico, que supone que el equilibrio del poder militar no puede desatenderse, sin graves consecuencias para la seguridad del Estado?

    Y Escudé concluye diciendo:
    “Ésta es también -la política de desarme unilateral- una ruleta rusa en la que se juegan la integridad territorial, la vida y la muerte” –de los argentinos-.
    Nuestros intelectuales que revistan -como Escudé- en la “progresía liberal”, tienen en común con la numerosa “progresía neo-marxista”, omitir hipócritamente que hemos sufrido una guerra civil contrarrevolucionaria durante treinta años y que ésta aun está abierta como “estado de guerra”. 6).
    El “documento de trabajo” solo señala como única y eventual guerra futura a la convencional, “frente a sus vecinos”. Escudé se conduce con “corrección política”. No considera a la situación que nos envuelve, sino que acepta y se subordina a la perversa legislación “de inseguridad” vigente, que así lo establece. Por ley, los legisladores sentenciaron que la Argentina solo tendrá guerras “exteriores”. En el “interior” no habría riesgos estratégicos.
    Como investigador y profesor en el área de las ciencias sociales, Escudé no puede ignorar que desde el final de la guerra fría -1989/1991- en adelante, el 99,5 % de las guerras que se produjeron en el mundo o las que están en pleno desarrollo, son internas y no convencionales. Son guerras civiles. La peor especie de las guerras, en el amplio espectro de la violencia socio-política universal.
    Tampoco puede ignorar el investigador-profesor de la UCEMA, que ésta negación ideologizada acerca de la existencia de la guerra civil contrarrevolucionaria, es la que nos ha llevado a la “situación experimental” que claramente describe, pero a la que pareciera no encontrarle origen, es decir, sus causales centrales. Desde nuestro humilde Instituto le proponemos al Dr. Escudé dejar de jugar a la “ruleta rusa”. El “realismo clásico” le permitiría resolver el interrogante planteado en su hipótesis de trabajo.
    Mantener esa confusión y continuar induciéndola en la opinión pública, colabora en la autodestrucción de nuestra sufrida Argentina. Llegó la hora de pintar la carta, con realismo y dejar de “experimentar” con la vida de los argentinos.

    El “rompecabezas global” y el de los iberoamericanos.

    La impronta de la nueva carta de situación internacional ha sido llamada por Sergio Berenztein -como lo expresamos en el subtítulo- “rompecabezas global” 22). Es una expresión muy gráfica, ajustada a lo que objetivamente sucede. El listado de los hechos internacionales que lo componen -los más importantes- puede sintetizarse así:

    Los excesos del multiculturalismo. Trajeron como consecuencia el chauvinismo, el racismo, la xenofobia y un deterioro casi irreversible de las bases culturales del occidente-cristiano,
    El Brexit, en desmedro de la UE,
    Los atentados macro-terroristas del islamismo radical,
    La crisis de los refugiados, con la consecuente crisis socio-política de la UE culturalmente debilitada y hoy afectada por el terror islamista.
    La elección de Trump, como desafío inédito que impacta al planeta, ya sea en el campo de la seguridad cuanto en el del comercio internacional,
    Xi Jinping, que consolida su liderazgo en China,
    Japón, que somatiza el fracaso del acuerdo Trans-Pacífico,
    Corea del Sur, que continua sin resolver su inestabilidad y Corea del Norte, que continúa siendo una amenaza nuclear.
    Rusia -que regresó a sus aspiraciones imperiales- ocupó Crimea, intervino en Ucrania y en Siria provocando que la OTAN despliegue tropas en Polonia y en los Países Bálticos. Cabe agregar la intromisión de hackers rusos en las elecciones de EEUU.

