Por Luis Alejandro Rizzi

El miércoles “Adorni” no será precisamente una buena carta de presentación, pero lo grave es que el presidente Milei presenciaría la sesión de la Cámara de Diputados, desde la tribuna, como muestra de apoyo a una persona muy cuestionada. Una barra brava.

Dejo de lado los procesos penales, porque la “cuestión” en este momento es sólo de ponderación política.

La pregunta que habría que hacerse es si puede continuar en la función una persona que por el momento no puede justificar un puñado de dólares y por la otra se muestra imprudentemente endeudado, teniendo en cuenta su nivel de ingresos.

Asimismo, entra en ponderación su ética y moral, ya que ocultó información en sus declaraciones juradas.

Un Congreso “de verdad” debería, no recibirlo y disponer su remoción, por carecer de idoneidad para ejercer la función de jefe de gabinete de ministros.

Otro funcionario, un tal Carlos Frugoni, secretario de Coordinación e Infraestructura hasta ayer, debió renunciar por haber omitido declarar siete inmuebles en Miami. Se olvidó, un problema de memoria.

Finalmente se pidió la declaración indagatoria del titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA, ex AFIP), Andrés Vázquez, por la comisión de posibles delitos enriquecimiento ilícito, lavado de activos provenientes del cobro de dádivas y evasión tributaria, según informó Hugo Alconada Mon en el diario La Nación.

Si a ello agregamos que aún los hermanos Milei no lograron explicar el caso $LIBRA ni los manejos del ANDIS, vemos que la vara moral, un elemento de la condición de idoneidad para ejercer un empleo público, que se puso el gobierno, está al ras del barro y el estiércol.

Este gobierno comenzó su período de oxidación, en lo que muy probablemente fue la mayor causa de su elección en el balotaje de noviembre de 2023, honestidad y moral pública.

A eso sumamos su fracaso en la política y en la economía, que no sólo se puede analizar desde la perspectiva de las posibilidades de cumplir con el endeudamiento externo sino en la promoción del bien común, va en sentido contraria hacia “el mal común”

La caída de la actividad y los estados de los conurbanos, en especial el del AMBA, generan una muy riesgosa profundización de división social vertical, un 10% con desmesurada capacidad de gasto y el resto de la sociedad, que es o era la clase media, que pierde nivel de vida y se empobrece día a día.

No existe la destrucción creativa; existe sólo en la imaginación o en la sofística; se trata de un oxímoron muy lesivo.

El gobierno carece de sensibilidad y sólo muestra su perfil psicópata. Una prueba cabal será la presencia de “adornos” en el congreso y la de Milei – como barra brava- respaldando a uno de sus “Adorni” que quedan en funciones.

Ni siquiera la dignidad de renunciar.

Este gobierno empezó como farsa y terminará como tragedia, Carlos Marx lo enunció al revés.

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