¿Partidos políticos o espacios políticos?

No es sólo un problema argentino, simplemente, sucede. Pareciera que las fronteras de los partidos políticos se esfumaran, se flexibilizaran. Y el adalid del partido A, en el país X, justo antes o después de una elección, se convierte en fervoroso defensor del partido B.

Francia está convulsionada con la elección de Emmanuel Macron, el presidente más joven de la historia de ese país, representando un partido que no tiene ni siquiera dos años. El socialismo, antes tan fuerte, se desmorona. Los afiliados con importantes puestos electivos, hacen fila para pasarse al partido de Macron (La República En Marcha).

El tradicional partido conservador, Los Republicanos de Francois Fillon (salió 3°), se divide entre los duros que piensan defender sus posiciones y los que siguen a Alain Juppé, que coquetea con Macron. Hasta el irreductible Frente Nacional de Marine Le Pen sufre bajas, empezando por su sobrina y diputada Marion Maréchal-Le Pen, que abandona la política ante la desolación de su tía.

¿Y por casa como andamos? Es difícil recordar a qué partido pertenece un político reconocido. Hacen turismo entre los partidos o quizás los partidos dejan de representar sus convicciones. El resultado es complejo.

¿Se acuerdan del Dr. Eduardo Lorenzo Borocotó? Llegó con Macri, se fue con los K. Nos escandalizó. Ya no nos escandalizamos por nada.

Margarita Stolbizer, UCR, fundadora del GEN, ahora aliada de Sergio Massa. Suma el GEN al FR.

Sergio Massa, (muy joven) fugaz paso por la UCeDE, luego PJ (versión FPV), ahora FR.

Alberto Fernández, PJ, Menem-Cavallo, FPV, FR, hoy otra vez PJ armando la campaña de Randazzo, que fue PJ, luego FPV, hoy volvió al PJ.

Amado Boudou (muy joven) fugaz UCeDE, FPV, ministro de economía de Cristina, hoy Comodoro PY.

Martín Lousteau, ex presiente Banco Provincia (gobernación Felipe Solá), ministro de economía de Cristina (autor de la 125), Ari-CC, fundador de ECO, ¿Cambiemos? Ex Embajador en EEUU de Macri, hoy solo ECO.

Graciela Ocaña, Grupo de los 8 (PJ anti Menem con Chacho Álvarez), Frente Grande, Frepaso, ARI, funcionaria de los K, denunció a los K, ahora con Cambiemos.

Lilita Carrió, UCR, ARI, CC, “mi límite es Macri”, hoy piedra basal de Cambiemos, defensora de Macri.

Horacio Rodríguez Larreta, funcionario de Menem, De la Rúa, Ruckauf, PRO, Cambiemos.

Patricia Bullrich, muy joven JP (montonera de palabra, cuñada de Galimberti), PJ con Menem, 2 veces ministra con De la Rúa, fundó Unión por Todos, aliada con Recrear, luego Unión por la libertad aliada con CC, hoy ministra de Cambiemos.

La lista es mucho más larga, no vale la pena seguir. La pregunta es si votamos ideas o personas. Y en el supuesto caso que votemos por ideas, ¿cuáles son esas ideas y quienes las representan? Es para un estudio socio-psicológico y no para un simple enunciado de personajes y partidos.

Es mejor, para nuestra tranquilidad, dejar de hacer memoria y preguntarnos incrédulos: ¿pero AA no fue ministro de? O, ¿BB no era senador por el partido de? No hablemos más de partidos, no pensemos más en partidos, hablemos y pensemos en “espacios”, nos va a facilitar la vida.

Finalmente aceptemos que los políticos son profesionales de la política. Y los profesionales de lo que sea, se deben a su profesión, no a “eso” que se llama partido. Lo triste es que una creía que los partidos eran los contenedores de determinadas ideas, y que se votaban esas ideas. ¡Qué ingenuidad!

O quizás, los políticos son intelectualmente honestos con sus ideas. DE pronto descubren que con el correr de los días, su partido no representa exactamente aquello que piensan que es lo que necesita el país: mejorar la calidad de vida de la gente. Se supone que es el objetivo final de la política. Y por eso cambian. ¿Esto también será una ingenuidad?

Malú Kikuchi

La caja de Pandora

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4 comments for “¿Partidos políticos o espacios políticos?

  1. Tomás Waibel
    14/05/2017 at 3:30 PM

    Todos los partidos y políticos son en el fondo lo mismo. Por eso no tienen ningún sentido votar alguno de ellos. El “mal menor” es no votar o votar en blanco.

  2. A.Alonso
    14/05/2017 at 5:18 PM

    Ya hace tiempo que viene siendo claramente demostrado de que esta demonarcocracia que nos perrmitieron conseguir se ha convertido en una repugnante cloca invadida de ratas de todo pelaje… SI ALGUNA ESPERANZA QUEDA DE SALVAR LA NACIÓN ES ENTERRANDO ESTA demonarcocracia Y FUNDAR UNA NUEVA NACIÓN….

  3. 14/05/2017 at 7:38 PM

    Muy bueno Malu. Es por todo eso que somos tantos los independientes, partidos y políticos perdieron representatividad. Se han dejado arrastrar a la dependencia del voto de corto plazo, un engendro hecho por ellos, cuando lo que vale es la vía del conocimiento y la cultura. Basta de alcahuetes de votos. Los griegos nunca mezclaron una cosa con la otra.
    Las elecciones sirven para evitar abusos de autoridad, no reemplazan al conocimiento, solo lo complementan.

  4. Brutus
    17/05/2017 at 1:55 PM

    Los partidos políticos no existen más, han sido reemplazados por cuevas de politiqueros baratos; alianzas de ladrones, coimeros, estafadores, vividores, degenerados, gente baja estofa en general cuyo objetivo final no es el bien común sino el bienestar personal.
    Es irracional suponer que esa getuza hará algo positivo porque son menos que mediocres; son vagos crónicos, pensadores de boludeces, hacedores de cagadas, inservibles para todo servicio a la sociedad.
    Viven en sus aguantaderos comiendo como cerdos y chupando hasta caerse al piso para levantarse después de cada borrachera un poco más idiotas.
    Para lo único que sirven es para exhibir su condición de inútiles, de seres rastreros y oportunistas dispuestos a tragarse toda la mierda existente por un poco de dinero más.
    Son farsantes, vendedores de espejismos aptos únicamente para trabajar en un circo como tentempiíes.

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