Por Carlos Tórtora.-
El escándalo de Fernando Cerimedo tiene una característica distinta a otros que salpican la gestión de Javier Milei. Al menos hasta ahora, el caso tiene un perfil político y policial -la tentativa de asesinato de Nadia Belle, la pareja de Cerimedo-. Todavía no aparecen cuestiones de corrupción, lo que da la sensación de que va a ocurrir en cualquier momento.
Es cierto que a Cerimedo en la oficina de Karina Milei lo acusan de hacerle grabaciones a Diego Spagnuolo para luego pasárselas a Franco Bindi, la pareja de Marcela Pagano.
Pero no es menos cierto que Cerimedo está considerado a nivel regional como uno de los principales asesores de Milei, con un rol destacado en el manejo de redes sociales y campañas sucias y limpias.
Sus roles más destacados en el exterior fueron la coordinación de la campaña de Jair Bolsonaro en el 2002 y su actual condición de asesor personal del presidente boliviano Rodrigo Paz. Nadie cree que le hayan sido confiadas estas responsabilidades sin contar con el apoyo directo de Milei.
Entonces el impacto de que Cerimedo esté detenido por tentativa de homicidio y que empiecen a trascender algunas de sus operaciones para los gobiernos de Bolivia y Brasil, afectaría necesariamente la relación de Milei con los otros mandatarios de la región. En el caso de Rodrigo Paz, el rol de Cerimedo como super asesor presidencial podría asimilarse a una intervención indebida del gobierno argentino en los asuntos internos bolivianos.
Alto riesgo
La realidad es que el caso Cerimedo, de perfiles escabrosos, podría convertirse en un factor de riesgo para el mayor proyecto internacional de Milei: la cumbre de presidentes de derecha latinoamericanos a realizarse en Buenos Aires antes de fin de año.
Esta iniciativa mostraría al presidente argentino como un líder regional emergente y el delegado de Donald Trump en Latinoamérica. Pero los sondeos para avanzar hacia la convocatoria a la cumbre no son auspiciosos. Keiko Fujimori está dedicada a moderar su perfil ideológico y coquetea con Claudia Sheimbaun. El chileno Antonio Kast no comulga con el estilo autoritario de Milei e, igual que el paraguayo Santiago Nieto, no desea distanciarse de Lula Da Silva, hoy en guerra con aquél.
Y la relación entre Milei y Rodrigo Paz puede quedar resentida justamente por el caso Cerimedo. Es obvio, además, que la mayor parte de las cancillerías de la región se inclinan por no irritar a Lula, evitando impulsar el protagonismo de Milei. Éste, para apoyar su debilitada cumbre, buscaría ahora los apoyos del salvadoreño Nayib Bukele y del ecuatoriano Daniel Novoa. En este contexto donde la realidad se mueve en su contra, Milei debe luchar ahora además contra el impacto negativo de un ex asesor involucrado con un gobierno vecino y acusado de tentativa de homicidio.
19/08/2026 a las 6:55 PM
El caso Cerimedo (y su esposa que dice que Karina es corrupta), al igual que Manuel Adorni, Facundo Leal, Ornela Calvete (designada en el Ministerio de Economía por Luis Toto Caputo), Demian Reidel y los funcionarios de Luis Toto Caputo (beneficiados con créditos hipotecarios «blandos» del BNA); el asesor que no firma ni se responsabiliza por nada y sin embargo, tiene auto con chofer oficial más custodia 24×7 (de que tendrá miedo ¿?); COMPRUEBA Y DEMUESTRA QUE LA DERECHA TAMBIÉN ES CORRUPTA.