Por Carlos Tórtora.-

En su polémico discurso de inauguración del actual período de sesiones ordinarias del Congreso, Javier Milei anunció una tormenta de proyectos de ley que hizo pensar que la actividad legislativa sería frenética. Sin embargo, ya pasó una quincena y – paradojas libertarias mediante- las dos cámaras están medio paralizadas y sólo se debatió la ley de Glaciares.

Tanta contradicción se explicaría entonces en parte por el orden de prioridades que movilizan al presidente y a su hermana.

La idea de éstos es anotarse cuanto antes un gran éxito político con la sanción de la reforma electoral. Con la nueva ley, Milei se sentiría mucho más seguro para armar su estrategia del 2027.

Pero las señales que empiezan a sumarse son inequívocas. Al gobierno le está costando bastante unificar un borrador que abarque desde la supresión de las PASO hasta el cambio del financiamiento de los partidos. A todo esto, la necesidad de juntar los 129 votos que son necesarios para la sanción de las leyes electoral no es tarea fácil.

Varias semanas más

Los sondeos de los gobernadores dialoguistas no estarían dando un panorama alentador para LLA. La mayor parte de los mandatarios provinciales desconfían bastante de la propuesta del gobierno de modificar la Boleta Única incorporando el casillero de lista completa que permitiría votar todas las categorías con una sola marca.

Este tema ya se trató en el frustrado proyecto de reforma del año pasado y no tuvo consenso. Los gobernadores le temen al efecto arrastre de la lista completa. Este es el más notable de los desacuerdos, que son unos cuantos.

Para muchos legisladores, sólo habría que ocuparse de la supresión de las PASO y no avanzar con el resto. Pero el peronismo está obligado a defender las primarias, porque su unidad es bastante ficticia y necesita cómo articular las disidencias. Con el antecedente de dos intentos frustrados de reforma anteriores, los Milei temerían un tercer fracaso, que debilitaría seriamente a la Casa Rosada. No es de extrañar entonces que los borradores se sigan demorando hasta abril.

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