Por Carlos Tórtora.-

Los candidatos presidenciales se multiplican a medida que la crisis se agrava. Este fenómeno parece tener cierta lógica, pero la cantidad de postulantes ya se insinúa como excesiva. La lista la encabeza Javier Milei y se anotan Axel Kicillof, Sergio Uñac, Myriam Bregman, Hernán Lacunza, Jorge Brito, Daniel Hadad, Dante Gebel y, por supuesto, también Cristina Kirchner, que está imposibilitada legalmente. Deberíamos incluir en la lista a Patricia Bullrich, pero no lo hacemos porque ella, en su particular situación, no ha definido su candidatura presidencial. Una decena de candidatos a un año de las elecciones alcanza para trazar un panorama próximo a la confusión.

Hay que observar que, con excepción de Bregman, hay nada menos que nueve precandidatos que se agrupan en dos grandes coaliciones, las que encabezan el PJ y LLA.

Esto indicaría que ambas fuerzas necesitarían realizar primarias para definir una candidatura. En caso contrario, como ya se plantea hace rato en el peronismo, el riesgo de una fractura y de la división de los votos es grande.

En definitiva, un nuevo escenario se asoma. Si se suspenden las PASO, Brito, Hadad y hasta Bullrich podrían al menos en teoría presentarse en primera vuelta y le causarían una pérdida de votos a LLA suficiente como para forzar una segunda vuelta con Milei en una posición muy incómoda y obligado a negociar con los otros candidatos de derecha.

Competir para unificar

Habiendo múltiples candidatos de derecha, si hay PASO todos se verían obligados a presentarse y competir con Milei. Sobre todo debido al peso que significa contar con el aparato del Estado, el presidente ganaría la primaria y podría así unificar todo el voto de derecha para intentar ganar en la primera vuelta con más del 45% o más del 40% y 10 de diferencia y evitar así la segunda vuelta.

Gran paradoja de la política: la última esperanza de los Milei consistiría en usar las PASO a su favor, luego de estar dos años condenándolas a la extinción.

De este modo, con PASO, la actual pérdida de votos de Milei se atenuaría, porque captaría el apoyo de los otros candidatos de derecha.

Hay señales de que en Olivos ya entendieron que deben cambiar de juego, porque en la Casa Rosada empezaron a decir que no hay apuro en suspender las PASO, cuando todo el mundo sabe que en diciembre se termina el plazo para modificar leyes electorales.

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