¡Oh… la mezquindad…!

los lokos k

A lo largo de estos extensos, duros, emblemáticos y lastimosos doce años de este barato populismo ventajero, hipócritamente disfrazado de progresismo democrático, no he tenido excesivo contacto con kirchneristas dogmáticos.

Lamentablemente no me he encontrado con ningún kirchnerista de paladar negro. Es decir, con los militantes verdaderamente convencidos del dogma desparramado por el tuerto comandante de la flota sureña que desembarcó a las costas nacionales, después de haber agotado su frío y ventoso feudo de los confines patagónicos.

(Cabe aclarar que el término “agotado” encierra todas las acepciones del idioma castellano y las otras que pueda usted imaginar).

Sí me he encontrado a veces con los alpinistas de oportunidad, aquellos que aprovechan a subirse a la montaña cuando observan la facilidad que les otorga el lomo generoso de la mula del vecino y entonces quieren hacer cumbre con el menor esfuerzo posible y sueñan con la generosidad del cuerno de la fortuna, cuando logre coronar la cúspide.

He conocido alguno de aquellos que, manifestándose claramente “soldados” del movimiento, han escalado posiciones que no imaginaron en sus oscuras y chatas vidas y, denostadores confesos del viejo y sabio refrán que reza “zapatero a tus zapatos”, han ocupado cargos de los cuales no tenían la más puta idea.

A pesar de sus defensas a ultranza de estos largos años en los que el modelo nos ha llenado de mentiras que ni ellos se creen, está más que claro  que ésos no cuentan.

Son sólo hábiles pescadores de oportunidad, recolectores de carroña, de peces muertos que flotan en el gran río de la abundancia  estatal.

No son los osos que disputan un lugar de privilegio a fuerza de zarpazos y se instalan en medio del rugiente río para ensartar a los salmones con sus largas uñas y colmillos.

Son los que medran con los peces moribundos y sin defensa. Los que se llenan con los salmones muertos por otro antes o con sus pedazos descartados.

Son los que acomodan sus pensamientos a la temperatura de sus bolsillos  y levantan la mano declarándose aptos para manejar lo que sea donde los manden y repartir los diezmos (con la inflación esa palabra ha quedado perimida) con sus colocadores y mandantes, mientras casi siempre y bajo cuerda incrementan sus fortunas personales, cual hábiles arquitectos de una ingeniería de la ocultación, coleccionistas compulsivos de testaferros, suscriptores ocultos de los “poderes especiales secretos” y adeptos inconfesos a las compras “en comisión”; casi siempre con la habilidad accesoria de mantener un perfil adecuadamente bajo mientras la gilada esté alerta, lo que los obliga a “desensillar hasta que aclare”, total después, en este reino de la impunidad y el exitismo, ¿quién se acordará? y ¿quién nos quita lo bailado?

Cuando llegan y duran los tiempos adversos, tratan de pasar desapercibidos y se disfrazan de populares y gente del llano, especulando con que la gente que los conoce los coloque en la categoría de “tipo común”, mientras esperan para ver para qué lado apuntan las rosas de los vientos y qué les deparará el destino.

Es raro encontrar dentro de esta categoría de advenedizos ventajeros a cacareadores compulsivos o demostradores enfermizos de sus niveles de poder.

A lo sumo los veremos por la Avenida del Libertador en lujosos autos de alta gama, abriéndose camino entre el populoso tráfico, sirena en ristre y acompañado por custodios de dura mirada, emblemáticos símbolos de los beneficios que depara el poder en estas latitudes,  tan diferentes a aquellos países en los que los funcionarios viajan como cualquier hijo de vecino en subte o tranvía.

Alguien por allí dijo que la herramienta genial para medir el grado de bananización de un país era ver cómo se movían y viajaban sus funcionarios o jerarcas.

Lo cierto es que, hasta hace muy poco, negándome rotundamente a ampliar o profundizar la grieta producida por y desde el máximo encumbramiento del poder en estos doce nefastos años, contemporizaba y me esforzaba por no confrontar con aquella parte valiosa de la sociedad que creía que este modelo era bueno para el país y que había logrado muchas cosas, más allá de haberse afanado todo cuanto quisieron.

Pero también es cierto que hoy, testigo anonadado de lo que están haciendo abiertamente en estos escasos ocho días que faltan para entregar el testimonio, ya no puedo contemporizar. Tengo que hacerles llegar todo mi desprecio.

Nadie con tres neuronas funcionando al 80% podría justificar estas demostraciones de vileza, mezquindad,  chatura  moral e inconducta innata.

