La salud presidencial, cuestión de estado

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La salud del gobernante está íntimamente vinculada con el poder. No es lo mismo un gobernante sano que uno enfermo. El ejercicio de la presidencia implica necesariamente altísimas dosis de estrés, de tensión, de preocupaciones. En todas las democracias del mundo la salud del gobernante constituye, pues, una cuestión de Estado. Ni qué hablar si se trata de democracias hiperpresidencialistas como la argentina. Como todo depende del presidente cada problema de salud repercute sobre todos nosotros. De ahí la relevancia de que el presidente cuente a su lado con personal médico competente, capaz de atenderlo como corresponde ante la presencia de cualquier dolencia y de informar como corresponde a la población el tipo de enfermedad que lo aqueja. Porque en esta cuestión-como en todas en realidad-el pueblo tiene derecho a saber de qué se trata. Es tan relevante la salud del presidente que nosotros, como ciudadanos, tenemos derecho a saber cómo está de salud quien maneja el timón de la república.

El viernes 3 de junio, el Presidente de la Nación, Mauricio Macri, tuvo un episodio cardíaco que preocupó a todos los argentinos. En su edición del domingo 5 de junio Perfil publicó una columna de Nelson Castro titulada “Pasado, presente y futuro de la arritmia que aqueja al presidente”, en el que explica, como médico, por qué Macri se sintió mal el viernes pasado. El desarrollo de los acontecimientos fue, según Nelson Castro, el siguiente. El viernes 3 al mediodía el presidente de la nación comenzó a sentirse mal. Dirigiéndose al jefe de la Unidad Médica Presidencial, el cardiólogo Simón Salzberg, le dijo que sentía palpitaciones. El galeno lo examinó inmediatamente y diagnosticó una “fibrilación auricular”. ¿Qué es una fibrilación auricular? Así lo explica el doctor Nelson Castro: “La fibrilación auricular (FA) es una arritmia relativamente frecuente que consiste en una desorganización de la actividad eléctrica del corazón, que altera el ritmo cardíaco y que se observa tanto en personas con corazones aparentemente sanos como en aquellas que padecen distintos tipos de enfermedades cardiológicas. Hay dos tipos principales de fibrilación auricular: el paroxístico y el crónico. La fibrilación auricular en corazón sano tiene buen pronóstico y su principal complicación-que es baja-es el tromboembolismo que, a su vez, puede desencadenar un accidente cerebrovascular. En cambio, la fibrilación auricular crónica tiene más riesgos de complicaciones; la más común de ellas es el accidente cerebrovascular”. A continuación el doctor Castro explica cuál es el tratamiento que debe seguirse cuando aparece la patología. No hay un único tratamiento, aclara, ya que el mismo depende “de las formas de presentación de la afección, de la existencia o no de patologías cardíacas concurrentes-cardiopatía isquémica, valvulopatías, insuficiencia cardíaca, hipertensión arterial, trastornos de la conducción del impulso cardíaco-y de su evolución. En algunos casos de aparición aguda, se hace necesaria la cardioversión eléctrica. En otros, se recurre a un tratamiento medicamentoso a base de drogas antiarrítmicas. Solucionado el cuadro agudo, el paso siguiente es qué hacer para prevenir su repetición. Si se considera que el desencadenante fue el estrés, al paciente se le indica, además de la medicación específica, la toma de ansiolíticos”. Cabe reconocer que esta información brindada por el doctor Castro es de suma importancia para la sociedad. Debo confesar que cuando el doctor Castro brindaba información detallada de los problemas de salud que aquejaron a la por entonces presidente Cristina Kirchner, me enojaba mucho porque lo consideraba una falta de respeto a la intimidad presidencial. Es probable que la postura crítica de Castro sobre el gobierno de Cristina haya contribuido a ese enojo. Lo cierto es que lo que hace Castro, en su calidad de médico, es altamente ponderable. Pero aquí conviene detenerse y formular la siguiente pregunta: ¿no hubiera correspondido al cardiólogo Simón Salzberg el haber brindado esta explicación? Si el doctor Salzberg hubiera dado una conferencia de prensa el mismo viernes explicando a la población qué fue lo que pasó con el presidente de la nación, probablemente el doctor Castro no hubiera tenido necesidad de informarnos acerca de una cuestión tan relevante como la salud del presidente. Lo cierto es que la información veraz y concreta brilló por su ausencia. A raíz de ello, los rumores comenzaron a expandirse como reguero de pólvora. La peor estrategia que puede adoptar un gobierno cuando el presidente tiene problemas de salud es la del secreto. Durante el kirchnerismo pasó exactamente lo mismo. Tanto Néstor como Cristina Kirchner tuvieron serios problemas de salud cuando detentaron el poder. Nunca hubo en el momento una información completa y veraz sobre cada patología que los aquejó. Siempre primó el silencio y el misterio, lo que no hizo más que aumentar la preocupación de la población.

