Por Juan José de Guzmán.-
A esta carta la iba a titular “Saber la verdad 2” pero, dado que los embates contra el periodismo son cada vez más furiosos, prefiero escribir sobre la necesidad de apoyar al llamado 4to poder, para no dejar de enterarme de las cosas que la sucia política nos oculta a los ciudadanos.
Referirme al caso que hace ya dos meses es tapa de todos los medios, podría ser apropiado para salir en defensa de la información, no de la opinión, del llamado “dato duro” (por lo menos hasta que el Sr. Adorni nos demuestre que todo se ha tratado de una operación de prensa, de periodistas ensobrados que tratan de desestabilizar y ocultar los logros del gobierno en la macroeconomía).
Que los hay, seguramente, como en casi toda actividad contaminada por las sucias actividades de “la casta”, que prioriza el bienestar propio por encima del de los demás y no ahorra “dineros o prebendas” para con aquellos “ensobrables” que harán que la atención sobre sus chanchullos sea orientada hacia otro lado (¿o acaso 678 no fue la más cabal demostración de ello?).
El caso más patente, la causa cuadernos.
A este juicio oral que estamos presenciando no se hubiera llegado NUNCA de no haber existido un periodista serio, honesto y comprometido (como lo es Diego Cabot).
Hoy, a través de otro periodista (Daniel Santoro), que sufrió una persecución pertinaz durante el kirchnerismo, nos enteramos que durante las sesiones del juicio oral que se están celebrando, Giselle Robles presentó un escrito que revela “cómo CFK y el chavismo participaron del Operativo Puf para desviar la atención de Cuadernos, en 2019, y defenestrar al juez Bonadío y al fiscal Stornelli, intervinientes en la instrucción de la causa.
Ojo que en esta instancia “no se puede mentir”. Quien esto hiciere se estaría exponiendo a severas sanciones que incluyen multas, inhabilitación o prisión con cumplimiento efectivo.
Cuando leo a Borenstein hablar del “Club de los malos” no puedo obviar que en esa aborrecible institución (figurada, por supuesto) era socio honorario un tal Oyarbide. Parece que a un tal Ramos Padilla y a varios otros los invitaron a afiliarse.
El fuero federal es otro lugar donde anidan varios conspicuos miembros de ese maldito club y por esa razón es que el principio jurídico-social resumido en la frase “la justicia lenta no es justicia” vuelve al Periodismo (sí, con mayúscula) necesario para hacerles saber a los gobernantes que, aunque ellos crean que quedarán impunes ante los tribunales, no lo serán ante la sociedad ni ante la historia, porque el Periodismo los delató.
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