Por estas consideraciones debemos decir “no al aborto”

Organizado por el Servicio de Pastoral Universitaria (SPU) de Buenos Aires, dirigido por el presbítero Guillermo Marcó, más de doscientas personas participaron, martes 6 de marzo, de una conferencia sobre la despenalización del aborto.

El encuentro se realizó en la sede de la Pastoral Universitaria, ubicada en Riobamba 1228, del barrio porteño de Recoleta. Estuvieron presentes el director de Frente Joven, Leandro Flocco, y otros miembros de la organización, junto con la doctora Catalina Gerace, de la Asociación Argentina de Obstetricia.

La doctora Gerace recordó que la fecundación se produce en la unión del espermatozoide y del óvulo y advirtió que para cuando se pretende programar el aborto, “el corazón ya está latiendo”. Asimismo testimonió sobre las consecuencias psíquicas y físicas pos aborto en la mujer. Por su parte, los representantes de Frente Joven detallaron y explicaron el proyecto de ley que se debatirá en el Congreso de la Nación y refutaron “mitos” que circulan en el discurso a favor de la despenalización de esta práctica.

Además, animaron a aunar los esfuerzos en la defensa de la mujer y del niño. Informaron que numerosas organizaciones a favor de la vida están trabajando juntas con el nombre “Unidad provida” e invitaron a ingresar a la plataforma www.unidadprovida.org para conocer más sobre cómo ayudar.

Finalmente, destacaron la importancia de trabajar unidos y con perseverancia en cada instancia en la que se trate este proyecto.

Dos situaciones graves que merecen atención y nuestra escucha

“Nuestra comunicación tiene que ser siempre, sea con quien sea, desde el más profundo respeto por la persona que está enfrente”, recordó el presbítero Marcó al concluir la conferencia. “Ninguna mujer llega a abortar alegremente. Llega en una situación dramática y, por lo tanto, también esa mujer y quienes la defienden se merecen nuestra comprensión. Nosotros tenemos que aportar que hay alguien más que se merece nuestro respeto y que justamente es el más débil porque no tiene voz”, aseveró.

“Son dos situaciones graves que las dos merecen atención y nuestra escucha. Ojalá encontremos entre todos un camino para ayudar a las mujeres y para que los hombres también tomen conciencia”, porque “como decía sor Juana Inés de la Cruz: ‘Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis’”. “Muchas veces, el aborto es consecuencia de un hombre que presiona para que una mujer que no quiere hacerlo termine haciéndolo”, apuntó.

“Ojalá podamos llevar este debate desde el amor y el respeto unos por los otros”, deseó el sacerdote. Protección para la embarazada en riesgo y su hijo.

En la conferencia también se recordó que, con la firma de 18 diputados, se presentó en la Cámara Baja del Congreso un contraproyecto que se opone al aborto y que propone que se garanticen los derechos “a vivir de la persona concebida”, de la madre “a una asignación especial en caso de violación” y a que “no se discrimine a su hijo por sus orígenes genéticos o biológicos”.

Este proyecto es promovido por la Red Federal de Familias.

Que los diputados sepan qué desean sus votantes.

En declaraciones a AICA, el presbítero Marcó resaltó que “si solo nos mandamos cosas entre nosotros estaríamos convenciendo a los convencidos”. “El problema es argumentar frente a los diputados que están indecisos cuál es la posición de sus votantes. Se trata de eso y de no permanecer indiferentes frente a un tema así, siempre con respeto y sin descalificar al otro. Hay que estar a la altura de las circunstancias e informarse para saber sostener lo que uno piensa”, expresó.

La ciencia ha demostrado en forma fehaciente que la vida humana comienza con la fecundación, es decir, con la fusión de un óvulo y un espermatozoide. A partir de ese momento se está en presencia de un nuevo ser, que se irá desarrollando de manera coordinada, continua y gradual. En el embrión, la construcción es autónoma y guiada por un programa definido por el propio genoma desde el primer momento de la aparición de ese individuo. La finalidad de ese programa es alcanzar el desarrollo del individuo adulto.

Se ha demostrado que este programa autónomo establece los ejes del desarrollo embrionario que comienzan a definirse en las horas siguientes a la fusión de los gametos. También, que a las 24 horas de vida se produce la primera división celular y cada una de las dos células activa en forma diferencial ciertos genes que determinan un destino diferente para ellas: de una derivarán los precursores del embrión y de la otra, los de la placenta. Las sucesivas divisiones celulares que se producen durante el viaje del embrión por la trompa van acompañadas de progresiva diferenciación celular, de expresión de distintos genes propios del embrión y de un “diálogo químico” con la madre que permite preparar la implantación del embrión en el útero (proceso que comienza alrededor del día 7 y se completa el día 14).

Todos estos conocimientos científicos refutan la idea de que el embrión en sus primeras etapas es un cúmulo de células no diferenciado hasta la formación del disco embrionario, en el día 14. Es muy importante tener en cuenta que todas las etapas del proceso de desarrollo del embrión tienen un valor similar y propio, y que una etapa posibilita que se produzca la siguiente.

En el debate actual se presenta un proyecto de aborto hasta las 14 semanas de gestación, segundo trimestre del embarazo. Para entonces, el feto ya tiene formados todos sus órganos. Solo queda que maduren: pulmones, sistema nervioso central y riñones, que ya han comenzado a producir su líquido amniótico. La placenta está organizada y presenta una estructura similar a la del tercer trimestre. Por otra parte, se pueden distinguir los rasgos faciales, por lo que los fetos de 14 semanas no son todos iguales, lo que queda demostrado en las ecografías 4D.

No se puede desconocer que muchas veces se genera un conflicto de intereses entre la madre, sus deseos, circunstancias, posibilidades, “derechos”, etc., y el niño por nacer, quien no pidió vivir ni tiene posibilidad de defender su derecho a vivir. El aborto provocado tiene dos víctimas: el niño que muere y la madre. Esta muchas veces transita circunstancias adversas de distinto orden (socioeconómicas, afectivas, médicas, familiares) que le hacen muy difícil afrontar el embarazo; otras veces no puede aceptar lo que se oponga a sus deseos o a sus proyectos.

Es fundamental multiplicar e implementar medidas concretas que ayuden a las madres a sobrellevar la situación que transitan y a buscar soluciones que respeten a ambos protagonistas: el hijo y la madre. El recurso del aborto significa siempre un fracaso tanto para ella como para sus convivientes, la sociedad y el Estado.

Suele presentarse la eliminación de un hijo como un hecho sin mayores consecuencias y se propone que se tomen decisiones tan fundamentales e irreversibles sin mediar información verdadera y completa que les permita a las mujeres y sus parejas realizar una reflexión profunda para evaluar distintas alternativas de solución.

Rara vez se comentan las consecuencias psicológicas del aborto para la gran mayoría de las mujeres y están poco difundidas las investigaciones y trabajos científicos sobre el tema. Es notable el interés que se despierta cuando se abre un espacio para dar a conocer los distintos programas existentes para la sanación de las consecuencias del aborto. Esta respuesta no sólo es de las mujeres que han transitado la experiencia, sino también de los varones y de todos aquellos que de alguna manera han sido partícipes del hecho. En la Argentina, desde hace varios años se multiplican los programas de sanación de las heridas del aborto y también los agentes dispuestos a realizar el acompañamiento para alcanzar esta sanación.

El espacio que se acaba de abrir en la sociedad da la oportunidad de escuchar distintas voces; reflexionar sobre distintos argumentos; ser creativos en la búsqueda de soluciones con el objetivo claro, y principal de promover toda vida humana, desde su inicio hasta su muerte natural”. El quiebre de las bases de la convivencia”

En estas relaciones humanas, que hemos recreado imaginando un escenario de aborto libre, encontramos muchas formas de vulnerabilidad. Estas relaciones pueden ser conflictivas en varios sentidos, pero hay algunos límites fundamentales sobre los que se asienta la convivencia. El primero y más básico es el del respeto a la vida y el no matar. Ahora bien, cuando una sociedad legaliza al aborto libre hasta la semana 14 introduce un profundo cambio en las bases de la convivencia. Se quiebra un límite: la vida pierde su valor absoluto. Y cuando la vida se convierte en algo disponible, que se puede quitar en ciertas etapas o por ciertas causales, se generan las condiciones jurídicas que colocan a los vulnerables a merced de la decisión de los más poderosos.

Cuando el descarte de vidas se convierte en un derecho, en una posibilidad más dentro del menú de actitudes hacia los demás, las presiones se incrementan sobre personas que reposaban sobre el presupuesto de esa inviolabilidad. Aumentan las presiones sobre la madre embarazada vulnerable en su trabajo o en su familia, pues el infranqueable límite de la inviolabilidad de la vida ya no existe. Así, quienes encontraban en la protección de la vida un límite para no verse forzados a hacer cosas que no querían, ya no cuentan más con esa barrera y deben tener mayor valentía para afrontar las consecuencias de seguir adelante con un embarazo que socialmente (o laboralmente) es desalentado.

El profesor Richard Stith graficaba esta situación así: “Tu opción, tu problema”. El aborto libre amplía el menú de opciones y oportunidades para evitar que una vida no deseada venga al mundo. Y esa ponderación de lo “no deseado” no sólo lo hará la madre. Todos ahora incorporan esa opción de “abortar a tiempo” como una salida posible a situaciones en que la vida no es bienvenida. Y si ello ocurre antes de nacer, ¿por qué no va a ocurrir luego del nacimiento, o en la vejez, o en las enfermedades muy costosas, o en las depresiones profundas, o en la discapacidad?

Por otra parte, en el caso de las personas con discapacidad, su eliminación “a tiempo” se vuelve progresivamente una obligación jurídica. Ello no ocurre porque se dicten leyes que así lo dispongan, sino porque se comienza a considerar un “daño” nacer con una malformación si los padres tuvieron tiempo hasta la semana 14 (o incluso más allá) para detectar cualquier discapacidad y descartar al concebido. También el médico se ve presionado por el eventual miedo a un juicio de mala praxis porque los padres le demandarán que les ofrezcan “en tiempo” los estudios prenatales que permitan hacer esos controles de calidad. Y también el seguro de salud estará interesado en detectar “a tiempo” a los que presentan discapacidades, pues será mucho más barato eliminarlo prenatalmente, que asumir los costos de su atención de por vida.