El viernes pasado volvió a pasar. Personalmente me enteré de que algo sucedía con la salud presidencial a través de un usuario de Facebook, quien informó durante la tarde que Macri tenía problemas cardíacos. Como los medios televisivos no decían nada al respecto, dudé de la veracidad de esa información. Cuando comenzaba a anochecer finalmente los canales de televisión por cable comenzaron a informar a la población sobre lo que había pasado con el presidente durante la tarde en Olivos y que la unidad Médica Presidencial había decidido internarlo por una arritmia auricular. En su artículo el doctor Nelson Castro reconstruye los hechos que tuvieron lugar el viernes por la tarde en la residencia presidencial: “Una vez hecho el diagnóstico, Salzberg le indicó al presidente la conveniencia de su traslado a la Clínica Olivos para un chequeo más completo y para la instalación del tratamiento adecuado. Ante esto, Macri respondió, después de algún breve cabildeo, que lo haría luego de realizar una entrevista “off the record” que ya había sido acordada con los colegas Edi Zunino, Eduardo Feinmann, Gloria López Lecube y Walter Curia”. Aquí cabe preguntarse por qué el doctor Salzberg no obligó al presidente a internarse inmediatamente después de que le hubiera diagnosticado la arritmia. Aquí, lamentablemente, el cardiólogo demostró una carencia de personalidad verdaderamente alarmante. Porque ante cualquier problema de salud, aunque el paciente sea el mismísimo presidente de la nación, el que manda es el médico. El doctor Salzberg debería haber ordenado la inmediata internación de Macri y la suspensión de la reunión con los periodistas, por más que el presidente se hubiera encaprichado. No sucedió así. Luego de la entrevista el presidente continuó con las palpitaciones. A raíz de ello, se le hizo un nuevo examen médico y ahí sí el doctor Salzberg dispuso el traslado de Macri a la Clínica de Olivos. Ahí fue cuando la noticia se filtró lo que permitió al área digital de la revista Caras a través de su sitio en Perfil.com informar a la población lo que estaba pasando con el presidente. Eran alrededor de las 18 horas, provocando el lógico desconcierto en los voceros presidenciales que hasta ese momento habían negado cualquier problema en la salud presidencial. Una vez en ese nosocomio, Macri fue sometido a una serie de estudios cardiológicos. Evidentemente, lo del presidente lejos estuvo de ser una “pavada”. Para descartar la presencia de trombos auriculares, describe el doctor Castro, el presidente fue sometido a un ecocardiograma transesofágico. Comprobado que su corazón estaba sano, se le practicó una cardioversión eléctrica por medio de un desfibrilador. Con la segunda cardioversión la arritmia logró ser revertida. Una vez recuperado de la anestesia, Macri nuevamente desoyó el consejo del doctor Salzberg de permanecer en la Clínica y se retiró a Olivos cerca de la medianoche. Fue la segunda vez que el doctor Salzberg fue desautorizado por el presidente de la nación. Al día siguiente Macri amaneció asintomático y de buen humor, expresa el doctor Castro. Sin embargo, la autoridad del doctor Salzberg había quedado maltrecha ya que demostró su incapacidad para lograr la obediencia de un paciente evidentemente difícil como Macri. Durante el sábado el equipo médico presidencial decidió instalar un tratamiento preventivo a base de un antiarrítmico-el amiodarona-y un anticoagulante por vía oral. También se instituyó un sedante de tipo ansiolítico y se le indicó reposo, además de permanecer tranquilo en Olivos durante todo el fin de semana. Una vez más, el presidente desobedeció al equipo médico presidencial ya que durante el fin de semana recibió, entre otros dirigentes, a Ernesto Sanz, quien dijo a la prensa que había encontrado al presidente “fantástico”. Se trata, obviamente, de una flagrante mentira ya que nadie que sufrió un episodio de arritmia, por más benigno que haya sido, puede estar “fantástico” apenas 24 horas después del mismo. Según el doctor Castro “el plan del doctor Salzberg es evaluar al presidente en un mes, momento en el cual seguramente se le realizará un Holter de 24 horas para chequear el ritmo cardíaco a fin de decidir cómo continuar el tratamiento. Podría ser antes. El ejercicio del poder es un factor altamente estresante que afecta la salud de quien lo ejerce. Ese estrés es mucho mayor si ese ejercicio del poder transcurre en medio de las turbulencias de tiempos como los que se están viviendo en la Argentina. Es algo que los médicos de la Unidad Médica Presidencial saben y a lo que Macri debería prestar atención, porque su salud es, hoy en día, una cuestión de Estado”. Claro que la salud presidencial es una cuestión de Estado. Lamentablemente, Macri aún no lo ha entendido, no se ha percatado de ello. Actúa tal como lo hizo en su momento Néstor Kirchner y así le fue. Cuando entran en juego cuestiones de la salud desaparecen todas las diferencias ideológicas y políticas. Lo fundamental es que el presidente Macri se recupere lo antes posible para que ejerza el poder de aquí a diciembre de 2019 como corresponde. Porque no sólo está en juego su salud sino el futuro de todos los argentinos, que en buena medida depende de la buena salud presidencial.

