Por Carlos Tórtora.-
La política argentina es básicamente localista y con escasas referencias en el contexto internacional. Sin embargo, se aproxima una serie de eventos que pueden cambiar este esquema. Básicamente son tres: el 4 de octubre habrá elecciones presidenciales en Brasil. El 3 de noviembre tendrán lugar las elecciones legislativas en los EEUU y el 8 del mismo mes llegará a la Argentina León XIV.
El plan de Milei consistiría en asumir el liderazgo de la nueva derecha latinoamericana y eso explica el viaje a Ecuador para reunirse con el presidente Daniel Noboa y la asistencia a la asunción de la presidencia de Abelardo de la Espriella en Colombia. El plan seguiría con la convocatoria a una cumbre regional de presidentes de derecha en Buenos Aires y luego, si todo sale bien para los libertarios, el festejo del hipotético triunfo de Flavio Bolsonaro en Brasil.
Pero hay señales negativas para este hiperprotagonismo de Milei. Por ejemplo, el chileno Antonio Kast estaría marcando distancia de su par argentino porque no coincidiría con su estilo confrontativo. Algo parecido pasaría con Keiko Fujimori. La peruana no estaría nada de acuerdo con la cruzada de Milei contra Lula Da Silva. Para empezar, Keiko está tendiendo puentes rápidamente con Claudia Sheinbaun, que como se sabe está enfrentada con Milei en medio de una tensa atmósfera bilateral que empezó con las polémicas en torno al Mundial.
En síntesis, la idea libertaria de embarcar a todos los presidentes de derecha de la región en una cruzada contra Lula y Sheinbaun estaría llevándolo a Milei por el camino del fracaso. Pero además, si Bolsonaro ganara la presidencia, sería él y no el argentino, el líder natural de la derecha latinoamericana.
Mucho que perder
Con la inmensa mayoría de las encuestas en contra, la posibilidad de que los candidatos de Donald Trump ganen el próximo 3 de noviembre se va alejando. Pero hay dos variables en caso de derrota republicana. En la primera, la moderada, Trump no perdería el control del Senado. De ser así, todavía podría mantener la Casa Blanca el apoyo político y financiero a Milei, muy cuestionado por los demócratas.
Pero si se dieran vuelta dos de cuatro estados claves y el Senado cambiars de manos, los manejos latinoamericanos de Trump quedarían bajo fuego amigo y Milei debería enfrentar el año electoral tal vez con mucho menor respaldo de Washington. Estos estados claves son Alaska, Iowa, Ohio y Texas.
Visita de alto riesgo
Si cuando reciba a León XIV Milei estuviera marcado por las derrotas de Bolsonaro y Trump, su posición sería mucho más vulnerable. Es un hecho que, a diferencia del confrontativo Francisco, este Papa es un hábil diplomático y lo esperable es que sus obvias diferencias con el gobierno argentino las exprese con moderación. Pero en la Casa Rosada ya se preocupan por la muy probable mención del Papa a la crítica situación social argentina. Sería lógico que esto ocurra, porque es la línea discursiva que está siguiendo el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva.
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