Por temor al crecimiento de CFK, hablan de Vidal-Urtubey

Sin que se produzcan cambios demasiado importantes en la realidad, el gobierno sufre olas de pesimismo que son sucedidas por otras de optimismo en una alternancia permanente. Todo gira en torno a las tendencias del electorado para el año que viene y a la reactivación de la economía. Puesto a realizar una tarea de por sí complicada como es construir un plan electoral exitoso en un escenario económico muy adverso, el macrismo consiguió en las últimas semanas la aprobación del presupuesto nacional, además de evitar un paro general de 36 horas de la CGT.

Para mayor agrado del oficialismo, durante noviembre Cristina Kirchner se consolidó en su rol de jefa de la oposición dejando en claro con sus gestos que es inmune a los reclamos de diversos sectores peronistas para que dé un paso al costado.

Finalmente la cumbre del G20 en Buenos Aires le da a Macri una especie de inmunidad transitoria por estar en el centro de la escena internacional.

Pero este escenario es fugaz, como lo demuestran nuevos indicadores políticos, sociales y económicos. Todo indica que la recesión se profundizará durante el último mes del año, junto con el aumento de los riesgos de estallidos sociales y saqueos que las fiestas de fin de año siempre favorecen. Además y por primera vez en mucho tiempo, el peronismo pudo sumar en el Congreso todas sus firmas para arrebatarle a Cambiemos lugares claves en el Consejo de la Magistratura. Según algunos, no sería ésta la única sorpresa que el PJ le depararía al oficialismo. Contribuirían también a la ola pesimista nuevas encuestas que lo darían a Macri perdiendo contra CFK, lo que empezaría a restarle sentido a los deseos oficiales de confrontar con ella. Por otra parte, los quejosos socios radicales de la Casa Rosada ya están volviendo a la carga con su consabido argumento: Macri no los escucha ni los tiene en cuenta a la hora de tomar decisiones.

También cabe apuntar que, pasado el G20, Macri dejará de estar el lunes que viene protegido por su condición de presidente de la cumbre.

La nueva alquimia

Así es que nuevamente se habla de una hipótesis que había quedado casi descartada: que el gobierno debería estudiar un Plan B si las encuestas terminan mostrando una tendencia inmodificable de Macri a perder en el ballotage. La única novedad es que ahora las versiones son más audaces que las anteriores y van al meollo de la cuestión: cómo dividir profundamente el voto peronista. La respuesta es obviamente la captación de los sectores más moderados del oficialismo. De ahí que ahora suene como tabla de salvación para un oficialismo golpeado la fórmula Vidal-Urtubey acompañada por Sergio Massa como candidato a gobernador de Buenos Aires. Una alianza así, con una cobertura de votos que va desde el peronismo centrista hasta el PRO podría servir de barrera de contención al avance de CFK en las encuestas.

Por las dudas de que éste sea el camino, el gobernador salteño sigue cuidándose hasta en los más mínimos detalles de no molestar a la Casa Rosada y, como precandidato opositor es un ejemplo de moderación. No ocurre lo mismo con Massa que, herido por la crisis que atraviesa su espacio, trata de mostrarse más distante del gobierno. A todo esto, Vidal calla mientras se aclara el panorama provincial. Por ejemplo, sigue dando vueltas en la legislatura provincial el proyecto para habilitar el desdoblamiento de las elecciones provinciales, que según algunos perjudicaría a Macri, al no contar con el apoyo del aparato del PRO bonaerense en la presidencial. Según la visión optimista esto sería al revés, ya que el triunfo en Buenos Aires influiría enormemente en el electorado nacional.

Carlos Tórtora

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11 comments for “Por temor al crecimiento de CFK, hablan de Vidal-Urtubey

  1. Guillermo Alejandro
    25/11/2018 at 6:24 AM

    Ni leí el artículo para no see unao más que cae en la trampa del “pelotudaje crónico” que afecta a nuestra población, que como catador de vinos no deja de probar cada una de las “copas de plástico” que le arriman como con topadora.
    Así como no han sido capaces de crear fuentes de trabajo…, son también incapaces de dar forma y substancia a ninguna motivación creíble…, ¡¡al contrario!!…, en cualquier momento se despachan una gansada como , por ejemplo.., una “fórmula” con Hebe de Bostafini para tratar de chupar un votito suelto.
    Ya estamos podridos de falluterías, ineficiencias e INCOMPETENCIAS, que han descalabrado nuestro esqueleto social.