Es como si, en una carrera de postas, el corredor que termina su recorrido, enojado por no haber podido seguir hasta la meta, le embadurna con excrementos el testimonio al que lo sucede.

Por eso, se me acabó la comprensión con todos los que aún apoyan a estos delincuentes que se van dejando tierra arrasada, sus voceros pagos y los idiotas ad honoren, sus artistas y periodistas militantes, sus aplaudidores y estúpidos útiles que les dan quórum con excusas  pueriles, pseudo demócratas que hablan de democracia y no entienden un pomo de lo que significa y toda la extensa fauna de amigos del poder, arrimados a la lumbre generosa de nuestra guita.

Ya ni justifico ni me banco a aquellos que, por las razones más variadas, desde haber sido compañero de la secundaria de, hasta haber nacido en el mismo barrio que, lograron cargos de privilegio para los que no sólo no estaban capacitados, sino además pretendieron insistir en sus afanes, para quedarse prendidos a la generosa teta del Estado bienhechor.

Tampoco me banco a los que defienden el maldito modelo. Porque nadie en su sano juicio y medianamente inteligente puede justificar lo que están haciendo, mostrando la hilacha de sus sucios calzones,  llenos de hediondos estigmas a modo de etiquetas.

Y a la luz de lo que decidiéramos quienes votamos el 22 de noviembre, los quiero ver marcharse, al llano, a la vida común, al ostracismo o a la cárcel.

Los quiero ver con el pico cerrado, metiéndose la lengua en lo más profundo del paladar, con sus gorras encasquetadas hasta las cejas, sus anteojos grandes y oscuros como culo de botella de sidra y sus ropas “sencillas”, para que nadie les reconozca.

De a proletaria gamba ahora, en lugar de sus oscuros y lujosos autos de alta gama.

Y calladitos como Dios manda.

Bastante me banqué sus aires de encumbrados nuevos poderosos y “leídos soldaditos” durante estos tristes años… y, aunque me pese, aunque alguien pueda pensar que mi postura contribuye a ensanchar la grieta que abrieron para llevarse puesta la Argentina, con las malas artes y mala leche que están mostrando a pocos días de irse, Dios quiera que para siempre, ya ni respeto les guardo y no quisiera verlos más, pavoneándose con falso donaire, como dueños de la llave de otorgar prebendas y favores.

He dicho.

Jacinto Chiclana

17 comments for “¡Oh… la mezquindad…!

  1. Rosa Alvarado
    04/12/2015 at 7:18 AM

    Qué buen articulo!!! Inconcebible que hayamos soportado semejante atropello durante tantos años. Titánica tarea ahora para revertir tanto daño. Ojalá se pueda

    • Enrique Piragini
      05/12/2015 at 3:46 PM

      EXCELENTE Y VALIENTE TRABAJO!!! FELICITACIONES Y SEPA QUE COMPARTO PLENAMENTE SUS CONCEPTOS.-

  2. Fred Mercury
    04/12/2015 at 11:14 AM

    …para mi gusto es un poco personal, hasta auto-referencial.
    Si fuera la postura de Borges, vaya y pase, pero es de Jacinto Chiclana (sólo un personaje)

    • Jacinto
      04/12/2015 at 12:13 PM

      Bien Fred.
      Nada mas democrático que expresar el gusto de cada uno.
      Y nada mas saludable que ese gusto sea “personal” y “auto-referencial”.
      Cuando alguien comete el desatino y la insolencia de escribir “algo” en un medio como este que nos permite expresarnos, ¿ si no refleja lo que uno piensa como persona….que cuernos debería reflejar? ¿algún sesudo análisis sobre el hermafroditismo de los hipocampos quizás?
      Por cierto, ¿Fred Mercury es tu verdadero nombre o también solo eres otro simple “personaje de ficción” pero importado?
      No obstante, gracias por leerme y perder tu valioso tiempo en tu valiosa respuesta de opinión.

      • Luisa
        04/12/2015 at 1:42 PM

        ¿Son hermafroditas los hipocampos? que notable. No tenía idea.

        • Luisa
          04/12/2015 at 1:47 PM

          Dejando de lado la sorpresa por los hipocampos, que bien que escribe usted, sorprende

  3. LUCY
    04/12/2015 at 1:46 PM

    Lo vengo sosteniendo hace un tiempo; es increible e inconcebible lo que hemos venido soportando estos 12 años con este execrable y horrendo gobierno que nos toco soportar!!!