Una cuestión digna de mencionar es el respeto con que la oposición política, fundamentalmente el kirchnerismo, trató esta delicada cuestión. Todo el arco opositor le deseó a Macri una pronta y definitiva recuperación, como corresponde. También cabe enfatizar la ausencia en las calles de manifestantes kirchneristas deseando que el presidente se muera, a diferencia del arco opositor antikirchnerista cuyos miembros exhibieron pancartas durante los cacerolazos de 2008, 2012 y 2013 rogando por la muerte de la por entonces presidente Cristina Kirchner. Ello demuestra que nosotros, los kirchneristas críticos, somos, desde el punto de vista ético, superiores a los caceroleros anti K.

Hernán Andrés Kruse

12 comments for “La salud presidencial, cuestión de estado

  1. raúl
    07/06/2016 at 1:04 PM

    ¿Kirchnerista ético? No existe tal cosa. Los kirchneristas son una secta de fanáticos, saqueadora, inmoral e irracional. Sigo esperando que el autor me diga cómo financiar el descomunal déficit fiscal heredado de sus amigos, por el monumental latrocinio y despilfarro de los dineros públicos que llevaron a cabo, no dejando nada en pie. Atila, de quien se dice que por donde pasaba no volvía a crecer el pasto, los habría envidiado. Usted tiene cara de piedra. Sin embargo, coincido con lo que dice sobre la salud presidencial.

  2. Bonorin
    07/06/2016 at 1:12 PM

    “nosotros, los kirchneristas críticos, somos, desde el punto de vista ético, superiores a los caceroleros anti K.”

