Por Carlos Tórtora.-
Hay un conjunto de temas pendientes cuya resolución marcaría el rumbo de la política electoral. Oficialismo y oposición están parcialmente frenados porque, después de siete meses de fracasar, el gobierno consiguió que finalmente el 15 de este mes se empiece a tratar en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado el proyecto de reforma electoral. Es decir, si habrá o no PASO el año que viene. Suponiendo que el gobierno tuviera los votos para suspender las PASO, la media sanción se votaría no antes de mediados de octubre y la restante sanción por Diputados recién se definiría en noviembre.
De ocurrir esto, el suspenso sería muy importante, porque si la sanción se demora hasta diciembre, se estaría al borde de que no haya ley, porque es sabido que la regla es que, durante el año electoral, no se deben modificar las reglas de juego.
Siguiendo con la lista, está el impacto político interno que tendría el resultado de las elecciones presidenciales brasileñas del 4 de octubre. Pero todo se definiría recién en el ballotage del 25 de octubre, es decir que la influencia del tema en la política argentina se haría sentir a partir de noviembre.
Una tormenta internacional
Luego viene la cuestión fundamental para la salud política de Milei, es decir, hasta qué punto se debilitaría si los republicanos sufren una importante derrota en las legislativas del 3 de noviembre. Está claro que el efecto sería mucho más grave si Donald Trump perdiera el control del Senado.
Y el broche de oro de este ciclo será la visita papal entre el 8 y el 11 de noviembre. En general se espera que León XIV remarque la vigencia de la justicia social y deje así descolocado a Milei.
Hay entonces tres tendencias cuya definición se demoraría hasta por lo menos noviembre, cuando este panorama se aclare.
La interminable interna peronista entre axelistas y cristinistas recién se acercaría a las definiciones a partir de que se sepa si habrá o no PASO. En este último caso, empezará a verse si los Milei y Santiago Caputo tienen razón y el PJ marcha hacia una ruptura irreversible.
Segunda cuestión: los hechos decisivos que se producirán probablemente determinen si las encuestas marcarán una tendencia a la caída de Milei por debajo de un tercio o, por el contrario, su recuperación. Claro que también puede continuar el actual estancamiento.
Por último, a medida que se aclare este panorama también es probable que los presidenciables de derecha que apuestan a suceder a Milei, es decir Patricia Bullrich, Daniel Hadad y Jorge Brito, tomen impulso o sigan especulando hasta marzo.
08/09/2026 a las 7:49 AM
Miren ustedes; resulta que en Malvinas opera Eduardo Elztain ! El intocable de Javier Milei. El empresario que lo banco y lo alojo en su hotel (y Milei nunca pagó).
Dénse cuenta que Javier Milei es HUMO, más humo que Sergio Massa, de quien sigue sin hablar porque le pago la campaña con el choreo de las SIRA.
Por ello, más $LIBRA, para Milei no hay campaña electoral aunque Santiago Capute invente lo que invente.