    Parece mentira que tenga que repetir tantas veces lo mismo: DE LO QUE HAY EN LA VIDRIERA DEL CAMBALACHE (usadados., por supuesto)…, NO SIRVE NADA.

    Guille

    • ARGUENZUELA
      25/11/2018 at 10:57 AM

      MUY BIEN ENTONCES ESTA VEZ CUANDO VOTES NO ELIJAS AL MENOS MALO, SINO AL QUE SEPAS CON ABSOLUTA CERTEZA POR SU PASADO, SIN IMPORTARTE SU VERTIENTE, QUE NO TE VA A JODER NI A VOS NI AL ENTORNO SOCIALMENTE MAS APTO.

      AL CONTRARIO QUE SEA UN OPOSITOR NATO A LA PLEYADE DE POLITICOS ENTONGADOS QUE TODOS CONOCEMOS.

      • Guillermo Alejandro
        25/11/2018 at 1:36 PM

        A esos “entogados” es a los que me refiero cuando hablo “DE LOS QUE ESTÁN EN LA VIDRIERA DEL CAMBALACHE”
        El año pasado, en las PASO (trampa para eliminar a los que no son cómplices políticos), voté a Arturo Larrabure, Hijo del Coronel Larrabure…, y hubiera votado al General Heriberto Justo Auel si me hubiera correspondido hacerlo en Capital.
        Aprovecho la ocasión para avisarle, y descontando su permiso hacerlo extensivo al resto de los participantes y lectores.., que el hecho de DESTACAR EN UN DETERMINADO MOMENTO A UNA PERSONA “X”.., no significa mi adherencia, afecto ni apoyo específico a ella, SINO…, lo que el modesto razonamiento me indica como conveniente en ese momento-situación.
        En forma de disculpa.., le agradezco el uso de un espacio que le correspondía.

        Guille

        • ARGUENZUELA
          26/11/2018 at 10:01 AM

          TE RECUERDO QUE MANTENER MAS ALLA DE LAS CIRCUNSTANCIAS, LA LINEA DE CONDUCTA Y DIRECCION ES LA UNICA FORMA SEGURA DE CONSEGUIR EL OBJETIVO.

  2. lPMQLP
    25/11/2018 at 7:21 PM

    Massa no se va a suicidar politicamente yendo a provincia con el Pro, olvidense de eso
    Y Urtubey … bueno, depende de como lo apreten, vulnerabilidades tiene …

  3. Sanchez Merino
    25/11/2018 at 7:36 PM

    En el chiquero politiquero argento se gestan las peores penumbras para el país.

  4. Adolfo H
    25/11/2018 at 9:40 PM

    Que linda parejita la de la foto, …pero que diran Isabel Macedo y el secretario del gobernador?? jaja

  5. Karina Ambrosius
    25/11/2018 at 11:23 PM

    Te referis a la doble vida del gpbernador ? Isabel Macedo es una pantalla !!!! En cualquier momento sale del closed!!

  6. Almeida
    26/11/2018 at 8:23 AM

    TRABAJAN PARA UNA CRISIS MAYOR

    DESENMASCARAR

    DESENMASCARAR

    Y DESPUÉS ……. DESEMASCARAR

    Desenmascarar a quienes trabajan para una crisis mayor

    Dicen que de lejos se ve más claro. Pero no estoy tan seguro. Vi de lejos la crisis argentina de los últimos dos meses. Desde Europa, donde los acontecimientos y las declaraciones parecían surrealistas, y eran de hecho tremendamente dolorosas. Quiero intentar explicar hoy, a la vuelta de este largo viaje por un país normal como es Francia, lo que sucede aquí en la Argentina, la nación de la anormalidad. Donde por fin ha estallado la temible bomba.

    Desenmascarar a quienes trabajan para la crisis

    Empecemos por lo que sucedía antes de esta explosión. Un gobierno no peronista, sin mayorías parlamentarias, acosado por un partido destituyente y hegemónico, sembrado de sindicatos mafiosos, narcos y organizaciones sociales agresivas, con un 30 por ciento de pobreza, medio país en negro, sin soberanía energética y con un déficit fiscal heredado pavoroso, estaba condenado de antemano al helicóptero.

    Tenía tres alternativas: seguir adelante y terminar como Venezuela, hacer una sangrienta política monetarista de shock y volar por los aires, o ejecutar un programa gradual y rogar que las condiciones climáticas de mercado le permitieran llegar a la otra orilla.