    El “rompecabezas” de los iberoamericanos:

    Como ya lo señaláramos, la pseudo-revolución del “socialismo siglo XXI” 23) continúa en retirada, provocada principalmente por su corrupción.
    El proceso de Paz en Colombia podría transferir a las FARC la nueva sede territorial “revolucionaria”, en reemplazo de la Venezuela de Chávez-Maduro-, pues la guerrilla estalinista retiene el enorme poder que le otorga el nuevo Premio Nobel de la Paz, al concederle continuar operando como poderoso cartel de la cocaína.
    La muerte de Fidel, el anunciado retiro de Raúl y la promesa de Trump de retrotraer la política de acercamiento -de Obama- a Cuba comunista, preanuncian la llegada de un liderazgo joven a La Habana, probablemente el Grl. Castro -hijo de Raúl-, para reconducir el proceso revolucionario, ahora inexorablemente relacionado con la “diáspora” del ISIS.
    El Foro de San Pablo está imposibilitado -desde la caída de Dilma- para pasar a una pretendida contraofensiva revolucionaria. En su “XXII Encuentro” de Jun 16, en El Salvador, ha ordenado la “resistencia generalizada” en Iberoamérica, para luego “reemprender el camino”.
    El presidente Morales, legalmente imposibilitado para presentarse como candidato en La Paz, ha prometido ingresar en desobediencia constitucional, siguiendo los pasos de Maduro.
    PPK, recién llegado a la presidencia en Lima, está amenazado por el juicio político como consecuencia de las actividades de Odebrecht en Perú, cuando era Ministro del gobierno de Toledo.
    Bachelet, en Chile, está cosechando los frutos de sus despropósitos en casi todos los frentes, asegurándole así a la oposición -Piñera- un eventual -casi asegurado- triunfo en las próximas elecciones.
    Correa, en Ecuador, ha perdido las elecciones de medio tiempo y no tiene reelección. Propuso -sin éxito- una reforma constitucional para lograr la reelección indefinida, ante la alta probabilidad de un cambio.
    Maduro, en Venezuela, ha abandonado a la Constitución “bolivariana”, militarizó el poder y provocó crisis sociales extremas. Los cubanos exhiben hoy su poder en Caracas, a la luz del día.

    El “rompecabezas” de los argentinos:

    La creciente situación de inseguridad que aflige a nuestros conciudadanos, ameritó a que el principal matutino de la CABA 24) le haya dedicado recientemente varias editoriales que, como hemos dicho más arriba, es tema “tabú” para la gran mayoría de la dirigencia política. Temen a la “incorrección política”, que tiene como fiscales a revolucionarios de cartón, caraduras y “chorras”.
    Cabe agregar que días después de una de ellas, el 04 Feb 17 Rosendo Fraga publicó “La política de Defensa de Macri pierde ímpetu” 26). En éste artículo se hace un inventario de “reivindicaciones” que el nuevo presidente otorgó a las FFAA, pues el gobierno anterior las había colocado en el fondo de las jerarquías institucionales pero, advierte que en el año 17 esa tendencia se ha detenido.
    No llega a denunciar que el “relegamiento” que descubre es impulsado por un sector de la coalición gobernante -el social-demócrata-. Lo objetivamos en los oportunos “mensajes” por TV que sus representantes recordaron -con sus viejas consignas- y que la Dra. Villarruel respondió, apabullándolos.
    El gobierno Macri no tiene “política de defensa” como le llama Fraga -en el título de su artículo- a un mero programa administrativo para las FFAA. El título del editorial de La Nación, 24): “Violencia mapuche en Chubut”, nos está diciendo que éste grave problema, de carácter estratégico, no fue enfocado desde esta perspectiva dentro del “rompecabezas argentino”, sino que el editorialista lo consideró, inductivamente, como un caso policial aislado, dejando de lado a su compleja circunstancia conflictiva continental.
    A continuación, con una visión estratégica, desarrollaremos brevemente el fenómeno socio-político novedoso y complejo que involucra al indigenismo radical revolucionario con el narcoterrorismo, señalaremos su categoría y nivel, describiéndolo integralmente, pues cumple con la caracterización propia de las guerras híbridas 10), en acto en el siglo XXI en diversos frentes internacionales, conformando redes. Vayamos del todo a las partes, enumerando a los acontecimientos recientes.