Así, el aborto libre termina siendo funcional a una concepción de tecnocrática de la sociedad, pues configura las condiciones jurídicas que relativizan el valor de la vida y la colocan como un bien disponible, que puede ser sometido a controles de calidad, y que puede y debe ser descartado si no reúne los estándares “normales” de utilidad. Esta mentalidad, que busca la optimización funcional de todas las relaciones para que sean maximizadoras de consumo y circulación de bienes, también pretende que la persona humana se vuelva parte de esa racionalidad tecnocrática, valorando a la persona por su utilidad.

La concepción de una nueva vida humana es un acontecimiento que revoluciona a la sociedad. Para ingresar a la vida no hay que ser aceptado por una mayoría o reunir ciertas condiciones. El otro es alguien que me interpela y me llama a reconocerle todos sus derechos y su dignidad. Pero si durante un tiempo hay posibilidad de descartar al que está por nacer entonces un dramático mecanismo de exclusión y selección se pone en camino. Habrá vidas dignas de ser vividas y otras que no.

Podemos hacer las cosas distintas. Podemos pensar en salvar las dos vidas. Podemos pensar en incluir a las personas con discapacidad. Podemos pensar en apoyar a la mujer en conflicto con su embarazo. Podemos prevenir nuevas formas de presión y violencia contra la mujer. Optemos por la vida.

Dr. Jorge Luis Vitale

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38 comments for “Por estas consideraciones debemos decir “no al aborto”

  1. Javierferrero
    11/03/2018 at 6:31 PM

    El cigoto (ovulo fecundado que ya tiene un solo nucleo) es un ser humano en desarrollo. Esa unica celula se divide en 2 luego en cuatro luego en ocho y así sucesivamente hasta ser millones.
    ¿Cuando termina ese desarrollo? Nunca. Solo se detiene cuando se muere.
    Siempre irá cambiando, Al comienzo crece de tamaño pero cuando nace no está completo. Por ejemplo, y para señar algo muy visible, le faltan los dientes.
    AÑOS DESPUES (aproximadamente 10 años) desarrolla su capacidad reproductiva.
    Sigue creciendo hasta que alcanza su maxima altura. Luego incrementa su peso. despues llega a la madurez y luego a la vejez.
    Los cambios nunca se detienen
    Es un unico proceso. Solamente lo dividimos en etapas por cuestiones practicas de estudio

    • Javierferrero
      11/03/2018 at 6:37 PM

      NUNCA ES “EL CUERPO DE LA MUJER”

      El cigoto y luego el embrión tienen un ADN propio diferente de todas las otras celulas de su madre.

      S hay algo que nos identifica (mucho mas que el nombre o el numero de documento) es el ADN ya que es unico e irrepetible en los 8.000 millones de seres humanos

      Pues el embrion ya tiene su propio ADN

      Por lo tanto no puede “extirparse” como si fuera una verruga, un poco de cabello o un diente (que tienen el mismo ADN que la mujer)

      • Horacio Velmont
        15/03/2018 at 11:07 AM

        Los abortistas se escudan detrás de la palabra “aborto”. Pero aborto significa “asesinato de una criatura por nacer”. Pero esto no lo dicen. Si apoyan la despenalización del aborto que lo digan claramente: “yo estoy a favor de la despenalización del asesinato prenatal”. De lo contrario es ignorancia o hipocresía. La madre que solicita al médico el aborto en realidad le está pidiendo al médico que se convierta en asesino y mate a la criatura en su vientre. La mujer es dueña de su cuerpo, pero el bebé por nacer no es su cuerpo. Los abortistas pretenden apagar el incendio con gasolina…

  2. Javierferrero
    11/03/2018 at 6:52 PM

    LOS PUNTOS DEBILES DEL PROYECTO

    1) El proyecto de ley, como dice el articulo, autoriza el aborto hasta las 14 semanas de embarazo. En los “Fundamentos” no explica la razon de adoptar ese plazo ¿Despues no es “el cuerpo de la mujer” y antes sí lo era? No hay ninguna diferencia entre la semaña 14 y la 15 salvo que ha evolucionado un poco mas.
    Si hasta la semana 14 se lo podía eliminar, despues tambien debería poderse.
    Si no se puede eliminar en la semana 15 tampoco se lo puede eliminar en la semana 14, ni en la 13, etc

    2) El segundo punto debil del proyecto es la edad. Dice que lo puede solicitar la menor de 13 años sin necesidad de autorizacion de sus padres ni de un juez. Esto cambia todo el regimen del Codigo Civil respecto a la edad. Un menor de 18 no puede operarse sin la autoizacion de sus padres. No puede casarse hasta los 16 años aun contando con la autorizacion de sus padres ¿Está capacitada una menor de 13 años para tomar esa decision? No lo está para casarse, ni para operarse (aunque fuera una cirugia estetica)
    La menos de MENOS de 13 años requiere la autorizacion de UNO SOLO de sus padres.
    No hay ninguna forma prevista en la ley, para evitar que la menor sea presionada a abortar. No tiene necesidad de hablar con nadie. Solo llenar un formulario

  3. Javierferrero
    11/03/2018 at 7:09 PM

    Respecto del embarazo producto de una violación cabe preguntarse

    ¿Deja de ser el resultado de una violacion por el simple hecho de nacer? ¿Cual es la diferencia entre nacido y no nacido?

    ¿Puede la madre, despues que haya nacido su hijo, decir que es el fruto de una violacion y matarlo?

    El espantoso fallo de la Corte al respecto autoriza a la mujer a decir que es el resultado de una violacion pero no tiene ninguna obligacion de hacer la denuncia penal. Hay que modificar la ley para que, de mantenerse este supuesto de aborto, la denuncia de violacion deba ser obligatoria si quiere ampararse en ella.

    • TITO de PALERMO
      13/03/2018 at 4:05 PM

      JUSTICIA GENÉRICA II

      Afirmar la VERDAD DESNUDA archisabida: “eliminar al feto ES UN CRIMEN” constituye una SIMPLIFICACIÓN teñida de HIPOCRESÍA, casi idéntica a los DOGMAS RELIGIOSOS.
      Mi posición, que reitero, es una MIRADA HACIA LA JUSTICIA. Sostengo que hay una gran DESIGUALDAD DE GÉNERO en el acto SEXUAL ERÓTICO, HECHO CAUSAL de la FECUNDACIÓN. Por supuesto que el ORIGEN NATURAL de la FUSIÓN proviene de un llamado ORDEN supuestamente “DIVINO” (definición inaceptable para un AGNÓSTICO). El DESEO ERÓTICO es necesario para causar la MUTUA ATRACCIÓN del MACHO por la HEMBRA o viceversa. Es el famoso PECADO DE LA LUJURIA que castiga el catolicismo y las religiones monoteístas en general. Pero, en los hechos pareciera que el único con DERECHO a “CALENTARSE” es el poseedor de un pene erecto, mientras que la dueña de la VAGINA si se pone “cachonda” ES UNA PUTA.
      LA CULMINACIÓN PLENA DEL COITO conlleva un GOCE PLACENTERO PARA AMBOS, salvo la mencionada DISCRIMINACIÓN. Opino que el noventa por ciento de los “empotramientos” buscan ese PLACER. Consecuentemente el EMBARAZO puede muy bien ser EL EFECTO DE LA CAUSA explicitada.
      Cuando la mujer constata su embarazo, lo primero que hace es comunicárselo al futuro padre. Éste puede festejarlo, alentar con mimos amatorios o, sencillamente ponerS el grito en el cielo y DESAPARECER (borrarse, como se dice vulgarmente).
      Estamos en presencia del RESULTADO NO QUERIDO de un FIN NO BUSCADO. Aquí aparece la MORALINA CASTIGADORA: “que paguen por su PECADO”. ¿Quién paga: la actora femenina que aguantará nueve meses en su vientre ese hijo no buscado ni planificado; o el actor masculino que puede despreciar a “la puta” con crueldad y cinismo: “si es mujer ponéle Rosa”, como dice un tango?
      Es más, la mujercita puede TEMER PERDER LA VIDA en la culminación del parto (millones de parturientas murieron); y el INSEMINADOR ni enterarse de la TRAGEDIA.
      Por lo tanto, la MADRE, o ambos al unísono, TIENEN DERECHO -si utilizamos un sentido PRÁCTICO DE JUSTICIA REAL- a invocar como ATENUANTE sin ambages LA DEFENSA DE SU CUERPO Y EXISTENCIA propiamente dicha.

      ¡Es JUSTICIA eximir de toda CULPA a los protagonistas del “aparente asesinato”, maligna e inhumana acusación de una decisión dramática: (“a nadie le gusta abortar” oímos dictaminar con sensatez). ACEPTAR Y COMPRENDER que la mujer no debe ser una MÁQUINA DE PRODUCIR BEBÉS; sino un ser que busca, desesperada (a veces, o cuando es menor, a requerimiento de sus padres), SOLUCIONAR UN PROBLEMA EXISTENCIAL: por considerarse contrariada en sus intenciones, inmadura en su desarrollo psicológico formativo o, simplemente DESVALIDA o ABANDONADA, y sin la IMPRESCINDIBLE VOCACIÓN SAGRADA DE SER MADRE, en esa emergencia!

      Sintetizando: al manifestarme sobre un conflicto de CONCIENCIA donde se entremezcla lo JURÍDICO con la MORAL Y BUENAS COSTUMBRES y el factor filosófico primordial de la RELACIÓN CAUSA/EFECTO con los elementos ATENUANTES o AGRAVANTES DEL DERECHO PENAL, me inclino por autorizar el aborto sin cortapisas y la asistencia médica y psicológica gratuita o privada según los casos de inserción social, bajo el control sanitario del Estado.-

    • Horacio Velmont
      15/03/2018 at 11:10 AM

      Es una falacia sostener que para reducir las muertes causadas por los abortos clandestinos la mejor solución es matar legal, segura y gratuitamente a la criatura en gestación.

  4. Ironics
    11/03/2018 at 7:48 PM

    Llamar a un feto una persona es una hijaputez propia de gente dogmatizada que no razona ni a palos.

    Acaso una semilla es un arbol ? Sin embargo si se planta tiene un desarrollo que termina en el Arbol y en vez de dientes como dice este pelotudo tiene hojas.

    Te quiero a ver a vos embarazado y obligado a tener un hijo contra tu voluntad pedazo de boludo.

