Martín Caparrós y cómo y por qué la Argentina es nuestra culpa

En su edición del 30 de mayo, Clarín publicó un artículo de Martín Caparrós que había aparecido hace unos días en The New York Times: “La culpa es de nuestra generación”. Su lectura es muy recomendable especialmente para aquellos que pertenecemos a la generación del autor del artículo.

Dice Caparrós: “Ayer cumplí 60 años” (…) “Cumplí 60 años y me llena de sorpresa, esa perplejidad que te causa saber que ya lo has hecho: que todavía podrías introducir algún detalle pero lo grueso es lo que hiciste. Envejecer es descubrir que ya no serás otro” (…) “No me parece que haya cumplido mucho. Pero no se trata, aquí y ahora, de mí y yo mismo y mi persona; lo que me molesta es que no me parece que nosotros hayamos cumplido casi nada. Digo nosotros porque digo yo; digo yo porque digo nosotros: argentinos, sesentones argentinos, mis coetáneos, mis compañeros de generación, los míos. Quizá ya sea la hora de preguntarnos cómo, cuándo, quizá, incluso qué y por qué: es hora, en síntesis, de ir haciéndonos cargo” (…) “Se instaló un mito: si digo mi generación muchos piensan en militancia y muertos y desapariciones y torturas. Los hubo, pero hubo tantos más que no hicieron nada de eso. Los que gobiernan ahora, sin ir más lejos, son parte de mi generación y no hicieron nada de eso” (…) “Los que sí decidimos hacer esas cosas tuvimos-tenemos-un lugar excesivo cuando se habla de mi generación” (…) “¿Los que definen una generación son los pocos que actúan, no los muchos que no? Es probable, y es fácil para todos los demás. En cualquier caso, el mito sirve para cosas. Por ejemplo, un truco fácil: hablar de lo que algunos hicimos en los años setenta es un modo de no hablar de lo que hicimos todos en los cuarenta años siguientes. Y, sin embargo, empiezo por hablar de aquello: fueron años-como todos-raros. Empezamos nuestras vidas en un mundo convulsionado, esperanzado: todo debía cambiar, todo estaba cambiando. Cualquier muchacho más o menos decente sabía que aquel orden social era injusto y que había otros que debían reemplazarlo: la discusión no era si la sociedad debía cambiar; era cómo, por qué medios, hacia dónde. Se supone que, de formas varias, muchos lo intentamos. Perdimos. Brutalmente perdimos, pero lo intentamos. Aquella Argentina estaba llena de infamias. La manejaban generales que golpeaban en cuanto detectaban cualquier amenaza al poder de una burguesía rica…que controlaba la nación y su estado para su beneficio. Decidimos, con razones, luchar contra eso. Pero en 1970 uno de cada treinta argentinos estaba “bajo la línea de pobreza” y ahora es uno de cada tres: diez veces más” (…) “El mito de la movilidad social seguía imperando. Era un país con una clase media amplia y más o menos educada, que nos desesperaba: un obstáculo para cualquier intento de cambio revolucionario. Una clase media que se forjaba en la escuela pública pensada como una herramienta para homogeneizar, para implantar ciertas bases comunes” (…).

“Algunos quisimos cambiar aquel país, otros no; entre todos lo cambiamos para mal. Somos la generación de la caída. Ahora, ese tercio pobre de la población se ha congelado: vive en algún margen, en viviendas precarias, con empleos ilegales o sin ningún empleo, dependiente del Estado y sus limosnas, completamente afuera y sin expectativas de volver: a la intemperie” (…) “Hace 50 años el producto bruto per cápita era la mitad del de Estados Unidos; ahora es menos de un cuarto. Hace 50 años un 10 por ciento de inflación era un peligro; ahora sería un logro extraordinario” (…) “Hace 50 años la Argentina se autoabastecía en petróleo, gas y electricidad; ahora se endeuda para importarlos” (…) “Hace 50 años los hospitales públicos atendían a la mayoría de la población; ahora solo atienden a los que no tienen más remedio. No son solo los datos; lo brutal es que la vida de cada día se nos ha vuelto cada día más incómoda, más hecha de encontronazos que de encuentros, más disgustos que gustos, más impaciencia e impotencia que alegrías y satisfacciones. Y conseguimos un raro grado de violencia cotidiana. Es obvio que la Argentina no cumplió con su promesa y se arruinó hasta un grado que nadie supo imaginar. Lo sabemos. Lo que no queremos saber es que fuimos nosotros. Cristina Fernández… dijo… que su partido perdió las elecciones porque “la sociedad no está capacitada para leer lo que pasa detrás de las noticias; a los de nuestra generación nos decían algo y sabíamos distinguir lo que había detrás de lo que nos decían y lo que estaba pasando, porque estábamos instruidos intelectualmente”. Nuestra generación-la suya, la mía, la tan instruida-hizo esta Argentina. Y todavía algunos de sus miembros tienen la desvergüenza de suponer culpas ajenas” (…) “Pero si algo puede servir para algo es buscarlas (nuestras culpas): tratar de pensar cómo y por qué la Argentina actual es nuestra culpa. Está, para empezar, la excusa heroica: aquellas muertes. Nos asesinaron a varios miles y nos hemos consolado pensando que el problema es que “mataron a los mejores”. Que quedamos los peores pero la culpa no es nuestra, sino de aquellos asesinos. Ni los mejores ni los peores: murieron…los que estaban en el lugar preciso en el momento justo, los que no estaban en el lugar preciso en el momento justo. Nos mataron a muchos y fue una tragedia. Pero el problema central no fue la falta de los que mataron; fue, más que nada, el efecto que produjeron esas muertes en los vivos. Fueron pedagógicas: nos demostraron que “ser realistas y buscar lo imposible” podía ser tan costoso que después preferimos no arriesgar y aceptar lo posible” (…) “Tratamos de acomodarnos: nos gustó cada imbécil que nos dijo un versito, los fuimos eligiendo. Dos o tres frases apropiadas, una sonrisa turbia, y caíamos en las fauces de bobos que, pocos años después, odiábamos con saña” (…).

