Por Carlos Tórtora.-
La intempestiva suspensión del viaje de Javier Milei a Washington para festejar el 4 de julio el 250 aniversario de la independencia de los EEUU, no fue explicada ni en Washington ni en Buenos Aires. Lo más parecido a una explicación fue un trascendido originado en Olivos que decía que el presidente se bajó del viaje al no confirmarse su reunión con Donald Trump. Eso lleva a otro interrogante: ¿por qué Trump no le hizo 5 minutos en su agenda?
El 30 del mes pasado, cuando todavía no se había anunciado la suspensión del viaje a Washington, el Wall Street Journal publicó un agudo artículo sobre la situación argentina, firmado por Samantha Pearson y Silvina Frydlewsky.
El artículo analiza pormenorizadamente el impacto de la caída de Manuel Adorni y la posibilidad de que el mismo lesione la relación entre Washington y Buenos Aires. También recuerda que están pendientes el caso $LIBRA, las acusaciones de corrupción a Karina Milei y el caso Espert.
Concretamente, las dos periodistas se preguntan si el caso Adorni podrá reflejarse en un alejamiento de Trump con Milei.
También recuerda el WSJ que el último índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional ubica a la Argentina en el puesto 104 sobre 182 países.
Sospechas
Tanto la suspensión del viaje como el artículo del WSJ coinciden con distintas versiones que hablan de la inminente difusión de revelaciones sobre el caso $LIBRA que golpearían directamente a los Milei. De ahí la reticencia para incluir al libertario en la agenda de Trump.
Por otra parte, los rumores que corren en Washington también se refieren a que, para poder competir dignamente en las legislativas de noviembre próximo en las que aparecen perdedores, los republicanos estarían tomando precauciones con algunos personajes conflictivos de la agenda de Trump. Uno de ellos, Milei.
Es razonable suponer que en Washington estén abriendo entonces el paraguas para cubrirse de un megaescándalo de corrupción en Buenos Aires que salpique a los republicanos en la campaña para las legislativas.
Así es que hay una sensación flotando y es que Adorni es sólo el comienzo.
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