    Que derecho tenes a manejar la vida de otra persona. Metete en tu vida y seguro que no permitis ni un consejo en cosas que son personalisimas como un aborto nada menos.

    Por otra parte los abortos se hacen igual solo que mueren mujeres (no personas segun estos imbeciles). Por mala praxis o por condiciones inadecuadas.

    Dan asco por lo pelotudos e hijos de mil putas que son.

    Atte. Ironics

    A los que estan a favor de mis argumentos, escriban no sean cagones. A los que estan en contra y me putean, me chupan un huevo.

    • Ironics
      11/03/2018 at 7:56 PM

      Estudios cientificos hechos seriamente, dan que la vida conciente comienza recien a partir de los 5 meses y medio del embarazo. Esa es la vida que hay que proteger, lo otro es solo un feto que no tiene vida humana, solo biologica, igual que cualquier parte del cuerpo humano y es extirpado, como un brazo o una pierna.

      No confundan mas a la gente con argumentos religiosos. Nada mas lejos de la realidad y de la conveniencia de las personas que tienen la desgracia de abortar por distintos motivos, que solo a ellos conciernen.

      Las mujeres ricas lo hacen igual con los mejores medicos y en los mejores lugares y las pobres con una partera en una cocina, por eso mueren como moscas. Esa es la humanidad que ostentan imbeciles !!

      Acaso uds. permitirian que sus mujeres dieran a luz a un hijo deforme hasta la monstruosidad por defectos geneticos ? Seguro que no hipocritas.

      • Javierferrero
        11/03/2018 at 8:07 PM

        No he escrityo ningun argumento religioso

        Hoy, los bebes de 4 meses de embarazo tienen una sobrevida del 65% fuera del vientre materno por pariciones prematuras

      • .....................................
        11/03/2018 at 8:56 PM

        y vos te tragaste los pseudo-dogmas de los hijos de puta genocidas que te metieron la mentira de la falsa libertad
        DOGMA ES UNA VERDAD REVELADA
        QUE NO CREAS NO INVALIDA LA VERDAD NI LA REALIDAD.
        ARGUMENTOS RELIGIOSOS SI Y QUE??
        TAMBIÉN CIENTÍFICOS

        ESTO TE LO DICE UN MÉDICO
        NATHANSON EL REY DEL ABORTO

        .

        http://es.catholic.net/op/articulos/12964/cat/554/bernard-nathanson-el-rey-del-aborto.html

        Hispanos Católicos en Estados Unidos
        Pastoral de la vida: el aborto

        Bernard Nathanson: el rey del aborto
        Bernard Nathanson es conocido como el rey del aborto, por haber impulsado la legalización del aborto mediante la manipulación de las estadísticas. Realizó más de 60,000 abortos, incluyendo el de su propio hijo.

        Por: Aciprensa | Fuente: Aciprensa.com

        BERNARD NATHANSON:Cuando la “Mano de Dios” alcanzó al “Rey del aborto”

        ¿Que puede llevar a un poderoso y reconocido médico abortista a convertirse en un fuerte defensor de la vida y abrazar las enseñanzas de Jesucristo?

        ¿Pudo más el peso de su conciencia por la muerte de 60 mil no nacidos o quizás las muchas oraciones de todos aquellos que rogaron incansablemente por su conversión?

        Según Bernard Nathanson, el popular “rey del aborto”, su conversión al catolicismo resultaría inconcebible sin las plegarias que muchas personas elevaron a Dios pidiendo por él. “Estoy totalmente convencido de que sus oraciones fueron escuchadas por Él”, indicó emocionado Nathanson el día en que el Arzobispo de Nueva York, el fallecido Cardenal O´Connor, lo bautizo”.

        ¿Quién fué?

        Hijo de un prestigioso médico judío especializado en ginecología, el Dr. Joey Nathanson, a quien el ambiente escéptico y liberal de la universidad hizo abdicar de su fe, Nathanson creció en un hogar sin fe y sin amor, donde imperaba demasiada malicia, conflictos y odio.

        Profesional y personalmente Bernard Nathanson siguió durante buena parte de su vida los pasos de su padre. Estudió medicina en la Universidad de McGill (Montreal), y en 1945 se enamoró de Ruth, una joven y guapa judía con quienes hicieron planes de matrimonio. La joven, sin embargo, quedó embarazada y cuando Bernard le escribió a su padre para consultarle la posibilidad de contraer matrimonio, éste le envió cinco billetes de 100 dólares junto con la recomendación de que eligiese entre abortar o ir a los Estados Unidos para casarse, poniendo en riesgo su brillante carrera como médico que le esperaba.

        Bernard puso su carrera por delante y convenció a Ruth de que abortase. No la acompañó a la intervención abortiva y Ruth volvió sola a casa, en un taxi, con una fuerte hemorragia, estando a punto de perder la vida. Al recuperarse –casi milagrosamente- ambos terminaron su relación. “Ese fue el primero de mis 75.000 encuentros con el aborto, me sirvió de excursión iniciadora al satánico mundo del aborto”, confesó el Dr. Nathanson.

        Luego de graduarse, Bernard inició su residencia en un hospital judío. Después pasó al Hospital de Mujeres de Nueva York donde sufrió personalmente la violencia del antisemitismo, y entró en contacto con el mundo del aborto clandestino. Para entonces ya había contraído matrimonio con una joven judía, tan superficial como él, según confesaría, con la cual permaneció unido cerca de cuatro años y medio. En esas circunstancias Nathanson conoció Larry Lader, un médico a quien sólo le obsesionaba la idea de conseguir que la ley permitiese el aborto libre y barato. Para ello fundó, en 1969, la “Liga de Acción Nacional por el Derecho al Aborto”, una asociación que intentaba culpabilizar a la Iglesia de cada muerte que se producía en los abortos clandestinos.

        Pero fue en 1971 cuando Nathanson se involucró directamente en la práctica de abortos. Las primeras clínicas abortistas de Nueva York comenzaban a explotar el negocio de la muerte programada, y en muchos casos su personal carecía de licencia del Estado o de garantías mínimas de seguridad. Tal fue el caso de la dirigida por el Dr. Harvey. Las autoridades estaban a punto de cerrar esta clínica cuando alguien sugirió que Nathanson podría ocuparse de su dirección y funcionamiento. Se daba la paradoja increíble de que, mientras estuvo al frente de aquella clínica, en aquel lugar existía también un servicio de ginecología y obstetricia: es decir, se atendían partos normales al mismo tiempo que se practicaban abortos.

        Por otra parte, Nathanson desarrollaba una intensa actividad, dictando conferencias, celebrando encuentros con políticos y gobernantes de todo el país, presionándoles para lograr que fuese ampliada la ley del aborto.

        “Estaba muy ocupado. Apenas veía a mi familia. Tenía un hijo de pocos años y una mujer, pero casi nunca estaba en casa. Lamento amargamente esos años, aunque sólo sea porque he fracasado en ver a mi hijo crecer. También era un paria en la profesión médica. Se me conocía como el rey del aborto”, afirmó.

        Durante ese periódo, Nathanson realizó más de 60.000 abortos, pero a finales de 1972, agotado, dimitió de su cargo en la clínica.

        ¿Qué hizo?

        “He abortado a los hijos no nacidos de amigos, colegas, conocidos e incluso profesores. Llegué incluso a abortar a mi propio hijo”, lloró amargamente el médico, quien explicó que a la mitad de la década de los sesenta “dejó encinta a una mujer que lo quería mucho. (…) Ella quería seguir adelante con el embarazo pero él se negó. Puesto que yo era uno de los expertos en el tema, yo mismo realizaría el aborto, le expliqué. Y así lo hice”, precisó.

        Sin embargo, a partir de ese suceso las cosas empezaron a cambiar. Dejó la clínica abortista y pasó a ser jefe de obstetricia del Hospital de St. Luke´s. La nueva tecnología, el ultrasonido, hacía su aparición en el ámbito médico. El día en que Nathanson pudo observar el corazón del feto en los monitores electrónicos, comenzó a plantearse por vez primera “qué era lo que estábamos haciendo verdaderamente en la clínica”.
        Decidió reconocer su error. En la revista médica The New England Journal of Medicine, escribió un artículo sobre su experiencia con los ultrasonidos, reconociendo que en el feto existía vida humana. Incluía declaraciones como la siguiente: “el aborto debe verse como la interrupción de un proceso que de otro modo habría producido un ciudadano del mundo. Negar esta realidad es el más craso tipo de evasión moral”.

        Aquel artículo provocó una fuerte reacción. Nathanson y su familia recibieron incluso amenazas de muerte, pero la evidencia de que no podía continuar practicando abortos se impuso. Había llegado a la conclusión de que no había nunca razón alguna para abortar: el aborto es un crimen.

        Poco tiempo después, un nuevo experimento con los ultrasonidos sirvió de material para un documental que llenó de admiración y horror al mundo. Se titulaba “El grito silencioso”, y sucedió en 1984 cuando Nathanson le pidió a un amigo suyo –que practicaba quince o quizás veinte abortos al día- que colocase un aparato de ultrasonidos sobre la madre, grabando la intervención.

        “Lo hizo –explica Nathanso- y, cuando vio las cintas conmigo, quedó tan afectado que ya nunca más volvió a realizar un aborto. Las cintas eran asombrosas, aunque no de muy buena calidad. Seleccioné la mejor y empecé a proyectarla en mis encuentros provida por todo el país”.

        Regreso del hijo pródigo

        Nathanson había abandonado su antigua profesión de “carnicero humano” pero aún quedaba pendiente el camino de vuelta a Dios. Una primera ayuda le vino de su admirado profesor universitario, el psiquiatra Karl Stern. “Transmitía una serenidad y una seguridad indefinibles. Entonces yo no sabía que en 1943, tras largos años de meditación, lectura y estudio, se había convertido al catolicismo. Stern poseía un secreto que yo había buscado durante toda mi vida: el secreto de la paz de Cristo”.

        El movimiento provida le había proporcionado el primer testimonio vivo de la fe y el amor de Dios. En 1989 asistió a una acción de Operación Rescate en los alrededores de una clínica. El ambiente de los que allí se manifestaban pacíficamente en favor de la vida de los aún no nacidos le había conmovido: estaban serenos, contentos, cantaban, rezaban… Los mismos medios de comunicación que cubrían el suceso y los policías que vigilaban, estaban asombrados de la actitud de esas personas. Nathanson quedó afectado “y, por primera vez en toda mi vida de adulto empecé a considerar seriamente la noción de Dios, un Dios que había permitido que anduviera por todos los proverbiales circuitos del infierno, para enseñarme el camino de la redención y la misericordia a través de su gracia”.

