Por Hugo Modesto Izurdiaga.-

Según diversos testimonios, en sus últimos años Diego atravesaba un cuadro depresivo. Aislar a una persona que padece una enfermedad, como lo es la depresión, puede ser considerado un delito. Maximiliano Pomargo, Jonathan Espósito y Carlos «Charly» Ibáñez (si bien no forman parte del grupo de los siete profesionales acusados en el juicio del Diez) están sospechados de ser los responsables de bloquear los teléfonos del astro con el fin de mantenerlo alejado de sus vínculos familiares y amigos. Los nombrados (muy cercanos al ídolo futbolístico) le cambiaban los celulares constantemente; las investigaciones judiciales determinaron que su entorno cambió la línea de sus móviles seis veces durante el año 2020. Muchas eran las llamadas que recibía el mundialista y que no eran atendidas. El modus operandi que utilizaba esta gente supone un abuso al no permitirle comunicarse con los demás, ni recibir una llamada telefónica o contestar un solo mensaje, por lo cual se los debería citar a declarar. Una pregunta por develar: ¿con qué intención lo manipulaban? ¡Los jueces deberán indagar detenidamente el porqué y con qué fin estas personas intervenían en su vida privada!

Share