“Sin ideas, sin debate, sin futuros, la Argentina, en nuestros años, se volvió un país reaccionario: un país donde cada gobierno hace tantos desastres que el siguiente asume para deshacerlos. El gobierno de Alfonsín llegó para deshacer el entramado asesino de la dictaduras; el gobierno de Menem, para deshacer el caos económico de la hiperinflación alfonsinista; el gobierno de De la Rúa, para deshacer la corruptela menemista; el gobierno de Kirchner, para deshacer el desastre neoliberal antiestatista menemistadelarruísta; el gobierno de Macri, para deshacer el tinglado corrupto-clientelar del kirchnerismo. Y seguirán las firmas: el gobierno actual ya está haciendo sus méritos” (…) “Somos, más allá de las máscaras políticas, venales. Ávidos somos, afanosos. Nos gustan demasiado ciertos placeres chicos, la tele más grande, el coche más brilloso, el viaje de envidiar. Y nos subimos a cualquier carro que nos ofrezca esos caramelitos” (…) “Cada vez más conductas anormales nos parecen normales: nos parece normal que tantos coman poco, que tantos vivan mal, que tantos mueran, que la violencia-verbal o física-sea nuestra manera; nos parece normal que nos engañen. Avanzamos por el camino de la rana: nos metieron en el agua tibia y nos la fueron calentando poco a poco y, con el tiempo, nos acostumbramos a vivir en un país que hierve” (…) “Somos la rana acostumbrada, somos, al fin y al cabo, gente que resopla…Resoplamos y nos armamos un país a imagen del resoplo: un país que se grita cosas para sacarse el malhumor pero que está tan pagado de sí mismo, tan engañado de sí mismo que le pudo creer a aquella presidenta que dijo que tenía menos pobreza que Alemania. Un país que sigue imaginando que tiene un lugar en el mundo. Un país que trata de no ver lo que es. Nos ayuda, si acaso, ese mérito que no nos abandona: seguimos poniendo caras en la camiseta universal” (…) “Aunque ahí hay algo que quizá nos defina: ser grandes de la máscara. O mejor llamarlo por su nombre: la careta. Es difícil, por ejemplo, negar que los más exitosos de nuestra generación son esos dos cincuentones que el 90 por ciento de los argentinos votó, hace año y medio, para que nos mandaran. Es difícil soportar que nuestros jefes sean un señor que no habla cuando habla y otro que miente incluso cuando calla: dos señores de tan pocas luces” (…) “Somos muy mediocres. O, por lo menos: nuestras acciones públicas son tan mediocres, producen resultados tan mediocres. En algunos años, algunos libros contarán… que la nuestra fue la generación más fracasada de la historia del país. Que fuimos nosotros-no harán diferencias, hablarán de todos nosotros-los que lo llevamos a este punto” (…) “Hemos pasado: vivimos cuarenta, cincuenta años argentinos y no dejamos nada que valga la pena recordar (más que un país en ruinas, su eterna calesita, sus reacciones pobres) “(…) “Es cierto que en algunos aspectos la vida es más libre que hace 50 años. Pero muchas de esas libertades que no existían entonces…llegaron de otras culturas y nos limitamos a adoptarlas” (…) “Nosotros, mientras, la cagamos; es tan fácil saber que la cagamos. ¿Y qué se puede hacer cuando queda tan claro? ¿Mirar para otro lado, buscar a quién echarle la culpa, negar todo, disimular o incluso convencernos de que la cosa no es tan grave? Ninguna de esas reacciones sirve para empezar a arreglar nada” (…) “Quizá sea hora de que nos demos por vencidos-por nosotros mismos-y nos retiremos, dejemos el espacio a otros que, probablemente, lo puedan hacer aún peor” (…) “¿Entonces?” (…) “¿Aceptar que ya perdimos nuestra oportunidad, que si acaso, en esa construcción, ya serán otros los que lleven el ritmo, los que manden, pero aun así valdría la pena colaborar en lo posible? ¿Aceptar que deberíamos ayudar en una búsqueda cuyos resultados, si los hay, nunca vamos a ver? Hay un país, lo reventamos. Negarlo es la manera más segura de seguir haciéndolo, Un país, pese a todo. Quizá valga la pena discutirlo, resignarse a pensarlo: reinventarlo”.