        “Durante diez años, pasé por un periodo de transición. Sentí que el peso de mis abortos se hacía más gravoso y persistente pues me despertaba cada día a las cuatro o cinco de la mañana, mirando a la oscuridad y esperando (pero sin rezar todavía) que se encendiera un mensaje declarándome inocente frente a un jurado invisible”, señala Nathanson.

        Pronto, el médico acaba leyendo “Las Confesiones”, de San Agustín, libro que calificó como “alimento de primera necesidad”, convirtiendose en su libro más leído ya que San Agustín “hablaba del modo más completo de mi tormento existencial; pero yo no tenía una Santa Mónica que me enseñara el camino y estaba acosado por una negra desesperación que no remitía”.
        En esa situación no faltó la tentación del suicidio, pero, por fortuna, decidió buscar una solución distinta. Los remedios intentados fallaban: alcohol, tranquilizantes, libros de autoestima, consejeros, hasta llegar incluso al psicoanálisis, donde permaneció por cuatro años.

        El espíritu que animaba aquella manifestación provida enderezó su búsqueda. Empezó a conversar periódicamente con el Padre John McCloskey; no le resultaba fácil creer, pero lo contrario, permanecer en el agnosticismo, llevaba al abismo. Progresivamente se descubría a sí mismo acompañado de alguien a quien importaban cada uno de los segundos de su existencia. “Ya no estoy solo. Mi destino ha sido dar vueltas por el mundo a la búsqueda de ese Uno sin el cual estoy condenado, pero al que ahora me agarro desesperadamente, intentando no soltarme del borde de su manto”.

        Finalmente, el 9 de diciembre de 1996, a las 7.30 de un lunes, solemnidad de la Inmaculada Concepción, en la cripta de la Catedral de S. Patricio de Nueva York, el Dr. Nathanson se convertía en hijo de Dios. Entraba a formar parte del Cuerpo Místico de Cristo, su Iglesia. El Cardenal John O´Connor le administró los sacramentos del Bautismo, Confirmación y Eucaristía.

        Un testigo expresa así ese momento: “Esta semana experimenté con una evidencia poderosa y fresca que el Salvador que nació hace 2.000 años en un establo continúa transformando el mundo. El pasado lunes fui invitado a un Bautismo. (…) Observé como Nathanson caminaba hacia el altar. ¡Qué momento! Al igual que en el primer siglo… un judío converso caminando en las catacumbas para encontrar a Cristo. Y su madrina era Joan Andrews. Las ironías abundan. Joan es una de las más sobresalientes y conocidas defensoras del movimiento provida… La escena me quemaba por dentro, porque justo encima del Cardenal O´Connor había una Cruz… Miré hacia la Cruz y me di cuenta de nuevo que lo que el Evangelio enseña es la verdad: la victoria está en Cristo”.

        Las palabras de Bernard Nathanson al final de la ceremonia, fueron escuetas y directas. “No puedo decir lo agradecido que estoy ni la deuda tan impagable que tengo con todos aquellos que han rezado por mí durante todos los años en los que me proclamaba públicamente ateo. Han rezado tozuda y amorosamente por mí. Estoy totalmente convencido de que sus oraciones han sido escuchadas. Lograron lágrimas para mis ojos”.

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          11/03/2018 at 9:01 PM

          http://es.catholic.net/op/articulos/6048/cat/256/el-rey-del-aborto.html

          El Rey del Aborto
          Extracto de la conferencia pronunciada por Bernard Nathanson en Canberra (Australia) en febrero de 1981, patrocinada por la Asociación Para el Derecho a la Vida.

          Por: Dr. Bernard Nathanson |

          Después de ser uno de los principales promotores de la legislación del aborto en los Estados Unidos, hasta el punto de ser conocido en Nueva York como “el rey del aborto”, el Dr. Bernard Nathanson experimentó un cambio radical. El conocimiento de los avances médicos que demuestran la existencia de una vida humana en el feto le abrió los ojos.

          Un hombre que ha realizado personalmente casi cinco mil abortos, afirma ahora: “Dramáticamente tengo que reconocer que el feto no es un trozo de carne: es un paciente”.

          I. Una amiga embarazada

          Mi interés por el aborto comenzó a raíz de mi paso por la Facultad de Medicina y de la experiencia, casi obligada, de tener una amiga que quedó embarazada. En aquella época era casi imposible obtener un aborto; finalmente lo logramos, pero el sujeto que lo realizó era un charlatán que por poco la mató. Después siguieron algunos años de práctica en obstetricia y ginecología ocho años, para ser exacto. Fue entonces cuando se despertó en mí una gran sensibilidad por lo penoso de la situación de aquellas mujeres que se exponían a lesiones graves e, incluso, a la muerte, en los abortos practicados clandestinamente. Y en el período siguiente, de 1957 a 1967, ejerciendo ya como médico, me reafirmé en mi creencia de que era necesario cambiar las leyes que prohibían el aborto, por considerarlas restrictivas e injustas.

          II. El éxito de una campaña propagandística.

          Así que en 1968 organicé un grupo llamado Asociación Nacional para la Renovación de las Leyes del Aborto. A nuestros contrincantes los cogimos durmiendo. En esta organización, que unió todas las fuerzas que había entonces en pro del aborto, ideamos una serie de tácticas para nuestra campaña. Le dijimos al público que de diez a quince mil mujeres morían cada año debido a los abortos clandestinos. De hecho, sabíamos por nuestras investigaciones que el número era más bien de doscientas o trescientas. Inventamos también lemas sumamente persuasivos y agresivos, como “la mujer tiene derecho al dominio de su propio cuerpo”, “libertad de elección”, “la conspiración católica” y otros similares.

          Tuvimos un éxito extraordinario. Trabajamos con un presupuesto de siete u ocho mil dólares anuales, echamos por tierra la ley en el Estado de Nueva York en dos años. Gracias a una telaraña de mentiras y calculada intriga, logramos tener, por vez primera en Estados Unidos, una ley que permitía absolutamente el aborto. Hicimos de Nueva York la capital del aborto en el país, mientras que mis colegas me calificaban en la prensa como el “rey del aborto”. Por supuesto, no nos consideramos satisfechos simplemente como haber logrado la despenalización del aborto. Aspirábamos a poner en marcha toda una operación masiva, que permitiera a cualquier mujer –también a las pobres- obtener un aborto barato, rápido y seguro. Y establecimos una clínica bajo el nombre de Centro de Salud Sexual y la Reproducción, un eufemismo bastante bueno para lo que a fin de cuantas se convirtió en matadero. Durante la época en que fui director de la clínica se practicaron 60,000 abortos, aproximadamente 120 diarios.

          Yo mismo, personalmente, he realizado cerca de cinco mil abortos a lo largo de mi vida. La clínica generaba uno ingresos de cinco millones de dólares anuales. De hecho, entonces era la única instalación de ese tipo. De 1970 a 1972, atraíamos a mujeres de la mitad Este de los Estados Unidos, y jamás volverá a darse una experiencia tan concentrada en un solo punto, ya que la sentencia de Tribunal Supremo (en 1973) levantó las restricciones al aborto en todos los Estados.

          III. El ataque contra la iglesia Católica

          Otra táctica muy importante fue presentar la oposición al aborto como injerencia de la iglesia Católica. No se trataba de fustigar al Papa porque el centrar la atención en un solo hombre podría despertar una reacción de simpatía. Desechemos también condenar a todos los católicos porque esto diluiría el tema demasiado. Además, íbamos a necesitar algunas mujeres católicas para llevarlas al frente, como escudo, para que dijeran que estaban a favor del aborto. Y así lo hicimos.

          Por eso concentraremos el ataque en los obispos y altas jerarquías, un grupo lo suficientemente reducido para que absorbiera el castigo y lo bastante amplio para que fuera obvio. Ahora pienso que si en la propaganda de aquellos años, en la que arremetíamos contra la Iglesia Católica, hubiéramos sustituido la palabra “católica” por la palabra “negro” la opinión pública nos hubiera aplastado. Pero entonces se había puesto de moda fustigar a la Iglesia Católica, y nos aprovechamos de ello.

          Para que un lema sea eficaz debe esgrimirse un argumento. En este caso, el de que la Iglesia no debe inmiscuirse en los asuntos del Estado. Sin embargo, todos sabemos que Martín Luther King era un ministro protestante y llevó a cabo una de las revoluciones sociales más profundas en los Estados Unidos. También recordaremos que algunas de las personas más activas en la abolición de la esclavitud en Boston fueron miembros del clero. También escucharán ustedes que el aborto es un problema médico, que debe dejarse en manos de los doctores. Pero el que el aborto sea una técnica médica no lo convierte en un problema médico, del mismo modo que la pena de muerte no es un asunto de los ingenieros electricistas por el hecho de que se use la silla eléctrica. Cada año se practican en Estados Unidos 1,300.000 abortos, a un promedio de 350 dólares por aborto, hacen 500 millones de dólares anuales, que van a parar a los bolsillos de los médicos y de los responsables de las clínicas. Dejar una cuestión como la del aborto en manos de los más interesados en ella económicamente es locura e irresponsabilidad.

          IV. La farsa del aborto terapéutico

          También tenemos bastantes experiencias en Nueva York sobre los comités del “aborto terapéutico”, cuando antes de 1970 el aborto sólo era posible por necesidad médica. Estos comités, formados por tres doctores en cada hospital, dictaminaban sobre la validez de cada solicitud de aborto. Aquellos comités bien pronto se convirtieron en una farsa. Las solicitudes de aborto iban invariablemente acompañadas de dos certificados extendidos por psiquiatra, manifestando que la mujer en cuestión tenía tendencias suicidas a causa del embarazo.

          Naturalmente, siempre que tenía una paciente que deseaba abortar, la enviaba a dos psiquiatras amigos míos. Estos extendían los certificados acostumbrados –una tarea rutinaria que no les llevaba más de cinco minutos- y cobraban los cien dólares acostumbrados. Yo enviaba los informes al comité que los revisaba les estampaba su sello y la paciente obtenía rápidamente el aborto solicitado. Los comités eran algo absolutamente vacío, invitaban al descrédito y al abuso de la ley, y cuando ésta fue abolida en 1970 se desbandaron.