  4. 04/12/2015 at 2:36 PM

    Exelent árticulo comparto !

  5. noca
    04/12/2015 at 3:31 PM

    Buenisimo comentario.Ojala esta mugre no vuelva nunca mas,deberan ir todos a la carcel,alli estara la cabecilla de todo este corrupto gobierno,bien cuidada y ya no necesitara 100 custodios,como pretende tener.

  6. Fred Mercury
    04/12/2015 at 6:40 PM

    Jacinto:

    …que alguien hable de lo que piensa no significa que forzosamente deba hablar de sí mismo y de sus gustos.
    Expresar las ideas, sin la subjetividad de las emociones personales, suelen enriquecer cualquier debate. La primera persona suele ser, para cierto género literario (novela policial) un recurso adecuado.
    Ahora bien, cuando se trata de describir algo aproximado a la realidad, suele ser inconveniente, porque se corre el riesgo de describirse a uno mismo en ello…
    Y consecuencia se aventura uno, a que un pelotudo como el suscripto (solo un personaje de ficcion) se atreva a refutar, las más nobles y trémulas intenciones…
    que descarto en Ud.

    • Jacinto
      04/12/2015 at 9:12 PM

      Don Fred
      Estaba a punto de contestarle que no me enzarzaría con usted en la discusión del análisis literario de mis simples palabras.
      En principio porque tengo toda mi energía puesta con exclusividad al servicio de denostar desde lo mas profundo de mi alma, estos oprobiosos doce años de latrocinio…(vió, otra vez auto-referencial, no puedo con mi genio).
      Los comentarios del El Francotirador me eximen de mas palabras….suerte…!!!

  7. El Francotirador
    04/12/2015 at 8:39 PM

    Jacinto: Una sola palabra EXCELENTE. Y si es autoreferencial, no lo es si representa el pensamientto de millones que no lo podemos expresar tan magníficamente.
    A los que hablan de “paz, concordia, hermenda” hay que recordarles que estos DELINCUENTES nos trataron a quienes no comulgamos con su gavilla de ENEMIGOS. No hay que teetarlos como si fueran Mandela. LA PUTA MAYOR ES JACK EL DESTRIPADOR Y DE AHÍ PARA ABAJO.
    Si empezar a limpiar el estado es una caza de brujas, bienvenida sea.
    Un gobierno estatista que nos dejó SIN ESTADO, autoritario SIN AUTORIDAD, envuelto en los vaivenes de una ENFERMA MENTAL, DE ODIO Y DE PODER NUNCA VISTO (yo no vi a la Eva así que no puedo opinar sobre ella). No hubo nadie salvo unas pocas excepciones con HUEVOS para plantársele y decirle: EL ESTADO NO SOS VOS, CHIRUZA, SOMOS TODOS.
    Hay que seguir la política de desnazificación que emprendió Alemania después del paso de otro frustrado (la loca, actriz, el eunuco, acuarelista). Sólo que la gran “ventaja” que tuvieron los alemanes es que el trabajo sucio lo hicieron las tropas de ocupación y acá lo vamos que tener que hacer TODOS los argentinos decentes.
    DEnuNCIAR DONDE SEPAMOS QUE OCURRIÓ UN HECHO DE CORRUPCIÓN. No tener miedo. En esta nueva etapa: “Lo único que debemos temer es el temor mismo.” (Franklin D. Roosvelt).
    Y no ponerse ansioso con ver presa a la cabra el primer día.
    Hay que seguir el consejo de “Deep Throat” en el caso Watergate: Follow the money!
    La investigación de Bernstein y Woodward empezó con los “plomeros” y llegó hasta el mismo presidente.
    Hay mucho para investigar, se puede cear un sitio web con la información de la ejecución presupuestaria de estos 12 años y haciendo minería de datos entre grupos de voluntarios, desarrollar la trama de todo el dinero que serobaron desde el PEN hasta el del municipio más ignoto del altiplano.
    Sólo así mereceremos seguir siendo un país soberano y no el despojo que pretendieron dejar estos verdaderos carroñeros.
    Pero las cosas no ocurren sin una razón. Desde el momento que el estado es copado por advenedizos y alcahuetes, no se puede esperar otra cosa.
    Desgraciadamente no se resistió la cesión de tierras a precio vil, no se dijo nada cuando Nefástor cornúpeta korrupta (QEPnD) compró CASH U$S 2 millones, cuando debía la compra ser bancarizada, por lo que evadió el impuesto al cheque correspondiente, cuando la loka criticaba al “abuelo” amarrete por querer comprar U$S 100 para el nieto, ni cuando denunciaba que “adeudaba a la AFIP” quien sólo había dicho que el cepo estaba matando la venta de propiedades. Nadie se solidarizó con Aranguren cuando Nefástor mandó a sus Camisas Kaka (les faltó mucho Tody para ser PARDAS) a realizar ataques contra Shell.
    Se llegó donde se llegó porque primero se partió de algún lugar. Si no se les hubiese permitido dar NI UN SÓLO PASO, la situación actual sería otra, porque si hay algo cierto en lo que dice el turco Asís es que el tuerto era CAMPEÓN EN EL ARTE DE ARRUGAR.
    Así que a ponerse las pilas y a buscar a esos que Ud. llama “de la proletaria gamba”, porque tal vez así empecemos por enésima pero última vez a crear un país que merece ser vivido.
    Hay casos: secretarias que no tenían dónde caerse muertas y ahora van por dos o tres propiedades, el tipo que limpia los baños y tiene un auto de $300.000, las reparaciones de vehículos oficiales en talleres “propios” del responsable de mantenerlos, etc. Empezando la limpieza de la maleza, el horizonte se va a ver mejor.