En su edición del 31 de mayo, La Nación publicó un artículo de Morales Solá titulado “La orden de Cristina fue no dejar solo a Freiler”. Sus párrafos salientes son los siguientes: “El caso del juez Eduardo Freiler mostró el grado de descaro del kirchnerismo frente a hechos claros de corrupción y, sobre todo, cuando se trata de defender a uno de los suyos. En una reunión con seis dirigentes de La Cámpora, Cristina Kirchner fue elocuente en sus instrucciones: “No dejen solo a Freiler. Nos ayudó mucho. Hay que salvarlo”, les ordenó. La impunidad del juez en funciones con peor imagen hunde a la Justicia en fases más profundas aún de descrédito social” (…) “El recurso al que echó mano el kirchnerismo fue dar vuelta el voto del miembro del Consejo de la Magistratura Jorge Candis, representante de los académicos. A él lo eligieron los rectores de las universidades nacionales cuando ya el cristinismo había copado gran parte de los claustros universitarios, sobre todo en las casas de estudios de reciente creación en la provincia de Buenos Aires. Candis es un hombre voluble y superficial, que pasa de la lealtad sin fisuras al ex Viceministro de Justicia cristinista Julián Álvarez (“a él le debo todo, no le puedo fallar”, repite) a la argumentación legal de su posición (“hay presunción, no hay certeza sobre Freiler”, dijo)” (…) “Sea como fuere, Candis modificó en 48 horas su voto. Les había asegurado al Ministro de Justicia, Germán Garavano, y al representante del gobierno en el Consejo, Juan Bautista Mahiques, que votaría mañana por la suspensión de Freiler como juez. Dos días después, y luego de una fuerte presión del kirchnerismo, Candis anunció que no acompañaría la suspensión del juez” (…) “Su confusión intelectual es evidente” (…) “En el caso de Freiler no sólo existen presunciones, sino también hechos objetivos que prueban un descontrolado enriquecimiento personal que no puede justificar” (…) “Freiler resiste porque ni siquiera cuenta con la posibilidad de la jubilación. Le faltan ocho años. De todos modos, el Gobierno prefiere la renuncia, aunque los jueces acusados de corrupción puedan optar luego por la jubilación, porque no confía en la resolución de los tribunales de enjuiciamiento de magistrados” (…) “La representación institucional es pésima. Un ejemplo lo dice todo: si Freiler fuera sometido ahora a un jury, y hasta el 1 de agosto, el tribunal estaría integrado por Diana Conti. Los jueces que integran los jury son representantes de los tres poderes del Estado. Sin embargo, es preferible en los casos como el de Freiler que el proceso de enjuiciamiento concluya para que los jueces pierdan la suculenta jubilación que les corresponde” (…) “Descartado Candis…el Gobierno aspira a dar vuelta el voto de la consejera Gabriela Vázquez. Vana esperanza. Vázquez es representante de los jueces y una cristinista consecuente” (…) “Al gobierno no le queda otra esperanza que la renovación de la representación peronista en el Consejo, después de las elecciones” (…) “El gobierno y el Congreso deberán debatir en algún momento sobre la integración del Consejo. Su diseño actual es una creación de la entonces senadora Cristina Kirchner, que lo politizó extremadamente para sacarles influencia a las “corporaciones judiciales y de abogados”…El resultado es que ahora la representación del peronismo es de un senador kirchnerista, Ruperto Godoy, que no es abogado y debe decidir sobre cuestiones de jueces y abogados o de la senadora Virginia García, cuñada de Máximo Kirchner” (…) “La crisis del Consejo de la Magistratura quedó expuesta con el caso Freiler de estos días. Exhibió también la absoluta indiferencia de Cristina Kirchner por la representación electoral de sus decisiones políticas. Es innegable ya, por lo demás, que ha perdido la noción de lo que es moralmente inaceptable”.