    Hace pocas semanas, a mediados del mes de Dic 16 -en Berlín, Alemania-, se reunieron los dirigentes del PIE -Partido de la Izquierda Europea-, del FSP -Foro de San Pablo- y los cabecillas del islamismo radical 25).
    Allí se establecieron las bases del “plan de acción revolucionario” posterior a la muerte de Fidel, la reorganización de las estructuras que exige la nueva situación en el Gran Medio Oriente y en Iberoamérica para dar continuidad al proceso de infiltración, descomposición cultural y dominación de la comunicación social, a través de los movimientos sociales, de los sindicatos y periodistas adictos, de centros de estudios y ONGs, para expandir las ideas del igualitarismo, atacar al libre comercio, a la propiedad privada y a la libertad individual.
    Se acordaron los siguientes objetivos de corto plazo: “ampliar” la expansión del narcotráfico, de la corrupción, de la ignorancia, del resentimiento y de la pobreza.
    Con posterioridad a la reunión de Berlín, las FARC y el FSP iniciaron la reformulación de sus estrategias, contando ahora con el apoyo de fondos del islam radical.
    Las FARC -luego de la firma del Tratado de Paz-, reimpulsaron su accionar violento en la Patagonia argentina y chilena, en acuerdo con la comunidad araucana -mapuche- bajo sigiloso control británico 6), con el objeto de provocar el terror de sus actuales ocupantes -incendios provocados, ataques a puesteros, destrucción de la infraestructura-, que obligue al abandono del territorio por parte de sus actuales propietarios y de los trabajadores de la misma etnia, allí afincados. Para ello emplean grupos ya instruidos -desde hace años- por las FARC, al igual que las formaciones de la Tupac-Amaru de Milagro Sala en las provincias del N. y el EPP -Ejército del Pueblo Paraguayo-, en la frontera Norte del Paraguay. Cuentan también con la colaboración de la ETA del País Vasco.
    En el Sur patagónico andino los favorece una geografía similar a la colombiana y un nulo control argentino en numerosos pasos fronterizos de Chubut, Río Negro y Neuquén. Desde el Cuartel General narcoterrorista de Tumaco, en Colombia, se conduce la creación de “santuarios” bajo control “mapuche” que sirvan para establecer grandes depósitos de tránsito, “cocinas” o “cristalizaderos” de la cocaína colombiana. El narco dólar es imprescindible -actualmente- para el sostén revolucionario internacional, en crisis y en dispersión.
    A los efectos de obtener consenso social se utiliza el discurso socialista en la búsqueda del apoyo popular reivindicativo y de la construcción de poder en la “zona recuperada”.
    Las FARC no están solas en éstas maniobras. Cuentan con la alianza estratégica del ELN -Ejército de Liberación Nacional- colombiano, con el apoyo de “Los Rastrojos”, del “Clan Úsuga”, de grupos disidentes del ERPAC -Ejército Revolucionario Popular Antisubversivo de Colombia- y desprendimientos de carteles mejicanos.
    Estas redes están en conexión con las zonas calientes de la droga en la Pcia de Buenos Aires, en Rosario y en el norte argentino.
    Hay fuertes versiones acerca de un acuerdo oculto entre la guerrilla castrista y el presidente Santos -apodado el “sastre de las FARC”-. La oposición lo considera un discípulo de Fidel.
    El ex presidente Uribe ha dicho:

    “Las FARC han tenido dos triunfos que nunca habían esperado y que se los concedió Santos: uno es el reconocimiento de EEUU y de la UE, a pesar de que es el cartel narcoterrorista más grande del mundo. Ahora quieren imponer, a través de acuerdos, un camino marxista leninista…”.

