Por Luis Alejandro Rizzi.-
No cabe duda alguna que la “marcha universitaria” fue una manifestación política; por eso suena estúpido intentar descalificarla llamándola “política”.
No tuvo el tinte de una marcha partidaria. Sí fue una marcha de protesta contra el gobierno, por parte de unas cuatrocientas o quinientas mil personas si sumamos las realizadas en varias ciudades del interior del país.
No viene a cuento la cantidad, sino el motivo de la protesta, que expresó de algún modo lo que vienen anticipando varias encuestas. Son más los que rechazan al gobierno que los que lo aceptan.
En estas épocas no es fácil movilizar a la gente, y esta marcha tuvo un componente mayor de espontaneidad que de obediencia.
No creo que el gobierno pudiera lograr una movilización de apoyo de esa magnitud. Por ese motivo supongo que debe haber preocupación y tomar conciencia de que la gente está harta de las psicopatías o “emocionalidades intensas” del tal Javier Milei y de Lady Milei, caricatura de Lady Macbeth y de Cristina, retrato de una déspota de conventillo.
Los funcionarios -la gran mayoría- lucen como eunucos de nivel “snob”, y pollerudos a quienes un simple sonido del teléfono les suena como el sesgo de una filosa guadaña.
Es cierto que no hay plata, pero eso no quita que los estados siempre dispongan de recursos, por cierto escasos, con relación a las necesidades, por eso la cuestión no pasa ni por la “motosierra” ni por el recorte indiscriminado de gastos.
El gobierno de Milei no es ni liberal ni libertario, ya que gobierna en contra del principio de la diferencia, que hace a la esencia de un régimen político liberal y a principios liberales de justicia.
La marcha o movilización política contra el gobierno no constituye sólo un reclamo por la “cuestión universitaria”; es la expresión de una queja contra un modo psicopolítico de gobernar.
El gobierno no lo entiende ni lo entenderá, porque es la “cuestión” de la Argentina y de la política.
Hoy por hoy, no hay nada a la vista, sólo un yermo horizonte.
14/05/2026 a las 8:48 AM
Sí señor la marcha fue política, contra las políticas que viene aplicando el gobierno aunque podemos darle otra lectura porque las marchas ya sean políticas o partidarias significan descontento, desaprobación, repudio, hartazgo…
Si los manifestantes tienen razón o no es otro cuento pero significan pérdida de votos porque sería absurdo pensar que toda esa gente que día tras día se opone a las políticas del gobierno -sea por el motivo que fuere-va a votar el año próximo su continuidad, ello independientemente de a quien haya votado en 2023.
Digamos entonces que el «número» sí importa para definir una elección.
Las encuestas sólo sirven para darle de comer al periodismo barato que tenemos, la realidad se ve en la calle.
Lo grave es que no existe una figura política alternativa.
Dejando de lado por un momento a Milei y partiendo de la premisa que ningún posible candidato es «votable» si aplicamos el sentido común ¿como sigue el cuento?
Si pensamos que todos los gobiernos «democráticos» anteriores a este fueron uno peor que el otro digamos que estamos sumergidos en una cloaca con las aguas servidas al borde del labio inferior, para expresarlo delicadamente.
Mientras se continúe votando «en contra de», es decir sin saber claramente que es lo que se está votando y que es lo que se nos viene encima eligiendo a tal o cual candidato las cosas no van a cambiar porque lo que está faltando es cultura cívica.
La gestión de Milei, hasta el momento, tuvo aciertos desaciertos errores y horrores. Muchos se divertían y festejaban viendo de reojo la motosierra en acción, lo que evidentemente no pensaron es que «ellos» también estaban en la lista.
Por eso el refrán popular «Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar» tiene hoy un sentido que pasó inadvertido en 2023.
Y tengamos también en cuenta aquél poema que termina diciendo «Ya es tarde, ahora vienen por mí».
14/05/2026 a las 12:31 PM
Razón le asiste al comentarista «Brutal» en sus observaciones: «Ya es tarde ahora vienen por mí». Es lo que estuvieron haciendo los políticos argentinos que fueron votados para gobernar desde el tiempo de Raúl Alfonsín, nominado como «padre de la democracia» por interesados contraculturales e ingenuos electores.
