Por Luis Alejandro Rizzi.-
Miguel Ángel Pichetto declaró en “X” que el proceso que condenó a Cristina -se refiere a la causa vialidad-, «alteró las reglas desde el primer día: se incorporó a un juez que venía de otro tribunal, se trajo a un fiscal cuyo destino era Rosario para juzgar narcos y se limitó la posibilidad de apelar. Tampoco hubo imparcialidad: los jueces de la Corte debieron apartarse porque venían de enfrentar un juicio político promovido por el propio partido de la acusada». (sic)
Ese proceso, agregó, «pone a la democracia en una situación de extrema fragilidad».
Desde luego respeto la opinión de Pichetto, pero al mismo tiempo la considero disparatada, ya que, en todo caso, Cristina sería quien debería promover la respectiva acción judicial de nulidad del proceso, pero es obvio que el Congreso no tiene atribuciones para calificar su calidad.
Lo único que podría hacer Pichetto, como diputado, es promover el respectivo juicio político contra los funcionarios judiciales que habrían incurrido en “mal desempeño”. Incluidos los jueces de la Corte.
Precisamente, una intervención del congreso anulando el proceso judicial sería inconstitucional y afectaría a la institución política de la República.
Cuesta entender que Pichetto no haya promovido el juicio político o proceso de censura al tal Manuel Adorni.
Desde aquel “Todo lo que yo tenga que declarar a la fecha está declarado”, se acreditó que Adorni mintió de modo descarado.
Por otra parte, recurrió al régimen simplificado de impuesto a las ganancias, previsto en la ley de inocencia fiscal, una vez que la investigación judicial descubrió sus maniobras ilícitas y sus “ahorros en negro”, generalizando el hecho para justificar su inocencia, realmente es una expresión de cinismo e hipocresía inaceptable.
Pues bien, para Pichetto, estas conductas de funcionarios públicos no serían investigables por su nivel jerárquico.
No tengo duda alguna, Pichetto, otro que fue.
12/06/2026 a las 11:44 AM
Parafraseando al abogado Rizzi, tampoco tengo duda que «Miguel Ángel Pichetto, otro que fue»; patéticamente nada menos que Auditor General de la Nación. ¡Argentina, una Patria «en joda»!
12/06/2026 a las 6:14 PM
El editorial/nota: Impecable.
Claudio, como siempre con la justa.
En cuanto a lo de Adorni; ya por lo grosero no merece ni comentarios.
12/06/2026 a las 7:03 PM
Y buéh . . . un día podría ser, y fue nomás. Aunque de ningún
modo lo considerara viable. Esta vez coincido con los conceptos
de nuestro cofrade Rizzi respecto del rey de los transfugones de
nuestra política nacional. Pichetito (así con el diminutivo, nomás);
el saltimbanqui que ya acopió las escarapelas de cuanto Partido
Político existiera en nuestro país. El «varón de una sola pieza,
entero de la cabeza a los pies», diría Julio Sosa con el bandoneón
de Leopoldo Federico apoyándolo. El Pichetito que renegaría
in — eternum de aquel apotegma que acuñara el viejo Leando Alem :
«que se rompa, pero que no se doble».
La incógnita es ¿ será permisible que alguien en la prensa siga
ocupándose de este espécimen en el que debe haberse inspirado
Groucho Marxs para su célebre sentencia : «estos son mis
principios, pero si no les gustan, tengo muchos más» ?. Otorgarle
presencia a semejante sinverguenzón, es contravenir el ya oxidado
acerto : » Nunca pagar por el pito, más de lo que el pito vale».
Colofón: Pichetito fue, es, y será, un paradigma de lo que jamás
debería imitarse.
13/06/2026 a las 12:06 PM
pichota se te corrompio hasta el kincho
anda a gastar la q t afanaste y desaparece
q t qeda poco cordel