          Otro dato ilustrativo sobre el llamado “aborto terapéutico” es el cambio que se produjo en 1976, cuando el Congreso aprobó una enmienda en virtud de la cual sólo podrían ser financiados con fondos públicos los abortos motivados por violación, incesto o porque estuvieran en peligro la vida de la madre. En pocos meses, el porcentaje de abortos sufragados por el Estado cayó a un 2%. Estaba claro que la inmensa mayoría de los abortos no respondían a ninguna “necesidad medica”.

          V. Los avances científicos me abrieron los ojos

          Renuncié al cargo de director del “Centro de Salud Sexual y la Reproducción” a fines de 1972, no porque estuviera desilusionado del aborto o porque tuviera serias dudas, sino porque tenía demasiados compromisos, estaba minando mis fuerzas y me sentía casado. Cuatro meses después me pidieron que organizara y dirigiese el servicio de embriología y perinatología en el hospital St. Luke’s, uno de los más importantes de Nueva York, perteneciente a la Universidad de Columbia. Esta unidad engloba las disciplinas médicas que estudian el ciclo de vida, los hábitos, la psicología, la sensibilidad y la fisiología del feto.

          Esta nueva rama de la Medicina ha sido posible gracias a los logros de ciertas tecnologías, como el ultrasonido, la inmunoquímica, el marcador de corazón de feto y otras técnicas muy complejas. Allí tuve ocasión de entrar en contacto con estos avances que han venido a arrojar luz sobre el obscuro campo de la vida del feto.

          Cuando era estudiante de Medicina en la Universidad de McGill de Canadá, manejábamos un libro de texto conocido como Williams. Todavía hoy es un texto clásico en medicina. La edición que yo utilicé era 1947, hacía la octava y tenía 22 páginas dedicadas al feto, del total de 750 u 800 páginas de que contestaba el libro. Actualmente se encuentra en su decimosexta edición, publicada en 1980. Tiene 137 páginas sobre fisiología del feto y otras 127 sobre diagnósticos de enfermedades embrionarias, esto hace aproximadamente una tercera parte del libro, lo que es un índice de la importancia que ha cobrado el estudio del feto en los últimos ocho o diez años, desde que se constituyó la ciencia de la embriología.

          Desde que comprobé con absoluta claridad, gracias a nuevas técnicas, que el feto respira, que duerme con unos ciclos de sueño perfectamente definidos, que es sensible a los sonidos se ha comprobado que reacciona de distinta manera ante diferentes tipos de música, al dolor y a cualesquiera otros estímulos que ustedes y yo podemos percibir, me resultó insoslayable que el feto es uno de nosotros, de nuestra comunidad, que es una vida: una vida que debe ser protegida.

          Incluso mujeres que están decididamente en pro del aborto, cuando estén embarazadas y se someten a pruebas tales como un ultrasonido, saldrán impresionadas. Es tremenda la sacudida que se recibe al ver al feto tan cerca, en el monitor, moviéndose, respirando, chupándose el dedo o rascándose la nariz ya a los dos meses y medio o tres de vida.

          Es una revelación conmovedora, y estoy convencido de que pasar por esta experiencia se convertirá en el argumento más poderoso para detener la matanza. La falsedad de los lemas abortistas ¿Qué queda, pues, de los slogans abortistas?. Tomemos ése de la “Libertad de elección”. Todos estamos a favor de la elección. Siempre y cuando, claro está, que la elección sea una elección ética. Si una de las alternativas no es éticamente aceptable, la elección no soporta el escrutinio: de hecho, no es una elección, y por tanto, la “libertad de elección” es lema vacío.

          Supongamos que estoy en quiebra: puedo elegir entre trabajar para pagar dinero, o robar un banco, o asaltarle a usted para quitarle la cartera; pero las dos últimas no son elecciones éticas. El del “derecho al dominio del propio cuerpo” es otro lema de gran atractivo. Hoy gracias a la inmunología, se sabe con absoluta certeza que el feto no es una gran parte del cuerpo de la madre. Los glóbulos blancos de la sangre son capaces de reconocer cualquier cuerpo extraño al organismo y de poner en marcha los mecanismos de defensa para destruirlo.

          Cuando el feto se implanta en la pared del útero, el sistema inmunológico materno reacciona para expulsar al intruso, pero, naturalmente, el feto está dotado de un delicado método de defensa ante esta reacción. En algunos casos la defensa no es tan eficaz como debiera, y el feto es expulsado y se malogra. Esto muestra que el feto no es una parte del cuerpo de la madre. Simplemente está ahí como huésped de paso y ella no puede disponer sobre él.

          VI. “No soy un hombre religioso”

          No soy un hombre religioso; de hecho no he estado en un templo desde los trece años. Pero si quiero decirles que hemos de detener ese proceso ineficaz y destructivo, cuyo resultado es una mayor disolución de la familia. Debemos reafirmar el amor entre nosotros, especialmente para el ser más pequeño e indefenso. Ahora veo el aborto como un mal, indefendible éticamente, a la luz de nuestros actuales conocimientos sobe el niño aún no nacido.

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            11/03/2018 at 9:04 PM

            http://es.catholic.net/op/articulos/19646/cat/131/el-testamento-del-dr-nathanson.html

            El testamento del Dr. Nathanson
            Cómo legalizar el crimen del aborto: Hacerse con los medios de comunicación; falsificar estadísticas; jugar la carta del anticatolicismo; ignorar la evidencia científica

            Por: Dr. Bernad Nathanson | Fuente: http://www.forumvida.org

            El pasado 21 de febrero, falleció Bernard Nathanson, el médico que de “rey del aborto”, como se lo llamó, se convirtió en uno de los más importantes defensores de la vida humana desde la concepción.

            Su cambio radical de médico abortero a médico pro-vida, se concretó a través de evidencias científicas. “Como científico no creo, yo se y conozco que la vida humana comienza en la concepción”, escribió en 1992.

            Se reconoció como responsable directo de la muerte de 75.000 niños no-nacidos. Abandonó la industria del abominable crimen del aborto en 1979. Su testimonio, especialmente a través de dos películas, “El Grito Silencioso” (1984) y “El eclipse de la razón” (1987) y de su autobiografía “La Mano de Dios” (1996), es capital para el esclarecimiento y la promoción de la defensa de la vida del niño no-nacido en todo el mundo.

            En 1992, escribió una carta pública que constituye un testimonio excepcional y una advertencia a tener muy en cuenta, sobre todo en los países que sufren la presión abortista para legalizar el crimen abominable del aborto.

            En 1996, el Dr. Nathanson, judío de nacimiento, fue bautizado en la Iglesia Católica por el Cardenal John O’Connor, en la catedral de San Patricio de Nueva York, en la fiesta de la Inmaculada Concepción.

            Carta abierta del Dr. Bernard Nathanson (1992):

            “Soy responsable directo de 75.000 abortos, lo que me empuja a dirigirme al público poseyendo credibilidad sobre la materia.

            Fui uno de los fundadores de la Asociación Nacional para Revocar las Leyes sobre el Aborto en los Estados Unidos, en 1968. Entonces una encuesta veraz hubiera establecido el hecho de que la mayoría de los norteamericanos estaban en contra de leyes permisivas sobre el aborto. No obstante, a los 5 años conseguimos que la Corte Suprema legalizara el aborto, en 1973. ¿Como lo conseguimos? Es importante conocer las tácticas que utilizamos, pues con pequeñas diferencias se repitieron con éxito en el mundo Occidental.

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            Nuestro primer gran logro fue hacernos con los medios de comunicación; les convencimos de que la causa proaborto favorecía un avanzado liberalismo y sabiendo que en encuestas veraces seríamos derrotados, amañamos los resultados con encuestas inventadas y las publicamos en los medios; según ellas el 60% de los norteamericanos era favorable a la implantación de leyes permisivas de aborto. Fue la táctica de exaltar la propia mentira y así conseguimos un apoyo suficiente, basado en números falsos sobre los abortos ilegales que se producían anualmente en USA. Esta cifra era de 100.000 (cien mil) aproximadamente, pero la que reiteradamente dimos a los medios de comunicación fue de 1.000.000 (un millón). Y una mentira lo suficientemente reiterada, la opinión pública la hace verdad.

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            El número de mujeres que morían anualmente por abortos ilegales oscilaba entre 200 y 250, pero la cifra que continuamente repetían los medios era 10.000 (diez mil), y a pesar de su falsedad fue admitida por muchos norteamericanas convenciéndoles de la necesidad de cambiar las leyes sobre el aborto.

            Otro mito que extendimos entre el público, es que el cambio de las leyes solamente implicaría que los abortos que se practicaban ilegalmente, pasarían a ser legales. Pero la verdad es que actualmente, el aborto es el principal medio para controlar la natalidad en USA. Y el número de anual de abortos se ha incrementado en un 1500%, 15 veces más.

            La segunda táctica fundamental fue jugar la carta del anticatolicismo.

            Vilipendiamos sistemáticamente a la Iglesia Católica, calificando sus ideas sociales de retrógradas; y atribuimos a sus Jerarquías el papel del “malvado” principal entre los opositores al aborto permisivo. Lo resaltamos incesantemente. Los medios reiteraban que la oposición al aborto procedía de dichas Jerarquías, no del pueblo católico; y una vez más, falsas encuestas “probaban” reiteradamente que la mayoría de los católicos deseaban la reforma de las leyes antiaborto. Y los tambores de los medios persuadieron al pueblo americano de que cualquier oposición al aborto tenía su origen en la Jerarquía Católica y que los católicos proaborto eran los inteligentes y progresistas. El hecho de que grupos cristianos no católicos, y aún ateos, se declarasen pro-vida, fue constantemente silenciado.

            La tercera táctica fundamental fue denigrar o ignorar, cualquier evidencia científica de que la vida comienza con la concepción.

            Frecuentemente me preguntan que es lo que me hizo cambiar. ¿Cómo pasé de ser un destacado abortista a un abogado pro-vida? En 1973 llegué a ser Director de Obstetricia en un gran Hospital de la ciudad de Nueva York, y tuve que iniciar una unidad de investigación perinatal; era el comienzo de una nueva tecnología que ahora utilizamos diariamente para estudiar el feto en el útero materno. Un típico argumento pro aborto es aducir la imposibilidad de definir cuando comienza el principio de la vida, afirmando que ello es un problema teológico o filosófico, no científico.