En la misma edición, La Nación publicó un artículo de Orlando J. Ferreres titulado “Cómo promocionar la recuperación económica hoy”. Sus párrafos salientes son los siguientes: “En la época en que Johan Maynard Keynes estudió las cifras económicas, el sector industrial era muy dinámico” (…) “En ese momento (1927) la industria y la construcción en Gran Bretaña representaban el 46,5 por ciento de la economía. Los gobiernos se habían desesperado frente a la caída de la demanda y no había manera de encontrarles una solución a los problemas recesivos, ni siquiera incluso en Estados Unidos” (…) “Los gobiernos ya habían echado mano de diversos mecanismos que estaban disponibles y ya se había insinuado el gasto público, aun con déficit fiscal, como una solución a los problemas recesivos” (…) “Cuando Keynes escribió su obra principal “Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero” en 1936, la mayoría de los gobiernos ya habían probado el gasto público como receta práctica para la solución de esos problemas, pero no había una teoría general que los justificara. Su trabajo vino a llenar ese vacío y fue una gran revolución en la ciencia económica” (…) “Para una persona que se encaramara en las cuestiones políticas, la justificación de la recuperación de la actividad económica mediante el aumento del gasto público coincidió con la necesidad de gastar para financiar las actividades que tenía dicha persona. Se sumaron la teoría y la práctica más la necesidad financiera en una sola combinación: hay que gastar mucho más para que el país “ande bien”. Recordemos que Keynes nunca dijo esto, pero a los políticos les pareció bien, así que hicieron lo que tenían que hacer cuando hubo pasado la recesión” (…) “De esa manera, sin tener en cuenta los límites de hasta dónde parar, se llegó a la inflación permanente, lo que fue un verdadero desastre. En nuestro país, la política de emisión y su consecuencia, la inflación, no han tenido límites” (…) “¿Cómo puede ser esto? Hay que reactivar la economía decían los encargados de la gestión pública” (…) “Casi nadie decía que después habría que atenerse a las consecuencias y esto último es lo que estamos viviendo hoy y desde hace muchas décadas. No hay manera de financiar el gasto a largo plazo en estos niveles, por lo que habrá que pensar todo desde el principio dentro de un tiempo” (…) “Hoy es mucho más difícil reactivar la economía, pues esas actividades poco competitivas (las industrias manufactureras) han estado todo el tiempo complicando las cosas, incluso con protecciones que habían llegado a guarismos increíbles y desde hace unos años han bajado hasta el 35% el arancel común en el acuerdo del Mercosur” (…) “Ahora tenemos una economía de servicios, con una proporción de éstos que lleva al 55,4% del PIB del país, una cifra que es mucho menor aún que en otros países más desarrollados. ¿Cómo reactivar la economía con esas proporciones de servicios?” (…) “¿Qué hay que hacer? Debemos pensar todo de nuevo para enfocar la vida nacional con un crecimiento alto, en un país como el nuestro en el que los servicios representan una alta proporción de la economía” (…) “debemos estudiar cuánto representan los servicios, ya sean de educación, salud, servicios sociales y demás pues el tamaño de los mismos es demasiado grande para que se reactive la economía con un plan de obras públicas solamente. Estas nuevas realidades son la clave de la economía del futuro que requieren estudiar nuevas relaciones con la política y así, desde allí, vamos a obtener resultados económicos y, por lo tanto, políticos. Es muy importante reciclar y acomodar los nuevos datos a la política y a la economía, pues así se va a lograr el crecimiento económico del país”.

Hernán Andrés Kruse

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13 comments for “Martín Caparrós y cómo y por qué la Argentina es nuestra culpa

  1. ERUERU
    01/06/2017 at 6:26 PM

    KRUSE ESTA MEJORANDO EN SUS CITAS. QUE DIRAN SUS AMIGOS DE PAGINA 12

  2. Daniel
    01/06/2017 at 7:07 PM

    Algo en Claro de lo que dice el sionista comunista Caparros: Epoca de Dictaduras (1970) un pobre de cada 30 argentinos: pobreza 3%. Treinta años de democracia, llega al 30 %. No es tan cierto lo dicho por el demagogo Raul Alfonsin de que con la democracia se “educa, se come……”. Segun Caparros a ellos los asesinaron, pero ellos no mataron a nadie. El luminoso futuro para Argentina, por el que practicaban el terrorismo, no era otra cosa que el socialismo marxista, el mayor fracaso de la historia como se comprobara en “vivo y en directo” con el colapso de la Union Sovietica, la mas lamentable de todas las desapariciones.

