Por Carlos Tórtora.-
Los tres principales actores de la derecha, Javier Milei, Mauricio Macri y Patricia Bullrich, están negociando intensamente sus posicionamientos para el 2027. Bullrich frenó a medias su operación de ruptura con Milei y no enfatizó sus críticas a Manuel Adorni por su escandalosa declaración jurada. Al mismo tiempo, sostuvo que sigue perteneciendo al proyecto libertario. Esta actitud por cierto prudente significaría que está acusando recibo de las presiones de Milei, que en caso de enfrentamiento estaría dispuesto a hacerle sentir a la senadora el peso del poder y hasta a motorizar denuncias en su contra. A su vez, el presidente evita cuidadosamente atacarla.
Pero el principal motivo de la prudencia de Bullrich sería otro. Resta poco más de un año para las PASO -si es que no se derogan- y ella necesita una estructura política nacional con despliegue territorial para sostener su candidatura a presidente.
El antiguo partido de Bullrich, Unión por Todos, ya no existe y sólo hay cinco partidos nacionales con peso territorial: el PJ, la UCR, LLA, el Frente de Izquierda y el PRO. Sólo este último podría ponerle su estructura a disposición a la senadora pero Mauricio Macri desconfía mucho. Ella podría tentarse con quedarse con el PRO y hacer macrismo sin Macri como ahora hace mileísmo sin Milei.
La Ciudad en el centro de todo
Macri está usando por su parte toda su artillería para forzar a Milei a sentarse en una mesa de negociaciones. Su posible candidatura a presidente no impresiona a los Milei, porque las encuestas les están diciendo claramente que su piso es bajo para competir. Entonces Macri amenaza al gobierno con aliarse a Bullrich, lo cual es, como vimos, bastante poco creíble.
Muchos de los que conocen al expresidente sostienen que en realidad éste no quiere de ningún modo enfrentar a Milei en las urnas sino que LLA apoye la continuidad de Jorge Macri como Jefe de gobierno cuatro años más. La Ciudad es el principal sustento político y además la caja que le permite al PRO seguir existiendo. En los últimos días, Karina profundizó su acercamiento con Jorge Macri y ya se habla de que Pilar Ramírez podría ser su vicejefa de gobierno.
Por último, Milei negocia con Macri y con Bullrich bajo presión y no por gusto. Él sabe que una división del voto de derecha le serviría el triunfo en bandeja a Axel Kicillof.
Pese a esta realidad esencial, continúa sosteniendo en su cargo a Manuel Adorni, aun a riesgo de perder buena parte de los votos de derecha.
16/06/2026 a las 7:43 AM
Pero ojo, KARINA MILEI EMPERADOR.
Si, yo antes me presentaba como «Comisario político del régimen» pero ahora quede relegado de «hermano (hermanito)», soy un caniche.
Eso sí, sigo engreido, engrupido y encima ahora también cogido.
Igualmente aprovecho a chorear de los fondos reservados de la Cide y por ahí, pego algun negocito con los Neu$$ o Leo Scatu, me tira un hueso.
El que sí pego alto negocio es Manolo Adorno.
Soysanty.