    Era obvio pero por superficial, burro de manual y dogmático, ya hartó a todos los lectores.

  3. oswaldo
    07/06/2016 at 1:21 PM

    Parece que al articulista kruse ahora le interesa la cuestión de la enfermedad presidencial, antes cuando ocultaban celosamente los problemas de salud de la loca del barrio no pensaba que era una cuestión de Estado, por el contrario había que disfrazar la situacion como cuando salió de la operación subdural que se presentó con un perrito blanco, Simon y un pinguino de peluche haciéndose la pendeja.
    Kruse, tiene mucho que escribir sobre el peronismo, olvídese de Macri y recuerde que perdieron, si perdieron y se las van a tener que aguantar. Pero no deben aguantar todo lo que nos toco a nosotros dado que el nuevo presidente está en sus cabales.
    No acostumbro a usarlos pero voy a decir un lugar común.
    LA TIENEN ADENTRO Agua y ajo.
    Saludos.

  4. Silvio Pizarro
    07/06/2016 at 1:29 PM

    Aquí tenemos dos cabos sueltos de extraños embriones. El primero un pseudo escritor que escribe mucho, demasiado, y no sabe nada, ahora convertido en doctor en medicina, asociado a un médico fracasado convertido en periodista que opina con arrogante petulancia de la salud de los presidentes. Tanto Kruse como Castro son vívidos ejemplos de un tenebroso pasado que casi nos lleva a un derrumbe total. Hay tres declaraciones asombrosas del primero. Una de que se molestaba cuando Castro opinaba de la salud de la esfínter egipcia, por él adorada, pero aprueba su intervención petulante de galena sabiduría cuando se refiere a Macri. La segunda, cuando se felicita al comprobar la educación y cultura kirchnerista que desean, dientes para afuera, la mejoría del presidente (y en reuniones cerradas el ajusticiamiento de todos los miembros del gobierno), opuesta a la oligarquía rompe ollas que insultaba a la egipcia. La tercera, que al final de su larguísimo escrito con rancio aroma a hospital, reconoce como buen peronista que “nosotros los kirchneristas somos, desde el punto de vista ético, superiores a los caceroleros anti k.” Sólo faltó que pusiera como ejemplos de ética a Cristina, Báez, de Vido, Aníbal, Boudou, Scioli y los chochamus de La Cámpora, y cartón lleno. Lo que sigue llamando la atención es la diarrea mecanógrafa derramada permanentemente en esta publicación digital que, si bien aplaudo por dar cabida a todas las opiniones, extralimita la frecuencia otorgada al ahora doctorado cardiólogo Kruse.

    • oswaldo
      07/06/2016 at 2:10 PM

      Don Silvio Pizarro, su comentario merece un aplauso.
      PLAF,PLAF,PLAF.PLAF.

    • Federico
      07/06/2016 at 5:07 PM

      Los escritos de este supuesto periodista, Kruse, son imposibles de leer, su estilo, longitud y pavadas en su contenido son imposibles de digerir. Se autoneutraliza. INSOPORTABLE.

  5. TUTTO BENE
    07/06/2016 at 2:30 PM

    Hernán Andrés Kruse:
    ¡¡¡¡ GRACIAS don KRAUSE POR SU DESTACADA PLUMA E INTELIGENTE Y MILITANTE TRABAJO DE ESCRIBA!!!!
    VOS SIEMPRE TE DESTACASTE POR LOS ARTICULOS DE LA SALUD DE LA PRESIEDENTA, LOCA, BIPOLAR, SICOTICA, FLOJA DE APERTURA DE GAMBAS, CON SUS PARTENAIRE DE MACHACANTES PAGOS POR TODOS NOSOTROS, CLEPTÓMANA, COMPLICE DE ASESINATOS.-
    ¡¡¡ O FUE NELSON CASTRO ??

