Por Carlos Tórtora.-

Como suele pasar, lo imprevisto una vez más determina la realidad política. Todos los análisis coincidían en que las posibilidades de reelección de Javier Milei están fuertemente condicionadas por tres hechos: las elecciones en Brasil y los EEUU y la visita papal. Pero un viaje a Madrid que parecía de relativa importancia se convirtió en el mayor desastre internacional del gobierno libertario.

El salvaje ataque de Milei a Pedro Sánchez y a una periodista de la Cadena Ser lo convirtieron en la oveja negra de la derecha internacional. Este episodio surrealista favoreció electoralmente al socialismo y perjudicó a Vox y al PP. El efecto es que las puertas de la Unión Europea se están cerrando para Argentina.

La repercusión interna del episodio está en pleno desarrollo. El principal aliado del gobierno, el PRO, está profundamente ligado al PP español y se vio obligado entonces a tomar distancia de la Casa Rosada justo cuando estaba negociando con Karina Milei su apoyo a la reforma electoral.

Por su parte, Patricia Bullrich, que últimamente estaba a la defensiva, captó lo que significaba la imagen de un presidente desequilibrado y desquiciado y se subió de vuelta al podio afirmando que está lista para ser candidata.

Hay indicios para suponer que la mayor parte de los gobernadores que están negociando eventuales alianzas electorales con el gobierno estarían asumiendo que un presidente cada vez más desequilibrado no puede garantizar el cumplimiento de ningún acuerdo político.

Todo esto vino a coincidir con las cifras de agosto del Estimador Mensual de Actividad Económica -EMAE- elaborado por el INDEC. La actividad económica creció el 0,1% con respecto a julio y cayó interanual el 1,7%. O sea, la firme instalación de la recesión.

A lo anterior se le agrega una caída del 0,8% de las ventas en supermercados.

Cómo sigue

Fracasada su operación para convertirse en el héroe internacional de la derecha, ahora, si Bolsonaro gana el domingo, Milei asumiría su paternidad mediática y buscaría atenuar así el duro impacto de la casi segura derrota de Trump.

El traslado del centro de gravedad político de lo nacional a lo internacional será excluyente en los próximos días. Pero Milei ingresa mal parado a un torbellino, ya que el desastre de Madrid hará sentir sus efectos.

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