Por Carlos Tórtora.-

La decisión administrativa 20/26 firmada por Manuel Adorni recorta un 2% del presupuesto nacional, es decir 2,5 billones, y recae sobre todo en infraestructura, salud, educación y defensa. Esta operación es el perfecto correlato económico de la decisión política de confirmar a Adorni en su cargo hasta las últimas consecuencias. El mensaje de Javier Milei es claro: no hay marcha atrás. También es cierto que con este ajuste el presidente está quemando las naves. Si Luis Caputo no consigue que, aparte del campo y la energía, haya reactivación en la industria y el comercio, las posibilidades de ganar las próximas elecciones se irían reduciendo significativamente.

Ya son muchos los encuestadores que señalan que, si bien el gobierno no está cayendo a la misma velocidad que en los últimos dos meses, el descenso continúa. El núcleo duro del gobierno estaría bajando del 33% para ir proyectándose hacia el 26% o el 27%. Se trata de números que, si se sostuvieran en el tiempo, implicarían para LLA una extrema dificultad para ganar una supuesta segunda vuelta.

El nuevo ajuste también podría significar un mensaje destinado al Círculo Rojo, que ya empuja la candidatura presidencial de Patricia Bullrich. Milei le estaría así diciendo al establishment que está dispuesto a seguir jugando al todo o nada y que si no puede ser reelecto llevaría al país a las puertas del estallido social y entonces tampoco Bullrich sería presidenta.

En resumidas cuentas, lo que Milei intenta bloquear es la alternativa de dar un paso al costado con la reelección.

El descontrol

Se puede decir entonces que Milei aplica su lógica con claridad y profundiza el todo o nada. Pero el contraste es que, en cambio, no parece poder contener la interna salvaje en su gobierno.

Tal vez alentado por el desgaste que sufre Karina Milei en su confrontación con Bullrich, Santiago Caputo habría encontrado espacio para contragolpear. En este sentido debe interpretarse el informe que días atrás le entregó el interventor en la ANDIS, Alejandro Vilches, al fiscal federal Franco Picardi, que lleva la causa por las coimas que golpea seriamente a Karina. El informe consigna la existencia de compras sobrefacturadas hasta más de un 4.000%. Vilches responde al Ministro de Salud Mario Lugones, padre de uno de los socios de Caputo.

La respuesta de Karina fue inmediata. Impuso anteayer a su mano derecha Sebastián Pareja como presidente de la Comisión Fiscalizadora de los Organismos y Actividades de Inteligencia. O sea, el control legislativo sobre la SIDE, que está en la esfera de influencia de Caputo.

Karina obviamente se está complicando cada vez más, porque ahora debe pelear en dos frentes: con Caputo y con Bullrich.

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