Por Carlos Tórtora.-
Hay tres datos que reconfiguran la escena política en los últimos 30 días. El primero es que la mayor parte de las encuestas evalúan que es improbable que Javier Milei pueda ganar un ballotage si se mantuvieran los números actuales. El segundo es que el hipotético mejoramiento del gobierno en las encuestas depende de una reactivación económica que también resulta improbable. El 2,9% de inflación en Capital en julio es apenas un indicador más de la tendencia. El tercer factor es la marcada impericia de Karina Milei en la conducción de la estrategia política del gobierno: una parte de los gobernadores aliados se rebelaron, el oficialismo está perdiendo el control del Senado y LLA no estaría creciendo prácticamente en ningún distrito.
Este panorama confluye en un resultado: Patricia Bullrich cada vez se valoriza más como eventual candidata a presidente, en forma proporcional al debilitamiento del operativo Milei 2027.
Luego de que la senadora iniciara su disidencia al cuestionar a Manuel Adorni, los Milei optaron por una estrategia de convivencia y prefirieron aceptar sin comentarios los gestos de diferenciación del gobierno que ella hizo permanentemente.
Pero con el debate de la ley de intangibilidad de la propiedad privada algo cambió. Los karinistas dicen que Bullrich ocultó, entre otras cosas, que la senadora salteña Flavia Royón iba a votar en contra del capítulo de tierras, metiendo así al gobierno en un callejón sin salida. Y los bullrichistas replican que la Casa Rosada abandonó a la senadora para que el costo político del fracaso lo pagara ella y se le bajaran entonces los humos.
¿Y ahora qué?
Este aumento de la tensión no es casual. Los Milei temerían ahora que un sector del Círculo Rojo en pocas semanas más lance una campaña planteando que Milei debe dar un paso al costado porque sólo Bullrich podría ganar un ballotage.
En consecuencia, si llegara a instalarse la discusión acerca de si el presidente debe o no renunciar a la reelección en favor de Bullrich, el resultado sería previsible: el poder de Milei podría empezar a licuarse, porque para muchos el sol saldría en el despacho de la senadora.
Luis Caputo ya obedeció la voz de los mercados, porque suspendió el ofrecimiento de títulos en pesos a partir de diciembre del 2027, ante las crecientes dudas sobre la reelección de Milei.
Lo ocurrido la semana pasada indica que Karina, tal vez siguiendo sus instintos, se inclina cada vez más por la idea de liquidar políticamente a Bullrich. Pero no se trata sólo de decidirlo, porque se trata de una operación compleja. Por ejemplo, Bullrich podría victimizarse y mejorar así su rol de esperanza de la derecha.
Sin ir más lejos, ayer Karina formó una mesa de trabajo entre el PRO y LLA con Diego Santilli, Cristian Ritondo y Fernando De Andreis y excluyó de la misma a Bullrich.
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