    También existe otra posibilidad: que Santos cuente con “una carta en la manga” para lograr el desarme y cortar la logística al cartel “revolucionario”. Si se diera esta alternativa, existiría un mayor impulso a la “dispersión controlada revolucionaria” sobre los espacios blandos patagónicos.
    Hace unos días -el 21 Ene 17- el diario Clarín publicó un artículo titulado “Facundo Jones Huala, el mapuche violento que le declaró la guerra a la Argentina y a Chile”. En él se transcriben palabras del gobernador Das Neves: “¿Cómo puede ser que un tipo diga, después de ser liberado, ‘si quieren sangre va a haber sangre´. Hay que proteger a la gente, a los trabajadores. Ya pedimos que echen al juez que liberó a éste tipo, que es un guerrillero”. ¡Qué casualidad!, la abogada de Facundo Jones Huala es Elizabeth Gómez Alcorta, la misma que defiende a Milagrito Sala.
    ¿Quién es el juez federal de Esquel al que se le pidió juicio político? Se trata del Dr. Guillermo Otranto, que no solo dictó la falta de mérito al “guerrillero” por los delitos cometidos en la Argentina, sino que declaró nulo el pedido de extradición de Chile, que lo acusa de terrorismo, tenencia de arma de fuego, incendio de propiedades ocupadas por sus habitantes y violación de la ley de extranjería. Si “al bicho se lo conoce por la pisada”¿qué duda hay de que Otranto es uno más de nuestros jueces federales abolicionistas del derecho penal y protectores del terrorismo revolucionario?.
    ¿Quién es Facundo Jones Huala? Argentino, nacido en Bariloche, de padre inglés y madre mapuche: el mestizaje perfecto para la misión a cumplir. Tiene 31 años. Formado en el “indigenismo del despojo”, se auto referencia como “guerrero”, enemigo de los “blancos capitalistas”.
    El colectivo mapuche de la región rechaza sus métodos violentos y anárquicos. Ha organizado la Resistencia Ancestral Mapuche -RAM-, para fundar la nación mapuche en ambas Patagonias y ataca blancos aislados en la meseta o en las rutas que controla. Ha cortado el funcionamiento del FC conocido como “La Trochita” durante semanas, ante la pasividad de la justicia. Con sede política central en Bristol -RU- y bajo control operativo de Tumaco, “el guerrillero” incursiona permanentemente sobre las propiedades de Benetton y Lewis.
    Hace unas semanas fue encontrado un bulto con explosivos muy cerca de una represa. Oscar Parrilli -el “b…” de Cristina– oriundo de San Martín de los Andes, ha proporcionado apoyo político y financiero al indigenismo de la “resistencia” a través del Instituto de Asuntos Indígenas y de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
    Han logrado levantar un mástil -igual al de la bandera argentina- en la plaza principal de San Martín de los Andes, para enarbolar la bandera mapuche y la legislatura neuquina les otorgó, en la provincia, un espacio de soberanía tribal exclusiva.
    Un complemento sorprendente a estas actividades revolucionarias en la Patagonia, ha sido el Acuerdo sobre la Antártida firmado por el RU con su histórico aliado estratégico Chile, el 17 Ene 17, sin la participación argentina, aunque los sectores pretendidos en el Continente Blanco se superpongan. No olvidemos la actitud chilena en la guerra de 1982, el origen en Oxford del borrador del Decreto 158/83 y su instrumentación a través de la maniobra judicial (estalinista-social-demócrata-británica),

