Por Carlos Tórtora.-

Ante una crisis de magnitud como lo es el escándalo de la declaración jurada de Manuel Adorni, la primera y obligada reacción oficial es realizar el control de daños. En los próximos días las encuestas empezarán a revelar un dato fundamental: si el escándalo está haciendo que el núcleo duro que apoya a Javier Milei se contraiga aún más. En este caso, el riesgo para la reelección presidencial sería cada vez más alto y crecería en el Círculo Rojo la convicción de que debe ser Patricia Bullrich y no Milei la candidata oficial. A la espera de estos números es que Bullrich se muestra ahora cauta, crítica a Adorni pero no sube el tono y ratifica su pertenencia al proyecto libertario. En suma, apuesta a ser la candidata del mileísmo sin Milei. En caso de que su núcleo duro de alrededor del 30% se mantenga firme, Milei redoblaría entonces su batalla por un segundo mandato.

En lo que hace a la próxima fase de la crisis, el objetivo central del gobierno es evitar que el juez Federal Ariel Lijo procese a Adorni por enriquecimiento ilícito, lo que sería una catástrofe política irremediable para la Casa Rosada.

A todo esto, Milei no se quedó quieto. El martes pasado se reunió a solas en Olivos con el juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti y éste lo habría convencido de que llegó el momento de llenar las dos vacantes que hoy existen en el Tribunal. Lorenzetti habría argumentado que esta operación es posible, porque el pliego de Coco Mahiques, padre del Ministro de Justicia, se aprobó recientemente con dos tercios y 14 votos peronistas.

Sugestivamente, también se habló de la posibilidad de que Lijo sea el nuevo Procurador General, cargo al cual el juez le viene apuntando desde hace más de un año.

Los dos nombres que se mencionaron para la Corte fueron fueron Mariano Borinsky, juez de la Casación Penal, y Karina Perilli, jueza de Cámara del Tribunal Oral en lo Penal Económico Número Tres.

A toda velocidad

Algo empezó a moverse rápidamente después del cónclave de Olivos. Este viernes se publicó un decreto modificando los requisitos para la designación de los jueces de la Corte Suprema. El mismo elimina los tres artículos que establecían la intervención previa de organismos de la sociedad civil en la designación de los miembros de la Corte. Se elimina así el diseño de control civil de ONGs, Prensa, academias y colegios y el presidente queda con mayor capacidad de designar velozmente y sin escrutinio público a los miembros de la Corte.

También este viernes, Milei firmó el Decreto 445/2026 con la designación de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Horacio Rosatti, como miembro de un Tribunal Oral de Santa Fe. Fue la primera designación de un juez que firma Milei y en tribunales se comenta que forma parte del paquete que la Casa Rosada está negociando con la Corte.

La vinculación entre estas negociaciones y un eventual sobreseimiento de Adorni es algo que está por verse.

De hecho, en medios allegados a Karina Milei, se comenta que si, luego de indagarlo, Lijo le dictara a Adorni una falta de mérito, el gobierno se anotaría una gran victoria. Con la falta de mérito continuaría la investigación del caso pero se alejaría el procesamiento.

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