Por Guillermo Cherashny.-

Las incoherencias manifestadas por Manuel Adorni lo transformaron en una especie de collar de melones para el gobierno libertario, aunque fue una semana de buenas novedades económicas, como la suba de la calificación de la deuda, la baja del riesgo país y la disminución de la inflación mensual al 2,1%. Es decir, la economía va por una lado y el escándalo Adorni por otro separado. Pero esta economía aparentemente exitosa deja al 70% de la población afuera, como pasa en el Perú, el modelo aspiracional de este gobierno, aunque la independencia del Banco Central está descartada, pero sí se parecen en tener éxito en energía, minería e intermediación financiera, y en nuestro país se agrega la riqueza agropecuaria, todas actividades que generan divisas pero no crean empleo.

Así es que el gobierno y sus voceros mediáticos festejan que el gobierno compró millones de dólares, pero omiten que sólo quedan 4.200 millones, porque se paga deuda al contado. Y mucho más ocultan que los argentinos, es decir el ciudadano de a pie, adquirió 12.000 millones de dólares en el mismo período de tiempo, lo que demuestra que los dólares de Vaca Muerta se gastan en Miami o el resto del mundo.

Pero la exclusión del 70%, que vive de la industria, construcción y consumo  demanda dólares y registra una pérdida de empleo y un descontento generalizado por la caída especialmente del consumo de alimentos, que por primera vez hay hambre, aunque en las estadísticas la pobreza bajó.

Este sector de la población vuelve a mirar con buenos ojos al peronismo, que según algunas encuestas, en una segunda vuelta tanto Kicillof como Massa le ganan a milei.

El gobernador tiene una ventaja: tomó distancia de Cristina, lo que lo hace atractivo para el antiperonismo, y Massa, que pertenece a la derecha del peronismo y es el único de ese partido que tiene excelentes relaciones con los Estados Unidos, especialmente con Mauricio Claver Carone, del círculo íntimo de Marco Rubio. Pero tiene como contra que terminó como ministro de economía con una inflación muy alta. Pero cualquiera de los dos hoy le gana a Milei.

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