    que ha tenido como pivote a Horacio Verbitsky. Es la colusión operativa de quienes fueron enemigos de la Nación Argentina en las guerras que peleamos en el siglo XX 15) y que han logrado en las posguerras el desarme argentino, espiritual y físico.
    Tardamos quince años para darnos cuenta que sufríamos una “invasión cubana revolucionaria” por los valles del Norte desde 1959/60, como lo expresa Juan B. Yofre en su reciente libro “Fue Cuba”. Durante quince años se le dio a esa “invasión” categoría policial. Fue considerada como un mero problema de seguridad pública, no relacionado con la guerra fría. Allí está, en esas confusiones, la razón del drama de los argentinos, la carencia de un Estado Institucional moderno y los atrasos conceptuales de su dirigencia.
    Cuando la sangre y las bombas llegaron a las ciudades, aterrorizando a la sociedad, el poder político constitucional ordenó la intervención militar para “aniquilar” al terrorismo de inmediato, “para mañana”, improvisando la apertura de operaciones militares “de cualquier manera”, iniciado así -con gravísimas omisiones agonales- una desconocida guerra “asimétrica”, no convencional, sin doctrina, sin conocimientos o experiencias recientes, sin inteligencia estratégica por carencia de planificación y sin organizaciones ajustadas a la naturaleza de la agresión, en un ambiente mundial QBN desde 1945.
    Los años ´70 aun están en debate público entre diletantes. Todavía hoy escuchamos a personajes legos, muy conocidos, o bien a jovencitos adoctrinados desde la escuela primaria en el “pensamiento único”, expresar “gansadas” propias de quienes no han leído ni siquiera el manual más elemental de Polemología o Estrategia Contemporánea. Se repiten las falsas consignas acuñadas hace tres décadas, transformadas hoy en postulados que no pueden dar lugar a dudas. Quien saliere de ese andarivel, será reo de apología del delito.
    Expresar públicamente -por parte de un ex juez- cuarenta años después de los hechos, que todo se reduce a “dictadura o democracia”, colocando a los militares en la dictadura y a los guerrilleros en la democracia, es de una caradurez sin igual. Al golpe de estado -la dictadura- lo pidieron, lo planificaron y lo administraron mayoritariamente los correligionarios del letrado de marras.
    Otros señalan que el “mal eterno” de los argentinos es el “permanente enfrentamiento de los militares con los comunistas”, reduccionismo homólogo al anterior, producido por un formador de opinión, permanente invitado en programas políticos radiales y televisivos.
    Se trata de candidatos a Juez de la Corte o a legisladores nacionales. ¿Ignorancia o hipocresía? Esta es la realidad deprimente de un sector de nuestra dirigencia sectaria, culturalmente débil, que se auto-justifica y proyecta sus propias responsabilidades incumplidas a otros, ojalá ese otro fuere un reconocido héroe de guerra que por naturaleza no miente, no se esconde y asume sus responsabilidades…pero…hay un pero: viste uniforme.
    ¿Vamos en camino a repetir los graves errores de un sangriento pasado no asimilado, que nos lleva a la autodestrucción? Se quiere retener el “estado de guerra”, arrastrando a las nuevas generaciones cada vez más descreídas, sin futuro y evadidos de la realidad, a un nihilismo caótico. Algunos críticos del “relato K” son los verdaderos fundadores del mismo y cuando la verdad aparece se rasgan las vestiduras, apelando al lenguaje simbólico, sacralizado y único.

