Por Carlos Tórtora.-

La reunión del Council of Americas confirmó lo que se venía presumiendo últimamente: el presidente manifiesta una conducta errática y su discurso se vuelve cada vez más irracional. En paralelo, el funcionamiento de Karina como presidenta sustituta no parece remediar la paralización del gobierno mientras todos los indicadores de la economía real apuntan hacia abajo. La velocidad que va tomando la crisis impacta especialmente sobre las dos mujeres claves del poder junto con Karina: Patricia Bullrich y Victoria Villarruel.

La senadora quedó golpeada casi tanto como Javier Milei por los lanzamientos de las candidaturas presidenciales de Daniel Hadad y Jorge Brito. La presunción de que ella era la candidata del Círculo Rojo se debilitó seriamente. Por motivos que se desconocen, el poder económico está optando por explorar nuevas variables ante el obvio fin de ciclo de Milei.

Bullrich va quedando entonces expuesta al desgaste de ejercer dos roles contradictorios, el de operadora del gobierno en el Senado y a la vez disidente con Milei. En una reacción que fue un reflejo, ella empezó a criticar la política económica pero su incomodidad es cada vez más obvia.

Sin ir más lejos, ayer se ocupó de diferenciarse de los últimos exabruptos de Milei, reconociendo que hay gente que la está pasando mal.

En su despacho volvieron a escucharse los planes de hace tres meses. O sea, romper con Milei y pasar a confrontar con LLA a través de una nueva coalición de partidos.

Antes de tomar decisiones, Bullrich esperaría los resultados de las primeras encuestas que midan a Hadad y Brito.

Sin marcha atrás

El progresivo desmoronamiento de Milei también vuelca sus efectos sobre la carrera política de Victoria Villarruel. Ella venía desarrollando paso a paso su estrategia de diferenciación del gobierno, planteando posturas opuestas en materia de relaciones exteriores, soberanía y economía. Pero la escalada de la crisis a partir del caso Adorni estaría obligando a Villarruel a adoptar posiciones más radicalizadas. Sólo así podría ella mantener sus aspiraciones electorales para el 2027.

En los últimos días, la vicepresidente aumentó sus ataques a Milei y cada vez se habla más de que se postularía para la presidencia.

Ni bien Villarruel se enteró de que Mauricio Macri se había reunido con Karina, hizo circular la versión de su distanciamiento del expresidente.

Aunque en menor medida que Bullrich, también Villarruel está impactada por los lanzamientos de Hadad y Brito, que a ella le restan centralidad.

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