    AAAHHH !!!!, …. NNOOO !!!!!! ESE ES EL NABO DE “CON PERON EN EL EXILIO Abel Reynoso”

  6. Silvio Pizarro
    07/06/2016 at 4:52 PM

    Retribuyo aplausos amigo Oswaldo con un tangazo referente a la ética Crisirtina que cobra dos jubilaciones, supongo que gracias a Diego Bossio y a Emilio Basavilbaso, de Anses.

    Piantá de aquí macrista bienvivido
    Te creés que al mundo lo vas a arreglar vos?
    ¡Si aquí, ni Dios rescata lo perdido!
    ¿Qué querés vos? ¡Hacé el favor!.
    Lo que hace falta es empacar mucha moneda,
    vender el alma, rifar el corazón,
    tirar la poca decencia que te queda…
    Plata, plata, plata y plata otra vez…
    No te das cuenta macrista engominado
    que la razón la tiene el de más guita?
    ¿Que la honradez la venden al contado
    y a la moral la dan por moneditas?
    ¿Que no hay ninguna verdad que se resista
    frente al relato de marca nacional?
    ¡Tirate al río! ¡No embromés con tu conciencia!
    De moralista ya me hacés reir
    Dame puchero, guardate la decencia…
    ¡Plata, plata y plata! ¡Yo quiero vivir!
    ¿Qué culpa tengo si has piyao la vida en serio?
    Pasás de otario, con bossio de mercenario…
    ¿Qué vachaché? Hoy ya murió el criterio!
    Vale Jesús lo mismo que el ladrón…
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  7. ROBERTO DANSEY
    07/06/2016 at 5:19 PM

    KRAUSE VOS DECÍS:
    “De ahí la relevancia de que el presidente cuente a su lado con personal médico competente, capaz de atenderlo como corresponde ante la presencia de cualquier dolencia y de informar como corresponde a la población el tipo de enfermedad que lo aqueja”.

    HAN SIDO UN EJEMPLO LOS “KIRCHNERISTAS ETICOS”, QUE CUANDO A NEFASTOR MÁXIMO LO BAJÓ DE UN BALAZO DE .38 MAGNUM, NOS ENTERAMOS DEL INFARTO AGUDO.-
    EN REALIDAD FUE UNA SÚBITA INTOXICACION DE PLOMO CEREBRAL !!!!
    BUEH !!!!, ………. COMO YA ESTABA MUERTO, ESO NO IMPORTABA ……….
    SIEMPRE FUIMOS MUY BIEN TRATADOS LOS ARGENTINOS
    SIEMPRE ESTUVIMOS BIEN INFORMADOS, NO COMO AHORA CON EL MACRISMO, QUE 6 MESES DESPUES NOS CUENTAN DE LAS ATROCIDADES QUE HICIERON LA MAFIA DEL PODER.
    PORQUE NO ALCANZAN “LOS OJOS P´A VERLO, NI OREJAS P´A ESCUCHARLO”
    KRAUSE: CUANTO MAS HABLÁS MAS TE ENTERRÁS COMO KAKA.-

    SI LOS PERONISTAS SON INCORREGIBLES, LOS KAKA SON LA QUINTA ESENCIA DE LA MIERDA EN POLVO

  8. Nadie nos quiere
    07/06/2016 at 5:27 PM

    Sentido comun? no debe de comer la comida chatarra del dr Cormillot. Ni bien cambiaron el comedor, dandole espacio a la comida especial, aparecen problemas. Esos batidos….que ayudan a estar en forma, que cantidad de productos quimicos contienen? alguien sabe?
    A veces conviene seguir comiendo sano y natural, para eso mas vale ir a comer el guiso de los piletones

  9. 07/06/2016 at 6:03 PM

    KRUSE, ¡QUÉ PODER DE SÍNTESIS!!!

  10. Diego
    07/06/2016 at 11:49 PM

    Este personaje es insoportable y encima le dan prensa!!!

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