    El odio social y los resentimientos personales de estos “militantes” son inocultables y consecuencia directa de la guerra civil revolucionaria. El “relato” de sus continuadores de laboratorio, oculta a la verdad completa y niegan la existencia misma de la guerra revolucionaria, llamándole genocidio.
    Somos conscientes que “La Política de Derechos Humanos es el muro más alto a superar por el actual gobierno” 26). Esa política de derechos humanos, reemplazó -desde 1983- a la Política de defensa Nacional, nos trajo una inseguridad galopante que cosecha diariamente más y más víctimas, pero también es el trampolín para la contraofensiva revolucionaria en ciernes, que se anuncia desde diversas organizaciones y se ejercita frente a los ojos perplejos de los argentinos de hoy.
    Si no se restablece la cordura y la verdad, si no se quiebra a la falaz narrativa que es la viga maestra de la política de derechos humanos instrumentada por vía jurídica, a través la inconsciente Justicia Federal, creada y conducida -en colusión- por los enemigos que enfrentamos desde 1959/1989 y en 1982 14) y, si por el contrario se la retiene como hasta hoy, repetiremos la experiencia ya vivida y no entendida.
    Si tratáramos en los medios de comunicación temas económicos, convocaríamos a economistas reconocidos, si el tema fuere sobre la salud, a prestigiosos médicos. ¿Por qué para tratar a los problemas derivados de nuestras guerras no se convocan a los especialistas, sino a comentaristas de café o a personas que somatizan emocionalmente sus dramas personales? ¿Qué propósitos se persiguen con el anecdotario de tirios y troyanos, sin llegar al hueso, a la profundidad del drama?
    Si como sociedad no cambiamos de actitud, volveremos a improvisar frente a los hechos e indicios que debería registrar la Sala de Situación de la Defensa Nacional, pero sabemos que no existe, por imposición de…!!!la Ley de Defensa¡¡¡, su reglamentación lamentable y ¡¡¡la Ley de Seguridad Interior!!!.
    Las guerras evolucionan con la dinámica civilización y, en el pasaje de una etapa de la civilización a otra, siempre hay un mojón: una guerra mundial. Estamos viviendo el décimo sexto año de la guerra mundial “contraterrorista global” que corresponde al pasaje de la civilización industrial a la posindustrial en el ámbito de una globalización planetaria posguerra fría y en ambiente QBN, pero esta vez sin disuasión posible 11).
    Recordemos que durante la última guerra mundial, la guerra fría -l947/ 1989/91- la Paz en el Hemisferio Norte fue posible por la “mutua disuasión asegurada”. En esa “Paz del terror nuclear”, confrontaban Estados. Había respeto a normas agonales. En la presente guerra mundial -que nuestros dirigentes ignoran- esta disuasión no existe, pues los Estados enfrentan a un “enemigo sin rostro”, un complejo “crimen organizado internacional mafioso”, fundamentalistas que se inmolan, asociados en Iberoamérica con los remanentes revolucionarios radicalizados de los ’70 y partidos de la izquierda neo-marxista, convertidos en mafias.
    La Argentina está en el planeta y ésta guerra es universal. Sin embargo la legislación vigente impide considerarla. Quien lo haga delinque. Decíamos en el 2015, al conceptualizar a las guerras híbridas 11), lo siguiente:
    “Señala Raymond Aron en “Pensar la Guerra”[1], que al final de sus días Clausewitz comenzó una revisión de su monumental obra[2] puesto que descubrió, en el plano del concepto, lo que jamás había comprobado en el campo de batalla. Ese descubrimiento giraba en torno a una modalidad de combate distinta a la que él había reducido abstractamente como “duelo”, es decir, el enfrentamiento por aniquilamiento entre dos ejércitos pertenecientes a sendos estados nacionales. El descubrimiento giraba en torno de lo que hoy se denomina “guerra asimétrica”. Quedaba sobrepasado el conflicto del “fuerte contra el fuerte” y emergía -con toda su crudeza- la posibilidad del enfrentamiento entre un fuerte (defensivo) y un débil (ofensivo)”.
    Han pasado más de un siglo y hay quienes no lo entienden, o no lo quieren entender.
    “Éste tipo de amenazas ha proliferado como consecuencia del desplome del sistema bipolar de la guerra fría y el ingreso a una nueva etapa de la civilización. Los combatientes de antiguos bandos revolucionarios han devenido en bandas criminales, equipadas con elementos de tecnología satelital que les permiten constituirse en nodo de una red mayor, en la que circulan las diversas actividades del nihilismo posmoderno: guerrilla, narcotráfico, tráfico de armas, guerra en la infosfera, contrabando, tráfico de órganos, tráfico de niños, esclavismo, secuestros extorsivos, tráfico de animales exóticos, tráfico de piedras preciosas, terrorismo islámico, etnicismo genocida, etc.”.
    Carecemos de un periodismo especializado que difunda los conceptos de las amenazas y riesgos estratégicos presentes, que los partidos políticos ignoran o simulan ignorar. Los ministerios del ramo no tienen una política comunicacional de la Seguridad/Defensa. Las amenazas y riesgos estratégicos, que eran considerados en paralelo con el delito común, actualmente deben ser unificados, pues las diversas formas de agresión estratégica han tomado la modalidad operativa de los delitos comunes.
    Ésta evolución exige que la Seguridad Nacional se desarrolle a través de una Gran Estrategia, que involucre a toda la actividad institucional. Como la agresión no es militar, la respuesta no es el empleo de tropas sobre el terreno, sino el empleo de los instrumentos más idóneos en los múltiples frentes de la acción operativa o táctica.
    Debemos preguntarnos: ¡¿quién está previendo -planificando- en nuestro país, la nueva agresión derivada de la guerra mundial en curso?! El EMCFFAA lo tiene prohibido por ley y el “esfuerzo nacional de policía” carece de esa capacidad. Esto es lo que debe ser resuelto a la brevedad.
    Las guerras -de cualquier especie- se planifican para que no lleguen. Esa es la paradoja que no entienden los dirigentes ideologizados. Si hay plan, hay adiestramiento, previsiones logísticas y organizacionales, no habría sorpresas y se administraría la Paz.
    Si no hay plan estratégico necesariamente habrá -y ya la hay- improvisación, en manos de improvisados. Son las preliminares de una nueva derrota y naturalmente la Ley de Seguridad Interior ha elegido anticipadamente al “cabeza de turco” que se hará cargo del nuevo fracaso sangriento. La Ley determina que ante el fracaso reactivo del “esfuerzo nacional de policía”, se declarará el estado de sitio y se nombrará a un oficial superior de las FFAA para que se haga cargo del seguro fracaso logrado por estas leyes y, para que no queden dudas, también prevén que las FFAA no deben tomar previsión alguna con anterioridad al asegurado fracaso. ¡Recién después de la derrota policial, se podrá prever! Esto es “cerrar la puerta después que escapó el toro”.
    ¿Encontrará el Cte J FFAA, -con más de mil quinientos cuadros uniformados en las cárceles- a ese Oficial Superior con aptitudes de mago? Sinceramente, lo dudamos. Pero, en el supuesto de que el mago exista, seguramente le solicitará que se le agreguen a su Cuartel General un importante número de fiscales federales para que acompañen en la acción a los jefes de los elementos a empeñar en combate, todos munidos con el Código Penal y el Código de Procedimientos Penal Federal y con un alto adiestramiento en lo que hace a las diversas variantes que autorizan la “legítima defensa” frente al agresor.
    Ello es lo que surge de lo observado y aprendido en los TTOOFF en los últimos años, cuando la Justicia Federal aniquiló a todos los principios del derecho penal, con el agregado de la eliminación del Código de Justicia Militar y hasta del Código de Honor.
    Esa es la lógica institucional que nuestros políticos -partidarios de la “política de derechos humanos”- establecieron en la legislación de Seguridad Nacional que desde 1988 reemplaza a una sana Política de Defensa Nacional. 19).
    No existe país alguno en el mundo que tenga una legislación similar. Esta es otra de las grandes excepcionalidades argentinas, que acompañan y sostienen haber judicializado al fenómeno socio político guerra y haber politizado a la Justicia, a un nivel desconocido en nuestra corta historia, con el agregado de mostrar al despropósito al orbe, como un “¡éxito del coraje cívico de la democracia”!.
    Las palabras de un héroe de guerra han puesto en superficie, en estos días, a algunos de los responsables de estos desatinos y a sus continuadores irresponsables.