  3. El universal
    01/06/2017 at 7:12 PM

    Los abismos del imfierno se abriran para recibor a Freilet y Jorge MDQ. Y los gusanos lameran sus inmundas osamentas.

    Gloria y loor a Carlos de Lanus
    Proofeta de l amor sin congoja de la Iglesia Universal

  4. Lara
    01/06/2017 at 7:34 PM

    Caparrós, en los años 60/70 en nuestro país había pleno empleo, las empresas funcionaban en el gran buenos AIRES Y Córdoba y todo el país, yo era chica pero muchos operarios y obreros de las grandes fábricas iban a trabajar en Fiat 600 y en moto, miles todo funcionaba bastante bien, LUEGO LLEGARON USTEDES, CON SUS PREDICAS Y SUS CRIMENES Y TODO COMENZO A DETERIORARSE. EN EFECTO LAS ORGANIZACIONES GUERRILLERAS, COMENZARON A SECUESTRAR GERENTES, EMPLEADOS JERÁRQUICOS A PEDIR RESCATES Y ASESINAR A CIENTOS DE ELLOS, ESO HIZO QUE CIENTOS DE EMPRESAS EXTRANJERAS ABANDONARAN LA ARGENTINA Y MAS DE 200 EJECUTIVOS DE 1RA. LINEA SE FUERAN DE LA ARGENTINA Y RECOMENDARAN NO INVERTIR, LAS FIRMAS NACIONALES TAMBIEN FUERON AGREDIDAS POR ERP Y MONTONEROS. ESTO PRODUJO UN GRAN DESASTRE ECONOMICO, QUE SE DEJARAN DE EMPRENDER NEGOCIOS Y CAOS MORAL. POR FAVOR REVISE BIEN LO QUE HICIERON ATRASARON EL PAIS 70 AÑOS CON LA LUCHA ARMADA.

  5. mohamed yusul ex isaias rabinovich
    01/06/2017 at 7:40 PM

    Desde su alto pedestal la morsa calva habla al estilo Moises a los hereticos israelitas cuando bajo con las tablas de la ley…tipico argento que se cree mezcla de Dios y Enrique Pinti…menos mal que estamos “condenados al exito”, mejor que se quede en España hasta que lleguemos al primer mundo

  6. MACHACO PERDOJIAN
    01/06/2017 at 9:04 PM

    Respuesta a Caparros
    Por: Ricardo Vocaturo

    Todo camino empieza con un paso, todo desastre con un boludo que enciende una bengala. Tal vez vos y los tuyos encendieron la bengala hace cincuenta años, en un país lleno de pólvora.
    La sociedad debía cambiar, impones. Ustedes la querían cambiar a su visión y modo, haciendo volar en pedazos a los que no compartían sus ideas.
    Hablas de generales golpistas y no mencionas que comenzaron atacando una democracia. Desprecias la clase media, la que quiere trabajar, tener una casita, mandar los chicos a la escuela, progresar.

    Y si Caparros, la gente no es una celebridad como vos, la gente hace eso: trabajar, educarse, tener una casita y un auto “brilloso” (decí casa Caparros, es menos despectivo)
    ¿Mito la movilidad social?, yo conozco un montón de mitos que salieron de una villa y progresaron antes que nacieras. Las villas, entonces, eran un lugar de tránsito, no de permanencia.
    Te desesperaba la clase media, era un obstáculo para tu revolución. Y … si Caparros, la clase media no quería que la empobrecieras y la uniformaras alineada con El Che.

    Todo lo que admiras y pones como ejemplo de aquella época
    (escuelas, fabricas, ferrocarriles, hospitales, el más alto ingreso per cápita de Sudamérica, el más bajo nivel de desempleo, una pobreza estructural inferir al 5%, etc. …) es lo que querías cambiar. ¿Para qué atacaste una democracia popular con el más alto índice de votos de la historia?.

    Si estabas instruido, como decís, ¿como no supiste ver que tus acciones y las de tus camaradas nos llevaban a un matadero?
    ¿como no comprendiste que estaban conspirando contra un gobierno popular que les pidió bajar las armas?
    Ahora no sabes que pasó pero sospechas. Si hasta hoy no te diste cuenta, tendrías que darte otra vuelta por aquí, pero no por Recoleta, sino por todo el largo y ancho del país.

    Nos mataron a muchos, decís, y fue una tragedia. Y todos los que ustedes secuestraron, torturaron, asesinaron, volaron en pedazos ¿no fueron una tragedia?