    • Augusto Rey
      05/12/2015 at 11:28 AM

      Sublime comentario.

    • Enrique Piragini
      05/12/2015 at 3:55 PM

      FRANCOTIRADOR MUY BUENA ACOTACION. LA SUGERENCIA ES MAS QUE INTERESANTE, DIRIA QUE ES “NECESARIO” QUE SEPAMOS QUE HA PASADO NO SOLAMENTE CON LOS DINEROS PUBLICOS SINO TAMBIEN CON TODOS LOS HOMICIDIOS, DESAPARICIONES Y NEGOCIADOS DE NIETOS TRUCHOS, RESULTANDO SALUDABLE SABER QUE PASO CON EL NEFASTOR, PUES AUNQUE PAREZCA MENTIRA TODAVIA NO SABEMOS CUALES FUERON LAS CIRCUNSTANCIAS DE SU MUERTE. LOS JUECES Y FISCALES TAN COBARDES COMO GENUFLEXOS NO INVESTIGAN LAS DENUNCIAS QUE JUNTO CON JUAN RICARDO MUSSA HICE AL RESPECTO

  8. Augusto Rey
    05/12/2015 at 11:29 AM

    Sublime artículo.

  9. María Celia Barberan
    05/12/2015 at 3:57 PM

    Excelente Comentario .la falta de ética .la mezquindad el maltrato a la gente. Desde el primer Dia .con hechos tremendos como los millones de dólares desaparecidos en la Gobernación de Kishner en Sta. Cruz y allí comienza el recorrido de Bony And Clay con mentiras ,,estadísticas falsas culpando a Todos de sus errores. Mientras crecía su patrimonio y reclutaban a sus soldados y aplaudidores. A cambio de dádivas y subsidios q pagamos todos los Argentinos A su Bottox ,carteras y joyas se le sumó el ego .y hoy se cree a dueña la Casa de Gobierno y hasta del Banco Central .deja una deuda como nunca ningún Presidente lo hizo antes fue la destrucción del Pais y muertes sin esclarecer .

  10. Juan Carlos
    05/12/2015 at 8:48 PM

    Así como se quiere expulsar a Venezuela del Mercosur por tener Presos Políticos, en Argentina también hay que poner un límite al inhumano abuso de poder, al capricho de la Fernández de Kirchner y liberar a nuestros propios Presos Políticos que son más de 2.000 mil. Cada uno nos cuesta a los contribuyente $ 330 (pesos) por persona por día, lo que hace un gasto inútil de $ 241.560.000 (pesos) al año, más 1/3 del presupuesto de la Justicia Federal abocado a estos juicios que es el equivalente $ 1.280.000.000 por año. En total, $ 1.521.560.000 pesos que se pueden invertir en el Plan Belgrano en lugar de retener encarcelados a un montón de viejos mayores de 70 años, civiles y militares que trabajaron durante el gobierno militar. Esto es odio, venganza y una dilapidación de nuestros recursos, carente de sentido. Que se vayan a sus casas y los mantengan sus familias. Va a resultar mejor para ellos y también para todos los argentinos.
    Paralelamente, Menem, Granillo Ocampo y Cavallo no van a la cárcel porque sus sentencias no están firmes y son mayores de 70 años. ¿De qué justicia hablamos?

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