            Pero la fetología demuestra la evidencia de que la vida comienza en la concepción y requiere toda la protección de que gozamos cualquiera de nosotros.

            Ud. podría preguntar: ¿Entonces, por qué algunos doctores, conocedores de la fetología, se desacreditan practicando abortos?

            Cuestión de aritmética: a 300 dólares cada uno, un millón quinientos cincuenta mil (1.550.000) abortos en los Estados Unidos, implican una industria que produce 500 millones de dólares anualmente. De los cuales, la mayor parte van a los bolsillos de los doctores que practican el aborto.

            ..

            Es un hecho claro que el aborto voluntario es una premeditada destrucción de vidas humanas. Es un acto de mortífera violencia. Debe de reconocerse que un embarazo inesperado plantea graves y difíciles problemas. Pero acudir para solucionarlo a un deliberado acto de destrucción supone podar la capacidad de recursos de los seres humanos; y, en el orden social, subordinar el bien público a una respuesta utilitarista.

            Como científico no creo, yo se y conozco que la vida humana comienza en la concepción. Y aunque no soy de una religión determinada, creo con todo mi corazón que existe una divinidad que nos ordena finalizar para siempre este infinitamente triste y vergonzoso crimen contra la humanidad”.

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        11/03/2018 at 11:03 PM

        Arquitectos de la cultura de la muerte
        Autores: Donald de Marco & Benjamín D. Wiker

        La “Cultura de la Muerte” se contrapone a la “Cultura de la Vida”, y ambas se confrontan en torno a cuestiones como el aborto, la eutanasia, la experimentación con embriones, la concepción de la sexualidad… Sin embargo, no siempre se tiene una idea clara de la mentalidad que subyace en la llamada “Cultura de la Muerte” ni de cómo se ha ido conformando. De Marco y Wiker dan a la Cultura de la Muerte un enfoque de enorme inmediatez. Con un estilo a la vez riguroso, cercano y entretenido, nos muestran las ideas y las vidas de veinte influyentes personajes, haciendo claro y palpable el pensamiento y las intenciones que informan esta mentalidad, inédita hasta ahora en la civilización occidental, que poco a poco se va haciendo presente en la legislación de numerosos países, europeos y americanos. Donald De Marco es profesor de filosofía en el St. Jerome´s College (Ontario, Canadá). Benjamin D. Wiker es profesor de Ciencia y Teología en la Franciscan University de Steubenville (Ohio, EEUU),…

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          11/03/2018 at 11:11 PM

          Jerome Lejeune: Científico que perdió el Nobel por defender la vida y rechazar el aborto

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          Su postura a favor de la vida desde la concepción hizo que su candidatura al premio Nobel de Medicina en 1970 no saliera adelante, a pesar de la enorme importancia de su descubrimiento.

      • Horacio Velmont
        15/03/2018 at 11:15 AM

        El tema del aborto se reduce responder a una sola gran pregunta: ¿hay vida humana en un feto? Si la respuesta es sí, se estaría cometiendo un asesinato. 

        En este sentido la ciencia es unánime: sí, existe un ser humano desde el primer momento de la concepción y su eliminación es lisa y llanamente homicidio. 

        “No se trata de una ideología, una creencia o una postura política -explica Ernesto Berutti, jefe de obstetricia del Hospital Universitario Austral y del Hospital Público Materno infantil ‘Ramón Sardá’- sino de una evidencia experimental. La ciencia ha probado con certeza que la vida humana comienza en el instante mismo de la fecundación del óvulo por el espermatozoide. Si interrumpimos este proceso vital en cualquier momento de su desarrollo, la ciencia ha demostrado que se elimina un nuevo ser humano”. 

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      11/03/2018 at 11:00 PM

      Arquitectos de la cultura de la muerte
      Donald de Marco & Benjamín D. Wiker

  5. Javierferrero
    11/03/2018 at 7:57 PM

    EL “VIENTRE ALQUILADO”

    La mujer que gesta un hijo para otro (llamado habitualmente “vientre alquilado”) ¿Puede abortar?

    En rigor no hay ninguna diferencia si se trata de un hijo producto de un ovulo propio o de un ovulo ajeno, por lo tanto podría abortar “hasta las 14 semanas” conforme al pryecto de ley

    Esto puede llevar a casos de extorsion a los “padres” que encargaron el hijo amenazandolos con abortar si no le abonan una suma mayor a la pactada.

    El tema no esta previsto en el proyecto de ley

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    11/03/2018 at 11:14 PM

    Estudios cientificos hechos seriamente, dan que la vida conciente comienza recien a partir de los 5 meses

    AH JAJAJA ENTONCES EIRONECS TIENE CUATRO MESES DE NONATO TODAVÍA NI NACIÓ EL POBRE PELOTUDO

  7. TITO de PALERMO
    12/03/2018 at 2:20 AM

    JUSTICIA DE GÉNERO
    El teísmo es la doctrina que afirma la existencia de un Dios creador del universo y que interviene en su evolución con independencia de toda religión.
    El DOGMA del MONOTEÍSMO despeja cualquier DUDA o INCÓGNITA. Por esta CONDICIÓN TOTALIZADORA, TODO ES COMO DIOS LO HA DISPUESTO, incluidas la VIDA y la MUERTE. Consecuentemente, sería el ABSOLUTO CREADOR Y DESTRUCTOR, aunque ésta función catastrófica, supresora, fuera atribuida a su contracara, también, metafísica, EL DIABLO.
    LA OBRA MAGNA de Dios en su Universo ha sido LA CREACIÓN DE LOS SERES HUMANOS, con DOS GÉNEROS o SEXOS: MACHO Y HEMBRA. ÉL nos aseguró la continuidad vital BIOLÓGICA a través del mecanismo natural denominado COITO.
    Mediante el cual, el MACHO experimenta un deseo ERÓTICO, se yergue su PENE (espada según grafican algunos psicoanalistas) y PENETRA a la HEMBRA por su herida natural (similar interpretación, de divanes) denominada VAGINA.
    Si la mujer es fértil posee en espera la célula OVULAR, que es FECUNDADA en el mismo instante que la célula seminal (SEMEN) sea aceptada en ese prodigioso interior del cuerpo femenino.
    Comienza el necesario PROCESO REPRODUCTOR que, tras nueve meses de embarazo MATERNAL, expulsará, parto mediante, a uno o más flamantes seres de la misma ESPECIE.
    Esa penetración puede ser consentida o resistida. En tal caso, el macho puede VIOLAR a la hembra y la concepción igual se produce como consecuencia ajena a la voluntad del organismo maternal ya fecundado.
    Vemos aquí, objetivamente, la INJUSTICIA PRIMARIA de un acto de VIOLACIÓN que sólo podría cometer el macho a través de su fuerza física superior. El dueño de la “espada” puede ausentarse, mientras que la mujer “herida” está obligada a soportar la VOLUNTAD DE DIOS.
    Contrario sensu: la hembra jamás podrá violar el macho, para ser fecundada, pese a su deseo, porque no hay forma de obligar a una erección viril con orgasmo seminal.
    Sin deseo de discutir la INFABILIBILIDAD DIVINA, DIOS planificó un esquema natural viciado de posible SOMETIMIENTO FORZADO.

    ANTICIPO que, para MÍ JUICIO, LA IGUALDAD DE GÉNERO ES UNA UTOPÍA.
    Si en en algún momento de la Historia futura LA DESIGUALDAD desapareciera, los actuales humanos no la vamos a ver. El desarrollo de esta secuencia analítica descriptiva lo demostrará en sus conclusiones.

    Si bien la naturaleza humana es intrínsecamente INJUSTA -es común hablar de LA LEY DE LA SELVA- la SOCIEDAD, en su avance civilizador, ha procurado CREAR NORMAS QUE ORGANICEN A LAS COSTUMBRES de modo tal que impere la MAYOR JUSTICIA.
    Creamos el DERECHO Y SU LEGISLACIÓN con el objeto de dar a cada uno lo que en Justicia corresponde.
    Como lo enseñara el filósofo y jurista austríaco HANS KELSEN en su “Teoría Pura del Derecho”, se producen LOS HECHOS (lo que ES por objetividad), pero es misión del Estado legislador asegurar LO QUE DEBE SER, subjetivamente considerado para asegurar la PAZ SOCIAL. Las leyes tratan de dar a cada ser lo que en Derecho le corresponde.
    LO QUE NUNCA PODRÁN LAS LEYES del HOMBRE es ALTERAR LAS NORMAS DE LA NATURALEZA DIVINA. Para el caso: ÓVULO FEMENINO FECUNDADO POR SEMEN MASCULINO = SER HUMANO VIVIENTE (en gestación programada por la propia NATURALEZA). Poner fin abruptamente a esa concepción en el vientre de la madre significa CRIMEN o ASESINATO.
    Este epílogo es INACEPTABLE A ULTRANZA, no sólo por la Iglesia Católica Apostólica y Romana (religión oficial en la República Argentina), sino en otros diversos CREDOS y pensamientos filosóficos humanistas.

