Por Paul Battistón.-
Y mágicamente apareció Peter Thiel; en realidad siempre estuvo en todas partes (Paypal, Facebook, Linkedin, Palantir y muchas más). Recorrió espacios donde los millones de U$S se acumulan de a cientos y así llegó a la cifra de (se estima) 30.000.
Su paso fue dejando ideas y beneficios, esas ideas que no se promocionan y esos beneficios que consisten en correr hacia el futuro antes que otros mientras el resto lo mira llegar con asombro y lo acepta como inevitable.
Lo repentinamente curioso es que su nombre fue disparado como ráfaga por toda la batería de medios que asisten a la constante queja colectivista. Fue apuntado con la correspondiente expresión de ojos bien abiertos de advertencia e indicativos de peligro por los más mentados mercenarios de la comunicación del lado siniestro (son fáciles de identificar cada 10 segundos emiten un sonido que puede codificarse con la siguiente sucesión de símbolos “ultraderecha”). No es que Peter Thiel sea inocuo pero, claramente para el lado colectivo representa “el peligro” ¿Cuál peligro? Algo así como el impulso de un foro como fue el de Sao Paulo pero a la inversa ¿inversa?
¿Alguien recuerda ese mito? El del Foro de Sao Paulo que sólo era evidente para conspiranoicos enwebados a través del análisis de las tendencias políticas virando hacia la izquierda en toda la región pero que los medios jamás indicaban y hasta negaban su real existencia. Ese fue en parte el secreto de su éxito, la negación.
Los mercenarios presienten algo o quizás fueron puestos al día en sus tendencias informativas desde su usina proveedora ¿sera ahora la misma que pagaba sobres casi haciéndolos rozar una comprometida cuestión de espionaje o interferencia?
Lo de Thiel siempre ha sido un Touch & go. Su “touch” ha sido mágico para los tocados (lo de mágico es solo una simple visión exterior) y su “go” no es irse sin vueltas (siempre está). Allá lejos quedó el touch con apenas 500 mil a Zuckerberg antes del “pum para arriba”, lo saco de pendejo. A quien se le ocurriría poner dinero en algo de pendejos que cambiaría la interacción entre humanos y ahora lo usan los viejos. También tocó a Vance antes de que su nombre fuera anunciado con uno de los gestos más adustos de Donald Trump ¿le habrá puesto la mano en el hombro?
Algunos de los seguidores de Thiel (tiene seguidores en el sentido estricto de la palabra) se los ve con un formato indumental o de apariencia que los confundiría con el lado contrario. Solo es que la maquinación filosófica está altamente activa en la marea de arrastre (algo que alerta a los conspiranoicos de la izquierda).
Las advertencias de la izquierda suelen develarse como reales, las de la derecha también. Debe ser cierto, Thiel esconde algo, solo que esta a la vista y no necesita un pin geográfico.
Varsovia, Puebla, Sao Paulo fueron puntos de confluencia, algo ausente en un lado contrario donde la confluencia es reemplazada por interacciones o espacios de amplitud. Las sospechas de la izquierda no son infundadas, están fundadas en sus miedos. Algo se esparce sobre la combinación de escenarios superpuestos (conflictos, IA, delineado del futuro) buscando una ecuación común.
Desde el lado de los que reinterpretan la democracia sospechan que en la contraparte hay un intento de clarificar una cierta inconsistencia de la supuesta libertad inherente de la democracia con una libertad que puede caer sometida por una masa maleable. La vorágine tecnológica y el crecimiento económico piramidal necesario para autosustentarla van en dirección contraria a una libertad masificada de querer restringir las libertades individuales.
¿Cuánto tardarán las libertades individuales bajo el influjo de estas nuevas filosofías en convertirse en libertades de masa?
Algo había dicho Charly… si vas a la derecha y cambias a la izquierda, adelante / es mejor que estarse quieto, es mejor que ser un vigilante. El gran vigilante ya existe (China lo lleva a la cabeza). Cuando llegue una nueva izquierda tendrá que ser de derecha.
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