    Ese gobierno eligió el gradualismo, que por supuesto no dejaba conforme a casi nadie. El gradualismo, ¿se acuerdan? El kirchnerismo acusaba, en pleno gradualismo, al Gobierno de ser un ajustador apocalíptico e insensible.

    Los economistas ortodoxos y sus voceros lo acusaban de “kirchnerismo de buenos modales”, de ser blando y no meter el bisturí a fondo.

    Y nosotros, en el medio, lo criticábamos porque el gradualismo era gris y lento, y estábamos ansiosos por el despegue. ¡Qué bien que estábamos cuando creíamos que estábamos mal, ¿no?

    Porque extrañaremos el gradualismo, amigos. Extrañaremos mucho al gradualismo y su progresivo despertar de la economía.

    A izquierda y derecha nadie valoraba que Macri resistiera el ajuste salvaje, y que caminara por el centro rogando que lo dejaran llegar a la playa.

    Y sucede que no lo dejaron: llegó la sequía, cambiaron las condiciones económicas internacionales y el barco fue golpeado de frente y perfil por la tormenta perfecta.

    ¿Los capitanes equivocaron también sus tácticas de navegación? Puede ser. Puede ser. Quedará para los expertos dilucidar ese punto.

    Ahora salen todos los expertos con sus libritos, diciendo cada uno -con el diario del lunes- lo que ellos hubieran hecho.

    Lo cierto es que, como les dije tantas veces desde estos micrófonos, los argentinos flotábamos irresponsablemente en una nube de gases, exigiendo prosperidad automática, viviendo por encima de nuestras posibilidades y creyendo que no éramos vulnerables, como somos.

    Es muy impresionante ver cómo actuaron los kirchneristas y los neoliberales ortodoxos en esta vuelta de campana. Esos dos sectores antagónicos pedían implícitamente un gobierno de derecha.

    Los primeros para que pague la fiesta que ellos dejaron, para estigmatizarlo y derrotarlo con clichés, y para que se subiera al helicóptero, como viene sucediendo desde 1926.

    Los segundos para que ejecutara una carnicería de gran dolor, después de la cual supuestamente saldríamos adelante. Los pocos que quedaran vivos, por supuesto.

    Porque los que intentaron antes esa metodología brutal lo hicieron con tanques y aviones militares, y cuando lo practicaron en democracia, terminaron produciendo una masacre y organizando su propio funeral político. Cayeron por su propio peso.

    La señora dejó la bomba, la Brigada de Explosivos no pudo o no supo desactivarla a tiempo, y entonces estamos donde siempre está la Argentina. En la cuerda floja.

    El peronismo que dejó el incendio se regocija por el sufrimiento del bombero y se propone para apagar él mismo las llamas que encendió. No le importa la Patria, le importa el poder. El queso. Como siempre.

    Y tiene un aliado invariable: el mercado, que le impone sus condiciones al Gobierno, lo lima, lo desgasta, y lo debilita para que luego el peronismo venga y se lo coma crudo de un bocado.

    Peronismo y mercado, que tan opuestos aparecen por momentos, han trabajado juntos, han sido funcionales durante estas décadas de decadencia: ambos son culpables de la pobreza y la postración argentina.

    ¿Se acuerdan de ese juego de pinzas que le hicieron a Raúl Alfonsín? Recuerden aquellos días. Recuerden bien. Peronismo y mercado, compañeros. Hay empresarios y banqueros con una falta de patriotismo que hiela la sangre.

    Ninguna nación importante de Occidente les hubiera tolerado sus defecciones. Vargas Llosa, factótum del liberalismo, tampoco los hubiera consentido, y si estuviera aquí en el día a día, fustigaría a sus voceros periodísticos y a sus economistas, que han dicho barbaridades en estas semanas.

    Han sembrado la desconfianza, han trabajado para sus intereses sectoriales, para sus cheques. Al respecto, es interesante ver la gran paradoja: un gobierno republicano está obligado a las buenas formas, y entonces es incapaz de señalar lo que sabemos todos, que algunos periodistas reciben sobres de industriales, y otros de bancos y empresas energéticas, y que algún consultor independiente, lo es también en secreto de los fondos buitres.

    A todos ellos el gradualismo les parecía una mediocridad. Ojalá pudiéramos volver a esa mediocridad hoy, que estamos con el barco escorado y nos entra agua salada por varios agujeros del casco a los argentinos.

