Por Guillermo Cherashny.-

Cuando se dio a conocer el presupuesto 2027, la senadora Bullrich dijo que era una «bomba atómica», en referencia a acuerdos políticos que ella había logrado con los partidos aliados para mantener o aumentar las partidas para discapacidad. Pero el proyecto lo disminuyó, lo que motivó el enojo de toda la cámara alta.

El viernes por la mañana, Bullrich publicó un video trabajando con un video de Lali Espósito, la cantante a la cual el presidente calificó con agravios, por tanto hay que interpretar que la ex candidata presidencial apuntó al presidente.

La cuestión es si ella lanzó su candidatura presidencial futura o bien quiere contener el voto descontento con la gestión Milei.

En la campaña presidenccial del 2023, su asesor de campaña fue Derek Hampton, quien pertenece a la consultora Move, que está integrada por Santiago Caputo, Manuel Vidal y Rodrigo Lugones. Por tanto, si ella busca la presidencia, cambió de consultor; si no, Derek Hampton se lo habría comentado a su socio, el mago del Kremlin.

Otros analistas sostienen que varias actitudes críticas de ella apuntan a contener a los «ñoños republicanos», que integran en 3% que la votó. El «ñoño republicano» sería un persona mayor a la que no le gustan las formas del presidente pero también profundamente antiperonista, y hoy por hoy, quien contiene a los «gorilas», como se los conoce despectivamente, están todos alineados con Milei.

Entonces ella sería candidata por afuera de LLA y ahí entraría a disputar el espacio del ningunismo, donde tantean Brito y Hadad, pero más decidido esta Hernan Lacunza, el candidato presidencial del PRO, y también está Ernesto Sanz, que plantea revivir Juntos por el Cambio.

En todo caso, Bullrich, Lacunza y Sanz podrían confluir en un mismo espacio para disputar el antiperonismo al presidente; parece difícil.

Share