    ¿La cabeza de Paula Lambruschini rodando por la calle, te pica en la memoria?

    Decís que volvimos a ser un granero, que aquel intento industrial se fue por la alcantarilla. ¿Te olvidas que durante aquellos años de tu juventud maravillosa secuestraron, asesinaron y apretaron a industriales y empresarios ? ¿te olvidaste que por esa razón se produjo una de las mayores fugas de industrias a Brasil?.

    Hablas de ” caramelitos” acerca de los gustos de la clase media. Son los mismos caramelitos que vos comes gracias a toda esa clase media que desprecias y te compra libros.
    Decís: me escape. De tu biografía se deduce que vivís escapándote. A Francia en los setenta y ahora a Barcelona ¿por qué no te fuiste a Cuba en los setenta y a Venezuela ahora ?.
    Decís que nadie se retira a los sesenta desde tu dorado retiro en Europa.

    Te preocupa ayudar si no vas a ver los resultados, si los hay. Los países del primer mundo donde te mudaste, tienen dirigentes que piensan ayudar aun sabiendo que no verán los resultados. Así como vos, piensan todos los políticos locales que críticas.
    Finalmente propones repensar el país. La cagamos, afirmas una y otra vez. Bueno, vení y hacete cargo. Sumate a alguna agrupación social del conurbano y ayuda.
    Pone el hombro aquí Caparros, porque los que estamos ya no damos más de remar entre todo lo que ustedes cagaron.

  7. ROBERTO DANSEY
    01/06/2017 at 9:14 PM

    LOS TROLOS E “INTELECTUALES PROGRES CON FAMITAS CHIQUITAS”, EMITEN OPINIONES SENTADAS EN SUS PROFUNDAS MEDITACIONES, QUE ARGUMENTAN CON LARGOS DISCURSOS LLENOS DE NEOLOGISMOS, CON QUE CREAN UNA SEMÁNTICA QUE LES PERMITE TENER RAZÓN (para ellos) SIEMPRE.-

    FRANCAMENTE, LAS OPINIONES DE LOS CAPARRÓS / ZAFA-ROÑI, QUE ESTAN CONVENCIDOS QUE SU ESFINTER ANAL ES UNA VAGINA, MUESTRAN EN CLARO QUE PIENSAN COMO EL CULO “DE ELLOS “

  8. ROBERTO DANSEY
    01/06/2017 at 11:51 PM

    Tam tam tam. Por Cosme Beccar Varela
    1 Junio, 2017 Cosme Beccar Varela
    https://prensarepublicana.com/tam-tam-tam-cosme-beccar-varela/?mkt_hm=3&utm_source=email_marketing&utm_admin=74814&utm_medium=email&utm_campaign=TAM_TAM_TAM

    “¡Tam, tam,tam!” Desde mi ventana oigo el “Tam-tam” de los tambores con los cuales la plebe subversiva de izquierda, comunista, polo obrero, clase combativa, peronista y otros nombres que significan la misma cosa, marcan su dominio de la calle. Un “Tam-tam” amenazador ante el cual los indefensos e indefendibles tiemblan o se alejan para no encontrarse con las hordas rebeladas que presagian con su ritmo salvaje su poder de destruir el orden civilizado e insinúan su decisión de no ahorrar violencia alguna, inclusive, si llega el caso, la de matar.

    Todos los días en alguna de las calles de Buenos Aires resuena ese fatídico retumbo que anuncia la llegada de una tribu de salvajes que se mueve con cualquier pretexto, siempre con banderas rojas y con aclamaciones a Perón como símbolo de la lucha de clases. El tráfico se interrumpe, la Policía protege a los agitadores, desvía los vehículos y se entiende claramente que no defenderán a nadie que las turbas elijan como víctima. El gobierno, que según la Constitución debería aplicar las leyes, está lejos, gozando de la arboleda de la quinta de Olivos o en los suntuosos escritorios de la Casa Rosada. Saben que este “Tam-tam” proclama la presencia del caos social provocativo e incesante, pero no hacen nada para impedirlo. Prefieren aliarse con el caos porque los políticos son hijos del caos y de la prostitución política. No son nada sin sus cargos y prefieren mantenerlos evitando cualquier enfrentamiento con los criminales y sus asalariados que hacen actos posesorios de las calles, antes que cumplir con su deber de mantener el orden y reprimir a esa minoría de salvajes, arriesgando su disfavor político, al que le temen.