    La desconfianza de los mercados es indignante. Los máximos estadistas del mundo han entendido que la Argentina intenta salir de la nefasta era populista, y que precisa una oportunidad y un acompañamiento.

    Pero resulta que los mercados saben más de política que Merkel, que Macrón, que los grandes gobernantes de la Tierra. Y entonces se permiten condicionar las políticas argentinas.

    Están haciendo corridas a repetición y mandando a sus esbirros mediáticos a desestabilizar al Gobierno para que éste gire por fin a la ortodoxia.

    El Gobierno es tan timorato que lo deja pasar, no sale a denunciarlos con nombre y apellido. Y el progresismo, ciego a todas estas evidencias, en lugar de tomar partido se dedica a decir estupideces.

    Algunos de ellos, incluso dentro del propio Cambiemos, pareciera que anhelaran secreta e inconscientemente una crisis mayor, un crack, y que vuelva el peronismo eterno.

    Es algo sutil y psicológico: Cambiemos les resulta incómodo a todos, a los radicales, a los socialistas, a los kirchneristas, a los ortodoxos, a los peronistas de derecha. A todos.

    Y entonces, late dentro de muchos de ellos la tentación de que todo se defina de una buena vez y que vuelva lo de siempre.

    Así los progresistas pitucos e independientes, por ejemplo, ya no tienen conflictos ideológicos, producto todos de su pereza mental. Esperan indolentes que venga el crack, la crisis mayor que ordena salvajemente las variables.

    Que ésta arrastre a Cambiemos al abismo, que regrese el peronismo a salvarnos, y que cómodamente nos sentemos en la vereda de enfrente a tirar piedras y a criticar, una vez más, con enjundia la falta de institucionalidad y la corrupción.

    El progresismo es también timorato, y por lo tanto funcional al monólogo peronista. A que vuelva la hegemonía que nos convirtió en el país de la pobreza, la desigualdad, la mafia y el narcotráfico.

    Repito: el progresismo con su ceguera le hace el trabajo gratis al peronismo. El mercado y la Iglesia también. La Iglesia no me extraña.

    Bergoglio se ha vuelto una voz inexistente y poco seria en el mundo, pero aquí tiene cada vez más injerencia. Está organizando el peronismo.

    Le envió una adhesión hace unos días a los peronistas unificados en el Instituto Antonio Cafiero y mandó a sus obispos y piqueteros a mantener una política hostil contra el gobierno de su propio país, en lugar de presentarse como un defensor leal y patriótico ante los mercados internacionales en medio de esta crisis dramática.

    Francisco, qué bueno sería que usted nos diera una mano en la mala. A nosotros, a sus compatriotas. Y no que se dedique al internismo y al boicot. Son horas decisivas para su país, Francisco. Tenga piedad. Rezamos por usted. Rece ahora por nosotros.

    A todo este cambalache se agregan algunos sectores del campo. Leí al historiador Jorge Ossona estos días demostrar cómo muchos de ellos, beneficiados por este Gobierno, se negaron a dar una mano con el dólar cuando más se la necesitaba. El mercado fuerza al Gobierno a la ortodoxia.

    La ortodoxia lo fuerza a perder las elecciones. Perder elecciones implica entregarse al monopolio peronista. Y este juego haría que los inversores se retiraran o no apostaran por un país que va derechito al populismo.

    Tenía razón Juan José Sebreli, quien una vez me dijo: no me preocupa el gobierno, me preocupa la sociedad. Esta sociedad caníbal, egoísta, parasitaria, autoritaria y profundamente populista.

    Digamos, para matizar su pesimismo, que todas las encuestas señalan lo siguiente: el treinta y cinco por ciento de la población quiere un país normal, apegado a las reglas, a un capitalismo serio y con una mirada antipopulista.

    Ese 35% se mide en millones de argentinos que se resisten a bajar los brazos. La mayoría de los argentinos sabe que esta crisis es producida originalmente por Cristina, pero la mayoría también cree que Macri no puede resolverla.

    No deja de tener sentido todo esto. Ella puso la bomba y la Brigada de Explosivos falló. Se me ocurren cien críticas al gabinete nacional, y cuestiono desde ya que el Presidente de la Nación haya hecho oídos sordos a cosas que le proponíamos desde acá: una mesa política más amplia con Monzó y con Sanz, un ministro único como ahora podría ser Dujovne y la búsqueda de un acuerdo parlamentario y perenne.