    SR. Cte. J. FFAA.: LLEGÓ LA HORA DE PINTAR LA CARTA.

  3. Alberto Galeano
    13/02/2017 at 8:02 PM

    Sr. Kruse, siga escribiendo como un “autista” sin responder JAMÁS a cuanta pregunta se le hacen.

    No obstante su empecinamiento en seguir tratando de fomentar caos, ira, enojos, etc. todo propio de un resentido, invito a los lectores que lean este mamarracho que escribió (más de lo mismo) este Sr. Kruse y que les dejo la “liga” para que vean cuan obsecuente del Gobierno anterior fue y es.

    http://adriancorbella.blogspot.mx/2012/05/nueve-anos-de-kirchnerismo-por-hernan.html

    Le invito nuevamente al Sr. Kruse que escriba los tres años siguientes del Gobierno K y de los procesos de aquellos que usted llama “los que gobiernan y gobernaron para el pueblo”. Por supuesto que usted está dentro de ese pueblo ñoqui, becado, corrupto, sin el menor esfuerzo de trabajo.

    Entonces, en lugar de seguir dándole a la musiquita contra el ACTUAL GOBIERNO, póngase a escribir (que usted ya parece un dron escritor o robot writer) y juegue de una vez por todas sobre la BASURA ANTERIOR CON NOMBRES, APELLIDOS Y SU ESPERADA Y ANSIADA OPINIÓN.

  4. Rifle Sanitario
    13/02/2017 at 10:29 PM

    “¿Son compatibles los servicios de inteligencia con la democracia?” ¿doce años tarde te venis a hacer la pregunta? CINICO DE MIERDA!

  5. Dr. Merd
    14/02/2017 at 1:04 PM

    hernancito estás cada día peor
    ¡destaponate! por favor destaponate el olor de tus deposiciones es insultante
    fijate

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