    A esta altura no podemos seguir con esta vulgar descripción naturalista, jurídica o religiosa.
    Debemos ir a los SENTIMIENTOS que forman parte de la PSIQUIS HUMANA.
    El EROTISMO ES UN SENTIMIENTO DESEOSO que produce la ERECCIÓN peneana y culmina con el ORGASMO, (bilateral o unilateral), que libera al SEMEN en busca de su natural albergue ovárico. Hay una SATISFACCIÓN complementaria en toda la maquinaria orgánica puesta en acción: EL GOCE PLACENTERO. Que no siempre se produce de manera mutua, pero pasa a ser RAZÓN A CONSIDERAR. Porque al ACABAR el ejercicio, con goce y placer, o sin ellos, la consecuencia biológica es la GENERACIÓN DE UN NUEVO SER VIVO.
    Descubrimos otra INJUSTICIA. El varón SIEMPRE GOZA (la eyaculación alivia carga hormonal); mientras que la hembra puede no gozar, y quedar embarazada SIN ORGASMO. UNA DESIGUALDAD SUSTANCIAL. Que requiere ser tenida bien en cuenta si deseamos vivir en una SOCIEDAD LO MÁS JUSTA POSIBLE.
    El macho, más aún el violador, puede desentenderse: logró su “desahogo”, mientras su “VÍCTIMA” será madre por consentimiento o sin él. NO TIENE DERECHO DE APELACIÓN. No interesará si TUVO O TIENE GANAS DE PARIR. Los sacerdotes y laicos creyentes dirán que HA SIDO BENDECIDA POR DIOS. A ella le está vedado sentir que se produjo un HECHO NO QUERIDO O FORZADO, Y NO TIENE REMEDIO.
    Vemos en ese SUJETO FEMENINO de este acto bilateral, a un ser que convivirá soportando DOS MALES ANÍMICOS: DESIGUALDAD E INJUSTICIA. Peor aún, el final puede convertirse en LA MUERTE por anormalidad en la parición con supervivencia o defunción del bebé. LA MUJER NO TIENE EL DERECHO A SENTIR MIEDO. Debe encomendarse a sus símbolos religiosos, comenzando por Dios, sin el mínimo certificado de garantía vital que asegure su natural INSTINTO DE CONSERVACIÓN.
    Seguimos incorporando elementos a las torrecitas de la DESIGUALDAD GENÉRICA E INJUSTICIA.
    Tampoco la hembra deberá poseer VOCACIÓN DE MADRE (la función más importante de la vida). Esto no puede ser motivo de meditación, el hecho es IRREVERSIBLE, un DEBER SER automático que surge de un HECHO producido aún contra su voluntad.
    Y del padre, si es conocido, ni hablar. YA LO HIZO: asuma su participación o desaparezca de los lugares que suele frecuentar.

    Antes de tirar las cartas sobre la mesa hay una SEGURA PERDEDORA. Y un “GANADOR” que deberá recoger la renta o huir del tapete. Mientras tanto lo que sobreabunda es el CAPITAL HUMANO DE UN PLANETA SUPERPOBLADO, que obligó a los chinos al conocido recurso del SEVERO CONTROL DE LA NATALIDAD.

    A esta altura debo considerar el enfoque PRAGMÁTICO, una suerte de DERECHO CONSUETUDINARIO, para paliar el CONFLICTO INDIVIDUAL Y SOCIAL.
    Con todo el dolor que implica la muerte de “N.N.”, LEGALICEMOS AL ABORTO VOLUNTARIO sin la mínima cortapisa, con atención científica médica y psicológica gratuitas.-

    LA IGUALDAD DE GÉNEROS ES UNA UTOPÍA. Si alguna vez pasa de ser una consigna IDEALISTA a una REALIDAD INTANGIBLE nosotros no lo veremos.-

  8. Ironics
    12/03/2018 at 3:06 AM

    Son tan humanos los que estan en contra del aborto que la Iglesia argumenta:

    No importa si nace deforme, lo das y listo. Y si nace bien te lo sacan de las manos hay mucha demanda tenelo igual, como si fuera una mercancia. Hay que ser hijo de puta para usar estos argumentos no ?

    Negar el derecho a decidir sobre su cuerpo y su destino de vida a una persona, es propio de seres autoritarios disfrazados de humanitarios y que como tienen poco de ocuparse en sus propias vida, se ocupan de dirigir la de los demas.

    Se ve que la vida de las que mueren en abortos clandestinos les importa un carajo. Ojala sus hijas o nietas pasen por esta situacion, ahi veran que son unos hipocritas y cinicos porque terminaran haciendo el aborto, solo que de eso no se habla !! CRETINOS.

    Vuelvo al ejemplo mas simple, si una semilla no es un arbol, un feto no es una persona.

    Claro la semilla podria llegar a ser arbol y el feto podria llegar a ser persona, pero no lo son.
    Son lo que son, semilla o feto y punto.

    Vayan a rezar a la Iglesia y no rompan mas las pelotas imbeciles.

    Ta luego eh Je je (Ramon Diaz dixit)

    • Javierferrero
      12/03/2018 at 7:34 AM

      Una semilla tiene, lo que cientificamente se llama “vida latente”. Que se transforma en vida en evolucion cuando germina.

      Destruir una semilla de arbol en germinacion es “matar” un arbol.

      La diferencia entre una semilla de arbol germinada y un embrion humano es que uno es una planta y el otro un ser humano.

      No existe el delito de “homicidio” por matar una planta. Solo existe para los seres humanos

      Si no se aprecia la diferencia, es inutil explicarla.

      • Ironics
        12/03/2018 at 6:59 PM

        Javier no me vas a explicar a mi lo que es la diferencia. Esto que digo como ejemplo es en potencial para que se entienda la diferencia entre la realidad y lo abstracto.

        Dejemonos de pendejadas aceptando conceptos arcaicos de cuando la ciencia todavia creia en las cigueñas.

        Es increible la falta de sentido logico y como las abstracciones y los dogmas dominan las acciones de seres supuestamente racionales.

        No existe ninguna estadistica que indique que aumenten los abortos por aceptarlos legalmente, al contrario.

        Salvo la primer epoca por el blanqueo logico entre los clandestinos que pasan a ser legales, despues es la curva descendente la que predomina.

        Hay que apurar la cultura de la prevencion a la cual tambien se opone la Iglesia aunque ahora digan lo contrario. Siempre lucharon contra la educacion sexual.

        Si hay una vida humana que cuidar, es la de la mujer embarazada para que lo haga en condiciones higienicas y de seguridad. Ademas debe ser gratuito porque no todas pueden pagarlo en clinicas privadas.

        El Estado debe hacerse cargo, nadie se embaraza o aborta por jugar, es una desgracia para la madre y su entorno. Ademas hay responsabilidad del Estado por la deficiente educacion sexual.

        Atte y disculpa las putiadas, pero este tema me indigna, por leer a gente tan pelotuda y/o hipocrita y cinica

        • zarina
          13/03/2018 at 3:40 AM

          COINCIDO

        • Javierferrero
          13/03/2018 at 10:17 AM

          Don Ironics

          La sociedad argentina se ha ido degradando paulatinamente. No aceptamos las reglas, las transgredimos y tampoco nos hacemos cargo de las consecuencias.
          Un ejemplo son los accidentes de transito. La forma mas facil e impune de matar a alguien es atropellarlo con un auto. Manejamos con exceso de velocidad, pasamos semaros en rojo, manejamos alcoholizados. Cuando sucede un accidente nos damos a la fuga.
          Como el juez, el fiscal, el abogado querellante, los peritos y todos los que participan en el juicio tambien hacen lo mismo se termina minizando la muerte del atropellado. Ni siquiera va a la carcel. Una condena en suspenso y listo
          No nos falta EDUCACION VIAL porque sabemos las velocidades maximas, los semaforos en rojo, etc. Nos falta CONDUCTA VIAL (o sea cumplir con lo que nos han enseñado=
          Lo mismo ocurre con la droga y con todo. Ni hablar de la corrupcion
          En el caso del sexo, no falta EDUCACION SEXUAL ya que todos saben de las enfermedades contagiosas, el VIH,y los embarzos. No nos importa. Lo hacemos igual. Si queda embarazada no nos hacemos cargo (ninguno de la pareja quiere hacerse cargo) Nos falta CONDUCTA SEXUAL.
          Avalar el aborto es seguir bajando la escalera de la decadencia. Es avalar el desinteres y la falta de responsabilidad de nuestras conductas.
          No estoy de acuerdo con hacerlo porque nos transformaremos en una sociedad donde no se va a poder vivir. Todo estará permitido.,

    • mari
      12/03/2018 at 5:51 PM

      Son dos los que mueren la mujer que aborta y el hijo que lleva dentro

  9. mari
    12/03/2018 at 5:46 PM

    La iglesia hipócrita como siempre si de verdad quiere defender la vida de los inocentes debe explicar que aborto es lo que produce la naturaleza .lo otro es un asesinato y eso deben decir en sus iglesias cuando predican El decir aborto a lo que es un asesinato es ser cómplice del crimen

    • zrina
      13/03/2018 at 3:36 AM

      Si la Iglesia quiere ayudar,.en lugar de condenar,.haga un gran llamado a los hombres a que no abandonen a mujeres embarazadas, que se hagan cargo!

      • .....................................
        15/03/2018 at 5:06 AM

        LA IGLESIA POSCONCILIAR ES MODERNISTA Y LO ÚNICO QUE PUEDE HACER EN ESE CONTEXTO QUE LOS OKUPAS DE TURNO GENERARON ES PONER PARCHES A DIESTRA Y SINIESTRA NO LO DIGO POR GUSTO SINO PORQUE ES LA CRUEL REALIDAD

        PEeeero
        AUNQUE FUERA LA IGLESIA DE ANTES USTEDES NO SE DEJARÍAN AYUDAR PORQUE NO ACEPTARÍAN LA VERDAD

        SUS CONSCIENCIAS A TRAVÉS DE ESTOS CINCUENTA AÑOS HAN SUFRIDO UNA DEFORMIDAD TAL QUE SE HAN TORNADO ERIALES EN LOS CUALES LA VERDAD YA NO GERMINA.

        ¿ ZARINA TOLERARÍA ESTA ENSEÑANZA PLASMADA EN LA REVISTA ROMA QUE PEGO A CONTINUACIÓN? QUE ES LA VERDADERA PUES ES LO QUE SE ENSEÑABA ANTES DEL VATICANO DOS…
        ¡QUE ES LA ENSEÑANZA QUE TENÍA LA ASISTENCIA DEL ESPÍRITU SANTO!!

        AHORA TODO LO HAN MEZCLADO SUTILMENTE CON NATURALISMO MASÓN ….
        POR ESO LA JERARQUÍA AUNQUE DIOS LA QUISIERA ASISTIR NO PUEDE PORQUE NO LO ESCUCHAN.
        CUMPLIÉNDOSE ASI EL SECRETO OCULTADO DE FÁTIMA
        LA DESORIENTACIÓN DIABÓLICA DE LA JERARQUÍA Y LA APOSTASÍA DESDE EL VÉRTICE

        …………………………………………..

        La soberanía del pueblo

        La sola razón Nos convence cuánto distan de la verdad estas concepciones acerca del gobierno estatal.

        Pues, la misma naturaleza enseña que cualquier potestad en cualquier tiempo desciende de Dios como de su altísima y augustísima fuente. Aquella otra opinión (la soberanía popular autónoma) si muy bien se presta para procurar halagos y encender muchas pasiones, sin embargo no se apoya en ninguna razón probable ni posee suficiente fuerza para asegurar la tranquilidad pública y el orden pacífico constante. El hecho es que con estas doctrinas las cosas han llegado a tal punto que muchísimos recibieron como ley en la jurisprudencia civil el derecho a rebelión, pues, prevalece la opinión de que los gobernantes no son sino delegados, lo cual es necesario para que todo sin distinción pueda mudarse mediante el arbitrio del pueblo y amenace siempre cierto miedo de disturbios.