    Macri hace todo esto bajo fuego, sin convicción, cuando debió hacerlo desde el inicio y con la visión de un estadista. Los errores políticos se pagan caro, Presidente.

    Puedo criticar también su falta de temperamento para dar las batallas dialécticas, y el optimismo pueril que una y otra vez sus muchachos intentaban inculcarnos.

    Incluso cierto desdén que ustedes manifestaban por quienes estábamos preocupados y les señalábamos posibles errores.
    Se lo puede y debe criticar al Gobierno, pero a la vez debemos tener muy en cuenta que los argentinos tenemos que evitar como sea una crisis mayor.

    Y que, por lo tanto, estamos obligados a desenmascarar a quienes están propiciándola. Ellos se encuentran en el peronismo y en el mercado, y sutilmente en la falta de patriotismo y en la falta de lucidez de muchos que sin quererlo trabajan para que la Argentina siga siendo lo de siempre: el país del partido único que cada vez se hunde más y más en la tabla de posiciones.

    https://jorgefernandezdiaz.cienradios.com/desenmascarar-trabajan-crisis-mayor/

    • alberto
      26/11/2018 at 4:59 PM

      una nota tan larga para solo bla, bla, bla. Que habia 3 variantes decias. Una terminar como Venezuela. No, con este gobierno no terminamos como Venezuela, terminamos como Burundi….Peor todavia por detrás de Burundi y apenas por arriba de Togo en cuanto a caida industrial. Dos. No habia que haber hecho gradualismo. Si 1.500% de aumento en los servicios es gradualismo, que me digan que es. Tres rogar que las condiciones climaticas nos permitieran llegar a la otra orilla. La unica orilla a la que esperaban llegar era el endeudamiento para poder financiar la fuga de capitales. Asi nos endeudaron por 100 años con una deuda impagable. Eso si, Macri y su gente salvados in seculam seculorum. Menos chamuyo, viviamos mucho mejor antes, no necesitabamos ningún cambio, pero la gilada lo compro y ahora a pagarlo.

  7. ARGUENZUELA
    26/11/2018 at 9:57 AM

    PARA ENTENDER QUE VOS POR COMODO Y FALTO DE RESPONSABILIDAD SOCIAL SOS CO RESPONSABLE DE ESTE NUEVO CAOS ECONOMICO SOCIAL YA IMPARABLE.

    ES MAS QUE CLARO QUE HOY LOS SAQUEADORES SON CULTORES DE LA POSVERDAD, USANDOLA POR TODOS LOS MEDIOS DE COMUNICACION INCLUSO DE GOOGLE Y REDES SOCIALES.

    ACOMODANDO CON ALGORITMOS AQUELLAS NOTICIAS QUE MAS SE ASEMEJEN, AL GUSTO E INTERES DEL CIUDADANO. SIN IMPORTAR QUE LUEGO SE TERMINEN DESCUBRIENDO COMO FALSEDADES, SIN IMPORTAR EL POSTERIOR ENVILECIMIENTO Y DECEPCION DE QUIEN ENGAÑADO, LES CREYO.

    ES DECIR MENTIRAS ENCUBIERTAS PARA TRABAJAR LAS EMOCIONES Y DESEOS DE LOS MAS INCAUTOS Y DESINFORMADOS, GENERALMENTE LOS MAS JOVENES Y CREDULOS. MUCHOS DE LOS CUALES DE ENTRADA; CREEN TODAS LAS BOLUDECES Y PROMESAS SIN CHEQUEARLAS DEBIDAMENTE.

    LO QUE LES SUCEDIO A QUIENES VOTARON AL REJUNTE SOCIALISTA QUE VINO PARA CAMBIAR, SOLO QUE NO EL CAMBIO QUE QUERIAN SUS VOTANTES SINO EL PROPIO REJUNTE SAQUEADOR.

    PERO OJO QUE ESO LUEGO ES EL BUMERANG QUE SE TERMINARA COMIENDO INCLUSO A SUS PREDICADORES CON DURAN BARBA INCLUIDO. O SEA EL OBJETIVO ES CONFUNDIR EL ANALISIS RACIONAL EN BENEFICIO COMO AHORA DEL SAQUEO INCLUSO CONVENCIENDO QUE ES CORRECTO Y EN EL BENEFICIO DEL SAQUEADO……………

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