14/05/2026 a las 4:09 PM
EL TROTSKISTA Y ANGLO MASÓN ALFONSÍN COMENZÓ EL DESMANTELAMIENTO DE ARGENTINA CONTINUADO POR LOS CORRUPTOS MENEMISTAS Y KIRCHNERISTAS Y VENDIDO AL ANGLO SIONISMO POR MACRI Y MILEI.
ARGENTINOS SIN FUTURO
14/05/2026 a las 6:26 PM
Alfonsín dio inicio a su lamentable gestión recitando el Preámbulo ante una multitud enfervorizada de un falso sentimiento democrático. La Plaza de Mayo estaba colmada, algunos se desmayaban y otros se arrodillaban bendiciendo a aquél falso profeta que prometía ridículamente una argentina mejor.
A poco de asumir no anunció un plan de progreso y trabajo sino que «eructó»
un proyecto de Ley poco serio e incomprensible que luego, en marzo de 1984, se transformó en la Ley n° 23056 que se mantuvo vigente hasta el fin de su mandato.
No se trataba de generar trabajo digno sino de la Caja PAN.
Cada caja incluía en la primera etapa
2 kilos de leche en polvo
2 kilos de harina de trigo
2 kilos de harina de maíz
2 litros de aceite de girasol
1 kilo de fideos
1 kilo de arroz
1 kilo de porotos
1 kilo de carne enlatada
luego se agregaron papas, zanahorias y algunas verduras más para hacerla más nutritiva.
Alfonsín, como poeta de la mentira y la miseria, en campaña acuñó una frase memorable que luego repitió ante la Asamblea Legislativa: «»Con la democracia no sólo se vota, sino también se come, se cura y se educa»
Claro está que con la democracia se vota, pero ningún demócrata habló de trabajar para salir adelante, todo se arreglaba con porotos, zanahorias y un poco arroz y fideos.
A la gente se la «educaba» haciendo colas interminables en las «unidades básicas radicales» conocidas vulgarmente como «comités» para entregale con orgullo su caja PAN y se la curaba del empacho y los gases que producían los porotos a través de curanderas que le tiraban el cuerito.
Otro otario fue de la Rúa que tuvo que abandonar la Casa Rosada en helicóptero para evitar que la turbamulta enfurecida lo carneara vivo.
El «turco» fue el más vivo de todos, aunque le costó caro ser tan vivo.
Pasaron los años y la democracia nos regaló a Alberto Fernández que aunque parezca no era ta idiota como se lo pinta porque su gestión terminó mejor que la de el bobo de la Rúa. ¡Hasta la Justicia entendió que era una persona honorable!, salvo por el hecho de haber trompeado repetidas veces a su pareja… lo que está en duda porque según parece sería una farsa montada con mala entraña para opacar su imagen de buen padre y mejor esposo, aunque no se haya casado formalmente con Fabiola.
Así llegamos a la era del León de Judea con su motosierra para cortar árboles que él -con los protocolos de los sabios de sión bajo su axila recitando el talmúd en hebreo y alumbrado por la luz de la menorá- usa con placer inocultable para decapitar a sus enemigos imaginarios.
La farsa, no imaginaria sino real, día a día aporta nuevos hechos porque según parece ahora tenemos dos a»Adornis» en vez de uno… y algunos ejemplares más que no se mueven en tren o colectivo sino en autos de cien mi dólares. Es como algo genético que no se puede evitar ni disimular.
En la jerga «fulbolera» le dicen goles en contra pero si pensamos en boxeo son «ganchos» a la mandíbula o «Uppercut» que por lo general te dejan noqueado de un solo golpe.
14/05/2026 a las 6:54 PM
Tras el acuerdo para exportar que el señor Milei selló
con los Estados Unidos, se incrementó en apenas un
par de meses la exportación de carne vacuna en un
40 % ( CUARENTA POR CIENTO ), lo que representa
una facturación que asciende a OCHOCIENTOS
MILLONES DE LA MONEDA NORTEAMEICANA.
14/05/2026 a las 8:44 PM
SE EXPORTA LA CARNE QUE VOS NO COMÉS PORQUE NO PODÉS PAGARLA.
AHORA ESTÁ DE MODA COMERSE LOS GUANACOS Y LOS BURROS ASÍ QUE PREPARATE PARA COMER ZORRINO Y RATA KOSHER MIENTRAS LOS NORTEMERICANS COMEN OJO DE BIFE.