Por Luis Alejandro Rizzi.-

El ministro de economía anunció ayer que los compromisos de deuda serán honrados y que, “el fin último es que la Argentina recupere la calificación de investment grade, algo que, según los criterios de las agencias calificadoras, sólo será posible si el país demuestra que puede acceder con normalidad a fuentes de financiamiento externo, ya sea por necesidad o simplemente porque decide hacerlo.” El objetivo se lograría durante el año 2031

Esta definición pone en negro sobre blanco, sin gris alguno, que el objetivo del gobierno no es el de promover el bien común y un desarrollo y crecimiento armónico, sino lograr una determinada calificación financiera, sin medir las consecuencias de ese objetivo ni el sacrificio que exigiría a la población.

Entre tanto omitió referirse a los problemas reales que enfrenta la economía y que padece un segmento importante de dicha población.

Una reciente encuesta da cuenta de que el 62% afirma que la economía está mal, y un 49% cree que va a empeorar. Un 52% califica la gestión del gobierno como mala y un 58% desaprueba el desempeño del Javier Milei, según datos que divulgó el portal “lapolíticaonline” el pasado día 3.

Estos son los datos de la realidad que el gobierno -Milei y Caputo- no tiene en cuenta.

Nadie discute que las deudas se deben pagar, pero es cierto también que los acreedores deben asumir el riesgo de prestar dinero que se destina al pago de gastos corrientes.

Es cierto, además, que ése es el negocio de los “buitres” pero la carroña también la ofrecemos al mejor postor que, a la corta o a la larga, hace su negocio financiero.

El “programa económico” del gobierno se limita a pagar la deuda externa e ignorar la deuda interna que tiene el Estado con la sociedad.

Por último, recordemos que el “programa” del gobierno se estrelló en octubre pasado y fue rescatado por el tesoro de los EEUU -Donald Trump- para evitar que nos “muriéramos de hambre”.

Con este esquema, por más ingeniería electoral y dominio de las redes por parte de las fuerzas del cielo, las “fuerzas de la realidad” impondrán su rechazo.

Share