Por Luis Alejandro Rizzi.-
MILEI Y SU PROPIA DEBILIDAD.
Según las personas más cercanas al presidente, la defensa y mantenimiento de Manuel Adorni en la jefatura de gobierno pretende demostrar fortaleza política y ejercicio pleno del poder.
Destituirlo o pedirle la renuncia sería para Milei un gesto de debilidad que pondría en riesgo su propia estabilidad.
Para otros, también cercanos, el mantenimiento de Adorni en la agenda política tendría una explicación mucho más “macbethiana”, en el sentido de que el fin justifica los medios; sería distractiva y por un tiempo tiene ocupada a la gente en “pensar en Adorni”, ocultado los problemas reales, retroceso de la actividad industrial, de la construcción y estancamiento del consumo en un muy bajo nivel.
El derrame de la energía, minería y agro es limitado y trae divisas para el pago de la deuda y ganancias de la actividad que con el RIGI se ven potenciadas, en la misma medida que le resta recursos al estado.
Entre tanto, Jess Rodríguez decía en el diario “La Nación”: “la trayectoria reciente de nuestro país no es auspiciosa. En efecto, según V-Dem, centro académico con sede en Suecia con la base de datos relativa a asuntos democráticos más grande del mundo, que analiza la evolución de 50 variables y 600 atributos en más de 200 países y territorios, en los dos últimos años la Argentina retrocedió 22 posiciones. Nos encontramos así entre los 10 países de mayor retroceso democrático relativo del mundo.” La institucionalidad se está degradando y con ella se debilitan las garantías constitucionales.
Con Adorni en los títulos y en la agenda política, se ocupan espacios a la vez que se desinforma sobre las “cuestiones” que el gobierno no soluciona y sólo empeora.
Con Adorni, Milei entretiene. Es difícil que el Congreso lo destituya y en el momento menos pensado, Milei le pedirá amablemente que “incline” su cabeza, y Adorni ingresará en la página de las noticias policiales y allí sabremos si sabe algo más…
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EL DILEMA DEL PRO.
Es en verdad el dilema de “Macri”. El “PRO” es Macri y Macri es el PRO, uno para todos y todos para uno…
Todo indicaría que finalmente Macri tendrá que ser candidato, por la sencilla razón de que Mieli se desgasta solo, sumergido en su neurosis paranoide y sus brotes piscopolíticos, y Patricia, si bien tiene su capital político, no pasa de ser sólo “una pequeña fortuna”.
El problema “cuestión” para Macri es cómo se desmarca de Milei en el Congreso, ya que necesita de su trabajo sucio, sin ensuciarse las propias manos.
El electorado de Macri ya no tendrá la misma fisonomía de JxC, sino la de segmentos sociales descendidos en su nivel de vida y nivel social. Que probablemente creyó y sabía aquello de “¡no hay plata!” pero esperaba otro nivel de empatía y cordialidad social.
Ya no se trata de echar a un gobierno, o impedir un regreso, se trata de gobernar mejor.
Macri deberá ofrecer un programa de gobierno de consenso con participación social, recuperando el concepto de “amistad política”.
Debe bucear en lo que la gente piensa y buscar una dirigencia política con autoridad y criterio para decir e idoneidad para actuar.
El tiempo de los “outsiders” pasó y el “iliberalismo” irritó a unos y otros.
Mucho más no hay.
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