    Ayer, por ejemplo, “grupos piqueteros cortaron la 9 de Julio a la altura del Obelisco y también los carriles del Metrobus. Causaron un caos del tránsito durante varias horas y atravesar la Ciudad al mediodía se volvió imposible. Pedían más planes sociales (N: o sea, más regalos de plata, más de los que ya les regala este gobierno supuestamente de “centro derecha” financiando así la vagancia y la agitación).” Lo increíble del caso es que según las encuestas “un 70% rechaza los piquetes y el 38% está de acuerdo en que los desalojen por la fuerza.” (“Clarín”, 1/6/2017, pag.1).
    LEÉ TAMBIÉN: Golpe al parasitismo: cerraron el Instituto Dorrego. Por Nicolás Márquez

    Es decir, el resto, 62% de la población, prefiere que los dejen hacer y sólo se trate de disuadirlos por medio del “diálogo”. Se olvidan estos intimidados cobardes que con el “Tam-tam” ensordecedor como fondo, no se puede “dialogar” y menos aún con individuos arriados y pagados por agitadores profesionales fabricantes del caos. Todo está planeado y ejecutado bajo el manto de impunidad que le ofrecen las “autoridades” que usan sus cargos para enriquecerse, pero no cumplen sus deberes como funcionarios públicos y prefieren traicionar a los pacíficos usuarios de la vía pública (frustrados), que a esas bandas de perturbadores. Aquellos ya han sido “domados” por éstos y soportan todos los vejámenes y todas las demoras con una resignación bovina y ni siquiera dejan de votar por Macri, como lo van anunciando desde ya, a pesar de su manifiesta falsedad, inepcia, deshonestidad y complicidad con el caos.

    El “Tam-tam” es un símbolo de la traición de los jueces, los legisladores, los periodistas, el clero, los “ciudadanos decentes”, las FFAA y de todo lo que en teoría constituye la trama de una nación civilizada. ¿Cómo puede haber jueces, gobernantes, FFAA o “ciudadanos decentes” en un país en el que los tambores con sus “Tam-tam” marcan el ritmo de la vida pública? Todas las instituciones están subvertidas y no hay seguridad ni garantías legales para nadie. La anarquía y su “Tam-tam” se han adueñado de todo. Lo veo todos los días en los tribunales, en la prensa, en el gobierno, en la calle, en todas partes.

    El “Tam-tam” también es la señal para los delincuentes comunes que les indica que pueden salir a robar y a matar por poco o nada, a sabiendas de que el “Tam-tam” de sus cómplices dueños de la calle y autores del desorden, y la cobardía de los gobernantes, los protege contra cualquier castigo legal.
    LEÉ TAMBIÉN: No quisiera ser Hillary cuando tenga que debatir con Trump. Por José Brechner

    El “Tam-tam” es una imitación de los ritmos frenéticos de los antros “bailables” donde la juventud se deja llevar por la locura de unos degenerados que forman los mal llamados “conjuntos musicales” que hacen ruidos infernales a los que llaman música, pero con el “Tam-tam” como fondo. Allí se aprende a drogarse y a fornicar desde la adolescencia para lo cual el compás del “Tan-tam” y los movimientos sensuales a que induce son una preparación hipnótica que predispone a toda forma de sexo inebriante y hace a los jóvenes cada vez más incapaces de cualquier forma de pensamientos y sentimientos nobles.

    Ese “Tam-tam”, que viene del fondo de las selvas primitivas ha sido adoptado como un símbolo de la vida en la argentina de hoy, con la complaciente indiferencia de “las autoridades” y es precursor de la barbarie. ¿Puede algún día revertirse esta lenta pero inexorable perversión social y política? Dudo que haya hombres con nobleza, coraje y poder como para hacerlo y, desde luego, dudo que pueda lograrse sin sangre. Los demagogos que han fomentado esta espantosa decadencia con la excusa de “servir al pueblo” deberían saber -y creo que lo saben- que le están cavando a ese pueblo su propia fosa y están trabajando para la desaparición de la argentina.

    Un “Tam-tam” fúnebre suena sobre los restos de lo que pudo ser un gran país. Ya falta poco para que la argentina enarbole como bandera, una bandera de remate… Dejemos a los “optimistas” vivir mecidos por sus estúpidas (y cobardes) ilusiones. La realidad para quien quiera verla con los ojos bien abiertos, está dominada por el “Tam-tam” y de eso no hay retorno sin la sangre de los héroes y la de los agentes del caos combatidos por esos héroes. Pero como no hay héroes, la bestialidad plebeya seguirá su curso demoledor. El destino de los indebidamente pacíficos y “domados”, es ser esclavos de los amos implacables que se anuncian con el “Tam-tam” de sus fatídicos tambores.

    http://www.labotellaalmar.com

  9. Julio
    02/06/2017 at 8:32 AM

    Caparrós siempre pero siempre tan objetivo habla de Freiler pero no dice nada del juez Bonadío, el juez de la servilleta. Qué es una vergüenza para la justicia. Y es el adalid del macrismo.-

  10. Pepe
    02/06/2017 at 8:37 AM

    Los tres candidatos eran mediocres: Massa-Scioli y Macri. Fui a votar no muy convencido. Pero esta vuelta no sé creo que no vale la pena votar . Suben y no cumplen.
    Son todos una mierda!

