Por Carlos Tórtora.-

Las características especiales de la era Milei hacen que el principal eje de la política nacional sea hoy la relación entre la Casa Rosada y los gobiernos provinciales. Los Milei y su principal operador, Diego Santilli, derrochan optimismo sobre que la mayor parte de los gobiernos provinciales serán aliados de LLA el año que viene. Sin embargo, los hechos demuestran lo contrario: en forma masiva, los gobernadores están desdoblando las elecciones provinciales de las nacionales, despegándose así de la eventual candidatura presidencial de Milei.

En Salta, Gustavo Sáenz ya anunció que piensa adelantar los comicios para abril próximo. Otro peronista, el tucumano Osvaldo Jaldo, ya anticipó que se votaría en mayo, mientras que el radical jujeño Carlos Sadir está entre mayo y junio.

Pese a que es uno de los beneficiados por la política económica de Luis Caputo, el neuquino Rolando Figueroa también desdoblaría, en este caso para agosto o septiembre.

Más al sur, el fueguino Gustavo Melella no define aún fecha, porque está en un enconado litigio judicial sobre la reforma electoral local.

Un aliado importante de Milei, el radical Leandro Zdero, está obligado por la Constitución local a adelantar los comicios.

En la mesa política de Martín Llaryora se analiza poner fecha en junio. Pero Hugo Passalaqua en Misiones y Maximiliano Pullaron le apuntan a junio. Por su parte, Axel Kicillof no tiene fecha pero se va perfilando para mayo o junio.

Hay por supuesto un núcleo mileísta dispuesto a votar simultáneamente y lo integran Rogelio Frigerio, Alfredo Cornejo, Marcelo Orrego y Claudio Poggi. Jorge Macri, como es obvio, intenta el acuerdo con Karina Milei.

Las incógnitas

Así es que el operativo seducción de los gobernadores desarrollado por el gobierno tuvo, al menos en este aspecto, muy escaso resultado.

Una vez que muchos gobernadores hayan resuelto sus necesidades electorales habrá que ver si arriman a un acuerdo para que haya una lista de diputados nacionales apoyando a Milei y acá es donde cuentan las listas colectoras que propone Santilli y que generan enormes reservas.

Hoy por hoy, la duda razonable sobre las posibilidades reales del presidente de ganar un ballotage se va profundizando con el correr de los días.

El problema es sobre todo para los gobernadores peronistas, que no soportarían quedar del lado libertario si la ola lo lleva a Axel Kicillof a la Casa Rosada.

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