        Indiferentismo religioso

        Opinar, empero, acerca de la Religión que nada importan las entre sí distintas y aun contrarias formas de ella, equivale realmente, a confesar que no se quiere aprobar ni practicar ninguna. Si esto de nombre se diferencia del ateísmo, en el fondo viene a ser lo mismo. Pues, quienes están persuadidos de que Dios existe, con tal que quieran ser consecuentes consigo mismos y no caer en el mayor de los absurdos, comprenderán necesariamente que las formas de culto divino que se practican siendo tan distintas y de tanta disparidad, pugnando entre si aun en los puntos más importantes, no pueden ser igualmente aceptables, ni igualmente buenas, ni igualmente agradables a Dios.

        El verdadero concepto de la libertad

        Del mismo modo, la facultad de pensar cualquier cosa y de expresarla en lenguaje literario, sin restricción alguna, lejos de constituir en si un bien del cual con razón la humanidad se gloríe, es más bien la fuente y el origen de muchos males.

        La libertad como virtud que perfecciona al hombre, debe versar sobre lo que es verdadero y bueno. Ahora bien, la verdad lo mismo que el bien no pueden mudarse al arbitrio del hombre sino que permanecen siempre los mismos, no se hacen menos de lo que son por naturaleza: inmutables. Cuando la mente da el asentimiento a opiniones falsas y la voluntad abraza lo que es malo y lo practica, ni la mente ni la voluntad alcanzan su perfección, antes bien se desprenden de su dignidad natural y se despeñan a la corrupción. Por lo tanto, no debe manifestarse ni ponerse ante los ojos de los hombres lo que es contrario a la virtud y a la verdad, mucho menos defenderlo por la fuerza y la tutela de la ley. Por cuanto sólo una vida bien llevada es el camino que conduce al cielo, adonde nos dirigimos todos, el Estado se aparta de la norma y ley naturales, cuando permite que la licencia de opinar y de obrar el mal tanto se corrompa que deje impunemente desviarse las inteligencias de la verdad y el espíritu de la virtud.

        Exclusión de la Iglesia

        Por eso, el excluir a la Iglesia, que Dios mismo fundó, de la vida activa, de las leyes, de la educación de la juventud, de la sociedad doméstica, constituye un gran y pernicioso error. No puede haber una sociedad de moral sana cuando no tiene Religión; más sobradamente de lo que quizás debiéramos, conocemos lo que de suyo es y adonde conduce aquella filosofía de vida y moral, llamada cívica. REVISTA ROMA.
        ———————————————————————————————————–

      • .....................................
        15/03/2018 at 5:10 AM

        el Estado si les exige a los hombres que se hagan cargo….
        hay casos de hombres que viven en autos porque les tienen que dar casi todo lo que les ingresa a los hijos….

  10. zrina
    13/03/2018 at 3:31 AM

    Por qué no nos sinceramos?
    Cuántos abortos se evitarían si el hombre no abandonase a la mujer en el momento más delicado que un ser humano tiene?. Y el abandono sucede mayormente entre parejas de jovencitos, que asustados se borran y dejan ala joven sin contencion. También ocurre en madres con muchos hijos y embarazadas, muchos hombres la abandonan,….tranquilamente se van en busca de otra presa,…borrachines, o mujeriegos irresponsables. Alcanza con ver en las calles mujeres con niños embarazadas mendigando o revolviendo contenedores de basura.
    Entonces,.
    ..o sé penaliza a ambos ya que un embrión es el resultado de la Unión de un óvulo más espermatozoide,….o la decisión es EXCLUSIVA de la mujer porque es la mujer la que ARRIESGA durante los nueve meses,..durante el parto y durante un aborto clandestino. Vi morir desangrada a dos mujeres al parir,….ningún hombre muere,….pero tienen el tupé de condenar a la mujer!!!

    • .....................................
      15/03/2018 at 6:05 AM

      NO SE PUEDE DESPENALIZAR UN ASESINATO.

  11. carancho
    13/03/2018 at 8:42 AM

    Ironics: coincido plenamente con usted.
    Y agrego 2 cosas.
    Primero, la mujer que quiere abortar va a hacerlo. Pagando una bonita cifra en dólares o con una aguja de tejer. Así que todo el debate moral guárdenselo. Sólo sirve para pajas mentales.
    Segundo: siempre sospeché que quienes se oponen tanto tienen clínicas clandestinas. No se me ocurre otra explicación para la ceguera voluntaria que demuestran.

  12. TITO de PALERMO
    13/03/2018 at 4:06 PM

    JUSTICIA GENÉRICA II

    Afirmar la VERDAD DESNUDA archisabida: “eliminar al feto ES UN CRIMEN” constituye una SIMPLIFICACIÓN teñida de HIPOCRESÍA, casi idéntica a los DOGMAS RELIGIOSOS.
    Mi posición, que reitero, es una MIRADA HACIA LA JUSTICIA. Sostengo que hay una gran DESIGUALDAD DE GÉNERO en el acto SEXUAL ERÓTICO, HECHO CAUSAL de la FECUNDACIÓN. Por supuesto que el ORIGEN NATURAL de la FUSIÓN proviene de un llamado ORDEN supuestamente “DIVINO” (definición inaceptable para un AGNÓSTICO). El DESEO ERÓTICO es necesario para causar la MUTUA ATRACCIÓN del MACHO por la HEMBRA o viceversa. Es el famoso PECADO DE LA LUJURIA que castiga el catolicismo y las religiones monoteístas en general. Pero, en los hechos pareciera que el único con DERECHO a “CALENTARSE” es el poseedor de un pene erecto, mientras que la dueña de la VAGINA si se pone “cachonda” ES UNA PUTA.
    LA CULMINACIÓN PLENA DEL COITO conlleva un GOCE PLACENTERO PARA AMBOS, salvo la mencionada DISCRIMINACIÓN. Opino que el noventa por ciento de los “empotramientos” buscan ese PLACER. Consecuentemente el EMBARAZO puede muy bien ser EL EFECTO DE LA CAUSA explicitada.
    Cuando la mujer constata su embarazo, lo primero que hace es comunicárselo al futuro padre. Éste puede festejarlo, alentar con mimos amatorios o, sencillamente ponerS el grito en el cielo y DESAPARECER (borrarse, como se dice vulgarmente).
    Estamos en presencia del RESULTADO NO QUERIDO de un FIN NO BUSCADO. Aquí aparece la MORALINA CASTIGADORA: “que paguen por su PECADO”. ¿Quién paga: la actora femenina que aguantará nueve meses en su vientre ese hijo no buscado ni planificado; o el actor masculino que puede despreciar a “la puta” con crueldad y cinismo: “si es mujer ponéle Rosa”, como dice un tango?
    Es más, la mujercita puede TEMER PERDER LA VIDA en la culminación del parto (millones de parturientas murieron); y el INSEMINADOR ni enterarse de la TRAGEDIA.
    Por lo tanto, la MADRE, o ambos al unísono, TIENEN DERECHO -si utilizamos un sentido PRÁCTICO DE JUSTICIA REAL- a invocar como ATENUANTE sin ambages LA DEFENSA DE SU CUERPO Y EXISTENCIA propiamente dicha.

    ¡Es JUSTICIA eximir de toda CULPA a los protagonistas del “aparente asesinato”, maligna e inhumana acusación de una decisión dramática: (“a nadie le gusta abortar” oímos dictaminar con sensatez). ACEPTAR Y COMPRENDER que la mujer no debe ser una MÁQUINA DE PRODUCIR BEBÉS; sino un ser que busca, desesperada (a veces, o cuando es menor, a requerimiento de sus padres), SOLUCIONAR UN PROBLEMA EXISTENCIAL: por considerarse contrariada en sus intenciones, inmadura en su desarrollo psicológico formativo o, simplemente DESVALIDA o ABANDONADA, y sin la IMPRESCINDIBLE VOCACIÓN SAGRADA DE SER MADRE, en esa emergencia!

    Sintetizando: al manifestarme sobre un conflicto de CONCIENCIA donde se entremezcla lo JURÍDICO con la MORAL Y BUENAS COSTUMBRES y el factor filosófico primordial de la RELACIÓN CAUSA/EFECTO con los elementos ATENUANTES o AGRAVANTES DEL DERECHO PENAL, me inclino por autorizar el aborto sin cortapisas y la asistencia médica y psicológica gratuita o privada según los casos de inserción social, bajo el control sanitario del Estado.-

  13. Ironics
    13/03/2018 at 8:07 PM

    Todo empieza cuando la iglesia con total mala fe liga al feto en igualdad con la persona humana.

    Instalada la idea de que un feto es una persona, un aborto se transforma en un crimen.

    Asi de sencillo funciona la trampa dialectica de estos hijos de mil putas.

    Pero lo peor es la cantidad de boludos que se lo tragaron y defienden a capa y espada una falacia.

    Bueno basta, el debate no da para mas. Veremos que pasa en el recinto de los corruptos y cada uno seguira con su vida. Unas haciendose el aborto en condiciones seguras, aunque negandolo y las otras en una cocina con una partera, muriendo como ratas.

    Asi es la humanidad que se proclama humanitaria.

    Atte. El Gran Ironics

    • .....................................
      15/03/2018 at 4:48 AM

      NATHANSON ERA MÉDICO
      SE NOTA QUE NO LEÍSTE NADA DE LO QUE TE DEJÉ MÁS ARRIBA
      EN ESO SE VE QUE NO QUERÉS DIALOGAR SINO MONOLOGAR

      ASI SON LOS QUE SE DICEN ABIERTOS
      jajaja payasos del demonio

      • Ironics
        16/03/2018 at 2:33 AM

        Ironics tiene sabiduria por lo vivido, vos sos Copy Paste, pelotudo !!

        • .....................................
          23/03/2018 at 11:51 PM

          copi past DE LOS QUE SABEN
          LE VAS A VENIR A CONTAR TUS CUENTITOS AL REY DEL ABORTO DE EEUU
          QUE RECONOCIÓ QUE ALLÁ IMPUSIERON EL ABORTO MINTIENDO…. IMBÉCIL DE CUARTA

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