Por Carlos Tórtora.-

Sin dejar ningún margen para la duda, el gobierno está instalando que la reelección de Javier Milei es un hecho inexorable y que ponerla en duda es una insensatez. Esta cruzada libertaria choca con la evolución de la realidad: la profundización del ajuste es una fábrica de votos opositores. Aun cuando todavía no adquirió un perfil de candidato ganador, Axel Kicillof avanzó en las encuestas y en algunas ya le gana el ballotage al presidente.

En este proceso se van dando cambios. Por ejemplo, hasta hace un tiempo se daba por sentado que, si el gobierno logra que no haya PASO, el peronismo no podría administrar su interna y se fracturaría. Pero hoy se hacen otros cálculos. Milei ya no puede confiar más que en su núcleo duro y un poco más, así que corre serios riesgos de perder en la segunda vuelta, porque las dos facciones peronistas podrían llegar a un acuerdo. Los libertarios hoy necesitan ganar en primera vuelta y sin pasar a la segunda. Esto es, tener el 40% de los votos y 10% de diferencia con el segundo. Que no haya PASO ayudaría entonces a Milei pero no le garantizaría nada.

El verdadero problema es que Milei no puede fabricar un veranito económico aumentando los sueldos y el consumo, porque habría que emitir en forma, la inflación desbordaría y el gobierno estaría tirando por la borda su bandera más querida; el equilibrio fiscal. Y manteniendo el ajuste como está haciendo, el voto bronca podría liquidarlo en el ballotage.

En las últimas 48 horas se conocieron dos trabajos que confirmaron la tendencia. El Indice de Confianza del Consumidor del Instituto Di Tella muestra un derrumbe del oficialismo. Milei cae en todos los sectores pero en los de medianos ingresos el 11,47 y en los de mayores 1,45. Y en la comparación interanual el descenso es de 8,78 si se toma julio de 2025.

El otro indicador es el EMAE (Estimador Mensual de la Actividad Económica). Acá la caída en mayo es del 0,5% con respecto a abril en la serie desestacionalizada y el 68% de la economía permanece 2,5% más abajo que en los niveles del 2023.

Las expectativas definen

Ahora bien, en la política actual las expectativas producen efectos que se vuelven irreversibles. Si la sociedad percibiera que la reelección es casi imposible y que el peronismo está volviendo, los mercados se alterarían, se crearían condiciones para una corrida cambiaria y podría dispararse la inflación, lo que aseguraría por lo tanto la derrota en octubre.

Para evitar que le estalle la economía, Milei necesita entonces hacer que su reelección siga siendo creíble. Está condenado a insistir con su candidatura hasta donde sea posible.

Sus objetivos entonces son dos: primero evitar que una crisis de confianza en su reelección le haga estallar la economía y, segundo, ganar en octubre del 2027.

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