    • ROBERTO DANSEY
      02/06/2017 at 6:56 PM

      PEPE:
      ¡¡¡ BAJÁ LA ANSIEDAD !!!!
      MACRI / CAMBIEMOS ESTÁN NADANDO EN BARRO CORRIENTE EN CONTRA !!!!
      … VOS CREÉS QUE NO SABEN MANEJAR LA ECONOMÍA???
      …. O ESTAN HACIENDO TODO LO QUE SE PUEDE CON EL VIENTO EN CONTRA DE 70 AÑOS DE PÓPULISMO INFLACIONARIO
      SI QUERÉS COSAS ESPECTACULARES, TENÉS QUE BURLAR LA CONSTITUCION, O VOS CREÉS QUE A LA GILS CARBÓ NO LA SACAN X´Q NO QUIEREN ?
      LOS JUECES DE LA SERVILLETA, SABIDOS COIMEROS Y QUE NO ATACAN A de VIDO, VOS CREÉS QUE MACRI/ CARRIO LOS ADORAN ??
      SI QUEREMOS HACER ALGO QUE DURE, Y SIGA 20/30 AÑOS, HAY QUE IR MODIFICANDO LEYES Y COSTUMBRES.-

      VOS CREÉS EN LA “DEMOCRACIA DE LA POGO MANIFESTACIONES ??
      CON ESCENARIOS DECORADOS COMO LA CARPA ITENERANTE + BANDERAS + CIRCO MUSICAL (Fito Páez) + CARETAS + BOMBOS + EQUIPOS DE AUDIO DE GROSSMANN + GLOBOS Y ELEFENTES INMENSOS FLOTANDO A 20 METROS DE ALTURA ????
      CON GENTE PAGA COMO LA DEL POLO OBRERO DE HACE DOS DIAS, QUE LOS DE ANIMALES SUELTOS LOS ENTREVISTARON Y DECIA “ESTO ES UN TRABAJO”, O “YO NO SE X´Q SE PROTESTA”
      LOS VERDURASOS + FRUTASOS + OLLAS POPULARES + LA MAR EN COCHE

  11. Tirso
    02/06/2017 at 9:05 AM

    excelente comentario de Don Cosme Beccar, las hordas y manadas “con banderas rojas”, son 10.000, pero concurren a todos lados, los ciudadanos de bien somos millones pero estamos “domados” y por que no decirlo “asustados”, ante la violencia física y verbal que ejercen, éstas organizaciones, dirigidas por profesionales del “caos”. El otro día frente al Ministerio de Justicia fueron familiares de militares y civiles “presos contra derecho” a entregar un petitorio, y las manadas lesbomarxistas, les arrojaron a estas peR”sonas mayores ” TAMPONES ENSANGRENTADOS”, ” BOLSAS CON ORINA”,” ESCUPITAJOS”, BOTELLAS Y MADERAS,con la total pasividad de la policía, que también tiene miedo de actuar. LLegó un momento que tuvieron que actuar para evitar la agresión irresistible de los jóvenes idealistas. nuevamente muy buen resúmen Don Cosme.

  12. Osvaldo Escribano
    03/06/2017 at 9:27 AM

    ESTE TROLO MISERABLE Y SU EX PAREJITA; EL PUTO QUE MANEJABA 678, SE HACÍAN PASAR POR ANARQUISTAS, HASATA QUE LOS AUTÉNTICOS ÁCRATAS LES DIERON EL RAJE Y LOS DESENMASCARARON: ¡SIEMPRE FUERON FACHOS PERONISTAS! Y COBRABAN POR LAS MENTIRAS QUE DIFUNDÍAN PARA DISTRAER A LA GENTE “DISTARÍDA”

    ESTE Y EL OTRO PUTARRO TIENEN SIDA, Y MAGARON A LOS KK UN SUBSIDIO Y EN EL REVOLEO SE CHOREARON VARIOS MILLONES, Y PARA ASEGURARSE ESTE RAJÓ DEL PÍS Y EL OTRO PUTARRO SE HIZO FACHO PERONISTA KKAKA, ADORANDO A LA YEGUA ZAINA.

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